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Asignatura: Periodismo Especializado, Profesor: concha curiel, Carrera: Periodismo, Universidad: US
Tipo: Apuntes
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2.1. Definiciones. 2.2. Especialización y Divulgación. 2.3. Vulgarizar y divulgar: funciones de la divulgación. 2.4. El Periodismo Especializado: objetivo y fines. Diferencias con el periodismo convencional
En la corta historia académica de los estudios de Ciencias de la Información en nuestro país, el libro La Especialización en el Periodismo, escrito por Pedro Orive y Concha Fagoaga y publicado en 1974, es el primer intento de alumbramiento de una teoría del periodismo especializado. Orive y Fagoaga definieron la especialización periodística como aquella estructura que analiza la realidad proporcionando a los lectores una interpretación, lo más acabada posible, acomodando el lenguaje a un nivel en que se determine el medio y profundizando en sus intereses y necesidades. Definición y talante que sirven de punto de partida para la creación de una materia y una asignatura, dentro del ámbito de la Estructura de la Información y de la mano de Javier Fernández del Moral y en la Universidad Complutense. La Información Periodística Especializada aparece así como una parcela concreta del conocimiento científico, con una vocación clara de respuesta en dos direcciones:
Es lógico, por tanto, que la IPE se preocupara esencialmente de este problema, procurando además un estudio específico de aquellos contenidos informativos que tratan de ampliar una doble necesidad informativa: una demanda creciente de audiencias interesadas por las distintas especialidades y una oferta igualmente creciente de medios de comunicación, tanto escritos como audiovisuales o electrónicos.
Hay que empezar diciendo que la IPE no hace referencia a las distintas especializaciones a que pudiera dar lugar el mismo desarrollo de las ciencias de la comunicación, sino a los tratamientos informativos de los diferentes contenidos especializados. La especialización periodística se define como estructura informativa en función del objeto, no del sujeto de la información. La IPE es una estructura informativa que penetra y analiza la realidad a través de las distintas especializaciones del saber; coloca esa realidad en un contexto amplio que pueda ofrecer una visión global al destinatario y elabora un mensaje periodístico que se construye según un nivel propio de cada audiencia y atendiendo a sus intereses y necesidades. Es, pues, una respuesta a las demandas de la sociedad actual. Cuando el conocimiento es vulgar, los mensajes se mueven en el terreno de los tópicos y de los estereotipos.
La IPE hereda el reto de la responsabilidad social de los medios; como misión fundamental, la prensa contribuirá a trasladar los conflictos sociales desde el plano de la violencia al de la discusión. La información periodística se considera especializada cuando se propone profundizar en la información y presenta un tratamiento específico, esto es, en función del tema que aborda. En la IPE, el qué condiciona el cómo. Es decir, los tratamientos de la información se realizan según los criterios específicos del ámbito temático: la política, los sucesos, las finanzas, exigen formatos, género o lenguajes propios que requieren, a su vez, una formación especializada al profesional.
Para Josep María Sanmartí^1 , “el Periodismo Especializado es el instrumento mediante el cual los medios de comunicación abordan los problemas derivados de la especialización del conocimiento en general, su
(^1) Sanmartí, José Maria: “Periodismo Especializado, el nexo entre conocimiento y sociedad”, en 10 lecciones de periodismo especializado, Editorial Fragua, Madrid 2003, pág. 7.
Frente a estos criterios, la especialización periodística se refiere a la profundización en una parcela del saber, es decir, a una especialización temática. Es el objeto o tema de los mensajes lo que permite su clasificación y la división entre las distintas especializaciones dentro del periodismo. Además, la Información Periodística Especializada se caracteriza por un tratamiento determinado de esos textos sobre contenidos específicos que abarca todo el proceso comunicativo. Por tanto, los textos son el criterio último de especialización.
Especialización, en la actualidad, equivale a incomunicación y contra esto surge el periodismo especializado. La IPE trata de reducir la distancia entre el conocimiento vulgar y el conocimiento científico. Conocer científicamente no es saber más cosas que las sabidas comúnmente sino saber de un modo superior lo que antes se sabía imperfectamente. Y, en nuestro caso, saber divulgarlo. La divulgación consiste en no trivializar, resumir o esquematizar sino en saber utilizar un contexto lo más amplio posible. La información tiene aquí un papel fundamental como cauce de una síntesis cultural.
