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Generalidades de salud mental, crisis y como manejarla
Tipo: Apuntes
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Generalidades de los primeros auxilios psicológicos El propósito de los primeros auxilios psicológicos solo es posible de entender cuando la salud mental hace parte de los conceptos básicos de quién aplica esta técnica. Por este motivo comprender la naturaleza de los trastornos y problemas mentales y los aspectos y lineamientos de los primeros auxilios psicológicos es la plataforma de entrada para desarrollar las habilidades que permitan a una persona apoyar a una crisis emocional y psicológica, para evitar daños posteriores más profundos. Introducción En este componente de formación se abordarán los conceptos básicos de salud mental, los factores de riesgo asociados, los trastornos mentales comunes que presentan mayor prevalencia en Colombia y que deben ser conocidos desde sus síntomas y manifestaciones para poder ser atendidos en caso de una crisis asociada a los mismos. De igual forma se abordará el concepto de crisis desde sus manifestaciones más comunes y desde sus reacciones, para finalizar con los principios y lineamientos de los primeros auxilios psicológicos. https://www.youtube.com/watch?v=NHQ0eoKxHTA 1 Salud mental La salud como proceso, integra componentes físicos, mentales, emocionales y sociales y cada uno de ellos cumple un papel fundamental en el bienestar de las personas. Sin embargo, aún se sigue pensando que, si el cuerpo físico está bien, la salud también lo está, ignorando la influencia de otros factores y dimensiones humanas. Es así como durante mucho tiempo la salud mental fue vista con sentido vergonzoso, ya que las personas consideraban que tener problemas mentales representaba un estigma social. Aunque en la actualidad se ha avanzado en este sentido y cada vez más hay mayor preocupación por mantener una mente sana, aún falta mayor conciencia para que las personas asuman con responsabilidad el cuidado de la salud mental. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud mental como un estado de bienestar en el que el individuo desarrolla sus capacidades puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de contribuir a su comunidad. (World Health Organization, 2001).
Es importante entender que este concepto no se concibe desde la ausencia de la enfermedad o el problema, sino de la capacidad de afrontamiento que permite a una persona a pesar de estar diagnosticada con una psicopatología, esta pueda tener una salud mental positiva en términos de su productividad y sus interacciones. En Colombia la salud mental es considerada un derecho, contemplado a través de la Ley 1616 de 2013, cuyo objeto es “garantizar el ejercicio pleno del derecho a la salud mental a la población colombiana priorizando a los niños, las niñas y adolescentes mediante la promoción de la salud y la prevención del trastorno mental y la atención integral e integrada”. Por otro lado, la política pública de salud mental establece los lineamientos frente a la atención primaria, la promoción y la prevención, buscando que la salud mental se convierta en agenda prioritaria en el país. Así mismo, la salud siempre se verá afectada de forma positiva o negativa por diferentes factores, que inciden directamente en el comportamiento de la enfermedad o del bienestar en general de las personas como las siguientes: Determinantes sociales en salud La OMS establece que los Determinantes Sociales en Salud son factores que están relacionados con los grandes problemas: la pobreza, la exclusión, la guerra, entre otros. Son situaciones que van más allá de las posibilidades de transformación individual o familiar y en este caso el estado entra como garante de los derechos en salud mental, generando acciones protectoras para mitigar los riesgos y afectaciones, ver figura 1. Determinantes sociales en Salud Condición de género Un ejemplo de la influencia de los determinantes sociales en la salud mental de las personas es la condición de género. Ser mujer en una sociedad que privilegia lo masculino, significa asumir roles y cargas que han generado efectos y desigualdades sociales que impactan la vida de las mujeres. Algunos datos relevantes tomados del DANE muestran cómo la brecha de desempleo hoy entre hombres y mujeres es de 10 puntos porcentuales, frente a 6.3 millones de hombres hay 11.184.000 mujeres en condición de desempleo, de igual forma alrededor de 8 millones de mujeres se dedican al trabajo del hogar sin ningún tipo de remuneración. Violencia de género En el caso de la violencia cada hora en Colombia 3 mujeres reportan ser víctimas de violencia, 8 de cada 10 casos son en su propio hogar. Estas condiciones se consideran factores de riesgo en salud mental y pueden llegar a generar un problema o trastorno mental a lo largo de la vida.
