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Personalidad: Componentes Biológicos y Sociales, Apuntes de Psicología

Este texto explica la concepción de personalidad como un conjunto de características que identifican a un individuo, tanto biológicas como sociales. Se abordan los componentes temperamentales y genéticos, así como los factores sociales que forman parte de la estructura y funcionalidad de la personalidad. Se incluyen ejemplos y se mencionan diferentes teorías y pruebas para medir la personalidad.

Tipo: Apuntes

2021/2022

Subido el 18/03/2022

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Psicología de la Salud
Material didáctico
Segundo tema “Personalidad”
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Psicología de la Salud

Material didáctico

Segundo tema “Personalidad”

¿Qué es la personalidad?

La personalidad es uno de los elementos que adquieren más énfasis en el estudio de la psicología. Así como existen varias teorías y modelos que explican el funcionamiento psicológico de la persona. Hay un sinnúmero de definiciones que buscan explicar lo que es la personalidad. Sin embargo, podríamos tomar la siguiente definición para guiarnos un poco en la conceptualización de este término: “El termino personalidad se utiliza en psicología para designar la individualidad psicológica de una persona.” El origen etimológico de la palabra proviene de la palabra persona , la cual se refiere a las máscaras que usaban los actores de teatro en sus representaciones, con el fin de remarcar visualmente las emociones. Esta derivación de la palabra nos indica que el termino personalidad busca enmarcar las emociones y características subjetivas de los individuos. Incluyendo en estos aspectos factores conscientes e inconscientes, así como también elementos emocionales, cognitivos, conductuales e incluso biológicos. Tomando el modelo bio-psico-social podemos concluir que la personalidad se forma a partir de factores genéticos (biológicos), caracterológicos (psicológicos) y ambientales (sociales). Es por esto que dar una definición unificada que envuelva todas estas características se vuelve una tarea compleja. Vicente Pelechano en su libro “Psicología de la personalidad, Volumen I” nos define la personalidad como un conjunto de “características psicológicas que identifican a un individuo, o a un colectivo de individuos, su génesis, su estructura y funcionalidad, desde su origen hasta su desaparición”. En esta definición el autor agrega el elemento cultural al concepto, agregando elementos geo-sociales que diferencian a los individuos según su entorno. En resumen, entenderemos como personalidad al conjunto de elementos que caracterizan a un individuo entre los demás. Tomando en cuenta los rasgos conscientes e inconscientes, así como también sus características heredadas y socialmente aprendidas.

potencial de inhibición reactivo es fuerte y rápido, presentaran conductas extrovertidas. Mientras que por el contrario, sujetos con un potencial de excitación en el sistema nervioso fuerte y rápido, así como un potencial de inhibición débil y lenta presentaran conductas introvertidas. Componentes psicológicos de la personalidad: Debemos de reconocer que los seres humanos somos seres en constante evolución. Es por esto que a través de la vida adquirimos distintos elementos que se apegan a nuestra personalidad. Estos pueden venir tanto de la lógica de situaciones vividas desde la infancia, como de creencias inculcadas por la familia y actitudes adaptadas a nuestra experiencia cotidiana. A estas características se les conoce como factores psicológicos de la personalidad. Es importante saber que si bien la herencia biológica nos aporta distintas formas de interactuar con el medio, la experiencia y las estrategias que utilizamos día a día en nuestra vida son los elementos que probablemente más nos distingan como sujetos. En la psicología estos elementos son los que hacen único a cada individuo y son los que generalmente se estudian de manera más detallada. Entre los factores psicológicos de la personalidad tenemos tres que juegan un papel importante tanto para determinar nuestra propia personalidad, como para definir nuestra interacción con los demás:  El auto concepto: Este elemento representa el concepto que tenemos de nosotros mismos. A nivel individual cada día vivimos construyendo la idea de lo que consideramos que somos. Por lo tanto, el auto concepto vendría a ser una parte esencial de la personalidad en la cual hacemos consciente las limitaciones, virtudes, fortalezas y debilidades que creemos tener.  La autoimagen: La autoimagen vendría a ser la idea que tenemos de cómo somos ante los demás. Considerando así la manera en que buscaremos interactuar con los otros. Un ejemplo claro de este elemento lo encontramos en el ideal de belleza. Siendo una idea abstracta, la belleza vendría a ser un concepto que varía para cada persona, la creencia que tengamos nosotros de nuestra propia belleza nos hará sentirnos conformes o inconformes con nuestra apariencia física, creando así la estima o inconformidad que podamos tener cono nosotros mismos. Sin embargo, la autoimagen se extiende a todos los campos del sujeto como lo son la inteligencia, las habilidades físicas o de interacción, o las capacidades que tengamos para realizar diferentes tareas.  Aptitudes: Las aptitudes se refieren a habilidades y capacidades mentales que la persona tiene para adaptarse a distintas situaciones. Las aptitudes vendrían a ser fortalezas que presenta cada sujeto para poder saber cómo actuar o que hacer en distintas situaciones. El desarrollo o forma en que podemos saber que las distintas aptitudes han sido desarrolladas es viendo como la persona puede o no adaptarse al medio. Un ejemplo claro de esto es la capacidad para interactuar en espacios públicos, existen personas que muestran grandes dificultades para hablar ante audiencias concurridas, mientras que otros presentan una facilidad que hace que se desenvuelvan con naturalidad en estos ámbitos.

