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Asignatura: Lengua española, Profesor: montserrat montserrat, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
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El lenguaje es una facultad, es el medio de expresión del pensamiento humano exclusivamente. Se trata de un instrumento de comunicación. Es un método que utiliza el ser humano para comunicar ideas, emociones y deseos por medio de un sistema de símbolos auditivos y son producidos por los órganos que le permiten el cuerpo hablar. En términos generales es un sistema de signos. Esto permite a las personas comunicarse y trasmitir conocimientos, ideas… al mundo exterior. El lenguaje consta de un léxico preciso y de unas reglas combinatorias (sintaxis) que permiten su construcción. Es una facultad única y común del ser humano y se divide en seis mil lenguas.
Es el conjunto de propiedades que tienen las lenguas y también aquellas propiedades en las que las lenguas difieren entre sí.
Por un lado es el conjunto de todas las lenguas, lo que hay de universal en el ser humano para poder comunicarse con otro ser humano. Esta capacidad de comunicación tiene gran importancia porque la vida social en la que cada una estamos inmersos está rodeada de manera esencial de la comunicación, sea con fines informativos o para mantener relaciones sociales. Este sistema de signos es perceptible por todos los sentidos. Hay diferentes tipos.
Un tipo de signo sería cuando suena el despertador por la mañana y lo percibimos auditivamente. También los hay táctiles, olfativos… y el lenguaje es esencialmente auditivo, cuando hablamos o conversamos, pero también lo es visual, cuando lo percibimos mediante la lectura.
El lenguaje es el principal medio de comunicación humana y así se puede decir que el objetivo o el fin del lenguaje es la comunicación. Los lingüistas y los teóricos de la comunicación definen la comunicación como la transmisión de un lugar a otro de una determinada información. El proceso de transmisión de un emisor A un receptor B a través de un medio C. Todo proceso comunicativo. Todo proceso de comunicación tiene que tener una fuente (emisor) y un destino (receptor) que están separados por un espacio y un tiempo, y entre estos se crea un canal por el que se va a trasmitir esa información. Este puede ser el aire en caso de hablar, el papel en caso de escribir, un lienzo en la pintura… Por esa vía circula es información (mensaje), y esta se trasmite a través de la codificación por parte del emisor utilizando un lenguaje (habla, colores, texturas…) y el receptor hace la operación contraria, la de descodificación. El código es por tanto el conjunto de signos y reglas para combinar esos signos, y ese mensaje o información, normalmente tiene un referente, un objeto de la realidad de lo que se dice algo.
A parte de estos elementos hay otro que envuelve todo, el contexto comunicativo o general que incide y determina tanto la codificación como la descodificación, es decir, determina la interpretación de esos mensajes que queremos comunicar. Ejemplo: si yo oigo la alarma de una ambulancia, en el caso de estar un semáforo en verde no cruzaría, porque sé que la ambulancia viene con preferencia.
El código está constituido por signos, que son objetos perceptibles que representan a otro objeto. Por ejemplo tres tenedores en la puesta de un restaurante indican la categoría de ese restaurante. A parte de las diferencias del modo de percepción de los signos (táctiles, visuales...) la diferencia más importante es la que atañe al tipo de relación que se establece entre la entidad perceptible y si significado.
La clasificación más habitual de los signos es la que establece en el S XVIII Pierce:
En un mismo objeto pueden coexistir diferentes tipos de signos, por ejemplo en un mapa podemos encontrar representaciones icónicas que se intentan asemejar a la realidad. También hay representaciones simbólicas, como el color.
El carácter del signo también depende del contexto de uso, en el que se usa. Por ejemplo una fotografía establece una relación directa y natural con la modelo que ha servido para tomar es fotografía. Si esta se utiliza para representar un contexto como la libertad o justicia esta relación pasa a ser simbólica, si se utiliza para otra representación, la relación cambia.
