Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Entrevista a Gerardo Hochman: El Circo y la Creación de Universo Poético, Tesis de Circuitos Digitales

En esta entrevista, Gerardo Hochman, director, actor y acróbata de la compañía de arte escénico La Arena, habla sobre el poder del circo para generar universos poéticos y cómo su compañía aborda el arte circense de manera diferente. Se abordan temas como el trabajo con tensión mínima, la relación entre el espectador y el espectáculo, y la evolución del circo.

Tipo: Tesis

2019/2020

Subido el 24/04/2020

Jdbdjd
Jdbdjd 🇦🇷

1 documento

1 / 9

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
Artes Escénicas / Circo / Gerardo Hochman - Entrevista
Entrevista a Gerardo Hochman: "El circo lo que te permite es generar un
universo poético, de imágenes, de sonidos; esa es la potencia del circo"
por Diego Braude [email protected]
Fotos por Diego Braude
De chico, recuerdo la llegada del Circo de Moscú como un evento.
Asistía casi religiosamente al Luna Park y siempre me sorprendía
(cuando algo no me quedaba atragantado en el suspenso de algún
equilibrista o algún trapecista volando por los aires). También me
queda el recuerdo de algún circo Rodas con el que quedé fascinado y
otros varios cuyos nombres han quedado escondidos en algún rincón
de mi memoria. También tengo impregnado por ahí el olor tan
característico de la carpa, ese olor tan “a circo”. Años más tarde volví
para hacer una nota a una carpa ubicada en Quilmes, pero ya no era lo mismo.
Sin embargo, en los últimos años ha habido un resurgimiento del arte circense, en una línea muy distinta en
varios aspectos de la tradicional familia circense. La idea de espectáculo total reemplazando a la vieja
sucesión de simples episodios, acomodándose a los nuevos públicos. Otros países con mayor tradición
circense multiplicaron sus ofertas de forma más veloz. Acá, con esfuerzo, perseverancia y tiempo, uno de los
que pudo ir abriéndose paso fue Gerardo Hochman con el grupo La Arena.
Es enero, se acaba de reestrenar “Sanos y Salvos” y también están los proyectos para el resto del año. Llego
en medio de un entrenamiento y espero unos minutos mientras Hochman termina de trabajar unos detalles.
Mientras sigo pensando si sería capaz de lanzarme como los que están entrenando a sólo unos metros,
comienza la entrevista:
¿Por qué “Sanos y salvos” en forma de circo? Digo, estoy acostumbrado a ver ese tema más quizás
en un formato teatral más tradicional…
- Mirá, todos nuestros espectáculos, si bien no tienen un argumento o un guión, un “libreto” como el que se
reconoce en un espectáculo teatral, son muy teatrales. El circo no está sólo ahí para que admiren a los
artistas por la habilidad que tienen, sino que está en función de comunicar ciertas emociones o ciertos
estados de ánimo, o de contar algunas relaciones humanas. Realmente es como un contexto muy teatral, por
eso en algunos casos, no sólo en nuestra compañía, algunos espectáculos de circo “se tratan de algo”. Es
una cosa rara, pero en general el circo no tiene un tema, es ir a ver proezas humanas.
Viene de:
“Sanos y Salvos”: El juego como forma
de sanidad - por Diego Braude
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Entrevista a Gerardo Hochman: El Circo y la Creación de Universo Poético y más Tesis en PDF de Circuitos Digitales solo en Docsity!

