











Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Apuntes de geriatría sobre los temas más importantes
Tipo: Esquemas y mapas conceptuales
1 / 19
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!












Importancia de la fisiología en el envejecimiento humano. El envejecimiento normal produce casi siempre un incremento de la vulnerabilidad. Los cambios fisiológicos del envejecimiento son efecto del simple paso del tiempo y son universales y progresivos: implican modificaciones morfológicas y fisiológicas. Estos cambios están determinados por factores de carácter genético-molecular. El envejecimiento no es una enfermedad, es consecuencia de una mayor alteración molecular en las células de órganos vitales, que se acompañan de una disminución de la capacidad para mantener la homeostasis, con una pérdida progresiva del rendimiento de cada uno de los órganos, aparatos y sistemas, lo cual en conjunto provoca mayores riesgos en cuanto a la morbilidad y mortalidad. En otra perspectiva, el envejecimiento es la dificultad para mantener la homeostasis bajo condiciones de estrés fisiológico. Los cambios de relevancia clínica ocurren después de los 75 años. Cambios fisiológicos que se producen con la edad. a) Cambios en los procesos vegetativos y la homeostasis celular base. (temperatura corporal, pH, volumen de sangre y del líquido extracelular) b) Disminución de la masa de los órganos. (disminución del peso del cerebro y del número de nefronas). c) Disminución de la reserva funcional. El efecto final de estos cambios se modifica significativamente por el comportamiento de adaptación.
Programación genética-reloj: Las células se encuentran programadas para nacer, reproducirse, envejecer y morir ya que la vida no está relacionada a la capacidad de reproducción celular, sino a la longitud de los telómeros. Teoría del acortamiento del telómero. Telómero se caracteriza por se capaz de determinar la división celular, pero carece de capacidad en codificar información genética. Por cada división celular el telómero es replicado por la telomerasa, y en cada división el telómero se acorta hasta perderse y por consiguiente también se pierde la capacidad de división de la célula. Teoría de los radicales libre. Explica que el envejecimiento es la etapa final del desarrollo, y no existe una relación de programación genética. Empieza con la acumulación de radicales libres que se originan a partir del metabolismo mitocondrial, produciendo reacciones no enzimáticas con liberación de prostaglandinas (modificable con la dieta y factores ambientales). Los radicales libres generados actúan como moléculas inestables (recuperan el electrón perdido de otras células) y reactivas, lo que daña a células. Son capaces de dañar a todo tipo de moléculas. La lesión causada en el ADN modificará de manera irreversible la información genética alterando la reproducción celular. Teoría de los radicales cruzados. Los cambios moleculares producidos de manera normal, en el anciano se convierten en enlaces covalentes entre moléculas, que a largo plazo vuelven a estas moléculas inactivas y con funcionalidad dañada. la célula muta llegando a fenómenos de apoptosis.
Teoría hormonal. Estrógenos a través de la apolipoproteína E3 y E4 establecen fenómenos de rejuvenecimiento. De igual forma la melatonina, TSH, LH, cortisol y hormona de crecimiento participan en el proceso de estabilización celular. Al disminuir, provocarían daños orgánicos propios del envejecimiento.
El envejecimiento se caracteriza por la disminución gradual de la capacidad del individuo para adaptarse o reaccionar a los estímulos externos circundantes. El envejecimiento representa la dificultad para mantener la homeostasis. El sistema inmunitario experimenta sucesos complejos de reorganización y aparecen mecanismos homeostáticos de compensación, así como alteraciones funcionales. Lo que se conoce como inmunosenescencia. La inmunosenescencia se refiere a los cambios que se producen en el sistema inmunitario a causa del envejecimiento y que afectan la inmunidad innata y adaptativa. Estos cambios predisponen a padecer enfermedades infecciosas, cáncer, autoinmunidad y a respuestas escasas tras la administración de vacunas. La integridad del organismo se conserva en buena medida por la inmunidad innata y adquirida (linfocitos T y B). La inmunidad adquirida es más susceptible a los efectos deletéreos de la edad, puesto que declina de forma progresiva en la vida adulta. Mientras que la inmunidad innata varía muy poco en el transcurso de la vida. Linfocitos T Los cambios en el sistema inmunitario inherentes a la edad comienzan en la pubertad o en el momento de alcanzar la madurez sexual al iniciarse la involución del timo, un suceso fisiológico que se manifiesta por la disminución el tamaño del órgano y el reemplazo del tejido linfoide por grasa y tejido fibrótico. En el varón la involución del timo es progresiva, mientras que en la mujer se interrumpe en el periodo premenopáusico. Se observa un pérdida de la función endocrina, entre los 20 y 40 años, decrecen de manera notoria las concentraciones séricas de las hormonas tímicas hasta ser indetectables hasta ser indetectables en sujetos mayores de 60 años. El paradigma actual de la inmunosenescencia asume que los linfocitos T y sus interacciones con otras células precipitan el deterioro del sistema inmunitario en el envejecimiento. Los cambios funcionales más notorios en los linfocitos T incluyen respuestas de inmunidad retardada de baja intensidad, disminución de las reacciones proliferativas ante mitógenos, alteraciones de su capacidad inmunorreguladora y citotóxica y diferencias numéricas en ciertas subpoblaciones celulares. Linfocitos B La inmunidad humoral se encuentra alterada desde los puntos de vista cualitativo y cuantitativo. Los niveles séricos de IgM e IgD disminuyen, mientras los de IgG e IgA aumentan. La producción de anticuerpos dirigidos contra antígenos exógenos conocidos se encuentra disminuida. Las células B de memoria se mantienen durante largos periodos. En el envejecimiento existe un aumento de la producción de anticuerpos dirigidos contra antígenos propios, tanto específicos de órgano como inespecíficos. Células accesorias. El número total de células dendríticas en el anciano es menor, si bien la capacidad
Muchos ancianos refieren que no descansan o no duermen, lo que los lleva a permanecer más tiempo en cama, Debido a que decrece la eficacia del sueño. SISTEMA HEMATOPOYÉTICO.