Hay una diferencia fundamental entre indicio e icono. La conexión entre el estímulo perceptible y su significado, en un estímulo es natural, sin que haya voluntariedad. Cuando escogemos a alguien como un icono o símbolo, suponemos que detrás de ello hay alguien que nos quiere comunicar algo.
De entre todos los signos, los lingüísticos son los más importantes, sea oral o escrito. Estos son simbólicos.
La semiótica es la ciencia que estudia cualquier tipo de signo, y la semiología es el estudio de los signos en la vida social.
Los signos se ordenan en sistemas semiológicos, que son conjuntos limitados de signos que se refieren a una misma realidad y que se interrelacionan. Por ejemplo la señal de STOP o el ceda se refieren a una misma realidad (señales de tráfico). Estos signos significan porque se oponen entre sí. Los signos de manera aislada no significan. Significan cuando se oponen o interrelacionan.
El cambio lingüístico puede estar originado por un individuo, pero si la comunidad lingüística no lo acepta no se producirá dicho cambio.
Entendemos la comunicación como la manera en que las personas se relacionan y su relación puede llevarse a cabo mediante distintos tipos de comunicación, así definimos estos tipos según el código o según la forma.
Según el código podemos hablar de una comunicación de tipo lingüístico o de tipo no lingüístico, y según la forma será verbal o no verbal.
Según el código: si utilizamos el código lingüístico obtenemos los tipos de comunicación: oral o escrito. Escrito es cuando el código es escrito como la prensa, la literatura… Y oral cuando el código empleado se transmite mediante la onda sonora que emitimos por los órganos fonadores, es por ejemplo un debate… Cuando utilizamos en código no lingüístico tenemos que utilizar signos que sean perceptibles por los sentidos, por lo tanto obtendríamos una comunicación mediante signos visuales, acústicos y sonoros. Un tipo de comunicación visual puede ser la publicidad. La diferencia con el signo lingüístico escrito es que el receptor debe conocer el código en el que el emisor le manda en mensaje, sin embargo en el otro, el receptor no hace falta que conozca el código, ya que solamente son imágenes.
El tipo de comunicación textual: puede parecerse al visual, sin embargo es el emisor el que utiliza su propio cuerpo para comunicar o trasmitir sus mensajes. Uno es el de los sordomudos
El tipo de comunicación sonoro o acústico: se recibe a través del oído, la diferencia con el oral el que es el más universal, por lo que no se necesita un código específico para entenderlo. Las campanas de la iglesia es un ejemplo.
Según la forma: puede ser comunicación verbal o no verbal. La verbal se refiere a las palabras que utilizamos y en buena medida con nuestra voz, y puede realizarse de forma oral o escrita. Las unidades o signos del lenguaje verbal son las palabras y dicho lenguaje implica la consideración de al menos 3 factores inherentes a esas palabras:
Y es por eso por lo que el estudio del lenguaje se estudia en estos tres niveles.
Para interpretar correctamente los mensaje orales y escritos en la comunicación verbal es necesario conocer el código, es decir, la lengua o el idioma en el que el emisor y el receptor establecen la comunicación, pero la verbal se acompaña muchas veces de la comunicación no verbal, se complementa con esta. La comunicación no verbal hace referencia a un gran número de canales como los gestos faciales, los movimientos de los brazos y manos, la postura del cuerpo y la proximidad. En una conversación normal, los códigos n verbales suponen el 65% de la información frente a un 35% más o menos de los códigos verbales. De la misma manera, en todas las comunidades de hablantes y dentro de ellas, respondemos a muchísimos gestos y señales sin que nada haya sido escrito o dicho. Para comunicar sin embargo, eficazmente, los mensajes verbales y los no verbales tienen que coincidir entre sí. A veces el comportamiento no verbal contradice lo que se está expresando el lugar de subrayarlo, lo que dificulta la comunicación, y hay que situar cada comportamiento no verbal en un contexto específico.