Componentes sociales de la personalidad: Cabe señalar que todos los seres humanos, somos también seres sociales. Tomando esto en cuenta, el psiquiatra y psicoanalista Jacques Lacan nos explica que nuestra construcción como sujetos parte de la interacción con los demás. Son los otros los que ponen sus ideales y deseos en nosotros y como individuos formamos nuestra estructura de personalidad a través de las afirmaciones, ideas y creencias que tienen los demás acerca de nosotros. A esta teoría, se le conoce como teoría del estadio del espejo. Como se explica anteriormente nos construimos a través de la mirada de los otros, en primer lugar de nuestros padres y luego de las personas que consideramos importantes para nosotros. La teoría del estadio el espejo explica precisamente que los niños desarrollan habilidades, creencias y características por medio de como los demás los ven. Tomando esto en cuenta, los elementos sociales y ambientales juegan un papel importante en la estructura de la personalidad. Los factores sociales que forman parte de la personalidad podrían categorizarse en tres principalmente, las actitudes, los valores y las creencias.  Actitudes: Las actitudes son básicamente ideas que desarrollamos frente a distintas situaciones o elementos que encontramos en nuestro medio ambiente. Estas pueden ser positivas o negativas, dependiendo de cómo se reaccione ante los estímulos que proponga el medio. Sin embargo, estas están sujetas al juicio moral de la sociedad en que se encuentra el sujeto. Por ejemplo, una actitud positiva en Latinoamérica seria mostrarse afectuosos y brindar muestras de cercanía con personas nuevas en nuestro grupo social, mientras que en otras partes del mundo esto sería visto como una falta de respeto o una actitud negativa ante los demás. Las actitudes en resumen, vendrían a ser pautas aprendidas que nos permitan interactuar de manera adecuada en el ambiente social en que nos desarrollamos.  Creencias: Se conoce como creencia a la información estable e integrada que una persona tiene sobre un sector de la realidad. Las creencias vendrían a ser maneras en que consideramos debemos actuar en ciertas ocasiones y la manera en que debemos comportarnos con respecto a esta información. Entre las creencias tenemos por ejemplo la manera de comportarnos en una reunión social, esta conducta generalmente dependerá de cómo nos hemos identificado con las figuras de autoridad y el entendimiento que tenemos acerca de que hay que hacer en estas situaciones, de acuerdo a lo que hemos aprendido sobre todo de nuestro sistema familiar.  Valores: Los valores son un tipo específico de creencias que trasciende nuestra relación con la realidad, y adquieren un sentido ético y del deber acerca de cómo suponemos tendría que ser nuestro comportamiento. En nuestra cultura un ejemplo claro de los valores seria la unidad familiar, siendo una creencia de que debemos velar constantemente por nuestros familiares,