Factores de riesgo Los factores de riesgo en salud mental tienen que ver con condiciones individuales, familiares, sociales que aumentan la posibilidad de que un problema o trastorno mental ocurra a lo largo de la vida de una persona. En Colombia en el marco de la política nacional de salud mental, (Resolución 4886 de 2018), los factores prevalentes que ayudan a desencadenar problemas de trastornos mentales son: el suicidio, el consumo de sustancias psicoactivas, las violencias y convivencia social y la epilepsia. Así mismo, existen condiciones individuales como factores hereditarios, personalidad y recursos de afrontamiento que también pueden convertirse en factores de riesgo de acuerdo con la manera como se comportan en cada persona, figura 2.
Condiciones individuales que afectan la salud mental Baja estima Pensamientos negativos Condiciones hereditarias Baja tolerancia a la frustración Habilidades sociales escasas Escasas redes de apoyo Soledad Personalidad Capacidad de afrontamiento En el marco del concepto de salud mental en donde se hace alusión al estado de bienestar que permite afrontar la vida con sus retos y de esta forma poder ser productivo, estos factores individuales son de gran importancia. Condiciones como la estima por ejemplo influyen en la forma como una persona piensa, siente y actúa frente a sí misma; si esa construcción está enfocada hacia “no poder”, “no ser capaz”, “ser inferior”, muy difícilmente podrá superar situaciones complejas, sin llegar a un desborde emocional. En este sentido también el pensamiento centrado y enfocado son necesarios para disminuir los riesgos asociados a la salud mental, una persona con pensamientos catastróficos tendrá mayor tendencia al estrés y la ansiedad, que una que ve la vida con menos temor. Cabe resaltar que las condiciones hereditarias pueden aparecer como condiciones de riesgo cuando por ejemplo una persona tiene antecedentes familiares de alguna enfermedad mental que puede ser esquizofrenia, lo que aumenta la posibilidad de desarrollarla, aunque no significa necesariamente que esto ocurra. Finalmente, los rasgos de personalidad en donde se identifica tendencia a la ansiedad, rasgos depresivos y de estrés e introversión marcada, pueden generar alertas tempranas frente a la capacidad de afrontamiento y mitigar situaciones de
De esta forma, los problemas mentales y los trastornos se diferencian fundamentalmente por la intensidad de los síntomas, el nivel de funcionalidad que compromete y la discapacidad que puede llegar a provocar en las personas. A diferencia del problema mental, el trastorno viene acompañado de síntomas más severos que generan disfuncionalidad evidente. Por ejemplo, en el caso de la depresión, existe una diferencia con los estados de tristeza, ya que esta enfermedad se manifiesta adicionalmente con pensamientos oscuros frente a la vida, desmotivación, dificultad para salir de la cama, llanto incontenido y la tristeza se vive como una emoción de dolor, más no genera distorsión cognitiva aparente. Lo más importante es comprender que el trastorno mental es una enfermedad como cualquier otra, que debe ser atendida por profesionales, que hay que atender a las señales de alarma y que los tratamientos, ya sean farmacológicos o psicoterapéuticos deben realizarse sin temor y con rigurosidad. La enfermedad mental no puede seguir siendo una situación vergonzosa para las personas, porque las consecuencias son altamente discapacitantes, una persona que pierde su principio de realidad altera su percepción y le cuesta pensar y tomar decisiones, lo que genera problemas en todas las dimensiones humanas. A continuación, se explican los tipos de trastornos y sus síntomas: Trastornos mentales comunes Se han denominado trastornos mentales comunes a aquellos que presentan mayor prevalencia en el mundo. La Organización Panamericana de la Salud (2017) plantea que los trastornos mentales comunes se refieren a dos categorías principales de diagnóstico: los trastornos depresivos y los trastornos de ansiedad. Estos trastornos son altamente prevalentes en la población (de ahí que se consideren “comunes”) y repercuten en el estado de ánimo o los sentimientos de las personas afectadas. Los síntomas varían en cuanto a su intensidad (de leves a severos) y duración (de meses a años). Estos trastornos son condiciones de salud diagnosticables y se diferencian de los sentimientos de tristeza, estrés o temor que cualquiera puede experimentar ocasionalmente en su vida. (Depresión y otros trastornos mentales comunes. Estimaciones sanitarias mundiales. Washington, D.C.: Organización Panamericana de la Salud; 2017.) En Colombia en el marco de la Encuesta Nacional de Salud Mental se encontraron como trastornos prevalentes la ansiedad de cualquier tipo, la fobia social, la depresión de cualquier tipo. De igual forma el suicidio, sin ser un diagnóstico en sí mismo, representa un resultado no deseado en salud mental, que tiene diferentes causas y factores para su ocurrencia, pero que la prevalencia se encuentra en el proceso suicida, más que el acto suicida ocurrido. Se dice que todas las personas a lo largo de la vida pueden llegar o llegarán a sufrir algún tipo de trastorno mental común, lo que significa que la prevalencia en la aparición de estos síntomas es bastante alta y por tanto se debe trabajar en la prevención de los diferentes factores de riesgo que pueden desencadenarla.
