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Una serie de ejercicios de la prueba de acceso a la universidad (pau) en españa, enfocados en el análisis de los mecanismos de cohesión textual, específicamente la identificación de referentes. Los ejercicios se basan en fragmentos de textos literarios y periodísticos, y requieren que el estudiante identifique los referentes de pronombres, sintagmas nominales y otros elementos lingüísticos. Estos ejercicios son útiles para desarrollar la comprensión lectora y la capacidad de análisis del lenguaje.
Tipo: Ejercicios
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JUNIO 2020. Serie 1. CONVOCATORIA ORDINARIA. OPCIÓN A 1.3. Escriba todos los elementos del segundo párrafo que tienen como referente a los tres protagonistas del fragmento. [1 punto] No dormían. Era el martes 11 de octubre de 1994, la noche había caído sobre Madrid hacía ya varias horas y, en las calles, escaparates encendidos, luces de automóviles, el alumbrado público, rótulos, el párrafo de claridad en la escalera de los edificios repentinamente abiertos, mujeres fumando, hombres fumando, el interior de los últimos autobuses, ventanas como sellos luminosos y semáforos disputaban contra esa sombra mientras, en camas y pisos distintos, Carlos Maceda, Santiago Álvarez y Marta Timoner se debatían con el insomnio. Habían comido los tres juntos, como solían hacer una vez cada dos o tres meses, al margen de que se vieran, con sus parejas o solos, en otras ocasiones. Al restaurante se entraba por una puerta en arco de madera pintada de rojo. Pese a la tosquedad del suelo demasiado gastado, igual que las paredes, los precios no eran bajos o así se lo había parecido a ellos la primera vez que fueron, diez años atrás, reunidos entonces para celebrar el final de sus carreras universitarias. JUNIO 2020. Serie 1. CONVOCATORIA ORDINARIA. OPCIÓN B 1.3. Indique los referentes del posesivo su (en el sintagma nominal su mensaje ) y del sintagma nominal esa masacre , subrayados en el texto. [1 punto] a) «su»: b) «esa masacre»: Sigo con interés la historia que me cuenta Bayona, reconozco la poderosa factura visual que envuelve su mensaje. Los relatos con formato de animación sobre la mezcla del bien y del mal y la complejidad de la naturaleza humana que le narra el monstruo a la desolada criatura están realizados con estilo deslumbrante, con imaginación, con efectos especiales de lujo; los actores y las actrices tienen peso dramático […]; el retrato de un niño con pavor a la orfandad puede establecer inmediata conexión emocional, pero ante material tan adictivo existe una barrera que me distancia, me agota el abuso del piano acompañando a secuencias que pretenden continuamente ser intensas, asisto desde fuera a un material compuesto de sentimentalismo, lirismo desgarrado y un aura de terror. […] La chilena Jesús insiste en el tema, relatando parcialmente un hecho tan real como espeluznante: el asesinato a golpes y patadas de un chaval homosexual en un parque de Santiago, perpetrado por un grupo de matones adolescentes, puestos hasta arriba de todo, sin motivos personales, por el sadismo de cargarse al diferente. […] En esa masacre también participa un chaval que mantiene una relación distante con su padre […], secretamente herido, incapaz de ponerse mínimamente de acuerdo con la vida. Y es lamentable, pero tal como me cuentan la historia su angustioso presente y su imposible futuro, el de su padre, el de sus colegas, me da igual. JUNIO 2020. Serie 3. CONVOCATORIA EXTRAORDINARIA. OPCIÓN B 1.3. Indique los referentes de él (en si pensamos en él ) y de que (en que alguna institución nos impone ), subrayados en el texto. [1 punto] a ) «él»: b ) «que»:
[…] La facultad para hablar una lengua es una capacidad de los seres humanos, de modo que es natural preguntarse en qué consiste exactamente. Si el lenguaje es, como explica Chomsky, un módulo de la mente, una especie de órgano mental que crece y se desarrolla a partir de datos externos, podemos intentar averiguar sus propiedades, especialmente si pensamos en él como un complejo sistema combinatorio de unidades discretas que da lugar a un número ilimitado de resultados. Podemos intentar averiguar, en definitiva, qué hace que las lenguas humanas sean como son. Estas preguntas son infrecuentes. De hecho, predomina abrumadoramente entre los hablantes la visión externalizadora del lenguaje, de la que se deduce que la lengua es uno más de los recursos que necesitamos para sobrevivir. Asumimos que hemos de aprender a respetar las leyes y a escribir correctamente una carta. Entendemos que existen infracciones al código circulatorio y al ortográfico; que hay comportamientos correctos e incorrectos en las relaciones sociales y en el uso del léxico. Cuando hemos de manejarnos en otros idiomas, asimilamos este hecho al de familiarizarnos con otras costumbres o con otras legislaciones. Actuamos, en suma, como si la lengua constituyera uno más de los muchos sistemas ajenos que alguna institución nos impone y que hemos de dominar, nos gusten o no. JUNIO 2019. Serie 1. CONVOCATORIA ORDINARIA. OPCIÓN A 1.3. Indique los referentes del pronombre lo (en Ahí lo tiré ) y del pronombre lo (en me ordenó que lo levantara ), subrayados en el texto: [1 punto] a ) « Ahí lo tiré»: b ) « me ordenó que lo levantara»: Clareaba el día cuando salimos de la casa. […] Se le cayó el bastón y me ordenó que lo levantara. […] Me dio la espalda. Un hachazo en la nuca bastó y sobró para que vacilara y cayera, pero al caer abrió la mano y en el aire vi el brillo. Marqué bien el lugar con el hacha y arrastré el muerto hasta el arroyo que estaba muy crecido. Ahí lo tiré. Al volver a mi casa busqué el disco. No lo encontré. Hace años que sigo buscando. JUNIO 2019. Serie 1. CONVOCATORIA ORDINARIA. OPCIÓN B 1.2. Indique cuáles son los referentes (o antecedentes) del pronombre relativo que (en la secuencia que celebra cada día la soberanía de haberlo hecho ), y del pronombre átono lo , afijado a la forma no personal contenida en esa misma secuencia ( haberlo hecho ), ambos subrayados en el texto. [1 punto] a ) «que celebra cada día […]»: b ) « haberlo hecho»: Por eso, mi invitación a los estudiantes que están en estos días decidiendo dónde poner la cruz es que superen las pasajeras servidumbres de las salidas o entradas y no hagan demasiado caso a los listados de predilecciones de su tiempo. Escribe esto alguien que también estudió lo que nadie quería y que celebra cada día la soberanía de haber lo hecho. JUNIO 2019. Serie 4. CONVOCATORIA EXTRAORDINARIA. OPCIÓN B 1.2. Indique los referentes del pronombre lo (en lo comí en Don Chon ) y del adverbio allí (en Allí le dicen suri al moriche venezolano ), subrayados en el texto: [1 punto] a ) « lo»:
A veces me quedo absorto. En pocos instantes, en segundos, soy capaz de recordar o imaginar cosas que, si estuviesen ocurriendo de verdad, necesitarían mucho tiempo para desarrollarse. Quizá estoy recibiendo la lección de fray Bernardino, miro sus labios moviéndose mientras declina, me distraigo, pasan por mi mente sucesos, rostros, lugares, historias. Peripecias que transcurren a lo largo de muchos días, aventuras descomunales que ocuparían meses. Pero cuando comprendo que estoy distraído y recupero la atención, puedo comprobar que apenas he perdido tres casos de la declinación que explica mi maestro. O no pienso en nada, la mirada se me pierde en el cielo, o en los árboles, o en un objeto pequeñísimo —una semilla, un insecto— y se me hunde el pensamiento en esa