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En este documento se presentan tres casos de decisiones éticas que enfrentan empresas en situaciones diferentes. Se analizan las perspectivas del utilitarismo, ética del deber y ética de la virtud. En cada caso, se discuten las intenciones, objetivos y consecuencias de las decisiones éticas propuestas. Útil para estudiantes de administración, negocios y ética, para entender cómo las empresas deben abordar situaciones éticas complejas.
Tipo: Ejercicios
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Utilitarista: Considero que debería actuar teniendo en cuenta las consecuencias de mis decisiones. Independientemente de a quien vaya dirigido el medicamento, es necesario destacar que mi intención es que sea accesible por todo tipo de personas con distintos poderes adquisitivos. Es por ello por lo que he decidido sacar el medicamento a 100€ como precio de venta al público. Es necesario que las repercusiones que tiene este medicamento sean a nivel social ya que mi intención es que cualquier persona, sea de la clase social que sea, consiga de forma fácil dicho medicamento. Mi objetivo es que sea útil para la sociedad, esa es la consecuencia que quiero que tenga la distribución de dicho medicamento al precio de venta al público comentado. Dicho precio considero que es accesible para todo el mundo y que la consecuencia seria que toda persona pueda llegar a conseguir este medicamento sin tener en cuenta su escala social o sus contactos. Ética del deber: Considero que según un criterio de raciocinio y de deber es necesario sacar el medicamento a un precio “casi regalado”. Es por ello por lo que el precio será 20€ ya que todo el mundo consideraría que no se puede jugar con la vida de las personas. El fin de dicho medicamento es mejorar la salud global. Con esta declaración no tengo intención de que la gente se vea obligada a comprar dicho medicamento, simplemente considero que debe ser accesible para todo aquel que la necesite. Es mi obligación moral que la población no tenga que pagar un precio alto por vivir. Según mi razonamiento, no debo poner dificultades a la posibilidad de vivir ya que seria en todos los sentidos completamente inmoral. Ética de la virtud: Considero que es necesario ofrecer lo mejor que puede ofrecer la empresa. Es por ello por lo que el precio de venta al público del medicamento en cuestión va a ser 5€. Nuestra empresa es mucho mas que una sociedad mercantil. Nuestra empresa tiene un papel social. Como entidad con un poder tan grande que puede influir en la vida de las personas es necesario que seamos conscientes de nuestro rol social. La justificación del precio es simplemente que sirva para cubrir gastos y pagar a nuestros trabajadores. Es nuestro deber como gran empresa el ayudar a las personas y hacer un esfuerzo dando lo mejor de nosotros mismos para que puedan disfrutar del servicio que ofrecemos. El objetivo de la distribución de este medicamento es el ayudar a las personas, es decir, ofrecer un valor, un bien, a esta sociedad. El precio puesto simplemente es el necesario para poder seguir existiendo como empresa y poder seguir gozando de la felicidad de nuestros consumidores al mejorar su nivel de vida.
Utilitarista: Considero que echaría a los trabajadores explicándoles los motivos muy bien y comentándoles que los tendría en cuenta para futuros procesos de selección. Las consecuencias de mis actos son por el bien de la empresa y se lo explicaría bien a los trabajadores. Les daría a entender que somos todos uno y que no puedo tener privilegios hacia nadie, por lo que les argumentaría que es por el bien de la empresa. De todas formas, me centraría mucho en la forma de despido ya que intentaría crear un ambiente muy familiar y con esperanzas de volver a reencontrarnos. Pediría perdón por haberles dado falsas esperanzas a la mayoría. Pero desde mi punto de vista es lo mas práctico que se puede hacer por el bien de la empresa. Las consecuencias de echar a los trabajadores serian buenas para la compañía y además se les tendría en cuenta en futuros procesos de selección. Ética del deber: No considero bueno despedir a los trabajadores ahora. Si el mundo empresarial se pone a despedir a todo el mundo en cuanto los resultados empeoran en que clase de sociedad deshumanizada que puede dejar a familias en la calle nos hemos convertido. Consideraría echar al mínimo de trabajadores posibles, en principio a aquellos más jóvenes que no tuvieran familia e hijos explicándoles los motivos y razonándoles que es mi obligación moral mantener en la empresa a aquellos que tienen hijos que mantener y son demasiado mayores para conseguir otro trabajo de forma fácil. De todas formas, realizaría un estudio para analizar el mínimo de personas que tengo que echar para quedarme ligeramente por debajo del objetivo de crecimiento. Me gustaría echar al mínimo de personas posibles porque toda persona tiene derecho a un trabajo que les permita vivir. Ética de la virtud: No puedo echar a esas personas que confiaron en mi cuando les dije que todo iba a salir bien. No puedo ser causante de la pérdida de felicidad de otras personas, y menos aun cuando les estuve prometiendo que conservarían todos sus puestos de trabajo. Si los echara no se estaría haciendo justicia. Debería haber tenido mas autocontrol y haber medido mas mis palabras cuando dije que todos conservarían su puesto. Es por eso por lo que decidiría reducir mi sueldo y hablar con los accionistas comentándoles el porque no se ha llegado al objetivo y que soy el total responsable de dicho resultado. Es mi deber como director el dar lo mejor de mí mismo, tanto con mi desempeño como mi lealtad con los trabajadores. Mi puesto de trabajo no solo tiene consecuencias en los resultados económicos de la empresa, también, juega un papel social muy importante en la vida de los empleados y en el ambiente empresarial. No daría ningún tipo de ejemplo ni haría un bien social si fuera mintiendo a mis trabajadores y luego los fuera despidiendo.