Por lo general los hábitos influyen de manera importante en la aparición o no de estos trastornos. Es así como la ingesta de licor o cualquier otro tipo de sustancias psicoactiva, la vida sedentaria, la despreocupación por aprender a manejar y gestionar las emociones y los conflictos de forma positiva, la falta de un proyecto de vida que entregue propósito de vida, son algunas de las causas que pueden desencadenar la aparición de la enfermedad en cualquier momento del ciclo vital. Trastornos depresivos La depresión se enmarca en una emoción constante de tristeza que se alimenta de forma recurrente con pensamientos que la anidan y desencadenan conductas como la falta de interés o de placer, tendencia a la culpa, una baja autoestima, exceso de sueño o pérdida de este, alteración del apetito, cansancio, dolor muscular, dificultades para concentrarse, baja atención y mirada oscura de la vida. Las personas con trastornos depresivos tienen dificultades para ser productivas, ya sea en su trabajo o en el estudio, por lo general la vida se vuelve difícil de sobrellevar en su cotidianidad. Por este motivo uno de los riesgos más altos de una depresión severa, es el suicidio, debido precisamente a ese cansancio con la vida que el trastorno produce. Los trastornos depresivos se clasifican dos categorías: Trastorno depresivo mayor De acuerdo con sus manifestaciones e intensidad puede ser leve, moderado o severo. Distimia Se caracteriza por ser un proceso depresivo leve pero crónico. La diferencia entre cada categoría está fundamentalmente en la severidad de los síntomas y en la persistencia de estos. (Depresión y otros trastornos mentales comunes. Estimaciones sanitarias mundiales. Washington, D.C.: Organización Panamericana de la Salud; 2017. ). Otra manifestación de esta patología depresiva es la siguiente: La depresión se enmarca en Otra manifestación de esta patología depresiva es el llamado trastorno afectivo bipolar que maneja dos tipos de picos emocionales: tristeza profunda y episodios maníacos caracterizados por una gran exaltación emocional que desencadena sobreactividad, verborrea, pérdida del sueño, exageración de episodios reales.
postraumático. Este se manifiesta a través de la recurrencia del recuerdo traumático y la manifestación física y fisiológica de los síntomas, como si estuviera viviendo el hecho nuevamente. Síntomas Los síntomas se pueden presentar de forma crónica o en episodios específicos y la enfermedad varía de acuerdo a la levedad o severidad de los síntomas. En la siguiente tabla se pueden apreciar cada uno de estos: 1.3 Crisis Todas las personas a lo largo de la vida están expuestas a circunstancias difíciles ya sea por situaciones determinadas por el entorno, como una guerra, o por un desastre natural inesperado, como un terremoto o por las situaciones propias de la vida como la muerte de las personas amadas, la pérdida afectiva, los fracasos laborales, entre muchas condiciones que pueden generar desestabilización emocional y psicológica en una persona.
