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Guía para elaborar programas, Guías, Proyectos, Investigaciones de Psicología

Guía para elaborar programas de prevención

Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones

2020/2021

Subido el 07/08/2023

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Guía para la elaboración
de un plan local de prevención
de drogodependencias
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Guía para la elaboración

de un plan local de prevención

de drogodependencias

Esta publicación es el resultado del trabajo conjunto del equipo técnico del SPOTT- Centro de prevención e intervención en drogodependencias, 2012.

© Diputación de Barcelona Marzo, 2013

Maquetación y producción: Gabinete de Prensa y Comunicación de la Diputación de Barcelona

Depósito legal B. 7816-

SPOTT. Centre de Prevenció i Intervenció en drogodependències Sant Honorat, 5 08002 Barcelona

Dirección técnica Subdirección Técnica de Apoyo Comunitario a la Prevención de les Drogodependencias. SPOTT Montserrat Custorio Cano Núria Garcia Rosell Roser Orriols Guillemas Pilar Sánchez Montero Maribel Serra Canadell

Consultoría técnica Francisco Alvira Martín, catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid

  1. Modelo de aprobación plenaria o de acuerdo de junta de gobierno
  • Presentación
  • Justificación
  • 1.1 Qué es un plan local de prevención de drogodependencias 1. El plan local de prevención de drogodependencias
    • La idoneidad del marco legal
    • de drogodependencias Principios rectores de los planes locales de prevención
    • Requisitos para iniciar un plan local de prevención de drogodependencias
    • Fases de elaboración
    • El proceso de planificación
  • 1.2. Fundamentación metodológica - Qué entendemos por prevención - Marco comunitario - Espacios de la prevención - Marco teórico y principios de intervención
  • 1.3. Modalidades de planes locales de prevención de drogodependencias - Planes municipales - Planes supramunicipales - Planes de consejos comarcales
    1. Los apartados del plan local de prevención de drogodependencias
  • 2.1. Estructura organizativa - Áreas implicadas del ayuntamiento - La comisión política - La comisión técnica - El grupo motor de la comisión técnica - Organigrama
  • 2.2. Diagnòstico de la situación y detección de las necesidades - Características del municipio. Datos sociodemográficos - Recursos del municipio - Resumen de acciones preventivas realizadas - Datos cuantitativos - Datos cualitativos - Conclusiones y necesidades detectadas en el diagnóstico
    • y población destinataria 2.3. Objetivos del plan local de prevención de drogodependencias
      • Objetivos generales
      • Objetivos específicos
      • Población destinataria
    • de drogodependencias 2.4. Estructuración de los objetivos y acciones de un plan local de prevención
      • Niveles de actuación
      • Ámbitos de actuación
      • Ejes de trabajo
      • Tipología de acciones
  • 2.5. Temporalización - En relación al proceso de elaboración del plan. - En relación a la implementación del plan - A largo plazo «plan de acción» (cuatrienal) - A corto plazo «plan de trabajo» (anual)
  • 2.6. La evaluación del plan local de prevención de drogodependencias - Evaluación del diseño y de la planificación - Evaluación de la calidad y del proceso - Evaluación de los resultados - El sistema de información del plan
    1. Ayudas para la elaboración y la implementación
  • 3.1. Banco de buenas prácticas - Municipios de menos de 15.000 habitantes - Municipios de 15.000 a 50.000 habitantes - Municipios de más de 50.000 habitantes - Agrupaciones de municipios
  • Anexos - 1. Marco normativo y marco planificador - drogodependencias y constitución de la comisión política local para la elaboración de un plan local de prevención de - 3. Ventajas e inconvenientes de incorporar elementos participativos - de Terrassa 4. Modelo de análisis de datos sociodemográficos. Ayuntamiento - 5. Técnicas cualitativas - 6. Modelo de entrevistas a informantes clave del territorio - de drogodependencias 7. Resumen guía para la elaboración de planes locales de prevención
  • Referencias bibliográficas
  • Webs de interés
  • Glosario

El Área de Atención a las Personas de la Diputación de Barcelona ha asesorado a los ayuntamientos en la redacción y elaboración de planes y programas de prevención de drogodependencias, como un ámbito más dentro de sus competencias de apoyo a los municipios.

