



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Este documento ofrece una introducción a la Edad Moderna, una época histórica comprendida entre el siglo XV y XVIII. Se destaca la importancia de la revolución agrícola y la conquista en el contexto de este período, así como la interconexión entre el Nuevo Mundo y el Viejo Mundo. Además, se menciona la división europea en el norte cristiano y el sur islámico, y la posterior inversión del eje geográfico. Se incluyen referencias a la Monarquía Hispánica, el Imperio Otomano, y la Monarquía Católica.
Tipo: Exámenes
1 / 6
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




La Edad Moderna se suele secuenciarse por siglos, pero en general los historiadores la han definido como una sucesión cíclica, que algunos han identificado como ciclos económicos similares a los descritos por Clement Juglar y Nikolai Kondratiev, con fase A de expansión y B de recesión secular La revolución agrícola La revolución agrícola ya se estaba produciendo y la industrial la sigue. En
primeros industriales fabriles no tenían idénticos intereses de clase, pero son claramente aspectos de una misma clase dominante, como burguesía (categorizado por Carlos Marx como propietarios de los medios de producción). Los campesinos desposeídos y desarraigados del campo por la política de cercamientos y las Leyes de pobres están alimentando el proletariado de las ciudades industriales. Enseguida se convirtió en el taller del mundo, cuyos océanos estaban en posesión de Gran Bretaña. El continente europeo seguirá sus pasos en cuanto se cayeran las estructuras del Antiguo Régimen. La conquista En el siglo XVI tras la recuperación de la Crisis de la Baja Edad Media, en economía se produjo lo que denomina Revolución de Precios, coincidente con la Era de los Descubrimientos que permitió una expansión europea posibilitada en parte por los adelantos tecnológicos y de organización social que surgieron. Pocos hechos cambiaron tanto la historia del mundo como la llegada de los españoles a América y la posterior Conquista y la “apertura” de las rutas oceánicas que castellanos y portugueses lograron en los años en torno al 1500. El choque cultural supuso el colapso de las civilizaciones precolombinas. Paulatinamente, el océano Atlántico gana protagonismo frente al Mediterráneo, cuya cuenca presencia un reajuste de civilizaciones: si en la Edad Media se dividió norte cristiano y sur islámico, desde finales del siglo XV el eje se invierte, quedando el Mediterráneo
Occidental hegemonizado por la Monarquía Hispánica, mientras que Europa Oriental el Imperio Otomano alcanza su máxima expansión. Las civilizaciones orientales de carácter milenario (India, China, Japón), reciben en algunas ciudades costeras una presencia puntual portuguesa (Goa, Ceilán, Malaca, Macao, Nagasaki), pero tras los primeros contactos se mantuvieron pocos conectados o incluso ignoraron olímpicamente los cambios de Occidente; por el momento se lo podían permitir. Las islas de las especias (Indonesia) y Filipinas serán objeto de una dominación colonial europea más intensiva. Frente a la continuidad oriental, los cambios sociales e concentran en los vértices del llamado comercio triangular notables en Europa (donde comienza a divergir un noroeste burgués y este y sur en proceso de refeudalizacion) y cataclismicos en América (colonización) y África (Esclavismo). El crecimiento de la población en Europa probablemente no compenso el descenso de esos continentes. El papa Paulo III reconcilia a Francisco I de Francia con el emperador Carlos V (Tregua de Niza, 1538), en un cuadro de Sebastiano Ricci (1688). La enemistad de los dos soberanos trajo como consecuencia el inicio de un siglo de hegemonía de la Monarquía católica, pero también en la imposibilidad de una restauración del Sacro Imperio romano. El poder papal, desafiado por la Reforma, subsistirá. De un mundo cultural muy distinto al de Durero, uno de los Bronces de Benín del Museo del Louvre. Puede fecharse entre 1450 y 1550. No conocemos el nombre de su autor, al contrario que el de otros broncistas contemporáneos suyos, como Ghiberti o Benvenuto Cellini, porque la función social del artista era muy diferente en el África subsahariana y la Italia del Renacimiento.