Los seres humanos cuentan con recursos emocionales, psicológicos y cognitivos para afrontar los desafíos y retos de la vida hace parte del instinto de supervivencia y de los aprendizajes que durante el desarrollo que van dando desde la interacción social; sin embargo, algunas personas pueden necesitar ayudas adicionales, ya que se sale de su control y manejo la exposición a eventos difíciles y traumáticos. En este escenario es donde se configura la “crisis”. De acuerdo con lo planteado por la OPS, (Cohen,1999), la crisis es un periodo crucial o momento decisivo de la vida de una persona, que tiene consecuencias físicas y emocionales. Es decir, una crisis es un periodo limitado de desequilibrio psicológico precipitado por un cambio súbito o significativo en la situación vital del individuo. 2 Estado crítico imagen ambiental La crisis va más allá de la capacidad de respuesta de la persona y eso se evidencia en las alteraciones emocionales, físicas, psicológicas y cognitivas que se desencadenan como consecuencia de la situación traumática lo que hace que desencadena un “estado crítico” de salud mental, que puede llegar a tener consecuencias secundarias posteriores, como trastornos de estrés post traumático, sino se atiende con celeridad y pertinencia, de ahí la importancia de los primeros auxilios psicológicos. 2.1 Tipos y fases Las crisis pueden ser de dos tipos: Crisis de desarrollo Los seres humanos a lo largo del desarrollo viven experiencias de cambio a nivel psicológico, fisiológico y anatómico, que pueden afectar la estabilidad emocional y generar periodos de crisis. Estos episodios son predecibles, lo que no significa que todas las personas los vivan, ya que depende de factores individuales y de contexto, su aparición.Las crisis que se han identificado durante el desarrollo son:
Como consecuencia del hecho traumático el cuerpo reacciona, presentando manifestaciones fisiológicas derivadas de la activación del sistema nervioso simpático, responsable de segregar hormonas para responder al estímulo y configurar reacciones aprendidas que permitan afrontar la situación de la mejor forma. Sin embargo, la situación se sale de control y se manifiestan experiencias de angustia, alteración cognitiva, llanto o ansiedad. El momento de la intervención Se requiere apoyo de un tercero para afrontar y estabilizar. 2.2 Fases de la crisis La crisis es un proceso que inicia con la exposición al evento crítico y que se va desencadenando en diferentes fases que han sido estudiadas y que por lo general se manifiestan de la misma manera en las personas. En la siguiente imagen se describen cada una de ellas. Fases de la Crisis Fase uno: Exposición al evento crítico Produce tensión y puede aparecer un estado de shock que protege a la víctima de una condición abrumadora. De forma inconsciente el cerebro se prepara para dar una respuesta efectiva, sacando los recursos de afrontamiento aprendidos para recuperar el equilibrio. Fase dos: Respuesta desorganizada Hay aumento de la tensión y las respuestas emocionales y cognitivas fallan para enfrentar la crisis de forma adecuada. Las respuestas se tornan confusas y provocan disfunciones. Fase tres: Explosión Se pierde el control de las emociones, los pensamientos y los comportamientos tienden a ser contradictorios. Las reacciones pueden pasar de pasivas a agresivas durante semanas. Fase cuatro: Estabilización Inicia la calma a medida que aparecen los recursos alternos. La persona es muy vulnerable en este momento y puede volver a la fase de explosión. Hay cierto nivel de conciencia de lo que ha sucedido, pero las reacciones ya no son tan extremas.
Fase cinco: Adaptación Comienza el proceso de control sobre las acciones, puede concentrarse en otras situaciones, además del evento vivido, orienta interés por el futuro, se reactiva la socialización y puede descubrir nuevos rumbos a partir de la experiencia vivida. 2.3 Trastornos y reacciones frente a una crisis Toda situación de crisis genera reacciones debido a la activación del sistema nervioso simpático, responsable de la respuesta automática frente a la percepción de peligro. Los cambios reactivos se ven reflejados internamente con el aumento de la segregación de adrenalina y cortisona o cortisol, hormonas responsables de la preparación del cuerpo para la huida o el ataque. Mantener esta condición de supervivencia por largo tiempo puede llegar a producir efectos sobre la salud mental lo que se considera un estado crítico de salud mental. A continuación, se describen las diferentes reacciones que se pueden desencadenar durante una crisis, las cuáles dependiendo de su manifestación configuran trastornos ya sea de estrés agudo o de estrés postraumático. Reacciones físicas Son manifestaciones fisiológicas que se desencadenan como consecuencia de la activación del sistema de supervivencia o sistema nervioso parasimpático, el cual es el responsable de la segregación de hormonas como la adrenalina y el cortisol necesarias para atacar o huir en caso de peligro. Cuando estas hormonas permanecen activas por mucho tiempo, se produce un desgaste físico evidente. Fatiga Cansancio Incremento del ritmo cardíaco Hiperventilación Sudoración Alteraciones del apetito Alteraciones del sueño Temblor corporal Sensación de opresión en el pecho y el estómago Empeoramiento de condiciones crónicas: diabetes, hipertensión. Reacciones cognitivas Se refiere a las manifestaciones mentales que el miedo produce, por lo general provienen de la mente subconsciente, responsable de la reactividad. Durante la crisis pensar se hace difícil ya que hay una desconexión entre el cerebro responsable de la supervivencia y la mente consciente, lo que genera estas reacciones, que pueden ser más severas de acuerdo con el tiempo de activación que la persona experimente.
