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Son ejercicios de la literatura renacentista
Tipo: Ejercicios
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1. Lee los siguientes poemas de Garcilaso Soneto I Fragmento de la égloga I (Canta Nemoroso) Cuando me paro a contemplar mi estado, Corrientes aguas, puras, cristalinas; y a ver los pasos por do me ha traído, árboles que os estáis mirando en ellas, hallo, según por do anduve perdido, verde prado de fresca sombra lleno, que a mayor mal pudiera haber llegado; aves que aquí sembráis vuestras querellas, hiedra que por los árboles caminas, mas cuando del camino estó olvidado, torciendo el paso por su verde seno; a tanto mal no sé por do he venido; yo me vi tan ajeno sé que me acabo, y más he yo sentido del grave mal que siento, ver acabar conmigo mi cuidado. que de puro contento con vuestra soledad me recreaba, Yo acabaré, que me entregué sin arte donde con dulce sueño reposaba a quien sabrá perderme y acabarme o con el pensamiento discurría si ella quisiere, y aún sabrá querello; por donde no hallaba sino memorias llenas de alegría. que, pues, mi voluntad puede matarme, la suya, que no es tanto de mi parte, pudiendo, ¿qué hará sino hacello? **2. ¿Cuál es el sentido básico del soneto I?
1. Lee el siguiente fragmento de la “Oda a Salinas” 1 El aire se serena 5 Y, como está compuesta y viste de hermosura y luz no usada^1 , de números concordes^2 , luego envía Salinas, cuando suena consonante respuesta; la música extremada^3 , y entre ambos a porfía^4 por vuestra sabia mano gobernada. se mezcla una dulcísima armonía. 2 A cuyo son divino 6 Aquí el alma navega el alma, que en olvido está sumida, por un mar de dulzura y finalmente torna a cobrar el tino en él así se anega, y memoria perdida que ningún accidente de su origen primera esclarecida. extraño y peregrino^5 oye y siente. 3 Y, como se conoce, 7 ¡Oh desmayo dichoso! en suerte y pensamiento se mejora; ¡oh muerte que das vida!¡oh dulce olvido! el oro desconoce ¡durase tu reposo que el vulgo vil adora, sin ser restituido la belleza caduca engañadora. jamás aqueste bajo y vil sentido! 4 Traspasa el aire todo [...] hasta llegar a la más alta esfera y oye allí otro modo de no perecedera música, que es la fuente y primera. **2. ¿Cómo se llama la estrofa que usa Fray Luis en este poema? ¿Cuál es la primera vez que se usa esta estrofa en la lírica castellana?
En los cuartetos hallamos una reflexión de la voz poética sobre su propia vida, simbolizada esta a través del camino. El “yo” de este poema se sorprende del estado de desgracia al que ha llegado, a la vez que se maravilla de que su dolor no haya resultado más grave. Tras estas aparentes contradicciones, en los versos 7 y 8 se desvela la causa de ese penar: su “cuidado”, palabra que en la lírica cancioneril remite a la preocupación amorosa, le dará la muerte, aunque esto no resulte ningún consuelo, pues implica la pérdida total de la altiva amada. Los dos cuartetos se centran ya en el análisis del proceso amoroso a la manera de la poesía cancioneril. El yo poético se queja de su impericia (“que me entregué sin arte”) para conquistar a la dama – recuérdese la codificación clara del amor cortés sobre los pasos que debe seguir un amante-, lo que provoca el rechazo de esta. La soledad y el desdén de la dama conducen al poeta hacia su única salida: la muerte. Aunque, como ya hemos apuntado, esta tampoco lo es verdaderamente, pues deja al poeta en ausencia de su bien más preciado: la dama esquiva. Para la poesía cancioneril, el amor es, en muchas ocasiones, una fuente de desgracia que deja al poeta en un círculo vicioso de desesperación. 3. El uso del políptoton es sobre todo visible en los dos tercetos del soneto: “ acabaré / acabarme ”; “ quisiere / querello ”; “ puede / pudiendo ”. La finalidad de este recurso se relaciona con la manera racional, lógica y obsesiva con que la lírica cancioneril aborda el análisis de la pasión amorosa. El fragmento de la égloga trata de recrear un lugar idílico que está en consonancia con el sentir de la voz poética, quien por un momento es capaz de verse “ ajeno del grave mal que siento ” y verse rodeado de “ memorias llenas de alegría ”. El paisaje se convierte así en un modo de exteriorizar y objetivar los sentimientos. Además, la descripción del paisaje se aborda de una manera muy plástica y sensorial, para lo que juegan un papel importante los epítetos como: “ corrientes aguas ”, “ verde prado ”, “ fresca sombra ”, “ verde seno ”... 4. Garcilaso casi nunca describe un paisaje real, sino que fabrica un entorno idílico, literario, mitológico, a la manera del tópico del locus amoenus. Responde a unos cánones preestablecidos entre los que se encuentran los árboles, el prado, el arroyo, los pájaros cantores...