colesterol y fosfolípidos. En la capa media hay fragmentación de la elastina junto con depósitos de calcio. Hay pérdidas de la función metabólica de células endoteliales. Todo esto produce mayor rigidez y disminución de la elasticidad y contribuye a aumentar la presión arterial sistólica. En el corazón se desarrolla hipertrofia de la pared posterior del ventrículo izquierdo, unto con aumento de esclerosis o fibrosis cardiaca y atrofia de las fibras musculares. La contracción y relajación se prolongan 15 a 20 %. La fracción de expulsión es de 50 a 75%. Marcada tendencia a la disfunción diastólica. La elasticidad ventricular se ve disminuida. Los cambios en la contractilidad se relacionan con cambios celulares en los mecanismos de excitación/contracción y pueden ser una adaptación a un aumento de la poscarga, la cual se incrementa en grado discreto con el envejecimiento como consecuencia de un decremento de la distensibilidad arterial. Por ello, presión sistólica y presión de pulso se elevan, junto con la arterioesclerosis, precipita la hipertensión sistólica aislada. En más del 80% se encuentran calcificaciones de las válvulas y anillos valvulares. Afectan sobre todo a la válvula mitral.
a. Mecánica b. Unión o ligadura (colesterol u calcio)
En la medicina geriátrica, es difícil diferenciar entre lo que puede atribuirse al deterioro secundario al paso del tiempo y la manifestación de una enfermedad, entre lo que puede parecer físico y lo que tiene un origen social o emocional. El proceso de enfermedad es diferente; existen trastornos que se presentan con síntomas propios. Los síndromes geriátricos, como caídas, inmovilidad, incontinencia, abatimiento funcional o delirum, son cuadros casi propios o específicos de los individuos mayores. Son manifestaciones de un proceso subyacente. Los cambios fisiológicos, la prevalencia del deterioro cognoscitivo, la baja reserva homeostática, una visión negativa de la vejez y el deseo del anciano a no ser una carga, influyen de manera sinérgica para la presentación atípica de las enfermedades. Estos factores, propician:
Se presentan en el paciente viejo como epifenómenos o manifestaciones de diversas enfermedades, más que un problema primario. Delirium o confusión. Caracterizado por alteraciones de la atención, agitación o inactividad y confusión. Dato principal e indicativo de enfermedad (sobre todo en paciente con deterioro cognoscitivo). Puede ser el signo inicial de cualquier problema físico, mental, emocional o social, que se relacione con el sistema nervioso.
Problemas que lo producen: a) Procesos infecciosos (pulmonares y urinarios) b) Mal uso de fármacos c) Desequilibrio electrolítico d) Problemas cardiovasculares o hemodinámicos. e) Hospitalización u operaciones. f) Ansiedad extrema. La mitad de los pacientes hospitalizados tiene este diagnóstico. Es necesario instituir las medidas de mantenimiento homeostático:
Enfermedades infecciosas. La principal manifestación de infección, la fiebre, no se presenta en un 20 a 30%. La hipotermia se observa con mayor frecuencia. La elevación de la temperatura sostenida de 1.2°C o ≥37.5°C se considera fiebre. Neumonía , presentan menos síntomas. Solo el 35% muestra la tríada típica de fiebre, tos con expectoración y leucocitosis; 10 % presenta síntomas, 39% no tiene fiebre y en 31% no hay elevación de leucocitos. Infecciones de vías urinarias , se puede presentar como un empeoramiento o inicio de la incontinencia urinaria o estreñimiento intestinal. Los síntomas habituales (disuria, urgencia, tenesmo y polaquiuria) pueden presentarse solo de manera parcial. Los nitritos y leucocitos pueden ser negativos.
