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Vivencias en Aislamiento Social en RMBA: Datos de población, valoración y actividades., Apuntes de Historia

Resultados de una encuesta realizada a residentes de la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA) sobre su experiencia durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio. Se analizan datos sobre la población encuestada según género y zona, la cantidad de personas que conviven en la vivienda, la valoración de la medida y su acatamiento, las actividades realizadas fuera de la vivienda, y la predisposición a incorporar nuevos hábititos. Además, se examina la interrelación entre los espacios públicos y privados y las miedos y inseguridades expresadas.

Tipo: Apuntes

2019/2020

Subido el 13/10/2021

eduardo-chavez
eduardo-chavez 🇦🇷

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Autores/as:
Juliana Marcús
Martín Boy
Joaquín Benitez
Martina Berardo
Agustina Márquez
María Agustina Peralta
Diego Vazquez
Contacto
www.gecu.com.ar
Fecha del informe: 30 de abril de 2020
Cambios en los usos y
valoraciones de los espacios
públicos y privados en la
Región Metropolitana de
Buenos Aires: la vida
cotidiana en tiempos de
aislamiento obligatorio por
COVID-19
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¡Descarga Vivencias en Aislamiento Social en RMBA: Datos de población, valoración y actividades. y más Apuntes en PDF de Historia solo en Docsity!

Autores/as:

Juliana Marcús

Martín Boy

Joaquín Benitez

Martina Berardo

Agustina Márquez

María Agustina Peralta

Diego Vazquez

Contacto

[email protected]

www.gecu.com.ar

Fecha del informe: 30 de abril de 2020

Cambios en los usos y

valoraciones de los espacios

públicos y privados en la

Región Metropolitana de

Buenos Aires: la vida

cotidiana en tiempos de

aislamiento obligatorio por

COVID-

1. Introducción Este informe reúne los primeros hallazgos de una investigación en curso sobre los cambios registrados en los usos, percepciones y valoraciones del espacio público y privado que realizan los/as residentes de la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA) 1 durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) decretado en Argentina el 20 de marzo de 2020 por la pandemia del nuevo coronavirus COVID-19. El estudio se enmarca en el Proyecto de Investigación “Vida urbana y producción sociocultural del espacio: usos y apropiaciones diferenciales de la ciudad” financiado por la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad de Buenos Aires y está integrado por un equipo de sociólogos y sociólogas que desde hace ocho años desarrolla sus actividades de investigación en el Área de Estudios Culturales del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. 2 Los avances presentados en esta oportunidad a partir de los resultados obtenidos por medio de una encuesta online diseñada por el equipo de investigación, forman parte de un estudio más amplio. Además de registrar a través de este instrumento las modificaciones en la vida cotidiana y en los usos y valoraciones de los espacios público y privado, hemos decidido complementar el análisis a través de un estudio longitudinal mediante entrevistas en profundidad para medir las formas de sentir y experimentar dichos espacios durante el aislamiento. Con el objeto de comparar las experiencias vividas a lo largo del tiempo, procuramos realizar las entrevistas a las mismas personas en tres momentos: durante la etapa de aislamiento obligatorio, durante la flexibilización del aislamiento (período de transición) y luego del levantamiento del aislamiento social. En los próximos meses tendremos los resultados de esta etapa de recolección de datos cualitativos. El proyecto final del equipo es la publicación de un libro con el análisis de los resultados obtenidos a lo largo del proceso de investigación. En forma simultánea y en articulación con un grupo de investigadores/as residentes en Madrid, se está replicando este estudio bajo la misma modalidad en la capital española con fines comparativos. 2. Objetivos 2.1 Objetivo general El estudio se propone relevar las características que adquiere la vida cotidiana de las personas mayores de 18 años que residen en la Región Metropolitana de Buenos Aires durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio en el marco de la pandemia del nuevo coronavirus COVID-19 a partir del registro de los usos y valoraciones otorgadas a los espacios públicos (calles, plazas, parques, etc.) y semi-públicos (bares, restaurantes, supermercados, etc.) y al espacio privado de la vivienda. (^1) Entendemos la RMBA como el territorio conformado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los 30 partidos circundantes. (^2) El Proyecto de Investigación UBACyT (2018-2019) 20020170200089BA está dirigido por Juliana Marcús y co-dirigido por Martín Boy, ambos Investigadores Adjuntos del CONICET, e integrado por los becarios del CONICET Joaquín Benitez, Martina Berardo, Agustina Márquez y Diego Vazquez, y las investigadoras de apoyo María Agustina Peralta y Magdalena Felice.

