


Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Documentos que explican pobreza
Tipo: Esquemas y mapas conceptuales
1 / 4
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!



Palabras clave: Política pública, Participación femenina, liderazgo femenino Igualdad de género Covid- 19 Desarrollo económico Clasificación JEL: D91, E7, I18, J16.
La economía en su formación se basó en la ética utilitarista, derivando en modelos económicos pragmáticos que se desviaron de la satisfacción efectiva de las necesidades humanas colectivas hacia el bienestar individual estrictamente económico y mercantilista, hecho por el que la economía neoclásica define el bienestar como “la satisfacción de necesidades preconcebidas como ilimitadas en un mundo de recursos limitados” (Valencia y Cuervo, 1999). Posterior a ello se desarrolla la teoría de “la supremacía del consumidor” considerando que el individuo aumenta su bienestar cuando incrementa su consumo, en otras palabras, a más dinero, mayor utilidad y por tanto mayor felicidad. Así, la pobreza es vista desde la medición de la insuficiencia de ingresos para satisfacer un nivel de consumo, lo que reduce a la pobreza a un espacio unidimensional. La pobreza, desde el punto de vista monetario, se apega a la capacidad económica que posee una persona u hogar, es decir hace referencia a la carencia de “recursos económicos suficientes con respecto al umbral de ingreso mínimo, que apenas alcanza para satisfacer los requerimientos básicos como la alimentación, vestimenta, educación y calzado” (CEPAL, 2000). Sin embargo, para muchos investigadores quedaba claro que la pobreza no se reduce únicamente a consideraciones económicas, sino que es un fenómeno de naturaleza multidimensional. Townsend (1979), atribuye que la pobreza tiene que ver más con la incapacidad de las personas de bajos ingresos para participar de manera activa en la sociedad, por lo que define como pobres a la personas, familias y grupos de población que carecen de recursos para participar en actividades, costumbres u obtener un tipo de dieta que les permita gozar de comodidades habituales, aprobadas en las sociedades a las que pertenecen. Para Amartya Sen, la economía del bienestar había sufrido un grave distanciamiento entre la ética y la economía, por lo que propuso “la métrica de las realizaciones, funciones, capacidades y libertades de los individuos” (Sen, 1999); es decir, incentiva la liberación del ingreso y posesión de bienes para lograr el bienestar, fundamentando la capacidad que tiene un ser humano en actuar y contribuir con sus actos al progreso de la (^9) Escuela Politécnica Nacional, Facultad de Ciencias, Quito, Ecuador (^10) Escuela Politécnica Nacional, Facultad de Ciencias, Quito, Ecuador
Cuestiones Económicas e-ISSN: 2697 - 3367
sociedad, rompiendo así el paradigma monetarista y abriendo un camino hacia las privaciones de los derechos que les otorga la libertad de escoger su nivel de vida. De este modo la pobreza va dejando de definirse como sólo la carencia de ingresos, pues la realidad muestra que personas catalogadas como pobres pueden sufrir simultáneamente múltiples desventajas; esto ha llevado a desarrollar diferentes metodologías para explicar la multidimensionalidad de la pobreza, a fin de revelar el verdadero nivel de carencias que existen en diferentes zonas de un país o un grupo de personas. Entre ellas se tiene el índice de necesidades básicas insatisfechas (NBI), el índice de desarrollo humano (IDH), y otras. El índice de necesidades básicas insatisfechas (NBI) es una medida desarrollada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en los años 70 y 80 del siglo pasado y que utiliza indicadores relacionados a 4 dimensiones: capacidad económica, acceso a la educación básica, calidad de la vivienda, disponibilidad de servicios básicos y hacinamiento en el hogar (Bazán et al., 2011). El enfoque de las NBI llamó la atención en América Latina y aunque su medición constituye un enfoque multidimensional no se utiliza dicho término de pobreza multidimensional, sin embargo, se considera el antecedente directo de esta. El índice de desarrollo humano1 (IDH), presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 1990, considera 3 dimensiones: salud (esperanza de vida al nacer), educación (años de escolaridad) e ingresos (producto nacional bruto per cápita) (Stanton, 2007). Más adelante, Sabina Alkire y James Foster (2009, 2011) de la Iniciativa de Pobreza y Desarrollo Humano de la Universidad de Oxford