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Guerras carlistas espña, Esquemas y mapas conceptuales de Historia de España

Guerras carlistas España explicado

Tipo: Esquemas y mapas conceptuales

2024/2025

Subido el 08/11/2024

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laura-beti-samit 🇪🇸

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5.4. Las guerras carlistas - Historia de España
Puntos 1 y 2 Tema 6
Las guerras carlistas
LAS GUERRAS CARLISTAS son guerras civiles que se producen en el tránsito
entre el Antiguo Régimen y el Liberalismo en España, situándose la más virulenta
de ellas justo en el momento en que se produce esta transición, es decir, en el
periodo de las regencias debido a la minoría de edad de Isabel II (1833-43).
Podemos asimismo definir el CARLISMO como un movimiento antiliberal y
contrarrevolucionario que se desarrolla en España desde comienzos del siglo XIX
como reacción a la implantación del sistema liberal. Sus orígenes hay que
buscarlos en los diputados “serviles” de las Cortes de Cádiz, en los realistas del
Trienio Liberal, en los Voluntarios Realistas de la última etapa del reinado de
Fernando VII; el desencadenante de su organización sería el conflicto sucesorio
que analizamos a continuación.
CAUSAS. Se superponen dos conflictos:
CONFLICTO DINÁSTICO O SUCESORIO. Dos aspirantes al trono, Isabel
(niña de tres años hija de Fernando VII, representada por si madre, la reina
María Cristina) y Carlos María Isidro (hermano de Fernando VII). Los
acontecimientos que sustentan este conflicto nos llevan al reinado de Felipe
V (1713) cuando es promulgada la Ley Sálica que impedía reinar a las
mujeres (sólo podrían reinar cuando no hubiera herederos varones en las
línea principal, hijos, o lateral, hermanos y sobrinos). No obstante, en 1830
Fernando VII promulgó la Pragmática Sanción redactada por su padre
Carlos IV en 1789, que establecía que las mujeres tendrían preferencia en
la sucesión sobre los varones de parentesco más lejano. El conflicto
quedaba así planteado: María Cristina se apoyaba en la Pragmática
Sanción; Carlos, en la Ley Sálica.
CONFLICTO POLÍTICO O IDEOLÓGICO. Los apoyos políticos e
ideológicos de Carlos se encontraban entre grupos contrarios o agraviados
por el liberalismo naciente: partidarios del absolutismo monárquico, del
fundamentalismo religioso y del foralismo territorial, además de los
campesinos que asisten asustados a la transformación del medio rural ante
el embate de las ciudades (su lema es Dios, Patria, Rey y Fueros). Es en
este entramado de intereses donde se halla la verdadera génesis de las
sucesivas guerras civiles carlistas.
APOYOS SOCIALES. Variados, tanto social como territorialmente:
LOS CARLISTAS tenían su base social en el campesinado del norte y este
de España (País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña, norte de Valencia y
noreste de Castilla), clero rural y regular, baja nobleza, algunos artesanos y
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Puntos 1 y 2 Tema 6