La información se ha constituido ya como un objeto de estudio científico. Inicialmente, se incluía su estudio dentro de las ciencias humanísticas como la Filosofía, la Historia, la Ética o la Retórica; tras la Segunda Guerra Mundial, se produce una clara inclinación hacia la vertiente sociológica y psicológica. Hoy, las Ciencias de la Información han adquirido categoría propia como ciencias independientes. La investigación sobre las Ciencias de la Información ha seguido líneas como el estudio de las estructuras organizativas del sistema de comunicativo, desde el punto de vista jurídico, empresarial, etc; los estudios de marketing comunicacional y de audiencias; el estudio de las políticas de comunicación; las nuevas tecnologías,... La atomización es un fenómeno común a todas las ciencias y también al periodismo. Mientras un sector considera muy positiva esta parcelación de los conocimientos, otros consideran la especialización como una limitación. Es posible diferenciar entre dos aspectos de la especialización:
sociológicos, psicológicos, lingüísticos, jurídicos o pedagógicos. El PE puede ofrecer una vía intermedia que intente acercar los conocimientos científicos mediante la adaptación de estos temas a un lenguaje periodístico accesible, es decir, el lenguaje de la divulgación. Esto no quiere decir vulgarizar los contenidos científicos; la especialización se impone a causa de la constante evolución científica y tecnológica de nuestra época. La pluralidad de conocimientos diversos hace imprescindible la figura del especialista que sepa valorar y analizar correctamente las informaciones necesarias. La exigencia de superación del periodista como profesional cada vez más formado y preparado para responder a las demandas de la sociedad, así como la exigencia de la propia sociedad que demanda una mayor profundidad y calidad en el tratamiento de la información son aspectos claves de este proceso.
Nadie duda hoy de que la especialización es el futuro-presente del periodismo; responde a la necesidad que tiene el individuo de recibir una información más elaborada y documentada respecto a los hechos. Con esta evolución, el profesional de la información se ha convertido en el elemento clave para el proceso de producción de la información; hoy, a un redactor especializado no se le puede sustituir fácilmente por otro, a no ser que tenga el mismo grado de competencia. Elemento desencadenante del proceso de especialización ha sido la competencia de la radio y la TV, medios que asignan al periodista funciones más selectivas: recibir la información, seleccionar, analizar, sintetizar o explicar. Podríamos caer, así, en la tentación de considerar que el periodista es un historiador de lo cotidiano, pero ni siquiera un periodista especializado hace historia; lo que sí hace o debe hacer es aclara acontecimientos, contextualizarlos y establecer una red de relaciones entre los distintos acontecimientos. Ni siquiera al periodista más especializado le llegan todos los resortes que han motivado un hecho.
Este nuevo profesional que es el periodista especializado domina, pues, la técnica de disponer una publicación sabiendo utilizar la documentación correspondiente para reelaborarla y reescribirla, para crear, a partir de esa documentación, y para criticar y orientar sobre su contenido. Siempre sin olvidar su sentido de la actualidad, su talante
crítico y su curiosidad universal. Negativa sería, por otro lado, una superespecialización porque reducir excesivamente el campo de trabajo conduciría a una infrautilización de las cualidades del periodismo especializado y supondría un riesgo de conformismo y de rutina. La especialización no es un fin sino un medio para mejorar la información.
Podemos resumir las motivaciones que explican el nacimiento y auge del periodismo especializado:
En resumen, Amparo Tuñón^3 fija nueve objetivos del Periodismo Especializado:
(^3) Tuñón, A. (2000): “Periodismo especializado y cultura de la información” en Universitat i Periodisme, Universitat Autónoma de Barcelona, pág. 135.
la mayor parte de los que se ocupan del tema, la divulgación científica consiste en difundir entre el público más numeroso posible y menos beneficiado por la cultura, los resultados de la investigación científica y técnica y, más generalmente, en el conjunto de productos del pensamiento científico formando mensajes fácilmente asimilables. Hoy, la divulgación de la ciencia se relaciona con las políticas de desarrollo de cada país y del mundo y algunos lo consideran hasta un problema social.
