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Asignatura: Introduccio a la historia de l'art, Profesor: mireia ferrer, Carrera: Història de l'Art, Universidad: UV
Tipo: Ejercicios
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Podemos afirmar que la escultura es una masa tridimensional que ocupa un espacio. Además ésta es percibida por los sentidos, los cuales captan su volumen y su peso además de su apariencia visual. Durante el gran recorrido de la historia del arte, podemos observar como la escultura ha dependido tanto de la arquitectura como de la escultura. La dependencia con la primera (arquitectura) es debido a su vinculación física o estética a la arquitectura que la alberga. La dependencia con la segunda se debe a que como la escultura es un volumen en el espacio, ésta no se ha percibido mediante el sentido que le corresponde, el tacto, sino mediante el sentido visual, el cual es propio de la pintura.
En primer lugar, nos centraremos en la dependencia que presenta la escultura con la arquitectura. En sus orígenes y durante muchos siglos después, la escultura siempre ha aparecido ligada a la arquitectura, por tanto ha dependido de ella tanto física como estéticamente. Además la escultura comparte con la arquitectura su sentido espacial (crea una ilusión espacial), algo que no sucede con la pintura.
Dependiendo de su relación con la arquitectura, podemos diferenciar 2 tipos de escultura. La escultura de bulto redondo y la de relieve.
Una obra es de bulto redondo cuando ésta se encuentra exenta, esto es, cuando la obra en cuestión se ha independizado físicamente del marco arquitectónico, aunque la relación estética sigue existiendo. Cuando hablamos de una obra exenta, hablamos de: estatua y estatuaria. Un ejemplo de obra exenta puede ser El discóbolo, de Mirón. (siglo V a.C.).
Por otro lado, encontramos el relieve escultórico. El relieve, pese a ser tridimensional se encuentra adherido a un plano, por lo que no puede liberarse del marco arquitectónico. El grado en que sobresale el relieve, hace que diferenciemos entre bajorrelieve, mediorrelieve o altorrelieve. También se puede dar el caso del huecorrelieve. Éste ocurre cuando el bulto no sobresale, sino que se hunde en el plano. Un ejemplo de altorrelieve, lo encontramos en El grupo de Atenea, frontón Este del Altar de Zeus. Un ejemplo de mediorrelieve es el que encontramos en el Altar de Zeus en Pérgamo, el friso de Telefo. Un ejemplo de bajorrelive es la Caza del león, en el Palacio de Asurbanipal, Nínive. Siglo V a.C. Un ejemplo de huecorrelieve es el del Faraón Akenatón y su familia ofreciendo una ofrenda al dios del sol Atón.
La dependencia de la escultura con la arquitectura se puede ver claramente tanto física como estéticamente en el arte románico. Las figuras se presentan sometidas a los marcos, ajustándose al lugar que ocupan. Esto es conocido como la Ley del marco. En este periodo, la composición escultórica se rige por un orden ajeno a ella, el de la arquitectura y el del espacio que ocupa. Las figuras se alargan, achatan, etc. acomodándose al marco arquitectónico. Como ejemplo de ello encontramos el Tímpano del Juicio final. Conques, Francia. Siglo XII.
La estrecha relación de la escultura con la arquitectura ha hecho que en ocasiones la escultura asuma funciones arquitectónicas (de soporte), como en el caso de las cariátides o de los atlantes. Como ejemplo de ello encontramos el Pórtico de las cariátides del templo Erecteion.
En el caso de la escultura egipcia, aún siendo ésta de bulto redondo o exenta, no acaba de liberarse del espacio arquitectónico. Esto es así ya que la escultura egipcia, aunque fuera exenta siempre se encontraba adosada a un muro y por tanto ésta no puede escapar del concepto relivario. Como ejemplo de ello encontramos la Triada de Micerinos, IV dinastía. Esto da lugar a que la forma y la estética de la escultura egipcia se encuentre determinada por este factor. La Ley de la frontalidad egipcia (en que las cejas, nariz y ombligo dividen el cuerpo en 2 partes iguales) se encontrará pues condicionada a la dependencia de la escultura a la arquitectura.
Por otro lado, la escultura arcaica griega hereda del sistema escultórico egipcio, el concepto de escultura bloque. La ley de la frontalidad en la que la figura aparece tirante, rígida, con los brazos caídos y puños cerrados pertenece al canon egipcio, el cual adopta la escultura arcaica griega. Para observar la semejanza en las representaciones podemos encontrar la Estatua de Ranofer, V dinastía. (egipcio) y el Kouros de Anavyssos. Siglo VI a.C. (griego).
En un ritmo progresivo, la escultura griega clásica fue abandonando su sometimiento a la arquitectura mediante el abandono estético y formal de la frontalidad, el carácter cúbico de la figura es sustituido por la tridimensionalidad del bulto redondo. Dentro de este tipo de escultura, encontramos que los griegos hacían uso de un principio de la escultura de época clásica, por el cual se acentúa, en la representación del cuerpo humano, la división entre el tronco y las extremidades. Esto se denomina DIARTROSIS. Un ejemplo de ello puede ser el Doríforo, de Policleto.
Por último, encontramos la hornacina, elemento de la arquitectura románica, esta también es una evidencia de cómo una escultura de bulto redondo puede estar directamente condicionada por la arquitectura y el espacio arquitectónico, hasta el extremo que algunas esculturas destinadas a ubicarse en hornacinas, no estaban esculpidas por su parte trasera puesto que ésta quedaba oculta.