Artes Escénicas / Circo / Gerardo Hochman - Entrevista

Entrevista a Gerardo Hochman: "El circo lo que te permite es generar un universo poético, de imágenes, de sonidos; esa es la potencia del circo"

por Diego Braude [email protected]

Fotos por Diego Braude De chico, recuerdo la llegada del Circo de Moscú como un evento. Asistía casi religiosamente al Luna Park y siempre me sorprendía (cuando algo no me quedaba atragantado en el suspenso de algún equilibrista o algún trapecista volando por los aires). También me queda el recuerdo de algún circo Rodas con el que quedé fascinado y otros varios cuyos nombres han quedado escondidos en algún rincón de mi memoria. También tengo impregnado por ahí el olor tan característico de la carpa, ese olor tan “a circo”. Años más tarde volví para hacer una nota a una carpa ubicada en Quilmes, pero ya no era lo mismo. Sin embargo, en los últimos años ha habido un resurgimiento del arte circense, en una línea muy distinta en varios aspectos de la tradicional familia circense. La idea de espectáculo total reemplazando a la vieja sucesión de simples episodios, acomodándose a los nuevos públicos. Otros países con mayor tradición circense multiplicaron sus ofertas de forma más veloz. Acá, con esfuerzo, perseverancia y tiempo, uno de los que pudo ir abriéndose paso fue Gerardo Hochman con el grupo La Arena. Es enero, se acaba de reestrenar “Sanos y Salvos” y también están los proyectos para el resto del año. Llego en medio de un entrenamiento y espero unos minutos mientras Hochman termina de trabajar unos detalles. Mientras sigo pensando si sería capaz de lanzarme como los que están entrenando a sólo unos metros, comienza la entrevista: ¿Por qué “Sanos y salvos” en forma de circo? Digo, estoy acostumbrado a ver ese tema más quizás en un formato teatral más tradicional…

  • Mirá, todos nuestros espectáculos, si bien no tienen un argumento o un guión, un “libreto” como el que se reconoce en un espectáculo teatral, son muy teatrales. El circo no está sólo ahí para que admiren a los artistas por la habilidad que tienen, sino que está en función de comunicar ciertas emociones o ciertos estados de ánimo, o de contar algunas relaciones humanas. Realmente es como un contexto muy teatral, por eso en algunos casos, no sólo en nuestra compañía, algunos espectáculos de circo “se tratan de algo”. Es una cosa rara, pero en general el circo no tiene un tema, es ir a ver proezas humanas. Viene de: “Sanos y Salvos”: El juego como forma de sanidad - por Diego Braude

Este Nuevo Circo, en la modalidad que le imprimen ustedes, es como que permitiría trabajar con el cuerpo de una manera que ha quedado fuera del teatro o de la danza, digo… ¿Qué sentís que permite el circo en ese sentido?