Podemos establecer 3 ámbitos de estudio en la comunicación no verbal:
■ La postura corporal: es muy importante, se tiene en cuanta con el propio cuerpo con referente a tu propio cuerpo, o tu cuerpo con referencia a otro diferente. Normalmente nos indica estados de ánimo y también personalidad. El movimiento de cuerpo puede transmitir energía y dinamismo durante la interacción, pero cuando este es inconcluyente (que no se entiende) dificulta la comunicación.
■ Gestos: La expresión facial sirve para comunicar muchísimas cosas. No son tan universales como las posturas, dependen del contexto y del estado emocional.
■ (^) La mirada: contempla diferentes aspectos entre ellos la dilatación de las pupilas o el movimiento de los párpados. Es algo que no se puede controlar. Regula la relación interpersonal.
Para interpretar correctamente los mensajes orales y escritos es necesario conocer el código y este tiene que ser común al emisor y al receptor pero además para interpretar correctamente los mensajes hay que tener en cuenta factores extralingüísticos (contexto, cultura…)
Las propiedades más importantes del lenguaje (en un ppt aula virtual) Entre estas hay que evidenciar dos: el carácter acústico de la señal enviada al hablar que al ser un sonido desaparece rápidamente y el carácter semántico de la señal, relacionado con objetos, acontecimientos pero es independiente de ellos, puede ser de otro lugar o de otro momento e incluso puede haber una relación imaginaria o falsa, se puede referir a objetos o a hechos que no existen. Estas son dos propiedades que existen en todas las lenguas naturales (las variedades lingüísticas del lenguaje humano que están ligadas a una comunidad de hablantes y están dotadas de una sintaxis, son lenguas humanas y se contraponen por ejemplo al lenguaje animal y también a las lenguas establecidas o creadas como son las artificiales). Hay dos propiedades que son las que más han llamado la atención que no se observan en otras lenguas: la dualidad y la doble articulación. Son dos propiedades que constituyen características de la lengua que potencian la economía del lenguaje a partir de un inventario muy reducido de unidades mínimas sin significado. Las lenguas constituyen piezas simples con significado a lo que denominamos morfemas que constituirán otras unidades complejas que denominamos expresiones complejas. Hay por tanto dos tipos de organización, la de los sonidos y la de las unidades significativas y las dos permiten producir infinitos mensajes y señales, es decir, que toda lengua se estructura en dos niveles o articulaciones, en un primer nivel tenemos u unidades mínimas dotadas de significado, llamadas unidades léxicas con cuya combinación se obtienen infinitas expresiones de jerarquía superior y en un segundo nivel esas unidades mínimas pueden descomponerse en otras unidades más pequeñas sin significado. Estas constituyen un número limitado y reducido que son lo que constituyen el sistema genérico de cada lengua mediante la combinación de los fonemas podemos obtener prácticamente un número ilimitado de expresiones que pueden servir como unidades de la primera articulación. A pesar de que las reglas fonéticas de las lenguas no permiten cualquier combinación de sonidos no es difícil pensar por ejemplo en castellano unidades posibles fonéticamente (por ejemplo solra, trabi…). En el tercer nivel encontramos la combinación del primer nivel en una estructura sintáctica, en la cual los sonidos tienen una estructura jerárquica en a que el cambio de orden de los elementos puede conducir a mensajes diferentes. Esta combinación da lugar a una productividad.
La productividad por la cual un conjunto finito de elementos permite la generación de un número potencialmente infinito de mensajes semánticamente diferentes, la productividad es por tanto la capacidad de construir e interpretar nuevos mensajes. Estas propiedades son específicas de las lenguas humanas y hacen del lenguaje una facultad universal y privativa.
Todas las lenguas están dotadas de una gramática, aunque esta no haya sido puesta por escrito tiene unas reglas que todos los hablantes conocen, es decir, todas tienen un sistema gramatical, y podemos decir que el lenguaje en este sentido es un sistema de construcción a partir del léxico mediante la fonología, la sintaxis y la semántica.