modorra que va disolviendo el bulto y el color de lo que veo, y los sonidos, los olores, hasta que todo se convierte en una sensación borrosa y me parece flotar en el agua cálida de algún río secreto. Mi madre dice que esta facilidad para el ensimismamiento me viene de los suyos. Quedarse así, pensando muchas cosas a la vez. O dejarse mecer, como en una corriente suave, en un fluido sin significado que es pura mezcla de luces y sonidos y aromas. Aquella tarde estaba preparando un retel —nos íbamos a ir de pesca los muchachos al arroyo del cerrito— y me encontraba flotando en una de mis ensoñaciones. Me gusta entretenerme en esas labores que obligan a repetir minuciosamente destrezas de los dedos, para construir cosas. Ya terminaba de tejer la redecilla y la iba atando al aro; embebido en mi tarea, recordaba alguna de las aventuras que me narraba el padrino: aquellas de don Amadís, hijo de Perión, rey de Gaula, y de la princesa Elisena de Inglaterra. Quizá hasta murmuraba, sin darme cuenta, frases del famoso caballero, a punto de emprender singular combate con su hermano Galaor, sin reconocerle. Era una tarde calurosa del tiempo seco. Enfrente de mí, sentadas en la tarima, a la entrada del bohío, mi madre tejía y mis dos hermanas, ayudadas por la anciana Micaela, desgranaban maíz. Mi cotorra gritaba palabras de la vieja lengua, increpando acaso a unas pavas que picoteaban bajo ella, junto a la casa, rodeadas de su pollada. Ajeno a todo, yo iba tejiendo los pequeños nudos y me sentía protagonista de alguna aventura, cuando un repiqueteo de cascos me sacó de la distracción. José María Merino. El oro de los sueños. Madrid: Alfaguara, 1986, pp. 11- JUNIO 2017. Serie 5. CONVOCATORIA EXTRAORDINARIA. OPCIÓN A 1.3. Escriba el referente completo de los elementos subrayados en los siguientes fragmentos del texto: [0,5 puntos] a) «a los follones que organizaban en la calle, aunque él presentía que podían tener motivaciones políticas, nunca les había concedido más valor, y desde luego mucha menos importancia, que a las gamberradas que hacían con las modistillas el día de Santa Lucía»: b) «que a veces Teresa se encerraba en su habitación con un grupo de amigas y se pasaban allí toda la tarde»: JUNIO 2017. Serie 5. CONVOCATORIA EXTRAORDINARIA. OPCIÓN B 1.3. Escriba el referente completo de los elementos subrayados en los siguientes fragmentos del texto: [0,5 puntos] a) «Ahora me cuentan amigos más jóvenes que las criaturas andan agobiadas por el volumen de deberes a los que han de enfrentarse cada tarde. A eso se suma que con los disparatados horarios españoles, las madres o los padres ya no están en casa para aliviarles el trabajo»: b) «el sistema educativo debe insistir en que los niños aprendan a expresarse con claridad y a comprender un texto, de ahí depende en gran parte su futuro»:
JUNIO 2016. Serie 5. CONVOCATORIA EXTRAORDINARIA. OPCIÓN A 1.2. Escriba el referente completo de los elementos subrayados en los siguientes fragmentos del texto: [1 punto] a) «Le gustaban mucho y, cada vez que venía por casa, me insistía para que se las diese»: b) «No sé de dónde vendría, ni lo que fue de él»: c) «Las sábanas que se le han echado a perder a tu mujer eran las que usé en la noche de mi boda»: d) «Pero la noche antes se fueron tu padre y él con los amigos»: El año pasado le regalé a tu mujer un juego de sábanas bordadas con los nombres de tu padre y mío. Le gustaban mucho y, cada vez que venía por casa, me insistía para que se las diese. Hace un mes me dijo de pasada que se las dejó en un baúl del trastero del chalet, que se le han enmohecido y echado a perder. Te parecerá una tontería, pero me pasé la tarde llorando. Miraba las fotos de tu padre y mías, y lloraba. Así toda la tarde, ante el cajón del aparador en el que