  • El circo lo que te permite es generar un universo poético, de imágenes, de sonidos; esa es la potencia del circo. Es un lenguaje que te permite crear los universos poéticos que vos quieras transmitir y por los que vos quieras hacer viajar al espectador. ¿Y cómo trabajan las obras?
  • En general, primero, cuando me pongo a trabajar tengo muchas imágenes como del espacio en el que quiero que suceda, la atmósfera, cómo quiero usar el espacio, etc. Después, trabajo mucho con el mismo elenco. Yo tengo algunas ideas previas y, sobre esas ideas, los hago improvisar, los hago componer frases y después yo organizo. También me baso mucho en los deseos de los integrantes de la compañía. Es decir, con qué se quieren meter, y trato no sólo de respetarlo, sino de armarle como el caldo para que ese deseo personal crezca y se desarrolle. ¿Y en este caso?
    • En este caso, claramente acá pasó una cosa muy particular. Nosotros estrenamos muchos espectáculos, todos tienen motores distintos… este pasó que no queríamos hacer un espectáculo. Dijimos “vamos a tomarnos un año de no hacer, vamos a volver al laboratorio, a jugar, a investigar”. Mientas estábamos haciendo eso, iban varios meses, se nos acercaron los productores y nos dijeron que querían hacer algo… y yo les dije “bueno, nosotros no estamos ensayando, estamos investigando, pero si quieren lo convertimos en un espectáculo”. Y bueno, le dimos esa forma a algo que no nació con esa intención. El tipo de cuerpo que trabajan ustedes es distinto al que uno está acostumbrado a ver en circos más tradicionales, ¿cómo es el trabajo que hacen?
  • Sí, es distinto al circo tradicional, porque nosotros nos dejamos influenciar mucho y nos nutrimos de la danza contemporánea y de expresiones del teatro contemporáneo. Entonces, eso lo hace muy diferente al circo tradicional, que se nutría del music hall, por ejemplo. Por ahí leí que trabajás con el concepto de “tensión mínima”, ¿cómo es eso?
  • Todo nuestro aprendizaje, nuestro entrenamiento acrobático, intentamos movernos con la tensión mínima necesaria. Quiero decir, nunca vas a escuchar en un entrenamiento nuestro “¡dale! ¡dale más fuerte!”, “¡dale, pateá con más fuerza!”, sino que intentamos trabajar dominando la energía del cuerpo y no empujando. Y así lo aprendemos, así lo entrenamos, así lo enseñamos en la escuela. Eso permite que, a la hora de actuar, al acróbata le queda resto para expresarse, porque si está todo puesto, toda la fuerza puesta en la ejecución técnica, la expresión queda relegada. ¿Y cómo se hace para mantener la mística grupal?, porque mantener algo así durante tantos años no es lo más fácil, precisamente… ¿cómo se dio?
  • Y… se dio, pero no se dio tan simple. Es una construcción que lleva un tiempo y que no está exenta de porrazos que uno se dio, de golpes, de peleas, de traiciones (risas) y todo eso. Pero, por ahí, por un lado, lo interesante es capitalizar esas experiencias, ¿no? No repetirse sobre los mismos líos que uno genera cuando genera una actividad grupal. Y, por otro lado,
  • No, no. Me parece que conviven ambas ascensiones del circo. De hecho, el circo está muy desarrollado en Francia y, si bien hay versiones de espectáculos con un lenguaje renovado, se siguen haciendo en carpas y viajando de giras en trailers y carromatos. Ahí hay una mixtura de estilo de vida con lenguaje renovado. La sensación un poco es que el circo, después de muchos años, ha comenzado como a resucitar – ya en el último tiempo hubo varios espectáculos, incluyéndo la venida de compañías como las del Soleil o Balagán -. ¿Qué lugar ocupa el circo acá en comparación con otros lugares que ustedes han visto?
  • Acá hay mucha gente practicando circo. El circo se hizo como presente en obras de teatro, en desfiles, en discotecas, en programas de TV… pero no hay tantas compañías como la nuestra, que viene hilvanando trabajos distintos que se sostienen en el tiempo, como vos decías, que tiene un sistema de trabajo profesional, con mucho entrenamiento, con mucho ensayo, con mucha constancia y demás… Yo no lo veo acá muy desarrollado. Digamos, lo veo expandido, pero no desarrollado. No lo veo profundo… ¿Y en los otros países?
  • Los países francófonos, Canadá – la parte francesa de Canadá, todo el estado de Quebec -, Francia, Bélgica inclusive. ¿Y ahí qué se puede encontrar?
  • Muchas compañías como la nuestra (risas). Compañías más grandes que la nuestra, de mayor escala, otras como la nuestra, y compañías más pequeñas, de tres-cuatro artistas. ¿Hay intercambio o algo con todos estos grupos?
  • Nosotros traemos muchas veces entrenadores de estas compañías a darnos clases, a darnos entrenamientos. Lo otro que hicimos fue un workshop con el Cirque du Soleil, un trabajo conjunto donde ellos se aprendieron partes de “Sanos y Salvos” y luego hicimos una velada un lunes a la noche en el teatro Lola Membrives en octubre-noviembre pasados. Y después no, no tenemos demasiado intercambio. Nosotros vivimos en el culo del mundo, ¿viste? (risas) Intercambio fluido no tenemos, no. Estamos un poco aislados acá. Para terminar, ¿ahora qué sigue?
  • Ahora, el 8 de febrero, estrenamos otro espectáculo que se llama “Milagros”, que va a estar en el Centro Cultural de la Cooperación con una camada de alumnos que se acaban de graduar en nuestra escuela. Por otro lado, unos días antes, el 2 de febrero, se reestrena un espectáculo que yo le dirigí a Los Cuatros Vientos, “Sudestada”, en el Teatro de la Comedia. Y… después, la verdad es que tenemos muchos proyectos en carpeta: “Fulanos”, que es otro espectáculo que hicimos, se repone en junio en el Teatro de la Ribera, y con “Fulanos” nos vamos a Monterrey al Forum Internacional a fin de octubre. ¿Da el físico para todo?
  • No sabemos, por ahí no terminamos sanos y salvos (risas)