los encuestados manifestaron percibir antes del aislamiento un ingreso total del hogar de hasta $40.000, el 38,1% entre $40.001 y $80.000, y el 29% más de $80.000 mensuales. Teniendo en cuenta el nivel educativo y los ingresos percibidos por la población encuestada, podemos identificar que el nivel educativo superior a la media de la población de la Región Metropolitana de Buenos Aires no se refleja necesariamente en la estructura de ingresos mensuales por hogar. En cuanto a los distritos de la RMBA, el 57,9% de los/as encuestados/as se encontraba atravesando el aislamiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el 42,1% en alguno de los Partidos del Gran Buenos Aires (PGBA). A su vez, se tomó la decisión de subdividir a la CABA^3 en tres zonas y a los PGBA^4 en otras tres. De esta manera, dentro de la CABA, el 10,6% de los encuestados habita en la Zona Sur, el 64% en la Zona Centro y el 25,4% en la Zona Norte. Por su parte, dentro de los Partidos del Gran Buenos Aires un 34,7% reside en la Zona Sur, un 22,6% en la Zona Oeste y un 42,7% en la Zona Norte. Gráfico 2. Población encuestada según zona de la RMBA en la que se encuentra durante el ASPO Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). En lo que respecta a la vivienda, el 51,4% está atravesando el aislamiento en una casa o PH y el 48% en un departamento. Finalmente, en cuanto a la cantidad de personas que conviven en la vivienda durante el aislamiento, el 19,2% de los/as encuestados/as se encuentra solo/a transitando el aislamiento, el 32,1% convive con una persona más (2 personas por vivienda), el 20,3% convive con dos personas más (3 personas por vivienda), y el 15,4% convive con 3 personas más durante el aislamiento (4 personas por vivienda). Esta composición de los/as integrantes da la pauta de que los/as encuestados/as a los que este estudio alcanzó conforman en su mayoría hogares pequeños o unipersonales. A continuación, se detallan los resultados obtenidos por la encuesta online a partir de los objetivos de investigación planteados. (^3) La Zona Sur de la CABA incluye las Comunas 4, 8, 9 y 10; la Zona Centro las Comunas 1, 3, 5, 6, 7, 11, 12 y 15; y la Zona Norte las Comunas 2, 13 y 14. (^4) La Zona Sur a los partidos de Avellaneda, Ezeiza, Florencio Varela, Esteban Echeverría, Almirante Brown, Berazategui, Lanús, San Vicente, Lomas de Zamora, Presidente Perón y Quilmes; la Zona Oeste a los partidos de General Rodríguez, Merlo, Moreno, General San Martín, La Matanza, Morón, Hurlingham, Ituzaingó, Tres de Febrero y Marcos Paz; y la Zona Norte de los Partidos del Gran Buenos Aires incluye a los partidos de San Isidro, Vicente López, Tigre, San Fernando, Pilar, José C. Paz, Escobar, Malvinas Argentinas, San Miguel.

5. Valoración de la medida de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio en la RMBA La medida del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) fue valorada positivamente por el 96,6% de los/as encuestados/as residentes de la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA), incluyendo a quienes evaluaron con notas de 6 y más puntos. En el Gráfico 3, se da cuenta que el 63,2% de las personas encuestadas evaluó la medida con la máxima calificación (“Excelente”, 10 puntos), evidenciando un altísimo nivel de acuerdo con esta medida en el RMBA. Gráfico 3. Valoración de la medida de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio de residentes del RMBA Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). 6. Acatamiento a la medida de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio en el RMBA El Gráfico 4 presenta la distribución de frecuencias de las actividades que los/as encuestados/as realizaron fuera de la vivienda al menos una vez desde el inicio del ASPO. A partir de la lectura de estos datos, constatamos que el 88,3% de la población del RMBA encuestada salió de su vivienda para comprar alimentos y/o medicamentos al menos una vez desde el inicio del aislamiento. Se trata de la única actividad con mayoría de respuestas afirmativas, ya que gran parte de los/as encuestados/as declararon no haber salido para realizar otras actividades como cuidar a adultos/as mayores y/o personas con discapacidad, pasear mascotas, trabajar, reunirse con otras personas, realizar deportes fuera de la vivienda, pasear con niños/as y asistir a eventos sociales. Ahora bien, al analizar las actividades realizadas en menor medida por los/as residentes de la RMBA, se destaca en primer lugar el cuidado de adultos/as mayores y/o personas con discapacidad, realizado al menos una vez por casi el 22% de los/as encuestados/as. Le siguen el paseo de mascotas (12,5%) y salir para trabajar (11,3%). Las restantes actividades, todas ellas prohibidas durante el ASPO, fueron realizadas al menos una vez por una proporción significativamente menor. La participación en reuniones con afectos (amigos/as, familiares, parejas, etc.) fue referido como el principal motivo de incumplimiento del ASPO, realizado al menos una vez por el 5,6% de los/as encuestados/as. Le siguen las actividades vinculadas