guardo las fotografías. Sentía pena de nosotros, de todo lo que esperamos y luchamos de jóvenes, de las canciones que nos sabíamos de memoria y cantábamos —«ojos verdes, verdes como el trigo verde»—, de los ratos en que nos reíamos y de las palabras que nos decíamos para acariciarnos el corazón; pena de las tardes que pasamos en el baile, de las camisas blancas que yo le hacía a tu padre cuando aún éramos solteros; pena de las amigas que nos juntábamos para cortarnos el pelo unas a otras, igual que las artistas de cine. El cine aún era mudo y había un pianista rubio del que estábamos enamoradas todas las chicas. Nos gustaba ver su espalda triste iluminada por la luz que caía de la pantalla. No era de aquí, de Bovra. No sé de dónde vendría, ni lo que fue de él. Todo parecía que iba a durar siempre, y todo se ha ido deprisa, sin dejar nada. Las sábanas que se le han echado a perder a tu mujer eran las que usé en la noche de mi boda. Del día de nuestra boda no nos quedó ni una foto. Se había comprometido a hacerlas tu tío Andrés, un primo de tu padre de quien habrás oído hablar, y que tenía una cámara. Pero la noche antes se fueron tu padre y él con los amigos, se emborrachó, y, de vuelta a casa, se cayó y se torció un tobillo. A la mañana siguiente tenía el pie hinchado como una bota, así que ni siquiera pudo venir a la boda. SEPTIEMBRE 2016. Serie 1. OPCIÓN A 1.2. Identifique en el texto un marcador discursivo o conector que exprese cada una de las relaciones de sentido especificadas a continuación: [1 punto] a ) Oposición: b ) Organización de la información dentro del texto: c ) Vinculación de un elemento del discurso con otro previo: d ) Introducción de un refuerzo argumentativo: Lo último que se le hubiera ocurrido sería quejarse de Pilar. Era la mejor asistenta que había tenido y le mantenía el apartamento impecable. Pero las únicas mañanas en las que M.ª José podía disfrutarlo de verdad eran las del fin de semana, gracias, precisamente, a que Pilar hacía fiesta. Eso le permitía ocuparse de las plantas, colocar las cosas a su gusto, hacer lo que le viniera en gana sin tenerla pendiente de sus deseos, constantemente dispuesta a echarle una mano mientras le contaba sus cosas. M.ª José le había dicho que veía muy difícil que pudiera asistir a la primera comunión de la
A los pocos meses de mi entrada en el colegio, cambiaron al director y entró uno que se llamaba Antonio. Al día siguiente de su llegada, al pasar lista, todos mis compañeros continuaban gritando «Vicente» («presente» en realidad), por pura rutina, pensé. De súbito, me entró una alegría enorme al darme cuenta de que yo iba a ser el único de todo el colegio que hiciera las cosas bien. Mientras los apellidos sobrevolaban el patio de recreo en el que permanecíamos en fila, rogaba a Dios que nadie se me adelantara. Fueron los minutos más angustiosos de mi vida, pues iba muy mal en los estudios y aquélla era una oportunidad de oro para demostrar que mi inteligencia estaba tan despierta como la de cualquier otro. Ya veía al prefecto de disciplina dirigiéndose a mí para felicitarme por aquel alarde de buenas maneras. Por fin, tras una eternidad, escuché mi apellido y grité más alto que nunca: —¡Antonio! El prefecto permaneció atónito unos segundos y después me preguntó que qué había dicho. «Antonio», respondí yo comprendiendo que algo funcionaba mal. Como no fui capaz de dar una explicación razonable, me tuvieron bajo observación psicológica una temporada. Ahora, con la perspectiva que dan los años, creo que tan absurdo era decir «presente» como decir «Antonio». Pero al común de las personas le parece más lógico gritar «presente». ¿A qué negarlo? Siempre tuve dificultades de adaptación. Juan José Millás. Articuentos. Barcelona: Alba, 2001, p. 152-