MIÉRCOLES, 30 DE ENERO DE 2013

T E A T R O › E N T R E V I S T A A L D I R E C T O R , A C R O B A T A Y A C T O R G E R A R D O

H O C H M A N

“El circo te conecta con cosas que te

hacen mejor persona”

El referente del ya mal llamado “nuevo circo” reivindica sus espectáculos como “un hecho

artístico colectivo”. Hochman plantea un relato acrobático hecho de ilusiones y destrezas,

anclado en la virtualidad de los tiempos que corren.

En una era dominada por el deseo de mirar y ser mirado, cualquier espectáculo que haga ver por

partida doble aquello que lleva a escena parece un exceso de satisfacción hedonista. Si el interés

del director, acróbata y actor Gerardo Hochman fue meditar sobre lo que culturalmente nos define

o sólo se entregó a las exigencias de ese impulso narcisista, en Travelling esa encrucijada es

indescifrable. Tras una temporada en París, la obra que vuelve a la cartelera porteña con dos

funciones los fines de semana en la sala de Timbre 4 (México 3554) intenta desbordar los límites

del culto a la imagen. ¿Cómo? Con un relato acrobático hecho de ilusiones y destrezas, anclado en

la virtualidad de los tiempos que corren.

Encasillado en esa etiqueta con la que los artistas circenses supieron ampararse de la erosión del

circo trashumante, Travelling conjuga lo mejor de la genética de la flamante tendencia –Hochman

pone en duda la juventud del término– conocida como “nuevo circo”. Presentado por primera vez

en 2009 en el Centro Cultural de la Cooperación, y con casi cuatro años de presentaciones a

cuestas en escenarios o carpas disímiles, el relato Travelling adolece de barroquismos, pero

abunda en versatilidad.

“Mis espectáculos tienen una identidad, una personalidad. Lo más importante es que están hechos

en grupo y eso lo transmite desde el escenario. Son un hecho artístico colectivo. Es una filosofía.

Me interesa lo colectivo, la complicidad entre la gente y lo que un grupo humano es capaz de

conseguir como fuerza, más allá de la fuerza de cada uno de sus integrantes”, sintetiza en la

entrevista con Página/12 el también creador de reconocidas obras del género, como Leonardo y

Tiempos que corren, entre otras.

–Lo poético lo atraviesa todo el espectáculo. Desde el principio hay un aroma poético en todas las

escenas. Además de acción física y tecnología de video, hay vínculos humanos. Las escenas

hablan de vínculos humanos en distintas situaciones. Siempre me interesa hablar de vínculos

humanos, y la acrobacia y el video son medios para comunicar algo que es una emoción poética y

humana.

–¿Cómo influye el uso de elementos ajenos a la convencionalidad circense en la

transmisión de esa “emoción”?

–Muchas veces trabajo sin elementos típicos de circo y elijo otros más humanos, más del hombre

cotidiano y no del hombre de circo. Sillas, mesas, escaleras, paraguas. Siempre trato de que

aparezcan en su forma más pura y esencial. No me gustan mucho los aparatos rebuscados que le

exigen al espectador una adhesión a priori. Si hay un paradista de mano, prefiero que lo haga

sobre un piano y no sobre un aparato de parada de manos. No me gusta lo muy barroco o lo que

aparece sobre el escenario de manera forzada. Necesito generar una convención general con el

espectador no para cada número, sino para la ceremonia que vamos a compartir juntos que es el

espectáculo.