El primer poema es un soneto que tiene, por supuesto, la característica estructura de dos cuartetos y dos tercetos con versos endecasílabos: 11A 11B 11B 11A 11A 11B 11B 11A 11C 11D 11E 11C 11D 11E El fragmento de la égloga responde al esquema de la silva , combinación de versos endecasílabos y heptasílabos con esquema de rima libre. Garcilaso utiliza un esquema semejante a lo largo de diferentes estrofas al modo de las estancias de la canción petrarquista. Corrientes aguas, puras, cristalinas; 11 A árboles que os estáis mirando en ellas, 11 B verde prado de fresca sombra lleno, 11 C aves que aquí sembráis vuestras querellas, 11 B hiedra que por los árboles caminas, 11 A torciendo el paso por su verde seno; 11 C yo me vi tan ajeno 7 c del grave mal que siento, 7 d que de puro contento 7 d con vuestra soledad me recreaba, 11 E donde con dulce sueño reposaba 11 E o con el pensamiento discurría 11 F por donde no hallaba 7 e sino memorias llenas de alegría. 11 F
El ciego articula su broma en torno a un simple juego lingüístico. Lázaro, incapaz de captar la ambigüedad del enunciado, aproxima su cabeza a la piedra porque su amo le dice: “Lázaro, llega el oído a este toro y oirás gran ruido dentro dél”. Interpreta que el pronombre “él” se refiere exclusivamente al toro de piedra; sin embargo, bien puede ser que concuerde con el oído, dentro del cual Lázaro efectivamente oirá un gran ruido tras el tremendo golpe que le propina el ciego. La inocencia, los pocos años y su buena fe juegan a Lázaro una mala pasada. 3. La ironía de esta frase se apoya en la dilogía o uso del doble sentido de algunas palabras. En este caso, se trata del verbo “alumbrar”, que bien puede significar “dar a luz” o “iniciar en algo” como “iluminar”, lo que no parece muy propio de alguien que es ciego. 4. La frase de Lázaro es de todo punto irónica, pues en su ascensión particular puede que haya habido cualquier cosa menos virtud, a tenor de lo que él mismo nos cuenta. Desde luego, su consentimiento en las relaciones adúlteras de su mujer con el arcipreste de San Salvador, empleador de Lázaro adulto, no parece el más virtuoso de los comportamientos. De nuevo parece que se vuelve a jugar, como en el ejercicio anterior, con la dilogía, pues virtud puede significar tanto “fuerza, vigor, valor” como “disposición del alma para las acciones conformes a la ley moral”. 5. Como a lo largo de toda la obra, el peso de la narración se apoya en una voz en primera persona que es a la vez protagonista de la obra. Se trata, pues, de un narrador homodiegético que alterna su discurso con la introducción de la voz de los personajes en estilo directo.