Estrés agudo Toda situación de peligro activa reacciones que desencadenan estrés. Esta es una reacción natural con la que cuenta el organismo para sobrevivir, Jhon W Barnhill, en el Manual MSD (2020), define el trastorno por estrés agudo como un período breve de recuerdos molestos que se produce 4 semanas después de haber sido testigo o de haber experimentado un episodio traumático. Volviendo al ejemplo del abuso sexual, la víctima puede empezar a presentar recuerdos, imágenes mentales breves e intrusivas, sueños con su agresor, recapitula momentos del hecho abusivo, recciones disociativas tipo flashbakcs, en donde la persona siente como si estuviera viviendo el abuso sexual nuevamente, lo que genera una angustia intensa y la activación fisiológica y emocional que vivió en ese momento. La persona tendrá dificultad para pensar con claridad, difícilmente experimentará alegría, tendrá sobresaltos y vivirá hipervigilante cuando sale a la calle o se encuentra sola, ya que siente miedo de que el hecho se repita. Trastorno de estrés postraumático Surge como una respuesta tardía o diferida a un evento estresante a la exposición con el evento estresante o a una situación breve o duradera de naturaleza excepcionalmente amenazante o catastrófica, que causaría por sí misma malestar generalizado a casi todo el mundo. (Clasificación Internacional de Enfermedades – CIE 10.) Este trastorno se caracteriza por la reactivación de los síntomas y las reacciones emocionales, cognitivas y físicas, en momentos posteriores al evento, viviendo un proceso de reexperimentación constante, a través del recuerdo. La diferencia entre estos dos trastornos, agudo y postraumático radica en la duración de los síntomas y el tipo de trauma. Si los síntomas de reactivación del evento traumático persisten por más de cuatro semanas, y si el trauma es de tipo 2, se configura el TEPT. Tipos de traumas Un Trauma tipo 1: surge como consecuencia del evento traumático casi de forma inmediata es susceptible de ser intervenido con la aplicación de los Primeros Auxilios Psicológicos, antes o durante las 72 horas siguientes y puede desencadenar Trastorno de estrés agudo.
El Trauma tipo 2: es la cadena de eventos traumáticos en el tiempo, que prevalecen como consecuencia de situaciones de violencia, secuestro y abuso sistemático, Estos eventos son mucho más susceptibles de generar TEPT 2.4 Muerte y duelo Uno de los eventos de mayor efecto traumático en la sociedad es la muerte intempestiva de personas amadas, derivada de hechos violentos, accidentes o desastres. La muerte en la cultura occidental es sinónimo de gran dolor y tristeza para las personas, lo que ha generado resistencia para hablar de ella. Las personas consideran difícil aceptar la muerte y esto hace que cuando se presenta de forma cercana, produzca una reacción crítica y en ocasiones traumática. Duelo A continuación, se explicará qué es el duelo y cuáles son sus etapas. https://www.youtube.com/watch?v=pH6fXVfxnrI Manejo del duelo El duelo se desarrolla de forma espontánea y cada persona tendrá manifestaciones distintas, más o menos agravadas de acuerdo con las particularidades de la pérdida y de la persona que vive la situación. Para promover un duelo sano se recomienda: Trabajar en sí mismo Es importante tener conciencia del autocuidado, ya que a pesar del dolor y lo difícil que puede ser la situación se debe comer adecuadamente, tratar de dormir, no descuidarse físicamente, caminar o hacer ejercicio físico, evitar consumir alcohol o sustancias psicoactivas, no auto formularse para poder dormir o descansar, acudir a profesionales de la salud para consultar sobre síntomas o afecciones físicas o emocionales frecuentes. Entender las emociones propias Durante el duelo las emociones son cambiantes y desafiantes, es importante hablar y exteriorizar para no generar tensiones, buscar espacios de soledad para comprender por qué se siente lo que se siente, recibir llamadas y visitas cuando se sienta la persona realmente preparada, consultar con profesionales de la salud mental si considera que la situación es más fuerte que sus capacidades para