–De alguna forma, humaniza esas “hazañas de la ilusión”.

–Genera mayor identificación y un acercamiento con el público, lo humanizan. Esa identificación la

necesito para el éxito del espectáculo. Necesito que el espectador se vea reflejado aunque el

artista esté haciendo una proeza que él no puede hacer. Que la pueda relacionar con algún

aspecto de su vida.

–¿Esa convivencia de recursos en sus espectáculos es propia de lo que se conoce como

“nuevo circo”?

–La convivencia de disciplinas es propia del circo en general. En un espectáculo de circo

tradicional te encontrás con una sucesión de actos que están apoyados en diferentes técnicas de

circo. Eso lo respetamos. Cada escena está inspirada en una disciplina distinta del circo. En ese

sentido, nos parecemos mucho a la dramaturgia. La manera de elaborar y de comunicar es distinta.

En el circo tradicional, hay un presentador que va uniendo los números. Nosotros eso no lo

tenemos. Tratamos de que el viaje del espectador comience al principio y que en ningún momento

tenga tiempo, en su vivencia del espectáculo, para comer un pochoclo.

–Entonces, ¿hay “un nuevo circo”?

–Hay muchos artistas que apoyados en el lenguaje del circo construyen espectáculos muy

diferentes de los del circo tradicional. Hay una nueva manera de hacer circo que ya no es tan

nueva. Creo que el término “nuevo” está viejo. Hay dos versiones del circo: una más gimnástica y

deportiva inspirada en el music hall, más espectacular. Y una visión distinta, más humana, con

menos fantasía, con más transparencia, más poética.

–Y esa visión, ¿emprende una resignificación de los espectáculos de carpa?

–Los ingredientes son los mismos, pero la receta es otra. Es como si quisieras preparar con iguales

ingredientes una comida distinta. Tiene que ver con cómo está elaborada. Si alguien disfruta del

circo tradicional, entiendo que no debería sentirse defraudado porque las emociones que encontrás

en el circo están presentes. Hay riesgo, hazañas humanas, sensualidad, adrenalina, sorpresa,

magia. Todos esos ingredientes están, pero metidos en otra licuadora que da como resultado un

merengue muy distinto. Si un fanático del circo tradicional ve un espectáculo de eso que llamamos

“nuevo circo”, no debería sentirse defraudado porque aquello que le gustaba del circo de carpa lo

va a encontrar, además de otras cosas que en el otro no estaban.

–¿Qué define al circo nacional?

–No sabría definirlo. Muchos payasos argentinos trabajan en el Cirque du Soleil. Entonces, quizás

el payaso argentino y el humor argentino tengan un estilo y, a través de ese estilo, un

reconocimiento importante. No sé si podría trazar un estilo de circo argentino. No hay tantas

compañías de circo ni circos como para poner un sello.

–¿A qué pudo deberse el desgaste del paradigma del circo transhumante de familia?

–Un miembro de esa historia dice que no supieron adaptarse a los nuevos tiempos, los nuevos

paradigmas de gestión y producción de circo, de entender el negocio del circo. No soy miembro de

esas familias para saber qué paso. Desde afuera, pareciera un poco que no supieron adaptarse a

los gustos nuevos. También podría ser que todo el emprendimiento de la carpa, con los carromatos

y los animales necesita otro tratamiento del negocio y el país no lo ayudó.

–En simultáneo a la tendencia más académica, hoy prolifera y se consolida otra, la del circo

de galpón y taller...

–Hay muchas opciones para entrar al mundo del circo. Me parece muy divertido y sano. Es una

disciplina atractiva y lúdica, de mejoramiento del ser humano. La gente que practica circo también

está trabajando con su espíritu y su personalidad para mejorarlos. No pasa sólo por aprender una