El sonido y la expresión van construyendo desde las unidades mínimas sin significado, sílabas que constituirán morfemas constituidos en las palabras que son unidades de significado que forman unidades complejas que se constituirán después el cláusulas, oraciones, y finalmente en texto. Al modelo teórico de la lengua se le llama gramática y los planos de esta son: fonética y fonología , morfología y sintaxis , semántica y pragmática. La fonética y se ocupan de la acústica y la articulación de los sonidos frente a su estructura que la estudia la fonología de
dichos sonidos. La morfología estudia la construcción interna de las palabras y la sintaxis estudia la combinación a partir de las palabras. La semántica estudia el significado de las palabras y la pragmática estudia la interpretación dependiente del contexto de los enunciados.
Las propiedades del lenguaje también se pueden estudiar desde el punto de vista de la finalidad de la comunicación, es decir, atendiendo a las funciones que cumple el lenguaje. Se considera que fue K.Bühler el primero que resuelve las cuestiones sobre qué sirve el lenguaje. En su famoso triángulo que representa los polos de ese proceso de comunicación vemos el emisor (yo) el receptor (tú) y el referente (ello). Yo hablo a ti de ello (de lo que se habla). Cuando la función del lenguaje está centrada en el emisor hablamos de una f unción expresiva porque lo que nos da ese mensaje es información sobre el estado emocional del emisor, es decir, está en relación directa con el estado emocional del hablante. La función apelativa o de llamada en esta función el mensaje que emite el emisor intenta atraer la atención del receptor, es decir, el emisor emite un mensaje para que el receptor reaccione ante este. Por último la función representativa o referencial. Es exclusiva del lenguaje humano y el emisor lo que hace es conceptualizar, es decir, emitir conceptos sobre algo.
En 1958, R. Jakobson enunció las famosas seis funciones del lenguaje que todavía hoy se utilizan. Amplía las anteriores 3 funciones. A cada factor del proceso comunicativo le corresponde una función dependiendo de las intenciones comunicativas del emisor. Según la intencionalidad que tenga el emisor, predominará en el mensaje una función u otra. Las funciones son las siguientes:
podemos distinguen entre las aglutinantes y flexivas dependiendo de la posibilidad o no de clasificar o segmentar los diferentes morfemas que componen esas palabras. Las aglutinantes poseen morfemas claramente diferenciados que expresan cada uno un único significado, se componen de raíces y afijos. Cada raíz y cada morfema tiene un significado, es decir que los afijos son regulares y actúan como modificadores. Por ejemplo el vasco, el húngaro o el japonés son lenguas aglutinantes. Estas se diferencian de las flexivas en que estas últimas los morfemas no son siempre distinguibles unos de otros. En realidad esa diferencia es mínima, normalmente no se hace. No siempre es posible distinguir o segmentar los morfemas y distinguir aquella parte que nos da el significado léxico y la que transmite la información gramatical. La mayoría de las lenguas indoeuropeas son lenguas flexivas. Si se comparan las características de los tipos principales de lenguas podemos ver que las aglutinantes están entre las analíticas y las flexivas, se parecen a las analíticas en que presentan morfemas fácilmente identificables, pero también se asemejan a las flexivas en que pueden formar palabras complejas.
En la clasificación topológica hay que tener en cuenta dos factores. Estos tipos representan una evolución de las lenguas.
Las propiedades del lenguaje lo hacen exclusivo para la especie humana respecto a las otras especies.