Los discursos de la ciencia y los de la divulgación son distintos; mientras el conocimiento científico recibe su sentido y su apoyo de todo un conjunto de técnicas, metodologías, prácticas y teorías y diversos tipos de lenguaje (a veces, fundamentalmente, el matemático), la divulgación debe prescindir de ellos y utilizar sólo herramientas del lenguaje natural: la analogía, la descripción, la metáfora, para recrear conceptos del lenguaje científico. Además, mientras el fin de la enseñanza de las ciencias es formar un camino que permita acceder al conocimiento especializado y a la práctica real, la divulgación propicia un camino de acercamiento a distintos aspectos de la práctica científica para ser objeto de reflexión y apropiación racional de los destinatarios. El objetivo de la divulgación es transmitir al gran público, sin forzar, las nociones científicas que el divulgador considera indispensable para comprender la realidad científica.
Quizás nos interesa más este segundo concepto para utilizar en nuestra disciplina; para Sánchez-Bravo, divulgar incluso puede significar traducir, vencer la distancia entre la ciencia y el vulgo:
“la ciencia necesariamente debe ir ligada a su transmisión amplificadora para que no destruya la estructura social y comunicativa; lo que ofrece el periodismo a la ciencia es la capacidad estructural que tiene de divulgación”.
La información especializada constituye hoy uno de los desafíos del desarrollo económico y cultural; la especialización en los medios informativos está condicionada por diversos factores: la complejidad de la vida moderna y la imposibilidad de dominar todos los campos de la
información y de la opinión; la creciente exigencia de calidad y de precisión por parte del público; y en la prensa escrita, la necesidad de buscar el valor añadido de las noticias. En principio, un periodista debe estar capacitado para hacer de todo; la especialización empieza a ser una de las fórmulas para conseguir mayor rigor en el periodismo (profesionalidad, exactitud, concisión, claridad). Ahora bien, un exceso de especialización puede afectar negativamente al medio y provocar una pérdida de lectores; también puede significar una acotación del área de trabajo de los profesionales; lo mejor es que piensen como especialistas y actúen como generalistas.
Calvo Hernando esboza un perfil de periodista científico:
debe ser un periodista capaz de presentar los textos preparados por los especialistas de modo que puedan ser entendidos por todos con la ayuda de recursos adecuados; debe poseer una cultural general que le permita comprender y asimilar los nuevos conocimientos; escribir del modo más sencillo y exacto posible y evitar circunloquios o un léxico excesivo o mal aplicado; no dejar de aprender jamás; ser mediador entre la ciencia y la sociedad; conocer el tema que se va a tratar y saber contarlo de modo sencillo y sugestivo al público traduciendo no sólo los conceptos sino todo un lenguaje y sin dejar un solo término científico sin explicación; seleccionar lo que puede convertirse en información y presentarlo eficazmente; convertirse en portavoz y educador de la sociedad; adquirir la humildad necesaria para esforzarse primero en entender al científico y luego explicarlo al público; añadir a las cualidades periodísticas el rigor del científico.
A veces, se presentan fricciones entre científicos y periodistas; el hombre de ciencia puede y debe confirmarlo todo, verificar pruebas y conclusiones, casi siempre sin la angustia del tiempo y no tiene que esforzarse en hacerse entender porque habla a sus iguales. Sin embargo, el periodista no pude, generalmente, comprobar sus fuentes; trabaja contra reloj y si no habla el lenguaje de la calle no le entenderán y su trabajo será inútil.
A diferencia de épocas anteriores, hoy los científicos necesitan a los periodistas y están más sensibilizados ante la importancia de la
Hay que distinguir entre:
Prensa especializada: normalmente revistas de periodicidad amplia y a veces sin periodicidad rigurosamente observada, que va dirigida a profesionales concretos, expertos en una determinada actividad. Estas publicaciones recogen, principalmente, comunicaciones e informaciones de trabajo; no suelen estar hechas por profesionales del periodismo y su estilo no se corresponde con el habitual de los trabajos de actualidad informativa.
