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Asignatura: legislacion, Profesor: no se no se, Carrera: Ingeniero Técnico en Obras Públicas, Universidad: UPM
Tipo: Esquemas y mapas conceptuales
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Drogodependencias. Conceptos de droga, consumidor, métodos de administración, adicción, dependencia, tolerancia, politoxicomanías. Clasificación de las drogas.
Desde tiempo inmemorial se tiene constancia del uso de sustancias que alteran la capacidad y las sensaciones de las personas. Las drogas y su uso no se concretan a nuestro mundo actual, pues desde civilizaciones lejanas en la Historia hasta nuestros días, su con- sumo forma parte de la gran mayoría de las culturas, tanto orientales como occidentales.
“La droga es una necesidad que se registra como una constante a lo largo de la historia de la humanidad y cuyo fundamento está basado en la incapacidad que los seres humanos tenemos para aceptar la condición de la finitud inherente al fenómeno de la vida” (Eduardo Kalina).
Actualmente su proliferación es tal que se ha convertido en uno de los principales problemas con que se encuentran los gobiernos, incapaces en la mayoría de los casos, de poner freno a su tráfico y consumo. En este siglo y en el último decenio, estamos viviendo el gran boom de las drogas, tanto así que, de cada 100 jóvenes 5 son, en algún momento drogadictos.
El concepto de drogodependencias alude al consumo de drogas que resulta imprescindible para algunas personas, al haber caído en el efecto más perjudicial de ellas: La adicción.
En el tema de las drogas es muy importante fijar conceptos claros, dado que existe una cierta ambigüedad e indefinición en ellos, debido a múltiples factores.
Por un lado, el propio concepto de droga, que proviene de la palabra inglesa “drug” no se ajusta a lo que se entiende en nuestro país por tal.
Una droga es un concepto muy amplio ya que englobaría a cualquier sustancia que se pueda usar para tratar una enfermedad, calmar un síntoma o modificar un proceso químico en el cuerpo con un propósito determinado.
Podría variar su conceptuación cambiando la intención de su ingesta; así a la comida consumida para metabolismo normal no se la considera droga, pero sí a la misma comida consumida para propósitos más específicos, como es el uso del café como estimulante.
Una sustancia química tomada en dosis adecuadas puede tener efectos medicamentosos, mientras que a dosis excesivas o inapropiadas puede considerarse droga; e incluso, aplicada intencionadamente con fines perjudiciales podríamos considerarla como veneno.
Por último, la existencia de determinadas sustancias, tales como el tabaco o el alcohol, muy aceptadas socialmente en nuestro entorno, no nos parece apropiado tratarlas junto a otras de gran rechazo social.
Exponemos a continuación algunos de los términos más empleados con respecto al estudio de las drogas.
El Diccionario de la Lengua Española las define como “Sustancia mineral, vegetal o animal, que se emplea en la medicina, en la industria o en las bellas artes”. O bien “Sustancia o preparado medicamentoso de efecto estimulante, deprimente, narcótico o alucinógeno”, definición, esta última, que se acerca más al sentido del término que se estudia en este tema.
En sentido estricto, el nombre de la droga se aplica a sustancias psicotrópicas que actúan sobre el sistema nervioso (estimulantes, sedantes, tranquilizantes, alucinógenos), cuyo uso puede crear hábito provocar efectos de dependencia y un síndrome de abstinencia cuando se prescinde de ellas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como “Toda sustancia que introducida en un organismo vivo pueda modificar una o más funciones de este”.
Otra definición de ellas sería: “Todas aquellas sustancias que, administradas por cualquier vía, sean capaces de provocar cambios en la conducta, producir efectos nocivos para la salud y el bienestar físico o psíquico, crear dependencia y en general, todas aquellas que puedan modificar una o más funciones del organismo.”
La intencionalidad de su ingesta sería tenida en cuenta en la siguiente definición: “Toda sustancia que admitida o no como medicamento, se ingiera por cualquier tipo de vía, con la intención de actuar sobre el organismo para modificar el rendimiento físico o intelectual, para experimentar nuevas sensaciones o modificar el estado psíquico de quien la consume”.
El término “drogadicto” se le puede aplicar al individuo que consume droga de una forma regular, sin embargo, el término consumidor en absoluto tiene por qué tener esta misma conceptuación.
La OMS distingue a este respecto entre:
Es el estado psíquico y/o físico, que causa la acción recíproca entre un organismo vivo y un fármaco o droga y que se caracteriza por modificaciones en el comportamiento y el in- tenso deseo de volver a tomarlo de forma periódica, bien para experimentar de sus efectos, bien para evitar los síntomas negativos de su privación.
Sólo se conceptuará así si el consumidor presenta tres o más de los siguientes síntomas:
Cabe distinguir los siguientes tipos de dependencias:
En este estado, el organismo se ha habituado a la presencia de droga y necesita mantener un determinado porcentaje de ella en la sangre para funcionar con normalidad; cuando ese nivel desciende por debajo de cierto límite, aparece el síndrome de abstinencia propio de cada droga. Temblores, ansiedad, vómitos, dilatación de las pupilas, convulsiones e incluso la muerte, son algunos de los síntomas propios de la necesidad de suministro de droga en un organismo habituado a ella. Al conjunto de estos trastornos se le denomina “mono” o más técnicamente, síndrome de abstinencia. Aunque los síntomas propios de un síndrome de abstinencia pueden llegar a ser muy graves, con un tratamiento de desintoxicación adecuado pueden superarse en un plazo de dos o tres semanas. El alcohol y la heroína son dos de las sustancias que mayor dependencia física provocan, y en el caso del alcohol es tal la dependencia que su abstinencia puede provocar incluso la muerte.
La dependencia psíquica es más difícil de superar que la física pues requiere cambios en la conducta que permita a un individuo obtener su estabilidad psíquica sin necesidad de recurrir a la droga. La cocaína, el hachís, las anfetaminas y los alucinógenos son algunas de las sustancias que poseen dependencia psíquica.
Se reserva el nombre de hábito o acostumbramiento al estado de consumo caracterizado por un deseo no compulsivo de consumir la droga, sin tendencia a aumentar las dosis, es decir, un cierto grado de dependencia psíquica al que no acompañan efectos secundarios físicos nocivos para el consumidor.
Es una intoxicación aguda muy grave, entendiendo por tal la administración de una cantidad de droga que el organismo no es capaz de metabolizar, es decir, de eliminar o de convertir en otras sustancias aprovechables en forma de energía para el cuerpo.
Esta intoxicación aguda tiene lugar cuando se supera el umbral de toxicidad de una persona y depende de distintos factores, tales como: adulteración de la droga, hábito a su presencia, tolerancia, tamaño de la persona, tipo de metabolismo, etc.
Los accidentes por sobredosis suelen ser mortales y, aunque algunas veces son buscados a propósito, queriendo llegar al suicidio, en su gran mayoría ocurren por un desconocimiento de la proporción de principio activo de la droga adquirida, o por el convencimiento del droga- dicto rehabilitado, de que puede consumir la misma cantidad que cuando dejó la adicción.
El concepto de dependencia nos lleva al Síndrome de abstinencia como “conjunto de síntomas y signos que aparecen en una persona dependiente de una sustancia psicoactiva cuando deja bruscamente de consumirla o la cantidad consumida es insuficiente.”
Se produce, pues, en el momento que falta la droga, tras haber una dependencia física y psíquica, apareciendo un conjunto de síntomas de carácter físico y psíquico, cuya intensidad va a depender del tipo de droga y de la cantidad y frecuencia del consumo.
Se distingue entre:
Algunos autores introducen el concepto de Síndrome de querencia, para referirse a los síntomas psíquicos de búsqueda de la sustancia que experimenta un drogadicto inmediatamente después de que se haya pasado el efecto de la última dosis de droga administrada. Consiste en una angustia intensa en la búsqueda de más droga.
Por otra parte, la existencia de drogas cuyos efectos dependen de la dosis, de las circunstancias e incluso del consumidor o las diferencias notables en los criterios para catalogar los tipos de sustancias por su capacidad aditiva, hace aún más compleja la división de las mismas de una manera homogénea y coincidente.
Las drogas se han clasificado históricamente en atención a su origen, por su estructura química, su acción farmacológica, por el medio sociocultural (legales-ilegales, duras- blandas, institucionalizadas-no institucionalizadas), etc.
Se expone a continuación unas clasificaciones bastante aceptadas, en base a los conocimientos que la Medicina y la Química han aportado al conocimiento de cada una de las sustancias clasificadas.
A) Por su origen
B) Por su fiscalización o control sobre su fabricación y expedición
Básicamente respecto a estos productos existen los siguientes Tratados Internacionales:
El alcance de la fiscalización internacional de drogas divide a estas sustancias en dos grandes bloques:
generalmente son alucinógenos o psicodislépticos (LSD, DHA, MDMA, TMA, mescalina...), estimulantes o psicoanalépticos, y sedantes o psicolépticos (barbitúricos, así como algunos analgésicos).
C) Por sus efectos en el organismo
Depresores del Sistema Nervioso Central (psicolépticos):
_- Alcohol.
Estimulantes (psicoanalépticos):
_- Cocaína.
Alucinógenos (psicodislépticos): Distorsionan la realidad
_- Hongos.
Cannábicos
_- Marihuana.
tiene excelentes cualidades para aliviar el dolor y, en la actualidad, es una terapia habitual en cánceres terminales.
Es el mejor analgésico natural que se conoce y produce hábito y dependencia con gran facilidad, consumiéndose inyectada (ampollas) o por vía oral (comprimidos).
Los primeros “morfinómanos” eran fundamentalmente profesionales de medicina. El control actual de la morfina hace que no sea una droga de abuso importante fuera de su administración terapéutica para el dolor, particularmente en enfermos terminales.
Otros alcaloides del opio, empleados en medicina son la codeína, la tebaína, la narcotina, etc.
3.1.1.3. Heroína
Caballo, Chiva, Heroica, es un alcaloide obtenido de la morfina, en forma de polvo cristalino blanco y amargo con propiedades sedantes y narcóticas, que se usa como droga. Produce adicción y graves daños a la salud.
Fue descubierta por Dresser y comercializada por la empresa farmacéutica Bayer en
1874 (diacetil morfina) y revolucionaría el consumo de drogas una década después: la heroína era eficaz para el tratamiento de la tos y de la disnea en asmáticos y tuberculosos. En los diez años en que estuvo comercializada su difusión fue enorme, llegando incluso a sustituir a la morfina en China.
En la actualidad, en nuestro país está en desuso afectando particularmente a viejos heroinómanos, pero sigue siendo la droga que provoca más problemas sanitarios, de orden público y de alarma social.
Se administra fumada, inhalada, pero sobre todo, por inyección intravenosa, y esta vía es la que más riesgos implica al poderse contraer numerosas infecciones, septicemia, hepatitis, SIDA, etc., al compartirse las jeringuillas.
Se presenta en distintas formas:
Heroína n.º 2: También llamada heroína base o Tsao-ta, procedente del sudeste asiático y fácilmente convertible, tras los oportunos procesos químicos, en heroína de los números 3 y 4.
Heroína n.º 3: O Brown Sugar, aparece mezclada con otras sustancias como Cafeína, Estricnina, Azúcares, etc. Su contenido en heroína oscila entre un 25 y un 50%. Se presenta como polvo marrón fino, llamada “Brown sugar” y procede del sudeste asiático (Afganistán, Pakistán) y de Turquía.
Heroína n.º 4: Conocida popularmente como Tailandesa, y procede del Triángulo de Oro (Birmania, Laos, Tailandia, es la que tiene el porcentaje más elevado en principio activo, superando muchas veces el 90% de riqueza en origen.
Heroína negra o “Black-Tar”, procedente de Méjico, de aspecto alquitranado o de carbón, de color negro, que es la que tiene menos principio activo.
Generalmente es adulterada con productos muy tóxicos y, desconociendo el consumidor el grado de “corte” de la suministrada, corre el riesgo de llegar a una intoxicación muy severa.
También se consume mezclada con cocaína (speed ball) o con anfetaminas (Fire ball). Su síndrome de abstinencia es muy fuerte y consiste en síntomas similares a los de la gripe, náuseas, calambres, sudoraciones, frío, temblores.
3.1.1.4. Metadona
Es una sustancia sintética derivada del opio que se suministra bajo control médico y que tiene efectos analgésicos muy potentes y similares a la morfina, que se presenta en forma de comprimidos, supositorios y autoinyectables.
Su uso casi está reservado en exclusividad para el tratamiento de desintoxicación de los opiáceos y, aunque su uso regular pueda inducir dependencia, se considera que esta es menos grave que la de la morfina o la de la heroína.
3.1.2. Los tranquilizantes
Pingas, Pastas y Chochos, como nombres populares, corresponden a medicamentos tales como el Valium (Diacepan), Lexotan, Alción (Triazolan), Tranxilium, Rohypnol, etc., son sedantes muy conocidos que están sustituyendo a los barbitúricos.
Estas sustancias derivan en su mayoría de las Benzodiacepinas, cuyos principales usos son ansiolíticos (sedantes), tranquilizantes o hipnóticos (para dormir o como relajantes musculares).
Se administran por vía oral en forma de pastillas comercializadas y su tolerancia es grande, lo que hace ir aumentando la dosis de forma paulatina.
Crean adicción, tolerancia y dependencia y sus efectos a largo plazo son la incoherencia en el lenguaje, la falta de coordinación, marcha inestable, sequedad en la boca, desinhibición de los impulsos sexuales, cambios bruscos de estado de ánimo, deterioro en el proceso del pensamiento, atención y memoria.
3.1.3. Los barbitúricos
Pastas, Nembus, Muñecas, Barbis, Hipnóticos, Bombones, en el argot de la droga, son medicamentos derivados del ácido barbitúrico, descubierto en 1899 el día de Santa Bárbara, y comercializado por la empresa Bayer, con propiedades hipnóticas y sedantes. Las dosis excesivas o la administración prolongada tienen acción tóxica. Su consumo produce tolerancia, presentándose síndrome de supresión cuando se dejan de tomar.
uña, quitamanchas, cementos plásticos, aerosoles, disolventes y otros productos de limpieza o cosmética.
Son líquidos transparentes de un fuerte olor penetrante y cuyo consumo por inhalación, generalmente vaciando parte del producto comercial en una bolsa de plástico, tiene efectos depresores, conductas agresivas, deterioro de los procesos mentales, aislamiento del consumidor habitual y depresión del sistema inmunitario.
Su consumo se reduce a grupos de población en situación de marginalidad y muy frecuentemente en menores de 8 a 14 años.
Son productos de gran tolerancia y gran dependencia física y psíquica y cuya supresión conlleva un síndrome de abstinencia intenso.
Gama hidroxibutirato. Sustancia líquida depresora del sistema nervioso central que ha tenido un empleo médico pero que se ha introducido últimamente en el mercado ilícito de drogas.
Se la conoce en el argot de las drogas como “G”, “Líquido X”, “Líquido E”, “Gama G”, “Soap”, “Vita-G”, “Blue Nitro”, ”Jabón”, y en nuestro entorno como éxtasis líquido, aunque nada tiene que ver con el MDMA, ya que, aunque con algún efecto psicodisléptico y estimulante, básicamente es una sustancia depresora.
Se absorbe por vía oral y sus efectos suelen durar entre 20 minutos y 3 horas, al cuarto de hora de su ingesta.
De gran tolerancia y dependencia física, su síndrome de abstinencia se caracteriza por temblores, insomnio y taquicardia; en casos más graves puede haber delirios, agitación, ansiedad e incluso alucinaciones.
Tienen el efecto contrario de los depresores pues son una clase de drogas que intensifica la actividad cerebral.
Sus efectos son un aumento en la agudeza mental, en la atención y en la energía, acompaña- dos por un alza en la presión arterial y aumento en la velocidad del corazón y en la respiración.
El abuso de estimulantes puede ser peligroso ya que tomados en altas dosis se pueden producir sentimientos de hostilidad y paranoia, subida de la temperatura corporal, taquicardias, convulsiones letales y fallos cardiovasculares.
Entre los estimulantes más conocidos figuran: la cocaína, producto no utilizado en medicina, las anfetaminas, las metanfetaminas y otros.
3.2.1. La cocaína
Nieve, Blanca, Perico son los nombres populares de este alcaloide extraído de las hojas de coca, que se puede aplicar de anestésico local y estimulante del sistema nervioso central y que presenta un aspecto de polvo de nieve.
En América del Sur el consumo de hojas de coca masticada (arbusto “eritroxilum coca”) es inmemorial. Sus propiedades para impedir la producción de cansancio, eliminar la sensación de hambre, perder la sensación de frío y actuar como anestésico la hacía de gran utilidad en muchas zonas donde el hombre vive a miles de metros de altitud sobre el nivel del mar.
De las hojas de coca se obtiene la cocaína, clorhidrato de cocaína, que en un principio se utilizó como anestésico. Su aspecto es de polvo blanco esponjoso que suele “cortarse” con distintos productos, entre los que se encuentra la glucosa.
Es un estimulante cerebral muy potente, similar a las anfetaminas, vasoconstrictor y analgésico local que, absorbido a través de las mucosas nasales (esnifada, generalmente a través de un billete enrollado y colocada en forma de “raya”), se metaboliza en el hígado y se elimina por la orina.
En un principio se utilizó como anestésico y como tónico estimulante (Vino Mariani) y formó parte de la fórmula inicial de la Coca-Cola, pero al conocerse su poder adictivo se ilegalizó su consumo.
La cocaína tiene una gran dependencia psíquica y algo física, así como tolerancia, y su consumo como clorhidrato de cocaína es inhalada (esnifada), aunque fumada como Crack o por vía intravenosa es más adictiva.
Como síntomas o efectos físicos se presentan los ojos vidriosos, tos crónica, taquicardia, dilatación pupilar, pérdida de sueño, irritación y sangrado nasal (los consumidores habituales están constantemente tocándose la nariz), elevación de la presión arterial, sudoración, escalofríos, vómitos, náuseas, alucinaciones visuales, pérdida del apetito, etc.
En cuanto a los efectos psíquicos: euforia, agresividad, estados de paranoia, gran agitación psicomotriz, deterioro en el proceso del pensamiento, insomnio, incapacidad de concentración, alucinaciones táctiles (gusano en la piel), psicosis similar a la esquizofrenia, comportamiento violento. Su abstención conduce a la inseguridad e incapacidad de coordinar un pensamiento lógico.
Es una droga muy introducida en la sociedad, que se asocia al poder y al dinero y que cuenta con mitos tales como el aumento de la potencia sexual, siendo exactamente lo contrario: produce desinterés sexual, llegando a causar impotencia. En la actualidad su consumo como droga ha aumentado alarmantemente (es la segunda droga ilícita más consumida, después del hachís), generando un tráfico ilegal de grandes proporciones y el surgimiento de mafias que se dedican a su tráfico.
Las hojas de coca sometida a procesos físicos y químicos, da lugar a los siguientes productos:
Europa.
Su consumo prolongado trae como consecuencia la disminución de la capacidad de atención, concentración y retención, severas alteraciones en el sistema cardiovascular y nervioso.
3.2.4. Metanfetaminas
Sulfato de Anfetamina o Speed, Methedrina o Meth, Metanfetamina o Ice, son algunos de los derivados anfetamínicos más populares y actuales en el mundo de la droga, de efectos muy parecidos a las anfetaminas. No tienen un uso médico y se preparan en laboratorios clandestinos, al ser fácil su elaboración.
Su administración es por vía oral en forma de pastillas, aunque pueden fumarse, inhalarse o inyectarse y entre sus consumidores habituales se encuentran los jóvenes que asisten a fiestas prolongadas y muy activas, trabajadores sexuales, etc.
De efectos similares a las anfetaminas, su presencia en el cuerpo es superior a aquellas y a la cocaína, por lo que su actividad en el cerebro dura más, prolongando sus efectos.
La metanfetamina conocida como Ice tuvo su origen en el Lejano Oriente y es una sustancia similar al cristal translúcido. Su uso en algunos países es superior al de la cocaína.
Estos derivados tienen un alto grado de tolerancia y una dependencia psíquica y física no muy grandes.
3.2.5. Éxtasis
MDMA o Éxtasis, MDA o píldora del amor y la MDEA o Eva, siglas que designan su composición, son sustancias pertenecientes al grupo de drogas de diseño, de síntesis o de abuso. La “feniletilamina, sustancia base de estos productos fue sintetizada por primera vez en 1919 en los Laboratorios Merck en Alemania como fármaco anoréxico, pero no se llegó a comercializar.
Como efectos psicológicos se encuentran la confusión, dificultad para conciliar el sueño, ansiedad severa, euforia, paranoia, agresividad, alucinaciones auditivas, delirio.
Como efectos físicos: tensión muscular, visión borrosa, movimientos oculares muy rápidos, reducción del apetito, aumento de la temperatura y del ritmo cardiaco y aumento de la actividad física.
Con dependencia psíquica y física su cuadro de abstinencia presenta depresión, ansiedad, fatiga, deseo intenso de la sustancia. También se presentan fenómenos de “flash back” es decir alucinaciones posteriores al consumo de la droga.
No tiene uso médico y se fabrica en laboratorios clandestinos, utilizándose por jóvenes en fiestas desenfrenadas y muy prolongadas, con gran aparato audiovisual. Su consumo en nuestro país está asociado con la movida nocturna, la “ruta del bacalao”, en definitiva, fiestas que duran toda la noche y día siguiente. Sus consumidores reponen los fluidos perdidos a base de agua o de alcohol, pudiéndose desarrollar el síndrome conocido como “golpe de calor” que requiere asistencia médica.
Su consumo da lugar a una experiencia mixta entre la estimulación y la percepción altera- da, tal como si se tratase de una mezcla de anfetaminas y mescalina (alucinógeno natural).
Actualmente se detecta que un porcentaje cada vez mayor de otras sustancias distintas al MDMA se expenden como si fuera Éxtasis. Una de ellas es la conocida como MCPP, (Metaclorofenilpiperazina), que se presenta igualmente en forma de pastillas de colores con relieves de anagramas de marcas comerciales (corazones rosas, tiburones blancos y lacaste, son las más populares). Esta sustancia es un estimulante antidepresivo que tiene efectos secundarios tales como vómitos, pánico y ansiedad.
3.2.6. Poppers
Son sustancias compuestas de nitrito de amilo, butilo o isobutilo.
Se presenta en forma líquida, incolora e inodora, contenido en botes de cristal, para ser inhalado (a veces esnifado), ya que su ingesta por vía oral podría ser mortal, y su nombre deriva onomatopéyicamente del sonido que hace la pequeña botella de cristal al abrirse. Es utilizado principalmente para aumentar el placer sexual pues, entre sus efectos, están la sensación de aumento de los órganos sexuales.
Esta droga produce vasodilatación, relajación de los músculos lisos y estimulación y a los pocos segundos de su administración se produce una sensación fuerte de euforia y deseo sexual, desapareciendo sus efectos en dos minutos, y produciéndose posteriormente una fuerte depresión y agotamiento.
Efectos contrarios son cefaleas, náuseas, vómitos, taquicardia.
Su gran dependencia psíquica y tolerancia la convierte en una droga muy peligrosa.
Son sustancias que alteran la percepción del cerebro, dando lugar a auténticas alucinaciones. De origen sintético se encuentra el LSD y el PCP y los de origen natural son derivados de plantas tales como el peyote mejicano, la mescalina, que se extrae del peyote y hongos, que han sido utilizadas desde muy antiguo y por distintas civilizaciones en los rituales religiosos para acercarse más a lo sobrenatural, a Dios.
Técnicamente conocidos como psicodislépticos, producen en quien los consumen alteraciones en la percepción, tales como delirios y alucinaciones, riesgos a exponerse a accidentes, deterioro de la capacidad de pensamiento, apatía a las actividades diarias, aislamiento, vacío existencial. Tomados en grandes dosis producen tales alteraciones en la percepción que se puede “oír los colores” o “ver los sonidos”. Presentan síndrome de supresión, tolerancia y dependencia física y psíquica.
Otras sustancias de efectos alucinógenos pero menos utilizadas que las mencionadas anteriormente, son la nuez moscada, muy utilizada en la cocina y la Datura Estramonium, planta que puede causar la muerte con dosis pequeñas.