En el marco general de las propiedades comunes y no comunes es lo que constituye lo universal del lenguaje y es la gramática universal. Requiere una alimentación ambiental, es decir, una transmisión cultural y además necesita otras propiedades que se van adquirieron dentro de una comunidad lingüística. Estas propiedades son compatibles con la existencia de una enorme variedad de lenguas y la incapacidad de comprender una lenguas para nosotros desconocida pone de manifiesto que la capacidad lingüística se sustenta en el conocimiento, es decir, alguien que sabe una lengua conoce una buena parte del léxico de esa lengua y domina unas pautas combinatorias que permiten dominar ese lenguaje. Esto indica que el hablante de una lengua puede desplegar todas las capacidades que se derivan de la posesión de esa lengua pero normalmente ese hablante no tiene acceso al contenido, ni a la forma ni a los principios que regulan dicho sistema, por lo tanto el conocimiento lingüístico podemos decir que es operativo porque se sabe usar la práctica y por otra lado es un conocimiento tácito, es decir, implícito, porque representa una clase de conocimiento del que no somos consciente pero tiene que estar necesariamente en las bases de nuestras capacidades lingüística, es un conocimiento que está en la mente del individuo Cada uno de nosotros hemos ido adquiriendo nuestro sistema combinatorio que nos capacita para producir e interpretar lenguajes en nuestra lengua. Si no hubiera sido así no hubiésemos sido capaces de desarrollar ninguna capacidad lingüística.
El conocimiento lingüístico se puede dividir en la competencia gramatical y en la comunicativa.
En general, la lengua cumple dos grandes tareas simultáneamente. Representar y transmitir información y mantener y llevar a cabo relaciones sociales. Estas dos tareas se llevan a cabo por dos propiedades: la construcción y la variación. La construcción ya lo hemos visto.
Existe una variación lingüística (en pronunciación…), un proceso o fenómeno de la lengua. Es indudable y es la responsable de cambio lingüístico y como definición es la existencia de más de un procedimiento de construir una determinada expresión. Se manifiesta aportando a la lengua sin alterar su naturaleza unos rasgos específicos derivados de múltiples factores que la diversifican en variedades, es decir, aportan rasgos específicos que no modifican es significado de las expresiones pero que diversifican las lenguas en variedades. Estas pueden ser geográficas, sociales o situacionales. Hay variedades porque nadie habla una lengua, sino que hablan variedades, porque sus rasgos específicos geográficos se manifiestas con unos sociales específicos y otros situacionales. De la existencia de esas variedades somos consciente todos los hablantes. También sabemos identificar el contexto comunicativo de esa persona simplemente con escucharla. La variación se da en todos los niveles de lengua, unos cambios tienen relación con la pronunciación, otros con la morfología, con la sintaxis… En el español hay dificultad de pronunciar la “d” final, y hay dos salidas, una es la supresión (ausencia) y otra es buscar otra consonante que sea más fácil de pronunciar y que sea más usual, y esta “d” se sustituye por una “z”.
Estas variaciones que podemos observar se hacen sociales y se acaban estableciendo en muchas ocasiones no de la misma manera entre todos los hablantes pero una vez que se establecen sirven para constituir grupos que se pueden diferenciar por su manera de hablar. Unas diferencias llevan a otras y se acaban convirtiendo en un rasgo definitorio, constituyendo grupos territoriales de acuerdo a sus características lingüísticas.
La variación es la responsable del cambio lingüístico y este se da cuando una de las opciones fonológica, morfología, sintáctica… de construir una misma expresión desplaza completamente a la otra. Lo natural es que una lengua vaya cambiando a veces gradualmente y en pocos aspectos como por ejemplo el castellano antiguo y el moderno, y otras veces estos cambios pueden ser de golpe, dan la vuelta a los procedimientos de esas lenguas, lo que supone un cambio radical en el sistema. Por ejemplo podemos destacar el cambio del latín a las lenguas romances. A variación diacrónica (a través del tiempo) tiene como resultado nuevas lenguas y la sincrónica lo que podemos denominar como las variedades de la lengua. El intervalo de difusión del cambio lingüístico está determinado fundamentalmente porque ciertos hablantes mantienen
esta es la lengua estándar. También se considera prestigiosa porque es la que más poder tiene. Esta es el modelo de prestigio que se ha convertido así y que sirve como medio de comunicación formal entre los hablantes.