Gráfico 5. Frecuencia de realización de compra de alimentos y/o medicamentos por parte de los/as residentes de la RMBA durante el ASPO Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). En suma, podemos afirmar que el nivel de acatamiento a la medida del ASPO en la RMBA es alto al considerar que: ● El 92,4% de los/as residentes de la RMBA encuestados/as que salieron al menos una vez de su vivienda desde el inicio del ASPO lo hicieron para realizar alguna de las actividades permitidas (compra de alimentos y/o medicamentos, cuidado de adultos/as mayores y/o personas con discapacidad, paseo de mascotas y trabajar). ● En cuanto a las actividades prohibidas por los decretos presidenciales, un piso de 94% de los/as residentes de la RMBA encuestados/as afirma no haberlas realizado en ninguna oportunidad desde el inicio del aislamiento. ● La compra de alimentos y/o medicamentos, principal motivo de las salidas de la vivienda, es realizada por el 47% de los/as residentes de la RMBA encuestados/as una vez por semana, frecuencia que indicaría la adopción de una práctica de almacenamiento de productos para el consumo en el contexto de la implementación de medidas de prevención del contagio del COVID-19. ● El alto nivel de acatamiento a la medida del ASPO en la RMBA podría tener una correlación con la alta valoración de la medida.

7. El COVID-19 y la dimensión anímica de las personas En cuanto a la valoración de la propia experiencia del ASPO, el 86,5% de las personas encuestadas evaluó su experiencia positivamente (esto es, en una escala del 1 al 10, 6 puntos o más). El 42,1% de las personas encuestadas evaluó su propia experiencia del ASPO con un “Muy bien” (8 y 9 puntos), siendo esta calificación la que más frecuentemente se presentó. Cabe aclarar que estos datos reflejan lo sentido durante la tercera y cuarta semana de aislamiento y que es posible que con las extensiones anunciadas por el Gobierno nacional, las experiencias varíen.

Gráfico 6. Valoración de la propia experiencia durante el ASPO Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU).

8. Incorporación de nuevos hábitos a futuro La encuesta permite evaluar desde el contexto de aislamiento cuáles son las prácticas que los/as residentes de la RMBA encuestados/as podrían incorporar a su vida cotidiana y cuáles no están dispuestos a modificar. En esta dirección, en el Gráfico 7 se observa que hay dos prácticas que parecerían contar con un alto consenso para ser incorporadas: el lavado frecuente de manos (82,9% lo incorporaría) y estornudar o toser en el pliegue del codo (79% lo incorporaría). Luego, el 53,8% de las personas encuestadas manifestó que evitaría la asistencia a espacios con aglomeraciones y el 52,7% señaló que incorporaría el uso de alcohol en gel una vez terminado el aislamiento. Por lo tanto, podemos sostener que estas prácticas tienen una predisposición media a ser incorporadas. Finalmente, la población encuestada se mostró resistente a cambiar prácticas culturales y que implicarían un riesgo de contagio: el 72,5% manifestó que no dejaría de saludar con un beso o con la mano a otra persona, el 70,4% sostuvo que no dejaría de compartir el mate y el 70,2% de las personas no estaría dispuesta a mantener el distanciamiento social de un metro y medio con respecto a un otro. A su vez, las personas encuestadas señalaron una baja predisposición a cambiar hábitos vinculados al uso de la ciudad luego del período de aislamiento obligatorio: el 90,8% refirió que no regularía su tiempo de permanencia en espacios públicos tales como la calle, las plazas y los parques; el 77,2% manifestó que no evitaría el uso de ciertos transportes públicos y el 82,5% valorizó la realización de actividades presenciales por sobre la modalidad virtual.