Periodismo especializado: canalizado a través de los diarios de información general, dentro de secciones tipificadas por su alto grado de especialización; trata los temas como una verdadera información de actualidad y con un estilo periodístico, basado en los métodos propios de lo que se entiende por vulgarización o divulgación. Está hecho por profesionales y va dirigido a un público amplio, interesado por conocer o profundizar en asuntos relativos a la ciencia, el saber, la técnica, etc. Este periodismo especializado ha dado origen a una nueva modalidad de profesional de la información el cronista científico. La preocupación primordial de estas secciones es desarrollar cierto tipo de divulgación entre lectores no especializados.
El Periodismo Especializado ha de enfocar desde su filosofía el problema de la especialización de los conocimientos ya que surge como un reto a la misma comunicación colectiva en el intento de convertir en periodísticos hechos de la realidad social que no eran comunicados y además penetrar en el denso y amplio mundo de la especialización para conseguir de cada parcela del saber un objeto de comunicación periodística. El PE establece un puente sin precedentes para la intercomunicación de los diferentes saberes, que hoy es una de las necesidades que plantea la sociedad de la información: integrar las diferentes disciplinas para obtener una concepción global y no parcelada de la realidad. En esta apuesta por un nuevo renacimiento humanista de la cultural, el PE permite relacionar conocimientos considerados hasta ahora antagónicos (ciencia, filosofía, tecnología y arte, medicina y religión) y contribuye también a aumentar la cultura general y global de la persona.
Ante este panorama cambiante, que corre a la misma velocidad vertiginosa que la renovación tecnológica, la prensa de calidad encuentra en la especialización un modo de remontar sus orígenes y convertirse en vehículo de reflexión, expresión de ideas y creador de opinión, además de aportar un conocimiento profundo sobre la realidad cambiante que vivimos. Nunca como ahora la información ha necesitado aliarse con las actividades del pensamiento; el periodismo impreso puede proporcionar a los lectores el conocimiento que representa una información seleccionada, ordenada y especializada. Como dice McHale, la información está mucho menos estructurada que el conocimiento; de hecho, gran parte de la información cosiste en hechos aislados y no relacionados. En general, presenta una forma incoherente que se puede ordenar en la memoria humana sólo cuando se asocia con alguna estructura preexistente de entendimiento y llega a formar parte del conocimiento de la persona.
Las diferencias entre un periodismo convencional y un periodismo especializado resultan muy ilustrativas:
1ª Está basado en el simple acontecimiento y lo cuenta
Está basado en torno al acontecimiento y lo explica
2ª Poco uso de la documentación Mucho uso de la documentación
3ª Fuentes dispersas y cambiantes Conjunto estructurado de fuentes
4ª Un solo nivel de información Varios niveles informativos: profundos y superficiales
5ª Se distingue claramente entre la información y el comentario
Se editorializa todo
6ª Competitividad muy manifiesta Complementariedad
7ª Puede^ haber^ incoherencia Coherencia^ ideológica^ entre
necesidad de división del trabajo multiplican la necesidad de especialistas. Esta parcelación de saberes fue cuestionada por Ortega, para quien el científico era el representante del hombre-masa que sabía demasiado de su especialidad e ignoraba el resto. Por no hablar de los cambios en los campos de la biogenética y otros que llevan a los científicos a especializarse cada vez más y en áreas cada vez más concretas. El periodismo científico debe responder a esta nueva realidad, por cuanto debe ser divulgada por los medios.
En definitiva, en las sociedades avanzadas occidentales han cambiado las actitudes y los modelos de vida de las personas; se da un flujo constante de comunicación a través de viajes y de las posibilidades que las nuevas tecnologías ofrecen para estar en comunicación: móvil, fax, ordenador. También aumentan sin parar los grupos comunitarios de autoayuda para personas con problemas; sociológicamente nacen nuevas tribus urbanas, es decir, grupos de jóvenes que identifican por su manera de vestir y divertirse. El periodismo universaliza sus contenidos y deja de buscar exclusivamente el impacto, la emoción, la espectacularidad de lo que es noticiable para adentrarse en la difusión de todo aquello que sea de utilidad y de interés para sus audiencias^4.
(^4) Lecturas recomendadas para el tema: