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Estilística verbos:………………………..
Tipo: Apuntes
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Definimos al verbo atendiendo a su función dentro de la oración. Así, el sintagma verbal es aquel que desempeña la función de núcleo de la oración, allí donde se establece la relación predicativa.
Semánticamente es la clase de palabra que expresa acción ( correr ), estado ( permanecer ) o proceso ( caer, crecer ). Frente a sustantivos, adjetivos o adverbios, el verbo tiene la particularidad de poder representar por sí solo a toda la oración sin necesidad de otras unidades; así ocurre en: Llovía , Venid , Voy. Morfológicamente, toda forma verbal está constituida por un lexema y un conjunto de morfemas. El lexema es el que aporta el significado del verbo (" am -") y los morfemas aportan distintas informaciones gramaticales que trataremos de ir viendo: número, persona, tiempo, modo y aspecto. Dichos morfemas se hallan frecuentemente amalgamados (por ejemplo: en “amo”, el fonema “-o” nos da, al mismo tiempo, información acerca de la persona, el número, el tiempo y el modo de esa forma verbal). A este fenómeno se le conoce con el nombre de sincretismo verbal.
En la terminación verbal se manifiestan variaciones de los morfemas de persona y número , que cumplen la función de sujeto gramatical. Los morfemas de persona y número no son exclusivos del verbo sino que los comparten con los pronombres personales. Son morfemas exclusivamente verbales los de tiempo , modo y aspecto.
El morfema de persona hace alusión a uno de los entes que intervienen en un acto de comunicación. El verbo lleva primera persona cuando el hablante coincide en la realidad con el ente al que se refiere el sujeto gramatical; se habla de segunda persona cuando lo denotado por el sujeto gramatical coincide con el oyente; se considera que hay tercera persona cuando la referencia del sujeto gramatical no coincide ni con el hablante ni con el oyente. Esta tercera persona se manifiesta también cuando no interesa o no se puede puntualizar en la realidad la referencia del sujeto gramatical; en este caso no hay sujeto explícito. Así pues, la tercera es la persona cero, la no marcada, la que posee en menor medida la referencia personal.
El morfema de número es solidario con el de persona dentro del verbo. La oposición singular/plural en el morfema de número verbal es de índole distinta a la del sustantivo: cantamos , en plural, no se refiere a un conjunto de varias primeras personas, sino que su sujeto gramatical abarca simultáneamente la referencia a la primera persona y a otras personas no primeras; cantáis denota la segunda persona del oyente junto con otras; sólo cantan alude a un conjunto de terceras personas, de modo semejante al del plural de los sustantivos.
Primera Persona Segunda Persona Tercera Persona Singular Yo Tú Él, ella Plural Nosotros (yo+tú; yo+él; yo+tú+él)
Vosotros (tú+tú; tú+él) Ellas, ellos
"venidero" en un momento del pasado. El mismo trasplante puede efectuarse con respecto a la noción expresada por el antefuturo o futuro perfecto: al día siguiente de decir "Mañana ya habrán pintado el comedor", puedo afirmar refiriéndome al día ya transcurrido: "Ayer creíamos que hoy (momento venidero respecto a "ayer") ya habrían pintado el comedor". Este futuro de anterioridad visto desde una perspectiva pasada es el antepospretérito o condicional compuesto.
Cuando hablamos de tiempo podemos tomar como punto de referencia el momento de la comunicación o el tiempo en relación a otra acción, entonces hablamos de tiempos absolutos y relativos. Son tiempos absolutos el presente, pretérito perfecto simple y el compuesto, el futuro imperfectivo y el imperativo; son relativos todos los demás.
Ejs: “El lunes empezó el otoño” (absoluto, el yo-ahora)
“ El lunes me prometió que me llevaría al cine” (relativo, otro punto de referencia).
En nuestra conjugación se distinguen diez tiempos verbales en el modo indicativo, seis en el subjuntivo (de los que dos, los futuros, apenas se usan) y solo las formas de 2ª p. del presente en el imperativo.
Modo indicativo
Formas Simples Formas Compuestas Presente canto Pretérito Perfecto Compuesto he cantado Pretérito imperfecto cantaba Pretérito Pluscuamperfecto había cantado Pretérito perfecto simple canté Pretérito anterior hube cantado Condicional simple cantaría Condicional compuesto habría cantado Futuro Imperfecto cantaré Futuro Perfecto habré cantado
Modo subjuntivo
Formas simples Formas compuestas Presente cante Pretérito perfecto compuesto haya cantado Pretérito imperfecto cantara o cantase Pretérito Pluscuam. Hubiera/hubiese cantado Futuro imperfecto cantare Futuro perfecto hubiere cantado
Modo imperativo (formas de segunda persona del presente)
Presente Canta (tú) Cantad(vosotros) Cante (usted) Canten (ustedes)
Los tiempos verbales no se utilizan siempre para referirse al momento que les es propio: es decir, a veces utilizamos el presente para referirnos al momento actual (uso recto), pero también lo utilizamos con valor de pasado o de futuro (usos desviados). Al comentar la estilística temporal, no basta con señalar la denominación exacta del tiempo; hay que explicar qué valor tiene ese tiempo en ese determinado contexto. En este sentido, tienen especial importancia los usos desviados de los tiempos verbales. Podemos afirmar, por todo ello, que la perspectiva temporal es siempre subjetiva.
El aspecto nos informa sobre el desarrollo interno de la acción verbal con independencia del tiempo en que se produce. El español no posee una forma o marca específica para la expresión del aspecto, sino que se manifiesta, junto al modo y al tiempo, con una única marca.
Las oposiciones fundamentales se establecen entre los siguientes valores aspectuales:
Aspecto Perfectivo
El hablante considera la acción o proceso como acabados, como realizados totalmente
Vivió en Valencia durante algún tiempo.(ya no vive allí)
Aspecto Imperfectivo
No indica si la acción terminó o se está realizando todavía. La considera en su desarrollo, sin expresión de término.
Catalina vivía en Valencia cuando yo la conocí.(ahora ya no, o no lo sé)
Tienen aspecto perfectivo todas las formas compuestas y el pretérito perfecto simple. Tienen aspecto imperfectivo, por tanto, todas las formas simples excepto el pretérito perfecto simple. Además, son formas no personales de aspecto imperfectivo el infinitivo y el gerundio, mientras que tiene aspecto perfectivo el participio.
VOZ (o diátesis) Semánticamente, la voz expresa la relación entre el sujeto y el proceso verbal, indica si el sujeto realiza la acción expresada por el verbo (voz activa) o la recibe (pasiva).
El español no posee un morfema específico para la expresión de la voz. Ésta se manifiesta fundamentalmente a través de recursos sintácticos. Sintácticamente la voz se manifiesta a través de un tipo particular de construcción asociado a la relación sujeto-verbo.
Activa Pasiva Propia o Perifrástica (ser + participio)
Pasiva refleja (con “se”) El sujeto realiza la acción o proceso expresado por el verbo. Es, por tanto, un sujeto agente
El sujeto es el receptor de la acción o proceso expresado por el verbo. Se dice que es sujeto paciente. En español la relación entre sujeto paciente y el verbo se expresa por medio de las dos estructuras señaladas.
El Príncipe entregó los premios. Los premios fueron entregados. Se entregaron los premios.
La pasiva perifrástica puede llevar complemento agente ( Los árboles fueron podados por los jardineros ), mientras que la refleja, no (* Se podaron los árboles por los jardineros ). En la actualidad, hay gramáticos que defienden que en español no existe el morfema de voz pasiva como tal, pues consideran que la pasiva perifrástica es en realidad una construcción atributiva. De hecho, ambas estructuras son idénticas desde el punto de vista sintáctico. Tanto es así que pueden darse casos de ambigüedad:
Ana fue criada en esa casa (trabajó allí como sirvienta) Ana fue criada en esa casa (la educaron allí)
En cualquier caso, seguiremos considerando que en el primer caso nos encontramos con un verbo copulativo con su atributo (criada), y que en el segundo caso se trata de un verbo en voz pasiva con “ser” como auxiliar (fue criada). En cuanto a las pasivas reflejas, no deben confundirse con las impersonales con “se”. La única diferencia real entre ambas es que en la impersonal no hay sujeto, mientras que en la refleja hay un sujeto paciente, esté o no explícito en la oración:
Ejs: Se retiró la película / Se retiraron las películas (Pasiva refleja) Se recibió al embajador / Se recibió a los embajadores (Impersonal)
Estas formas, como hemos señalado, se utilizan de tres maneras diferentes: Uso nominal: el infinitivo equivale al sustantivo, el gerundio al adverbio o adjetivo y el participio al adjetivo. Uso verbal: constituyen el núcleo del predicado de proposiciones subordinadas. En perífrasis: aparecen como verbo auxiliado en perífrasis verbales. El infinitivo y el gerundio presentan formas simples (beber, bebiendo) y compuestas (haber bebido, habiendo bebido). El participio carece de forma compuesta.
Atendiendo al aspecto las formas no personales indican:
Infinitivo : tiene carácter virtual, la acción es considerada como potencia de realización (acción por realizar). Es la forma verbal neutra, por ello sirve para nombrar al verbo. Al encerrar tiempo en potencia, entra con frecuencia en perífrasis orientadas hacia el futuro (ingresivas, incoativas,…) “ Voy a saltar” “Empiezo a comer”. Gerundio : tiene carácter imperfectivo; la acción es considerada en parte realizada y en parte por realizar (acción en curso o desarrollo). De ahí, que entre con frecuencia en perífrasis de carácter durativo, que consideran el proceso en su transcurso. “ Estoy leyendo”. Participio : tiene carácter perfectivo. La acción es considerada como totalmente realizada. De ahí que entre en perífrasis de carácter resultativo, perfectivo “ tengo hecho el ejercicio” , y que con él se formen las formas compuestas de la conjugación, todas ellas perfectivas, así como la pasiva: “ he cantado” / “es conocido por todos”.
Se denominan perífrasis las construcciones en las que hay dos verbos y uno ha perdido parte de su significado convirtiéndose en auxiliar y formando una unidad morfológica, sintáctica y de significado junto al verbo que acompaña, que estará en forma no personal (infinitivo, participio y gerundio).
Su estructura es:
“Verbo auxiliar + (preposición o conjunción) + forma no personal “
El verbo auxiliar aparece bajo forma personal y ha perdido en todo o en parte su significado, es, por tanto, portador de los morfemas gramaticales del verbo (número, persona, tiempo…). La forma no personal o verbo auxiliado es el portador del significado fundamental.
Las perífrasis se pueden clasificar según la forma no personal (de infinitivo, de gerundio, de participio) o según el tipo de significado que posea: modales que aportan significados referidos a la modalidad o actitud del hablante (obligación, posibilidad o probabilidad, duda…) y aspectuales que expresan una modificación o consideración sobre la acción verbal (incoativas, reiterativas, durativas,…).
La utilización de perífrasis en un texto supone una mayor aportación de matices significativos que tendremos que valorar.
Como hemos señalado, según su significado , se habla de dos tipos de perífrasis: aspectuales y modales.
· Perífrasis modales. Aportan significados similares a los del modo: obligación (relacionado con el imperativo) y posibilidad o probabilidad (relacionado con el subjuntivo).
tener que + infinitivo haber de + infinitivo deber + infinitivo hay que + infinitivo
deber de + infinitivo poder + infinitivo venir a + infinitivo
· Perífrasis aspectuales. Añaden al significado del verbo matices sobre el desarrollo de la acción verbal y, más en concreto, sobre el momento de la acción en que se está fijando el hablante. Las más frecuentes son:
INGRESIVAS : expresan la inminencia de la acción, es decir, que la acción está a punto de realizarse. Se forma con un verbo auxiliar en forma personal y un verbo auxiliado en infinitivo.
Ir a + infinitivo : Voy a comer. Pasar a + infinitivo : Pasaré ahora a explicar el concepto de perífrasis. Estar a punto de + infinitivo : Estaba a punto de llorar.
INCOATIVAS : expresan el momento inicial de la acción o del proceso. Suelen confundirse con las ingresivas. Las incoativas se sitúan ya dentro de la acción. Las ingresivas antes de la acción.
Echarse a + infinitivo : Cuando supo la noticia, se echó a llorar. Romper a + infinitivo : El agua rompió a hervir. Comenzar a + infinitivo : Ahora comienzo a leer. TERMINATIVAS : señalan el fin del proceso o de la acción.
Acabar de/por+ infinitivo : Iré en cuanto acabe de comer. / Acabó por cogerle manía. Dejar de + infinitivo : Dejó de fumar Cesar de + infinitivo : Cesaron de molestar. DURATIVAS : señalan el proceso en su desarrollo. El verbo auxiliado se presenta en gerundio.
Estar + gerundio : Ahora estoy comiendo. Continuar + gerundio : Continuó mirándola. Seguir + gerundio : Sigo leyendo a Joyce. Llevar + gerundio : Lleva una hora leyendo. Andar + gerundio : Anda enamorando a Luisa desde el comienzo del curso. RESULTATIVAS : expresan el resultado, el final de una acción. El auxiliado se presenta en participio.
Llevar + participio : Ya llevo leídos dos capítulos. Tener + participio : Eso tengo entendido. Dejar + participio : Dejaré preparada la maleta. REITERATIVAS : señalan la repetición de una acción. La acción se repite una vez.
Volver a + infinitivo : Volvió a llorar por la tarde.
CONSUETUDINARIAS : Señalan la repetición constante de una acción; es decir, expresan un hábito o una costumbre.
Soler + infinitivo : Suelo estudiar por las noches. Acostumbrar a + infinitivo : Acostumbro a ir al cine los sábados.
Es importante distinguir bien las perífrasis de algunos verbos transitivos (querer, necesitar, saber, etc.) que suelen llevar un infinitivo funcionando como objeto directo. Para no incurrir en este error, debéis recordar que en la perífrasis el auxiliar ha perdido su verdadero sentido y que el infinitivo que le sigue no cumple ninguna función sintáctica por sí solo. Por ejemplo: Debes estudiar (*Lo debes; Debes hacerlo) / Necesitas estudiar (Lo necesitas). Además, hay ocasiones en las que estas mismas estructuras no son perífrasis. Por ejemplo: ¿Dónde vas ahora? Voy a ver a mi abuela. (“ir” tiene su genuino valor de desplazamiento, y la preposición introduce una subordinada de infinitivo en función de CCL).
Usos desplazados:
Indica acción pasada y tiene aspecto imperfectivo-durativo: la acción se presenta realizándose en el pasado, pero prolongándose en el tiempo, como si se visualizara en los distintos momentos de su desarrollo temporal, lo que le da un valor de permanencia y continuidad. Es un tiempo relativo, es decir, necesita relacionarse con otro verbo para que tenga sentido. Frente al perfecto simple que es característico de la narración, el imperfecto lo es de la descripción. Debido a su valor durativo, con verbos de acción comporta valores estilísticos de desarrollo continuativo, moroso, lento: Las nubes pasaban y aparecían pequeños pedazos de una noche estrellada. Otros valores:
Ambos indican tiempo pasado y aspecto perfectivo. El simple indica una acción terminada dentro de una unidad de tiempo que el hablante considera también terminada: Ayer salimos de paseo. La semana pasada nevó. El curso pasado aprobó siete El pretérito perfecto compuesto indica una acción acabada dentro de una unidad de tiempo reciente o que el hablante no considera acabada para él: Hoy ha llegado tarde el autobús. Esta semana hemos tenido buen tiempo
Cuando se emplea uno por otro se busca una finalidad estilística expresiva. El uso del simple por el compuesto implica una gran carga emocional, se intenta alejar la acción, se busca el distanciamiento. Si alguien, después de varias convocatorias, dice: ¡Al fin aprobé el examen!, nos está expresando la emoción que siente por librarse de un problema enojoso. Si se emplea el perfecto compuesto en lugar del simple, se produce el fenómeno inverso: se intenta acercar el hecho e indica una mayor afectividad. Me he casado hace cuatro años. El pretérito perfecto simple es la forma más usual en las narraciones, proporciona rapidez y dinamismo al texto.
ejs: "Ha entrado hace diez minutos" Este uso se puede sustituir habitualmente por la perífrasis terminativa "acabar de + infinitivo". ejs: "Acaba de entrar ahora mismo"
La perífrasis "llevar + gerundio" expresa también una acción iniciada en el pasado, que llega hasta el presente, pero que continúa hacia el futuro.
ejs: "Llevo estudiando inglés seis años" ( y sigo haciéndolo)
NOTA: El español del norte de España (occidental) y el de Sudamérica prefiere sin embargo el uso del indefinido al del perfecto compuesto, incluso en acciones inmediatamente antes del presente. Por otra parte, la influencia del inglés en el estilo periodístico, por la vía de las traducciones apresuradas de agencia, empiezan a amenazar la distinción también en el español de los medios de comunicación.
Es un tiempo de aspecto imperfectivo que indica una acción futura con respecto al presente: “ Mañana llegaré tarde ” Las lenguas románicas no heredaron el futuro latino:
sino que lo formaron con la perífrasis "infinitivo + presente del haber" ("cantar + he" , "cantar + has",...) procedente del latín vulgar que significaba obligación de cantar. Se debió quizás a que los hablantes evitaban " cantabo" , que implicaba hacer predicciones inseguras. La expresión pura de futuro se soslayaba presentando la acción como obligación de realizarla, así ocurre que hoy en día, en muchas ocasiones, no vemos el futuro como tal, sino con un matiz de obligación y son muchas las ocasiones en que seguimos prefiriendo la utilización de una perífrasis con ese matiz. ejs: "tener que + infinitivo" "deber + infinitivo" "haber de + infinitivo" "ir a + infinitivo"
Otros valores:
1 - Cantabo 2 - Monebo 3 - Regam 4 - Audiam
Origen latino
El subjuntivo aparece obligatorio con ciertos verbos y construcciones que presentan la acción como dudosa, posible, necesaria, deseada, etc…, es decir, teñida de irrealidad, virtualidad o afectividad (verbos de duda, temor, probabilidad, emoción…).
PRESENTE Puede referirse al presente o al futuro, nunca al pasado: Es conveniente que estudies (ahora o mañana)
Puede referirse al presente, al futuro o al pasado. El uso del presente o del imperfecto de subjuntivo viene exigido por el verbo de la principal:
Expresa una acción acabada en una unidad de tiempo pasada o futura dentro de la cual se encuentra el hablante: Deseo que hayas llegado a tiempo. / Llámame cuando hayas llegado.
Indica una acción pasada y acabada en una unidad de tiempo que el hablante considera ya acabada: Si lo hubiera sabido, te habría esperado.
FUTURO Es un tiempo arcaico, que sólo se conserva en el lenguaje jurídico-administrativo: Si el tenedor se hallare en peligro inminente de muerte…
Es el modo de la orden o de la exhortación directa, tiene una función claramente apelativa o persuasiva, de ahí que solo tenga dos formas: las segundas personas (tú, vosotros). Para el resto se emplea el presente de subjuntivo. Cuando es negativo se emplea el presente de subjuntivo incluso en segunda persona: no hables, no habléis. Puede suplirse por otras formas: ¡A callar! ¡Tú te callas! Te callarás ahora mismo. Es incorrecto el uso del infinitivo en lugar del imperativo: *¡Callar!, *¡Callaros !; pero su uso es válido cuando el infinitivo va precedido de la preposición “a” ( ¡a dormir! ) o cuando se usa para dar órdenes al público en general: “ No tocar, peligro de muerte”
En cuanto al valor estilístico de las formas verbales en voz pasiva puede señalarse que su uso suele aportar al texto un carácter objetivo, impersonal, especialmente cuando no aparece complemento agente ( El enigma se resolvió / fue resuelto rápidamente ), porque o bien se desconoce el sujeto agente, o bien al emisor no le interesa o no considera necesario identificarlo.
En cuanto a la estilística de las formas no personales, pueden observarse algunas generalidades:
El uso del infinitivo no dependiente de ningún otro verbo (es decir, cuando no constituye perífrasis ni es núcleo de una subordinada de infinitivo) es propio del uso coloquial, publicitario y, en algunos casos, literario (monólogo, interrogaciones retóricas). · Infinitivo apelativo. Se emplea en órdenes tajantes y enérgicas. Va precedido de la preposición “a” (sin la preposición es un vulgarismo). ¡A estudiar! · Infinitivo interrogativo-exclamativo. Sirve para expresar sentimientos de sorpresa, duda, rechazo, es decir, significa modo. ¿Casarme yo? ¡Ni hablar! · Infinitivo de simultaneidad. Dos o más infinitivos en sucesión pueden expresar acciones inmediatas o simultáneas. Salir yo y entrar vosotros fue irremediable. · Infinitivo de impersonalidad. Se emplea para avisos, advertencias o instrucciones de carácter neutro e impersonal. No fumar.
Expresa la acción en curso. · Apelativo. Se emplea como imperativo y presenta aspecto incoativo. ¡Andando! · Exclamativo-interrogativo. Expresa matices variados como sorpresa, ironía… ¿Copiando yo? · Fático. Establece una relación entre lo dicho y lo que se va a decir. Hablando de otra cosa… ; Cambiando de tema…, Volviendo a lo de antes…
Expresa la acción en su término, tiene un marcado aspecto perfectivo. · Terminativo. Señala la terminación brusca y rápida de una acción como síntesis de algo ya realizado. Visto, vamos a otra cosa. ¡Hecho!, Decidido, no se hable más…
Los valores estilísticos que aportan las perífrasis verbales vienen determinados por su tipología: por ejemplo, las modales obligativas pueden tener un valor apelativo o exhortativo, las aspectuales durativas focalizan en el desarrollo de la acción, etc. Sus valores vienen determinados también por los de las formas no personales que acabamos de comentar. Por ello, para comentar la estilística de las perífrasis basta con conocer la clasificación propuesta anteriormente.
El valor estilístico de una determinada forma verbal no depende exclusivamente de sus morfemas. También viene condicionada por el significado del verbo. De hecho, hay muchos verbos que por su propio significado ya aportan distintos valores estilísticos. Si hablamos de verbos perfectivos y puntuales, por ejemplo, es porque hay verbos que ya aportan por sí solos la noción de acción acabada y momentánea o de escasa duración. Por todo ello, a continuación estudiaremos distintas clasificaciones semánticas de los verbos, que están sujetas a distintos criterios, para que al comentar la estilística de los verbos también tengáis en cuenta su significado, ya que un mismo tiempo verbal puede tener distintos valores estilísticos dependiendo del tipo de verbo con el que se combine.
g) Verbos terminativos. Indican el final de un proceso previamente desarrollado: llegar , terminar , acabar , alcanzar , lograr , etc.
Textos narrativos Abundancia de verbos de acción física (> dinamismo). Si los hechos se narran en pasado, predomina el pretérito perfecto simple de indicativo. Narrador externo > 3ª persona. Narrador interno > 1ª persona. Textos descriptivos Abundancia de verbos de estado, copulativos y semicopulativos (> estatismo, morosidad…), que, sin significado real, sirven para enlazar sustantivos y adjetivos calificativos. Si la descripción está en pasado, predomina el pretérito imperfecto de indicativo. Textos dialogados Predominio del presente actual. Aparición de la 1ª y 2ª persona (deixis personal). Uso del imperativo. Textos expositivos Verbos en 3ª persona, formas no personales, pasivas… (> objetividad). Predominio del modo indicativo y, sobre todo, del presente (muchas veces con valor atemporal> validez universal, carácter objetivo y científico). Textos argumentativos Verbos en 1ª persona del singular (> subjetividad) o del plural (> acercamiento a los lectores, implicación). Verbos en 2ª persona (apelaciones directas al receptor). Predominio del modo subjuntivo (> subjetividad, lenguaje más elaborado). Verbos de acción intelectiva: de opinión, de pensamiento, de lengua, volitivos… A veces se utilizan las características verbales propias de los textos expositivos para encubrir la subjetividad del autor y resultar más convincentes (> objetividad aparente).
(Este comentario es un poco más difícil que el de la estilística de los adjetivos y es imprescindible que domines tanto la conjugación verbal como todos los valores semánticos y estilísticos de tiempos, modos, aspectos, voces y perífrasis).
- Introducción. Se enumeran brevemente las características discursivas, tipológicas y temáticas más relevantes del texto para enlazar con la importancia de los verbos, variedad y adecuación de sus valores estilísticos. - Descripción. Si nos han propuesto algunas formas en concreto, iremos uno por uno; si se trata de comentar la estilística de muchos verbos, de parte del texto o de su totalidad, los podemos agrupar para no repetir características. La descripción de las formas verbales ha de contar con los siguientes aspectos: Modo de significación del verbo (si son estáticos, dinámicos, de pensamiento, de dicción, de volición, sin significado real...); también hay que clasificar las perífrasis (modales y aspectuales con su subclasificación). Persona y número. También si hay formas no personales (infinitivo, gerundio, participio) y si hay verbos en construcciones impersonales. Tiempo (denominación exacta: presente, pretérito perfecto, imperfecto, pluscuamperfecto, etc.) y estilística temporal (por ejemplo, presente atemporal, presente actual, presente habitual, presente histórico, presente con valor de futuro, etc); Modo (indicativo, subjuntivo e imperativo); y aspecto (perfectivo e imperfectivo). Voz (si es activa no hace falta señalarlo, pero hay que detectar la voz pasiva y la pasiva refleja). - Comentario. Podemos describir primero y luego comentar o ir comentando al mismo tiempo que describimos. Podemos relacionar las características de las formas verbales con los aspectos del texto del siguiente modo: Tiempo, aspecto y estilística temporal : lo relacionamos con el modo de discurso o modo de elocución (expositivo-argumentativo, si hay secuencias narrativas o descriptivas...), con el tipo de texto (si es un ensayo y de qué tipo, si es un artículo de opinión...) y con el registro utilizado (lenguaje humanístico, lenguaje periodístico, lenguaje literario). Por ejemplo: En el texto predomina el presente atemporal (.........ejemplos del texto dado.........), que tiene aspecto imperfectivo, ya que en este ensayo expositivo-argumentativo, el autor pretende hacer una reflexión atemporal y universal sobre.... Por tanto, el autor emplea un lenguaje humanístico, dentro del que se inscribe este tipo de formas verbales.
Modo de significación y estilística del modo verbal : lo relacionamos con los aspectos anteriores y también con el tema del texto, su desarrollo y con la actitud del emisor. Por ejemplo: En el texto predomina el modo indicativo (.........ejemplos del texto dado......), lo cual revela que el autor se mueve en el terreno de la realidad y no de la hipótesis. En cuanto al modo de significación de los verbos, predominan los verbos de pensamiento (......ejemplos del texto dado....), ya que el autor pretende hacerse presente en su argumentación y manifestar abiertamente su punto de vista..., etc.
Persona, número, voz : lo relacionamos con la presencia / ausencia del autor y su actitud en el texto (subjetividad/ objetividad; si es subjetivo, de qué manera). Por ejemplo: Con el empleo de la primera persona del plural (........ejemplos del texto dado........) el autor pretende implicar a los lectores en su argumentación; y con la segunda del singular (......ejemplos del texto dado.....) realiza una apelación directa al lector para que reflexione y se adhiera a su tesis... etc.
- Conclusión. Se cierra el comentario realizando una valoración global y destacando lo más importante respecto a la estilística verbal en relación con las características del texto (es decir, el valor de las formas verbales en el texto).