A lo largo de los años la Diputación de Barcelona ha ido incorporando progresivamen- te el apoyo y asesoramiento comunitario para la prevención en el ámbito local con el fin de dotar a los municipios de recursos técnicos y económicos para llevar a cabo sus políticas en materia de prevención. Algunos de los ejes fundamentales del traba- jo realizado son la transversalidad, la participación, la información y el asesoramiento técnico a los diferentes profesionales implicados.

Este documento es fruto del trabajo realizado por el equipo de profesionales del cen- tro SPOTT, expertos en prevención e intervención en drogodependencias y forma parte de los productos que se ofrecen a los municipios adheridos a la Red Local de Prevención de las Drogodependencias. Esta Red fue creada el año 2006 con el reto de innovar en políticas de prevención y fortalecer el compromiso preventivo de los entes locales y promover el diseño y la implementación de planes de prevención en drogodependencias con la gestión compartida entre todos los agentes locales impli- cados.

Me complace presentar esta guía que pretende ser un modelo funcional, una referen- cia común y un instrumento metodológico útil y práctico para el diseño de planes y programas locales de prevención de drogodependencias.

Josep Oliva i Santiveri Diputado Delegado de Bienestar Social, Salud Pública y Consumo Área de Atención a las Personas

Presentación

  • La baja percepción del riesgo por parte de los jóvenes debido a la gran permisi- vidad social hacia el consumo de algunas drogas como el tabaco, el alcohol y el cannabis. Por otra parte, los consumos ocasionales y realizados durante los fines de semana son consumos considerados de poco riesgo, ya que los adolescentes y los jóvenes consideran que controlan el consumo durante la semana.
  • La mayor accesibilidad a la sustancia.
  • La baja percepción del riesgo por parte de los adultos y la sociedad en general.

El porqué de la guía

El año 2005, dentro del proceso de creación de la Red Local de Prevención de las Drogodependencias, se trabajó en un documento marco titulado Prevención municipal de las drogodependencias: un compromiso institucional y social, que establece las bases técnicas y los criterios generales que han de posibilitar el desarrollo adecuado de la prevención comunitarias de las drogodependencias con el fin de consolidar los planes locales de prevención de drogodependencias en los municipios.

Esta guía pretende ser un instrumento metodológico útil y práctico para el diseño de planes y programas locales de prevención de drogodependencias, un documento técnico dentro de la Red Local de Prevención de las Drogodependencias con el ase- soramiento externo del catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, Francisco Alvira.

Desde su inicio y hasta la actualidad, el centro SPOTT ha actuado como un observa- torio que ha detectado las necesidades y ha recogido las demandas en una constan- te transformación para adaptarse a la realidad social de cada momento y así poder dar respuesta a los nuevos patrones de consumo y problemáticas asociadas. A con- tinuación detallamos el tipo de demandas realizadas desde los municipios:

  • Demandas de información y asesoramiento general en prevención de drogode- pendencias por parte de los profesionales de los municipios.
  • Demandas de asesoramiento para realizar planes y programas de prevención de drogas.
  • Demandas de ayuntamientos con dificultades (de coordinación, pocos recursos, etc.) para implementar proyectos de prevención.
  • Demandas de evaluación de planes.
  • Demandas de revisión de planes.

Con esta guía se pretende promover la realización de planes locales para la prevención de las drogodependencias y dar instrumentos metodológicos que faciliten el proceso de planificación, redacción, evaluación e implementación de los mismos.

Se pretende también que sea un manual de fácil manejo y consulta para los técnicos y políticos de los entes locales que se propongan realizar su plan local de prevención de drogodependencias.

1. El plan local de prevención

de drogodependencias

1.1. Qué es un plan local de prevención de drogodependencias

El plan local de prevención de drogodependencias (PLPD) es un conjunto coordinado y planificado de programas, proyectos y actuaciones en materia de drogodependen- cias en el cual se manifiesta la voluntad de la administración local de materializar las competencias que le atribuyen las leyes. Asimismo, la Diputación de Barcelona plan- tea la realización de un PLPD como un proceso transversal y participativo en el que todas las áreas implicadas se sientan propietarias del mismo con el fin de conseguir una eficaz implementación, efectividad y sostenibilidad.