observado. Además, la tarea de observar trae consigo el riesgo de malinterpretar las intenciones de una conducta, así como el costo tanto en recursos económicos como en tiempo en sí, lo que podría traer resultados fallidos para el investigador. La entrevista personal: La entrevista en si vendría a ser una conversación con un propósito: el obtener información del entrevistado. Existen dos tipos de entrevistas, las estructuradas en las cuales el orden y contenido de las preguntas se mantiene fijo sin importar el individuo o la situación bajo la cual se aplique la misma; y las no estructuradas que se dan cuando el entrevistador plantea preguntas al entrevistado según vayan surgiendo temas y siguiendo la cautela del entrevistador en cuanto a que preguntar, y modificando el curso de la entrevista en dependencia de lo que responda el evaluado. Este método presenta como ventaja el poder controlar los aspectos que se esperan evaluar y conocer algunas ideas o conductas que probablemente no aparecerían en la vida cotidiana. Sin embargo, esta tarea depende de la agilidad del entrevistador para obtener la información que busca recopilar, así como el riesgo de que el sujeto brinde respuestas sesgadas por el hecho de saber que está siendo evaluado en el proceso. Las pruebas estandarizadas: Quizás el método más común y utilizado para la medición de la personalidad es el uso de pruebas estadísticamente normalizadas. Estas pruebas tienen la ventaja de no depender directamente de las habilidades interpretativas del observador, ni de las habilidades de un entrevistador. Esta metodología, también conocida como pruebas objetivas o inventarios de la personalidad, por lo general constan de una serie de estímulos generalmente hechos en forma de preguntas en los que las respuestas ya están dadas en formato de selección múltiple. Estas pruebas cuentan con el respaldo científico de haber sido comparadas en un estudio estadístico y normalizadas bajo poblaciones que se consideran similares culturalmente a los individuos a los cuales se le aplican. La mayor ventaja de estas pruebas es que generalmente nos permiten comparar al individuo con lo que estadísticamente se espera de él, teniendo como respaldo el estudio estadístico realizado para la elaboración de la prueba. Sin embargo, al igual que en las entrevistas, la precisión de estas pruebas dependen de la veracidad con que el examinado responda, pudiendo también presentarse un sesgo al momento de evaluar los resultados de las pruebas, ya que el sujeto sabe que está siendo evaluado por sus respuestas a estas pruebas. Algunos ejemplos de estas pruebas incluyen el 16 pf, que es una prueba que consta de 167 preguntas, la cual busca medir la personalidad en 16 factores reconocibles dependientes de las respuestas del individuo; El MMPI 2 que es un cuestionario diseñado para evaluar la personalidad desde un punto de vista más clínico, con 567 reactivos que presentan respuestas de verdadero o falso, según el sujeto se identifique con los enunciados. Pruebas proyectivas: La teoría psicodinámica a menudo expresa que las personas no tienen consciencia de las razones de sus conductas y por lo tanto expresan que las pruebas estandarizadas no son tan confiables como se esperaría. Es por esto que prefieren utilizar las pruebas proyectivas, las que en su mayoría constan de presentar al sujeto estímulos ambiguos que podrían traer un número ilimitado de respuestas, las cuales posteriormente son analizadas para conocer más de las características inconscientes de la personalidad de los individuos. Estos estímulos podrían darse en forma de frases incompletas como “Soy feliz cuando…” o como figuras sin ningún sentido específico en los cuales se espera que el evaluado de un significado subjetivo de lo que

está observando. Entre este tipo de pruebas encontramos las frases incompletas de Sachs que cuenta con una serie de frases que el sujeto debe completar, y la famosa prueba de Rorschach que consta de una sucesión de manchas de tinta a las cuales el sujeto debe dar un significado. Otro tipo de pruebas proyectivas consta de dar una tarea al examinado en la cual se le pide que la realice de manera espontánea. Esta tarea puede ser realizar un dibujo, o escribir una historia. Entre las desventajas de este tipo de pruebas tenemos que el examinador debe ser entrenado de manera rigurosa para poder interpretar los resultados aportados por los sujetos que se someten a estas pruebas. En esta metodología la capacidad de interpretación debe darse apegado a la teoría psicodinámica y se corre el riesgo de no dar interpretaciones adecuadas si no se cuenta con el entrenamiento necesario. Por otra parte, la gran ventaja de estas pruebas es la reducción del sesgo causado por la rigurosidad de dar respuestas predeterminadas. Es por esta razón que en la actualidad la mayoría de psicólogos, utilizan una combinación de varias de las metodologías aquí explicadas buscando dar una imagen completa y exacta de la personalidad de los sujetos.

