Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Euthanasia en perros, Esquemas y mapas conceptuales de Educación Física y Aprendizaje Motor

Trata sobre metodos de eutanacia para perros y gatos...

Tipo: Esquemas y mapas conceptuales

2019/2020

Subido el 09/12/2022

abii-4
abii-4 🇪🇨

1 documento

1 / 3

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
12 FACULTAD DE MEDICINA VETERINARIA Y DE ZOOTECNIA
EUTANASIA
Por el Profesor RAFAEL MORA
En la eutanasia (del gr. eu=bien
y thanatos=muerte; muerte sin su
frimiento), debe procurarse natural
mente que el animal experimente el
mínimo sufrimiento posible porque de
lo contrario no sería verdadera euta
nasia. La sola inyección intravenosa o
intracardíaca de sulfato de magnesia
auncuando produce muerte bastante
pida, alcanza a producir algunos se
gundos de sufrimiento y angustia que
deben ser violentes.
En el perro la inyección de morfina
previa al sulfato es sin duda lo que se
presta mejor para hacer una muerte
tranquila. Se inyecta subcutáneamen
te una dosis ojalá grande de morfina
(O. gr. 02 a O. gr. 08) y apenas el efecto
hiptico y sedante haya sido ob'.eni-
do (a los 20 minutos o media hora), se
inyecta rápidamente intravenosa la so
lucn saturada de sulfato de magne
sia. En caso de premura podría inyec
tarse la morfina también intravenosa
para inyectar el sulfato a los 5 o 10
minutos pero no es muy aconsejable
el sistema porque la morfina intrave
nosaproduce generalmente en el pe
rro una excitacn especial (que se
manifiesta por aullidos y movimien
tos incoordinados) que acaso se deba
a confusión mental. De este modo, con
la inyección previa de morfina, la
muerte con el sulfato es tranquilísima,
sin contracciones musculares, chilli
dos ni fascies angustiosa. En vez de la
morfina podría usarse un anestésico
general por vía venosa, sirven espe
cialmente los barbitúricos o el hidrato
de doral. La dosis es la anessica c
un poco mayor que puede ser calcula
da simplemente teniendo en cuenta ei
peso del animal a ojo y agregando
algo a ese cálculo (lógicamente no
habría inconveniente en inyectar una
dosis demasiado alta porque a lo su
mo vendría un paro cardio-respiratorio
y muerte sin sufrimiento); después de
obtenida la anestesia se inyecta el
sulfato. La inyección intracardíaca es
a veces molesta y hace sufrir al ani
mal; por esto en los animales peque-
pf3

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Euthanasia en perros y más Esquemas y mapas conceptuales en PDF de Educación Física y Aprendizaje Motor solo en Docsity!

EUTANASIA

Por el Profesor RAFAEL MORA

En la eutanasia (del gr. eu=bien y thanatos=muerte; muerte sin su frimiento), debe procurarse natural mente que el animal experimente el mínimo sufrimiento posible porque de lo contrario no sería verdadera euta nasia. La sola inyección intravenosa o intracardíaca de sulfato de magnesia auncuando produce muerte bastante rápida, alcanza a producir algunos se gundos de sufrimiento y angustia que deben ser violentes. En el perro la inyección de morfina previa al sulfato es sin duda lo que se presta mejor para hacer una muerte tranquila. Se inyecta subcutáneamen te una dosis ojalá grande de morfina (O. gr. 02 a O. gr. 08) y apenas el efecto hipnótico y sedante haya sido ob'.eni- do (a los 20 minutos o media hora), se inyecta rápidamente intravenosa la so lución saturada de sulfato de magne sia. En caso de premura podría inyec tarse la morfina también intravenosa para inyectar el sulfato a los 5 o 10 minutos pero no es muy aconsejable

el sistema porque la morfina intrave nosa’ produce generalmente en el pe rro una excitación especial (que se manifiesta por aullidos y movimien tos incoordinados) que acaso se deba a confusión mental. De este modo, con la inyección previa de morfina, la muerte con el sulfato es tranquilísima, sin contracciones musculares, chilli dos ni fascies angustiosa. En vez de la morfina podría usarse un anestésico general por vía venosa, sirven espe cialmente los barbitúricos o el hidrato de doral. La dosis es la anestésica c un poco mayor que puede ser calcula da simplemente teniendo en cuenta ei peso del animal a ojo y agregando algo a ese cálculo (lógicamente no habría inconveniente en inyectar una dosis demasiado alta porque a lo su mo vendría un paro cardio-respiratorio y muerte sin sufrimiento); después de obtenida la anestesia se inyecta el sulfato. La inyección intracardíaca es a veces molesta y hace sufrir al ani mal; por esto en los animales peque-

F o t o N .° 1. Corte transversal del maxilar de un caballo sano.

ños, de venas difícilmente accesibles, lo mejor es: morfina subcutánea y me dia hora más tarde inhalaciones d.j cloroformo en cantidad suficiente para obtener el paro (4 c. c. de cloroformo por kilo pueden ser suficientes); debs procurarse que la evaporación del clo roformo sea lo más rápida posible pa ra lo cual se riega en un vaso forrado anteriormente de una tela gruesa po dría además calentarse este vaso pre viamente. En el caballo puede usarse el hidra to de doral y luégo el sulfato de mag nesia.

«Haba»

La denominación de «haba» ha sido siempre usada por legos y doc tos para referirse a un estado es pecial de la mucosa del paladar que queda por detrás de los incisivos. Opi nan algunos que se trata de una pala- titis. Sin embargo nunca hay- en estos casos fenómenos inflamatorios ni agu dos ni crónicos. Lo que ocurre es un

F o t o N .° 2. Corte transversal del maxilar de un caballo con osteofibrosis acentuada. Nótese el extra ordinario engrosamiento de las apófisis pala tinas y de las porciones laterales del hueso. (C aso de la Facultad).

aflojamiento o desprendimiento de la mucosa de su inserción en el pre-ma- xilar (en el que se fija por medio de una submucosa). De este modo, el plie gue de mucosa que queda por detrás de los incisivos se hace como colgante y viene en algunos casos a sobrepa sar el nivel de los incisivos superiores. Los efectos que produce esta anoma lía y su tratamiento, se conocen bien. En cambio la etiología no es perfecta mente conocida. Es muy posible que el aflojamiento o descolgamiento de esta mucosa tenga como causa un es tado óseo particular que hace que la inserción de la submucosa en el pre maxilar no sea firme, de modo que, por la deficiente estructura del hueso, se produzca el desprendimiento. Es po sible que esto suceda así porque en la osteofibrosis o «cara hinchada» del ca ballo, en la que la estructura ósea ha cambiado notablemente, es casi inva riable la presencia de un «haba» muy marcado y, aún en muchos de estos