neumonía intrahospitalaria (G) y riesgo elevado de muerte (X). Modelo del suceso clarificador. Una entidad patológica se diagnóstica al estudiar o tratar otro problema manifiesto. Ejemplo 1: Mujer de 86 años acude a consulta llevada por su hija por manifestar datos de deterioro cognoscitivo. Los hijos notaron recientemente luego de que la paciente se fue a vivir con su hija tras la muerte de su esposo. En este caso, el esposo fi nado enmascaraba el deterioro cognoscitivo previo de la paciente y, al asumir los hijos los cuidados, se diagnosticó demencia de tipo Alzheimer Ejemplo 2: al usar antiagregantes plaquetarios preventivos en un paciente con diabetes mellitus tipo 2, se desencadena un sangrado del tubo digestivo alto, que al estudiarse descubre una neoplasia gástrica hasta entonces oculta Modelo por atribución errónea. Los síntomas se atribuyen a una enfermedad previa conocida, al proceso de envejecimiento, o bien simulan otra enfermedad que no se identifica con precisión; en consecuencia, se trata de manera equivoca y el daño evoluciona a partir de la enfermedad no identificada. Diagnóstico al solicitar estudios diagnósticos o el daño es avanzado y es imposible no advertirlo. Mujer de 80 años con dolor lumbar, el cual se atribuye a una e nfermedad articular degenerativa que se detecta en otras partes del cuerpo, además de explicarle a la paciente que son “ cambios relacionados con la edad ”. El diagnóstico final se determina un mes después al presentar dolor intenso y parestesias en ambas extremidades inferiores; una radiografía simple de columna lumbar reveló una fractura patológica debido a mieloma múltiple que no se diagnosticó ni trató a tiempo Modelo por agotamiento del cuidador. El problema se desencadena por algún cambio de conducta o mayor demanda del paciente, lo que propicia que la tolerancia de la persona a cargo del cuidado primario se desvanezca. El paciente es llevado a consulta o urgencias con quejas múltiples, preocupación excesiva y pérdida del control en el manejo del cuidado planeado. Quejas que llevan al paciente anciano a buscar atención.
La valoración geriátrica integral surge, además, como respuesta a la alta prevalencia en el anciano de necesidades y problemas no diagnosticados, de disfunciones y dependencias reversibles no reconocidas, que se escapan a la valoración clínica tradicional. Es un proceso diagnóstico dinámico y estructurado. Por paciente geriátrico entendemos aquel que cumple tres o más de los siguientes criterios: a) Edad superior a los 60 años. b) Presencia de pluripatología relevante c) Enfermedad principal posee características incapacitantes. d) Patología mental acompañante o predominante e) Problemática social en relación con su estado de salud. La valoración del anciano tiene como objetivo el proceso diagnóstico, cuantificar en términos funcionales las capacidades y los problemas médicos, mentales y sociales del anciano con la intención de elaborar un plan de promoción, prevención, atención, rehabilitación. El estado funcional es el “punto central” en la evaluación geriátrica. Se encuentra por lo común afectado por causas potenciales incluyendo la edad, factores sociales y la propia enfermedad podrían contribuir a su deterioro. Existen numerosos instrumentos para la evaluación funcional: a) Actividades básicas de la vida diaria (ABVD). a. Índice de Katz b. Índice de Barthel b) Actividades instrumentadas de la vida diaria (AIVD). a. Escala de Lawton y Brody. Para la movilidad: a) Desempeño físico. a. Short physical performance battery (SPPB) b) Equilibrio, movimiento y marcha cronometrada: a. Tinetti b. Escala de Rosow-Breslau c. Marcha cronometrada. Para la discapacidad: a) Índice de Nagi.
Índice de Katz Instrumento más apropiado para evaluar el estado funcional del anciano para desempeñar las actividades de la vida diaria en forma independiente. Clasifica la suficiencia del desempeño en 6 funciones: a) Bañarse b) Vestirse c) Asearse d) Transferencia e) Continencia de esfínteres f) Alimentación
De acuerdo con el puntaje asignado de realiza la sumatoria de las preguntas teniendo un rango total de 0-5 puntos máximos como resultado. Para su interpretación se utilizan los siguientes criterios:
La pérdida de capacidad de marcha y equilibrio son indicadores de alto riesgo para la salud del individuo. La inactividad y la inmovilidad resultan problemas comunes en la población adulta mayor de edad más avanzada. Escala de Tinetti. Una evaluación clínica de la marcha debe incluir la observación del equilibrio utilizando la escala de Tinetti como guía. Se utiliza para detectar precozmente el riesgo de caídas en pacientes geriátricos. Evaluación de la marcha. La marcha requiere para ejecutarse de:
La evaluación objetiva del funcionamiento cognoscitivo y del estado de ánimo, es un elemento esencial tanto para el diagnóstico como para el manejo de los pacientes geriátricos. Área cognitiva. Depende: a) Factores orgánicos b) Factores psicosociales c) Patologías presentes (HTA, DM, problemas tiroideos). d) factores de riesgo para las distimias del anciano. Mini Mental State Examination de Folstein. Su objetivo es cuantificar las capacidades cognoscitivas. Evalúa de forma breve y con rapidez funciones como:
Escala de Braden. Evalúa el riesgo de desarrollar úlceras por presión en la persona mayor. Establece la probabilidad de desarrollar úlceras por presión en una persona, en función de una serie de parámetros como factores de riesgo. El puntuaje máximo es de 24 y el mínimo de 5 puntos. A menor puntuación mayor riesgo.