Se puede presentar en diversas formas: como líquido inodoro, incoloro e insípido, impregnando un terrón de azúcar, como micropuntos, o más comúnmente impregnado en pequeños trozos de papel en forma de dibujos de cómics, tales como estrellas, Pato Donald, y otros personajes.
Su uso puede producir graves alteraciones mentales, como paranoias, alucinosis, esquizofrenia, ataques de pánico; sensación de gran poder, tal como capacidad para parar un tren o volar; debido a que las dosis no están bien reguladas, no se sabe con certeza qué cantidad se ingiere, lo que puede ser realmente peligroso.
Pero de todos sus efectos, el más negativo es el conocido como “flash-back”, por el que, aun habiendo transcurrido tiempo desde su ingestión, puede volver a tenerse una vivencia semanas después de su ingesta.
3.3.4. Polvo de Ángel o PCP
En 1959 los laboratorios Parke & Davis sintetizaron la fenciclidina y comenzaron a utilizarla como agente anestésico bajo el nombre comercial de Sernyl para uso en humanos y bajo el nombre de Sernylan para su uso en veterinaria.
La fenciclidina mejor conocida como PCP, por sus siglas químicas, también recibe en las calles el nombre de Polvo de ángel, Polvo cósmico, Píldora de la Paz.
Se suele utilizar para adulterar otros alucinógenos tales como LSD, mezcalina, psicocibina, o psilocina.
La fenciclidina puede administrarse por vía oral o intravenosa, aunque generalmente se inhala o se fuma espolvoreada en cigarros de tabaco o marihuana.
3.3.5. Ketamina
Derivada de la fenciclidina (polvo de ángel) desde los años setenta se utiliza en medicina y veterinaria como anestésico.
Es una sustancia que actúa creando la sensación de estar fuera de sí mismo.
Aunque su presentación famacéutica es en líquido inyectable, en el mercado de las drogas se puede encontrar como polvo, pastillas, cápsulas, bien puro o mezclado con efedrina o cafeína, y su consumo es por vía oral, inyectado o esnifado.
A dosis bajas sus efectos son parecidos a una borrachera de alcohol y a dosis altas se produce un viaje psicodélico muy fuerte con delirios y pérdida de la noción del tiempo.
Su dependencia psicológica es muy alta y el organismo presenta igualmente alta tolerancia. Se la conoce popularmente como “Polvo K” o “Special K”, y combinada con cocaína o MDMA, como “CK”.
Estos productos proceden todos de la planta conocida como cáñamo cuyo principio activo, el THC (Delta 9 Tetrahidrocannabinol) lo poseen algunas de sus variedades: Cannabis Sativa, Cannabis Indica y Cannabis Ruderalia. El principio activo se encuentra tanto en la planta macho como la hembra, en su resina y particularmente en los pedúnculos de sus flores, pero no en las semillas.
Su procedencia es Marruecos, la India, Indonesia, Pakistán, Afganistán y algunos países de América y es la droga de mayor consumo en la Unión Europea.
Se presenta en formas diversas según su elaboración y concentración de THC:
La vía de consumo tradicional es fumándola en cigarros, “porros” o en pipas, mezclada con tabaco.
En pequeñas dosis provoca euforia, risas y alucinaciones; en cantidades mayores ocasiona delirios y sueño intenso. Aunque básicamente pueden catalogarse estas sustancias como alucinógenos, sus efectos estimulantes y depresores, según las fases de consumo hace que se estudien como grupo separado de los anteriores.
Estas sustancias tienen dependencia psíquica pero no dependencia física y su tolerancia no es muy grande.
Su consumo continuado produce disminución de la capacidad creativa e intelectual, esterilidad en el hombre y trastornos en el ritmo ovulatorio en la mujer. Síndrome de desmotivación general y trastornos de la memoria a corto plazo.
Es actualmente la droga ilegal más consumida y en muchos casos la puerta de entrada a drogas de mayor poder adictivo, como la heroína y la cocaína.
Su consumo penetra en la cultura occidental del siglo pasado. Movimientos de nuestro siglo como el beat, hippy, etc., de los años sesenta, se identificaron totalmente o en parte con el consumo de marihuana.