Ante esta incorporación masiva, nos resulta importante dar cuenta de si esta práctica estaba tan extendida antes de la llegada de la pandemia o si estamos ante un fenómeno nuevo. Los resultados de esta encuesta arrojaron que el 54% de la población encuestada no utilizaba las videollamadas como medio de comunicación antes del aislamiento. Por lo tanto, podemos afirmar que la implementación del aislamiento obligatorio convirtió a esta herramienta tecnológica en un medio de comunicación en esta nueva vida cotidiana. Gráfico 9. Utilización de videollamadas antes del ASPO. Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). La próxima pregunta que surge es respecto a la intensidad entre quienes ya realizaban videollamadas: ¿el aislamiento obligatorio implicó una intensificación de su uso? La indagación sobre la frecuencia del uso de la videollamada en términos comparativos antes y después del aislamiento obligatorio, dio cuenta que el 83,2% utilizó con mayor asiduidad esta herramienta tecnológica para estar en contacto con otras personas. Solo el 2,7% de la población disminuyó el uso de esta herramienta a partir de la vigencia del aislamiento. Gráfico 10. Frecuencia de uso de la videollamada durante el ASPO en la RMBA. Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). Tal como se observó en otras ciudades del mundo, con la llegada de la pandemia a la Región Metropolitana de Buenos Aires ocurrió la emergencia de nuevas espacialidades en los vínculos entre vecinas/os. En esta dirección, entre quienes cuentan con espacios exteriores tales como balcones, terrazas, patios y ventanas a la calle, el 37,4% de la población encuestada manifestó que tiene contacto con otras personas a partir de estos espacios.

Gráfico 11. Contacto con vecinos/as desde espacios exteriores de la vivienda. Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU).

10. Valoraciones y sentires en torno a los espacios públicos y privados La situación excepcional que estamos atravesando actualmente en nuestro país producto de la implementación de la medida de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio hace explícita la interrelación entre los espacios público y privado, en un contexto en el que las restricciones al uso y/o circulación por el espacio público modificaron tanto nuestro modo de experimentar y significar la calle como el espacio privado. El espacio público durante la cuarentena obligatoria se restringe a ser un mero espacio de tránsito y circulación, donde es imperativo evitar el contacto con los/as otros/as, independientemente de la cercanía o distancia social en que se encuentren. Un espacio en el que no se puede ni se debe permanecer, solo apto para movilizarse rápidamente con el fin de hacer compras indispensables, atender a familiares o amigos/as en situación de riesgo e ir a trabajar solo en casos reglamentados como esenciales. El confinamiento como herramienta para evitar el contagio de coronavirus ha cambiado el uso de los espacios públicos en la RMBA y los vínculos entre las personas. En esta dirección, se observa una disminución drástica de la cantidad de personas en las plazas y en las calles, una caída abrupta del uso del transporte público, y el aminoramiento de los encuentros y reuniones entre familiares y amigos/as que comenzaron a ser mediados por dispositivos electrónicos. Los resultados del relevamiento concuerdan con estas imágenes: la mayoría de los/as encuestados/as solo sale de su vivienda para comprar alimentos y/o medicamentos, muy pocos afirman hacerlo para trabajar o ayudar a personas mayores o con discapacidad, y aún menos incumplen el aislamiento para realizar deportes, reunirse con amigos o asistir a eventos sociales. Esto implica la reconfiguración de todo un abanico de hábitos, actividades y sentidos construidos en torno a la vivienda, como el espacio privado, y su afuera como espacio público de encuentro con el otro. Actividades que usualmente llevamos a cabo por fuera de nuestro hogar, como trabajar, encontrarse con amigos, familiares, practicar deportes o asistir a clases, deben realizarse en el espacio limitado de la vivienda. Para la mayoría de los/as encuestados/as, la vivienda se presenta además como el espacio donde gran parte de la población se siente a salvo, fuera del contacto con el peligro que representa el exterior y la cercanía física con otras personas. En este sentido, al preguntar acerca de los miedos e inseguridades en los espacios públicos y privados ( Gráfico 12 ), para el 82,1% de los/as encuestados/as la vivienda es el lugar donde más seguros se sienten, mientras que sólo un 1,1% contestó sentirse inseguro dentro de ella. En cambio, al consultar por las sensaciones negativas que