Inglaterra, desarrollaron el índice de pobreza multidimensional (IPM), como una extensión a los índices de pobreza FGT (Foster, Greer y Thorbecke, 2015). El IPM según la metodología Alkire y Foster, identifica a los pobres como aquellos quienes poseen mayor o igual porcentaje de privaciones que el establecido como umbral. Una de las primeras aplicaciones de la metodología fue realizada en México por Foster (2007) y considera dimensiones tales como: el ingreso, la educación, disponibilidad de espacio y calidad de vivienda, servicios básicos relacionados con la vivienda, acceso a comida, servicios básicos, seguridad y cohesión social. Posteriormente, se realizaron aplicaciones de esta metodología abarcando niveles regionales y nacionales de África Sunsahariana (Batana, 2008), en países en vías de desarrollo (Alkire y Santos, 2010, 2013) y América Latina (Battiston, et al 2009). En Ecuador, Amores (2014) realiza una aplicación del IPM a partir de la Encuesta de Situación Socioeconómica de los Hogares del 2012. Dávila y Ortega (2016) realizan otro estudio similar, utilizando datos de la encuesta de empleo y subempleo elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). De esta forma se va dejando en claro la naturaleza de este fenómeno que se encuentra ligado estrechamente a dimensiones sociales, económicas, culturales, políticas y medioambientales; que ha sido tratado durante varios años como un mal que afecta tanto a países desarrollados y, en mayor medida, a los países subdesarrollados y que, por consideraciones éticas, debe ser superado a fin de conseguir un mayor bienestar social. El concepto de bienestar en el caso ecuatoriano y en oposición a la teoría clásica, pertenece al pensamiento de “Buen Vivir”, concepto que implica vivir en dignidad, con las necesidades básicas satisfechas, en goce pleno de derechos, en armonía con uno mismo, con la comunidad, las distintas culturas y la naturaleza (León, 2015). Se considera así que los seres humanos están atados a derechos y cuando estos se ven vulnerados se estima que se está en una situación de pobreza. El marco conceptual utilizado para medir la pobreza de manera multidimensional guarda relación con el denominado Análisis multicriterio (AMC), el cual, a su vez, es parte de la teoría de decisiones y de la economía ecológica. En este estudio se utiliza la teoría de la pobreza multidimensional y el AMC ya que comparten los mismos principios ontológicos. El objetivo es analizar y aprovechar los resultados intermedios del IPM a fin de examinar la pobreza en un estudio longitudinal a nivel nacional y en estudios transversales a nivel regional. Los resultados del trabajo nos permitirán tener una visión compresiva de la privación de los derechos de las personas en términos de la pobreza multidimensional con el fin de proponer políticas enfocadas a la población más vulnerable. METODOLOGÍA En el Ecuador, el IPM permite identificar un conjunto de privaciones de derechos considerando 12 indicadores o variables agrupados en cuatro dimensiones: educación (3 indicadores); trabajo y seguridad social (3 indicadores); salud, agua y alimentación (2 indicadores); habitad, vivienda y ambiente sano (4 indicadores). El IPM se construye a partir de información proporcionada por la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU). La ENEMDU tiene un diseño muestral probabilístico, con cobertura a nivel nacional, exceptuando la Provincia de Galápagos, y permite identificar la magnitud de varios fenómenos sociodemográficos. (INEC, 2018). El índice de pobreza multidimensional se define por:
Cuestiones Económicas e-ISSN: 2697 - 3367
Foster, J. E. (2007). A Report on Mexican Multidimensional Poverty Measurement. https://www.ophi.org.uk/wp- content/uploads/ophi-wp40.pdf Foster, J., Greer, J., & Thorbecke, E. (2015). A Class of Decomposable Poverty Indices A Class of Decomposable Poverty Measures. Econometrica, 52(May, 1984). https://doi.org/10.2307/ León, M. (2015). BUEN VIVIR EN EL ECUADOR Del concepto a la medición. INEC. Sen, A. (1999). La libertad individual como compromiso social. Stanton, E. A. (2007). The Human Development Index: A History. Political Economy Research Institute, 127. Townsend, P. (1979). Poverty in the United Kingdom A Survey of Household Resources and Standards of Living. https://www.poverty.ac.uk/system/files/townsend-book- pdfs/PIUK/piuk-whole.pdf Valencia, G., & Cuervo, J. (1999). Crítica a las bases éticas de la teoría neo clásica en la propuesta del bienestar social de Amartya Sen (Issue 51)