Teoría psicodinámica de la personalidad

Como se mencionó anteriormente existen distintas teorías para explicar la personalidad. Generalmente las ramas teóricas se dividen dependiendo del área en que estudian al sujeto. Tenemos así por ejemplo el conductismo, que elige centrarse específicamente en las conductas visible de los sujetos, el humanismo presentado por Carl Rogers se centra principalmente en los factores conscientes y el potencial que tiene el sujeto para desarrollarse, y el psicoanálisis que busca entender al sujeto a partir de sus conflictos inconscientes. En el mundo de la psicología, la teoría psicoanalítica es conocida ampliamente por ser una de las teorías con mayor desarrollo teórico y buscar entender al individuo a partir de su subjetividad en lugar de las conductas medibles. El psicoanálisis es en si la práctica de analizar los impulsos inconscientes de los individuos e interpretar como estos lo afectan en su vida cotidiana. El precursor de esta teoría es el conocido neurólogo vienes Sigmund Freud. Freud nos explica que la mayor parte de nuestros motivos y creencias se dan de manera inconsciente. Para explicar la personalidad Freud comenzó su estudio en pacientes en la época de finales del Siglo XIX y comienzos del siglo XX. En este periodo Freud atendió a varias pacientes que presentaron sintomatologías físicas, que no respondían a ningún malestar biológico. Desarrollando así el estudio sobre la neurosis histérica. Según el psicoanálisis la personalidad de un individuo en su mayoría se forma antes de los 6 años. La lógica de esta teoría nos explica que para la formación completa de nuestra personalidad pasamos por 5 etapas en la formación de nuestra personalidad. Estas etapas se dan debido al punto biológico en que la persona puede experimentar de manera más concretamente el placer, y por lo tanto las energías psíquicas se focalizan en distintos puntos.

ante sus vivencias. Freud nos explica que existen tres niveles en que almacenamos nuestras vivencias. En un primer instante tenemos el nivel inconsciente este es el nivel más primitivo de la personalidad. En este apartado, el sujeto almacena sus deseos más profundos, sin embargo, muchas veces estos deseos son reprimidos fuera del nivel de la consciencia por ser egoístas y primitivos y por lo tanto el sujeto no es capaz de acceder directamente a estos. Siendo de esta manera accesibles únicamente a través de actos simbólicos que permitan resignificar la vivencia del individuo, por lo cual utiliza como método la asociación libre y el análisis de los sueños para poder dar una lógica al material inconsciente del sujeto. Como segundo nivel de consciencia Freud explico el preconsciente en este nivel el sujeto almacena ideas y concepciones que fueron inculcados desde su infancia, este material no es accesible de manera inmediata a la consciencia. En este nivel encontramos muchos mandatos parentales, así como deseos o ideas que el sujeto puede acceder a través de un esfuerzo ya que no están totalmente reprimidos como es en el caso del nivel inconsciente. Por último, Freud explico que la menor parte de la energía psíquica (o libido, como sería conocida luego en el psicoanálisis) se almacena en la parte consciente. En este nivel el sujeto es capaz de acceder completamente a los deseos e ideas que se almacenan. La parte consciente del aparato psíquico es la que interactúa con la realidad y se forma a partir de la interacción con la misma. Algún tiempo después, Freud agregaría a su teoría tres instancias que son reguladas también por los principios de realidad, placer o ideales subjetivos. Estas instancias sirven para que el sujeto busque alcanzar un equilibrio que le permita funcionar en la sociedad y al mismo tiempo buscar la satisfacción de los deseos que van contra ella. Cabe mencionar que Freud no descarta su tópica anterior, sino más bien expresa la compatibilidad entre ambas. Explicando que estas instancias (conocidas como yo, ello y superyó ) funcionan dentro de los niveles de consciencia que explico anteriormente en su teoría. Segunda tópica del aparato psíquico yo, ello y superyó: Al irse desarrollando el psicoanálisis se encontró con el obstáculo de que el aparato psíquico era más complejo de lo que esperaba, y por lo tanto la primera tópica no era suficiente para explicar todo el funcionar de la personalidad de las personas. Es así que Freud desarrolla una segunda tópica, o estructura de la personalidad, Freud supuso que la personalidad gira en torno a tres estructuras: el id(ello),el ego(yo) y el superego(súper yo) que funcionaria en conjunto con su primera tópica de los niveles de consciencia, solo que esta vez basándose en los principios o mandatos que regían cada parte de la personalidad del individuo. En primer lugar Freud mantiene que la mayor parte de la energía psíquica (deseos, ideas, afectos, creencias, etc.) esta reprimida y por lo tanto es inconsciente. A esta instancia psíquica que se halla sumergida completamente en el nivel inconsciente Freud la denomino Ello. El ello es la parte más grande del aparato psíquico, en este se almacenan los deseos inconscientes y las “verdaderas” motivaciones de los sujetos. Esta instancia se rige completamente por el principio del placer, por lo tanto siempre buscara cumplir sus propios deseos aun a costa de la convivencia con los