A cargo de profesionales como psicólogos o psiquiatras que realizan intervención terapéutica para tratar problemas o trastornos mentales asociados a la crisis. 3.1 ¿Qué son los PAP? La primera ayuda que se le presta a una persona que se encuentra en un estado de crisis, se denomina Primeros Auxilios Psicológicos. Por lo general este concepto se ha aplicado a los contextos en los cuáles ha ocurrido un desastre o una emergencia y se encuadran en la ayuda humanitaria, sin embargo, la vida en sí misma cada vez más impone retos que llevan a las personas a enfrentarse a situaciones emocionales complejas en donde se ve afectado el equilibrio y estabilidad emocional. Es así como los primeros auxilios psicológicos se convierten en una herramienta práctica de intervención para la vida cotidiana, aplicable en situaciones de estrés por impactos como la muerte, violencia intrafamiliar, situaciones de violencia urbana, condiciones laborales, desastres, emergencias. Es claro que la salud mental se ve afectada por una serie de factores externos y condiciones internas, que pueden ser disparadoras de una crisis en cualquier momento de la vida. Los PAP, son una herramienta de intervención que está validada por la comunidad científica, que puede ser aplicada por personas entrenadas para ello, sin ser profesionales en salud mental, son aplicables para personas en cualquier etapa de su ciclo vital y pueden ser adaptables de acuerdo con las condiciones culturales y particulares de una persona o comunidad. De igual forma, se han diseñado para reducir la angustia y malestar que produce la vivencia de una situación traumática, promoviendo la adaptabilidad y el fortalecimiento de las habilidades de afrontamiento. 3.2 Lineamientos para la aplicación de los Primeros Auxilios psicológicos - PAP El objetivo de Los PAP busca fortalecer y favorecer los procesos de afrontamiento de las personas afectadas por una crisis emocional. Para lograr esto es necesario promover condiciones seguras, generar calma y ayudarlos a conectar con las redes de apoyo en caso de que no cuenten con ellas en el momento de la prestación de los PAP. Así mismo, el modelo de primeros auxilios psicológicos desarrollado por OMS, World Trauma Foundation y Visión Mundial Internacional en el 2012, establece los elementos para la aplicación de los primeros auxilios psicológicos - PAP. ¿Para quién son?
Los PAP están dirigidos a personas con niveles altos de ansiedad o estado de alteración, afectadas por un acontecimiento crítico (OMS, 2012). No se debe forzar la ayuda en aquellos que no la quieren, sino estar disponible para aquellos que puedan desear apoyo. Si una persona se encuentra muy alterada y agitada, es importante desarrollar acciones que permitan estabilizarla: promover técnicas de respiración, permanecer cerca para encontrar el mejor momento para acercarse, estar en calma y silencio, dar información sobre la situación y el entorno que permita orientar a la persona en el presente. Los PAP están dirigidos a personas con niveles altos de ansiedad o estado de alteración, afectadas por un acontecimiento crítico (OMS, 2012). No se debe forzar la ayuda en aquellos que no la quieren, sino estar disponible para aquellos que puedan desear apoyo. Si una persona se encuentra muy alterada y agitada, es importante desarrollar acciones que permitan estabilizarla: promover técnicas de respiración, permanecer cerca para encontrar el mejor momento para acercarse, estar en calma y silencio, dar información sobre la situación y el entorno que permita orientar a la persona en el presente. ¿Quién los aplica? Los primeros auxilios psicológicos pueden ser aplicados por personas formadas para ello, no necesariamente profesionales de la salud mental. Las personas que asuman esta responsabilidad deben estar preparadas emocional y psicológicamente para enfrentar las crisis, trabajar en su autocuidado y aplicar los lineamientos y protocolos establecidos. ¿Cuándo se deben utilizar los Primeros Auxilios Psicológicos? Los primeros auxilios psicológicos pueden ser aplicados de forma inmediata a la crisis o durante el transcurso de las 72 horas siguientes, para evitar que se generen impactos mayores posteriores al trauma, sin embargo, si no es posible, la aplicación, es válida durante los días o semanas siguientes al evento ya que ayudará a mitigar el riesgo y posibilita el desarrollo de las habilidades requeridas para superar la crisis. 4 Aspectos claves para la intervención