Las valoraciones entre dialecto y lengua no tienen ningún fundamento lingüístico, simplemente se debe a prestigio que se le concede a una variedad en función a las demás.
La variedad lingüística está relacionada con factores sociales, y en cada comunidad estos factores actúan de manera diferente, de esto se encarga la variedad diastrática. Los estratos sociales están relacionados con el uso de la lengua, y el estrato social más algo utiliza las normas más cultas dado que son necesarias en el ámbito donde desarrollen su actividad. De acuerdo al estrato social podemos establecer 3 niveles de lengua: un nivel alto o cuanto en el que se emplean los recursos de la norma prestigiosa (pronunciación correcta, corrección sintáctica…). Un nivel medio o popular que sigue la norma culta pero d un modo menos rígido con una pronunciación y sintaxis menos cuidados, etc. Este de identifica con una clase media. Un nivel vulgar en el que se desconocen las normas lingüísticas y se dan los vulgarismos. Caracterizan a las personas con poca educación. Otra variable que se refiere a las personas de una profesión con una lengua determinada denominada jerga. Estas jergas no son variedades dialectales ni sociolingüísticas. Es la forma de hablar de un grupo de personas concreto ligado a una actividad determinada. Se trata del uso de un vocabulario con palabras técnicas y determinadas…
Hay otro tipo de jerga que se liga a la población juvenil. Cuando la jerga no tiene una intención críptica (necesidad de especializarse, de que sólo los miembros del grupo la conocen) se denomina argot.
Otro factor importante de la variedad lingüística diastrática es el sexo. Se determinan las diferencias que existen entre el modo de hablar de los hombres y de las mujeres. Es un tema de gran complejidad porque hay que tener en cuenta muchas variables como la estructura social, la edad, el nivel de cultura… la mayoría de las diferencias basadas en el sexo están relacionadas con factores socioculturales. Las mujeres usan más los marcadores discursivos, las preguntas al final de la clase, los actos de hablas indirectos, utilización de diminutivos, más respeto en lo turnos de conversación…
La variedad diafásica es una modalidad de hable que depende de la elección del hablante según el contexto. En una situación determinada se habla de una manera u otra. Lo elige el hablante pero depende del contexto. No hay que olvidar que en la interacción que se produce entre los hablantes se pueden observan cómo influyen las características sociales. Las variedades diafásicas se denominan estilos o registros y en cuanto a su grado de formalidad de pueden clasificar en neutro, formal o coloquial. Está muy ligada a la variación social, y la interacción entre ambas da lugar a una cantidad tal de posibles situaciones comunicativas que es muy difícil determinar cuántos estilos hay. Se pueden establecer factores extralingüísticos que intervienen en la variedad diafásica. Estos son: la relación que se establece entre los interlocutores, la planificación del texto, el contexto lingüístico y extralingüístico, el tema, la finalidad de la comunicación y el canal (oral o escrito). Estas variaciones de eligen también de acuerdo a la transmisión, por ejemplo depende mucho del tiempo. El conjunto de opciones características de una acción social da lugar a distintos géneros o tipos de texto y cada tipo tiene unos rasgo prototípicos o un estilo que por defecto se denomina registro. Como conclusión podemos decir que la lengua se caracteriza por una multiplicidad de posiciones, es decir, por las multitud de posibilidades de decir algo. Estas se muestran como rasgos diferenciadores entre los hablantes, lo que permite constituir grupos, y la variación tiene como resultado la existencia de lenguas distintas, y en cada una de esas lenguas, sociolectos, dialectos, que se dividen y agrupan a los hablantes. Y en cada uno de los hablantes hay opciones de estilo que establecen el tipo de relación social que llevan a cabo esos hablantes.