demás. Esta parte de la personalidad es reprimida con el fin de que el sujeto pueda vivir en una sociedad, sin embargo siempre se encuentra en conflicto con sus otras dos contrapartes para poder satisfacer sus deseos. Como segunda instancia Freud desarrollo el concepto del Superyó , el cual está regido por los constructos del yo ideal y el ideal del yo. En este caso el yo ideal vendría a ser la imagen que consideramos queremos alcanzar en nuestra vida. El yo ideal se muestra como la meta a alcanzar y por la cual nos creamos ciertas normas (generalmente introyectadas en la infancia a través de nuestros padres) con el fin de alcanzar la imagen de lo que queremos ser, sin embargo esta imagen vendría a ser siempre inalcanzable por que se modifica constantemente con el tiempo. El ideal del yo es básicamente el concepto que tenemos de nuestra imagen actual, esta generalmente está devaluada por que entra en contradicción con la instancia del yo ideal y nos hace sentir que aún no alcanzamos el potencial que deseamos, creando exigencias hacia nosotros mismos. Cabe señalar que por sus características el Superyó posee partes conscientes, preconscientes e incluso inconscientes. Por último, Freud define el Yo como la parte del aparato psíquico que está en constante contacto con la realidad. El Yo vendría a funcionar como el mediador entre los deseos del Ello, los mandatos del Superyó y las exigencias que trae el vivir en la realidad social en que nos desarrollamos. Es por esto que el Yo presenta partes que emergen a la consciencia, pero también posee partes que se mantienen a nivel inconsciente. La guía por la cual se rige el Yo sería el principio de la realidad, el cual nos indica las acciones esperadas socialmente de los individuos, modificando así nuestras conductas y procurando mediar con nuestros deseos para poder alcanzar nuestras necesidades, respetando las normas que rigen a la sociedad. El yo es quizás la parte de la psiquis que más tensión presenta al estar presionado tanto por las otras dos instancias del aparato psíquico, como por la realidad en sí. Cabe señalar que el Yo para defenderse de los conflictos ocasionados por el choque entre las otras instancias psíquicas y la realidad, llega a desarrollar los conocidos mecanismos de defensa. Los mecanismos de defensa son estrategias utilizadas por el Yo para sobrellevar conflictos psíquicos y poder sobreponerse a la realidad. Durante esta defensa ante las ansiedades el Yo puede tratar diferentes estrategias que en ocasiones pueden traerle consecuencias negativas a largo plazo. Entre los principales mecanismos de defensa del Yo tenemos:  La negación: con este mecanismo el Yo trata de evitar conflictos reales, haciendo como que no existieran. Con la utilización de este mecanismo el sujeto en ocasiones logra olvidar el problema que le aqueja, haciendo como si no sabe que existe. Un ejemplo de esto es cuando una persona pierde su trabajo y hace como si no ha pasado nada. Si bien este mecanismo puede parecer inmaduro, es de los más utilizados, sobre todo en situaciones de duelo y eventos traumáticos.  La regresión: El mecanismo de regresión funciona haciendo que el sujeto actué como si volviera a experimentar una etapa del desarrollo psicosexual que ya ha superado anteriormente. Un ejemplo de esto es cuando un niño de 11 años, luego

Otro de los teóricos que hablo de la personalidad fue Abraham Maslow, plantea que las personas poseen necesidades básicas siempre presentes, que son fuerzas que modelan la motivación humana de forma discreta pero segura. Propuso que hay una necesidad maestra, la tendencia al crecimiento, que gobierna y organiza todas las demás necesidades, basándose en una jerarquía de cinco partes que van desde las necesidades de supervivencia, relativamente fuertes, a las necesidades de crecimiento relativamente débiles. Las necesidades básicas están ordenadas según el principio de prepotencia o por el de fuerza relativa. Por tanto, las necesidades fisiológicas ocupan la parte inferior de la jerarquía indicando su relativa dominación, mientras que las necesidades de auto realización se encuentra en la parte superior, señalando su relativa fragilidad.

Así las necesidades de protección y seguridad son características de los niños, los jóvenes, y los animales inferiores, mientras que que las necesidades de valoración son características de adultos y exclusivamente humanas. La jerarquía indica que las necesidades son satisfechas secuencialmente, de abajo arriba. Por tanto, antes de que una persona busque la valoración y la auto realización, deberá tener las necesidades fisiológicas, de seguridad y de pertenencia satisfechas.