Gráfico 13. Miedos e inseguridades en los espacios públicos y semipúblicos según género durante el ASPO en la RMBA Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). Tal como se observa en los Gráficos 14 y 15 , se encuentra una correlación entre las zonas en las que se habita durante el aislamiento obligatorio y la experimentación de miedos e inseguridades. Como puede observarse, estos sentimientos están más presentes en el corredor que incluye a las comunas del norte de la Ciudad de Buenos Aires y a los Partidos del norte del Gran Buenos Aires. Y hacia el corredor sur, se encuentra la tendencia contraria. Estas emociones e inseguridades implican el miedo a caminar por la calle, la presencia de nerviosismo al transitar por el barrio y la inseguridad a la hora de concurrir a los supermercados. Gráfico 14. Miedos e inseguridades en los espacios públicos y semipúblicos según zona de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en que se encuentra atravesando el ASPO. Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU).

Gráfico 15. Miedos e inseguridades en los espacios públicos y semipúblicos según zona de los Partidos del Gran Buenos Aires en que se encuentra atravesando el ASPO Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). Sin embargo, a pesar de la amplia valoración positiva a las medidas adoptadas por el Gobierno nacional en el contexto de la pandemia y el cumplimiento generalizado del ASPO, es indudable que el retorno a la “vida normal”, la cotidianeidad previa a la pandemia, se presenta como un anhelo para la mayoría de la población. Al indagar acerca de cuáles son las actividades que más extraña realizar fuera de sus viviendas ( Gráfico 16 ), un 35,9% eligió la asistencia a restaurantes, bares y/o boliches y un 32,6% la práctica de deportes fuera de la vivienda. Luego, los/as encuestados/as se inclinaron por prácticas como transitar libremente por la ciudad (25,7%), ir al trabajo (25%), pasar el tiempo en plazas y parques (24%), caminar por las calles del barrio (21,5%) y asistir a la escuela y/o universidad (21%). En cambio, las opciones menos elegidas fueron las de hacer compras diarias (9,9%), pasear por el centro de la ciudad (5,8%) y charlar con vecinos (2,8%).

los hábitos de higiene personal, con un 38,5% que responde dedicarle más tiempo y un 7,9% que afirma higienizarse menos. De especial relevancia son los cambios registrados entre los encuestados en el tiempo dedicado desde el hogar al trabajo productivo, entendido como las actividades monetizables. En este caso, el 57,2% de los/as encuestados/as aseguró dedicarle más tiempo que antes a trabajar desde casa. Así, un grupo considerable de personas que debían abandonar su vivienda y transitar la ciudad para asistir a un trabajo remunerado, con lugares y reglas de producción propias, vieron súbitamente la necesidad de adaptar esas actividades a espacios domésticos limitados. Gráfico 17. Cambios en el tiempo dedicado a las tareas productivas y reproductivas en la vivienda durante el ASPO de la RMBA. Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). Los resultados de esta encuesta nos permiten precisar cómo ha variado el tiempo destinado a actividades reproductivas de acuerdo con el género y la cantidad de personas que componen el hogar. De este modo, cuando los hogares son unipersonales, los varones encuestados respondieron que cocinan más que antes (66%) al igual que las mujeres (68,7%). Lo mismo ocurre con las tareas de limpieza, los varones las realizan más que antes (65,8%), del mismo modo que las mujeres (64,7%). Sin embargo, cuando la cantidad de integrantes del hogar aumenta, quienes le dedican más tiempo que antes a las tareas reproductivas son principalmente las mujeres. Cuando los hogares cuentan con dos integrantes, el 64,8% de las mujeres manifestaron dedicarle más tiempo a cocinar (contra el 55,3% en los varones) y a las tareas de limpieza el 67,8% (contra el 58,1% de los varones). En hogares con tres integrantes o más, la brecha entre mujeres y varones se amplía. En tareas de cocina, el 61,7% de las mujeres le dedica más tiempo frente al 44,3% en los varones. En cuanto a la limpieza, el 64,8% de las mujeres le dedica más tiempo contra el 49,8% de los varones. Estos datos reflejan que durante el aislamiento las mujeres siguen siendo las principales responsables de las tareas domésticas y que no hay un cambio importante en el reparto y feminización de las tareas reproductivas.