Las guerras carlistas

LAS GUERRAS CARLISTAS son guerras civiles que se producen en el tránsito entre el Antiguo Régimen y el Liberalismo en España, situándose la más virulenta de ellas justo en el momento en que se produce esta transición, es decir, en el periodo de las regencias debido a la minoría de edad de Isabel II (1833-43). Podemos asimismo definir el CARLISMO como un movimiento antiliberal y contrarrevolucionario que se desarrolla en España desde comienzos del siglo XIX como reacción a la implantación del sistema liberal. Sus orígenes hay que buscarlos en los diputados “serviles” de las Cortes de Cádiz, en los realistas del Trienio Liberal, en los Voluntarios Realistas de la última etapa del reinado de Fernando VII; el desencadenante de su organización sería el conflicto sucesorio que analizamos a continuación. CAUSAS. Se superponen dos conflictos: CONFLICTO DINÁSTICO O SUCESORIO. Dos aspirantes al trono, Isabel (niña de tres años hija de Fernando VII, representada por si madre, la reina María Cristina) y Carlos María Isidro (hermano de Fernando VII). Los acontecimientos que sustentan este conflicto nos llevan al reinado de Felipe V (1713) cuando es promulgada la Ley Sálica que impedía reinar a las mujeres (sólo podrían reinar cuando no hubiera herederos varones en las línea principal, hijos, o lateral, hermanos y sobrinos). No obstante, en 1830 Fernando VII promulgó la Pragmática Sanción redactada por su padre Carlos IV en 1789, que establecía que las mujeres tendrían preferencia en la sucesión sobre los varones de parentesco más lejano. El conflicto quedaba así planteado: María Cristina se apoyaba en la Pragmática Sanción; Carlos, en la Ley Sálica. CONFLICTO POLÍTICO O IDEOLÓGICO. Los apoyos políticos e ideológicos de Carlos se encontraban entre grupos contrarios o agraviados por el liberalismo naciente: partidarios del absolutismo monárquico, del fundamentalismo religioso y del foralismo territorial, además de los campesinos que asisten asustados a la transformación del medio rural ante el embate de las ciudades (su lema es Dios, Patria, Rey y Fueros). Es en este entramado de intereses donde se halla la verdadera génesis de las sucesivas guerras civiles carlistas. APOYOS SOCIALES. Variados, tanto social como territorialmente: LOS CARLISTAS tenían su base social en el campesinado del norte y este de España (País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña, norte de Valencia y noreste de Castilla), clero rural y regular, baja nobleza, algunos artesanos y

pocos oficiales del ejército. Sus motivaciones también era variadas: proletarización en ciernes del campesinado, desaparición de los privilegios nobiliarios, reacción ante la desamortización y la supresión de las órdenes religiosas... Su concentración en territorios que históricamente habían disfrutado de privilegios (fueros) es también explicativa. LOS CRISTINOS O LIBERALES (ya que estos, los liberales apoyarán a la Regente debido a las posiciones ideológicas de sus oponentes) tendrán su base social en las ciudades y en los sectores más o menos partidarios o beneficiados por en naciente liberalismo: burguesía, trabajadores urbanos, alta jerarquía eclesiástica, alta nobleza y mayor parte del ejército. APOYOS INTERNACIONALES A los carlistas, las potencias absolutistas: Austria, Prusia, Rusia, Nápoles y los Estados Pontificios. A los liberales, Francia, Inglaterra y Portugal. NUMERO. A lo largo del siglo XIX tienen lugar tres guerras carlistas, aunque sólo tiene especial relevancia la primera:

  1. PRIMERA GUERRA CARLISTA (1833-1840).
  2. SEGUNDA GUERRA CARLISTA (1846-49) que tuvo lugar en Cataluña debido al fracaso de la proyectada boda entre la reina Isabel y el pretendiente carlista (Carlos IV).
  3. TERCERA GUERRA CARLISTA (1872-1876) para hacer frente a la llegada de un rey extranjero (Amadeo de Saboya) y después a la I República. Se desarrolló en Cataluña, Navarra y País Vasco. EVOLUCIÓN DE LA 1ª GUERRA CARLISTA. Podemos distinguir tres fases:
  4. 1833-35, de predominio o iniciativa carlista. Las partidas carlistas, móviles y no estructuradas en principio como un ejército regular, logran dominar el medio rural vasco y navarro, llegando a conformar un auténtico ejército gracias a la labor de Zumalacárregui. Sin embargo, no consiguieron dominar las ciudades, muriendo el citado militar en el sitio de Bilbao.
  5. Entre 1835 y 1837 se da un equilibrio de fuerzas debido a la reacción liberal: victorias liberales en algunas batallas, guerrillas del general Cabrera en el Maestrazgo y expediciones militares carlistas que recorren casi toda la península sin afianzar dominio alguno. El nuevo fracaso carlista ante Bilbao (victoria de Espartero en Luchana) marca el definitivo cambio de tendencia en la guerra.
  6. La iniciativa liberal y la división carlista (trasaccionistas o partidarios de un acuerdo que pusiese fin a la guerra e intransigentes o partidarios de la continuación del conflicto) llevó a la firma del Convenio de Vergara (agosto de 1839), por el que el Estado se comprometía a admitir a militares carlistas en el ejército y a estudiar el mantenimiento de los fueros. Sólo Cabrera resistió un poco más (hasta julio de 1840) en el Maestrazgo. CONSECUENCIAS. Parece evidente que la derrota de los carlistas debía suponer la implantación