Gráfico 18. Realización de tareas reproductivas por género según tamaño del hogar durante el ASPO en la RMBA. Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). Este estudio también da cuenta de cómo la mayor presencia de personas en el hogar es un obstáculo para el desarrollo de actividades al interior de las viviendas en tiempos de aislamiento. En esta dirección, los resultados arrojan que el 57,9% de las personas que cumplen el ASPO en hogares sin hacinamiento^5 trabajan más que antes desde sus viviendas. Este porcentaje disminuye al 31,8% cuando se trata de encuestados en hogares con hacinamiento. Gráfico 19. Aumento en el tiempo de trabajo desde casa según hacinamiento del hogar. Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). Ante las necesidad de mantener el ASPO, son pocos quienes durante el aislamiento han disminuido la frecuencia o dejado de hacer prácticas de ocio. Por el contrario, los datos muestran que la mayoría de los encuestados hacen igual o más actividades recreativas en sus hogares en comparación con la vida anterior al aislamiento, prefiriendo readaptar estas actividades dentro de sus posibilidades. En este sentido, la que registró mayores aumentos del tiempo destinado a realizarla fue la de mirar películas, series y/o televisión (59,5%), seguida por la de realizar actividad física dentro del hogar (48,9%). A su vez, de las personas encuestadas un 42,1% afirmó dedicarle más tiempo a los juegos (^5) Para este estudio se consideró hogar con hacinamiento a aquel que tiene más de dos personas por habitación.

Gráfico 21. Realización de tareas no laborales al interior de la vivienda en hogares con hacinamiento y sin hacinamiento. Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). Finalmente, la categoría de prácticas online puede dividirse en dos: aquellas destinadas a la sociabilidad y aquellas destinadas a transacciones comerciales. Por un lado, tal y como era previsible, el tiempo dedicado a la realización de videollamadas y el destinado a cursos, talleres y/o clases virtuales creció para buena parte de los entrevistados (83,4% y 51,3% respectivamente). Por otro, y en contra de lo esperado, son muchos los que afirmaron que no hubo cambios en las compras generales por internet (60,6%) ni en el delivery de comida (48,2%). Más aún, en sintonía con los aumentos del tiempo dedicado a cocinar, un 45,3% de los encuestados declaró pedir menos comida hecha que antes del aislamiento. Gráfico 22. Cambios en el tiempo dedicado a las prácticas online durante el ASPO en la RMBA. Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU).

12. Nuevos usos de los espacios exteriores de la vivienda a partir de la pandemia Con la llegada de la pandemia ciertos espacios o lugares que se encontraban dentro de la esfera privada pasaron a reconfigurarse y a ser reapropiados por las personas. De este modo, los balcones, ventanas y terrazas se convierten en un espacio intersticial entre el espacio público y el espacio privado, como si fuera un escenario de “contacto” con el afuera, de manifestación y encuentro. En este marco, otro aspecto indagado en la encuesta fue la realización de actividades en espacios exteriores de la vivienda tales como balcones, patios, terrazas, jardines o ventanas a la calle. En este sentido, entre quienes poseen algún tipo de espacio exterior en su vivienda, el 73% declaró haberlos usado para manifestarse en torno a cuestiones políticas o de actualidad. Dentro de dicho grupo, el 53,7% dijo haber participado de los aplausos al personal sanitario; el 45,3% del pañuelazo por el Día de la Memoria, Verdad y Justicia; el 34,2% del ruidazo contra la violencia de género; y el 7,9% de los cacerolazos para que los políticos se bajen los sueldos. Gráfico 23. Participación en manifestaciones sobre cuestiones políticas o temas de actualidad mediante el uso de espacios exteriores de la vivienda durante el ASPO en la RMBA. Fuente: Relevamiento sobre “Vida cotidiana durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. Proyecto UBACyT N° 20020170200089BA “Vida urbana y producción sociocultural del espacio”. Grupo de Estudios Culturales y Urbanos (GECU). A su vez, se relevaron los usos de los espacios exteriores relacionados con la sociabilidad. En relación con ello, entre los/as encuestados/as que poseen espacios exteriores el 37,2% declaró haberlos usado para conversar con vecinos/as, el 17,8% para colgar dibujos o mensajes, y el 9,9% para realizar prácticas artísticas tales como cantar, tocar instrumentos o pasar música para los/as vecinos/as y transeúntes. Por último, indagamos también acerca de los usos relacionados con la vida cotidiana. En relación con esto, entre los/as encuestados/as que poseen espacios exteriores en su vivienda el 74,2% los usó para desayunar, almorzar, merendar y/o cenar, y el 45,2% para realizar actividad física.