Los cambios en la panorámica de los consumos de drogas, que han afectado a lo largo de los años tanto al tipo de drogas consumidas como en el perfil de los usuarios, generan la necesidad de articular respuestas innovadoras que, teniendo el ámbito local como escenario preferente, permiten impulsar dinámicas preventivas de inspira- ción comunitaria adecuadas a la situación actual y local de los consumos de drogas.

Los PLPD deben estar impulsados por la voluntad política del consistorio y por los equipos técnicos de prevención de las drogodependencias conjuntamente con los profesionales de todas las áreas implicadas y preferiblemente deben contar con el apoyo de la comunidad

La FEMP (Federación Española de Municipios y Províncias) en su Manual para la ela- boración de planes municipales (2001), establece que un PLPD:

  • Es un instrumento impulsado desde la corporación local que confiere estabilidad a las acciones y programas desarrollados.
  • Ha de servirnos para establecer las necesidades a las que tratamos de dar res- puesta, así como los principios generales y específicos de actuación que han de inspirar los programas destinados a afrontar el fenómeno de las drogodependen- cias.
  • Debe favorecer la máxima participación de entidades y administraciones desde las fases iniciales de su elaboración con el fin de partir de un análisis correcto de las situaciones, sobre el cual exista consenso.
  • El propósito de los planes será el abordaje integral del fenómeno de las drogo- dependencias tanto respecto a las drogas legales como ilegales.

Requisitos para iniciar un PLPD

  • Compromiso político del ayuntamiento con la aprobación del órgano competente.
  • Determinación del área municipal responsable y nombramiento de un técnico res- ponsable del plan.
  • Nombramiento de las personas que integraran el grupo motor e impulsor del plan.
  • Coordinación con los diferentes agentes sociales implicados: sanidad, juventud, educación, servicios sociales, policía, etc. y la participación o previsión de la par- ticipación de la comunidad.
  • Disponer, o bien realizar, un diagnóstico de la situación.

Fases de elaboración

FASES
  1. Antes de iniciar el plan
  2. Aprovación de la propuesta de elaboración plan de drogas^2 La propuesta incluye: 1.1. Creación grupo motor, comisión política y comisión tècnica

1.2. Cronograma

1.3. Justificación

  1. Elaboración de la propuesta de plan
  2. Introducción: marco teórico y principios rectores

2.1. Marco legal

2.2. Diagnóstico y detección de necesidades

Por junta de gobierno local o por pleno por parte de la comisión política Descripción de las personas que las forman y las funciones de cada comisión

Temporalización en relación al proceso de elaboración

Descripción de la necesidad de hacer el plan: ¿por qué se hace?

Referirse al compromiso y voluntad política del municipio en la elaboración del plan. Describir el marco conceptual/teórico y principios rectores

Delimitación del marco legal internacional, estatal, autonómico y local

  • Datos sociodemográficos del municipio. Características de la zona geográfica
  • Datos estadísticos: estudios realizados, indicadores cuantitativos del uso de drogas
  • Datos cualitativos: entrevistas del uso de drogas a agentes clave del municipio, grupos focales, etc.
  • Descripción de los recursos del municipio
  • Descripción de las actividades de prevención de drogas realizadas hasta el momento
  1. Ver anexo 2: Modelo de aprobación plenaria o de acuerdo de junta de gobierno local para la elaboración de un PLPD y constitución de la comisión política.

2.3. Definición de objetivos generales y específicos

2.4. Estructura del plan: ámbitos/ejes

2.5. Organigrama

2.6. Definición de las acciones a realizar

2.7. Cronograma

2.8. Delimitación de los procedimientos de evaluación

  1. Aprobación del plan

Debe aprobarse por el pleno municipal el documento final del plan de prevención de drogas por cuatro años

  1. Presentación del plan

Realización de un acto de presentación y difusión del plan

El proceso de planificación

La planificación es un proceso encaminado a conocer la realidad y las herramientas para transformarla. 3

La elaboración de un PLPD implica un proceso de planificación en el que partiendo de un análisis de la situación de la problemática de las drogas en el municipio se realiza:

  • un diagnóstico de necesidades respecto a dicho problema
  • se fijan objetivos a alcanzar
  • en función de la hipótesis de intervención derivadas de las necesidades diagnos- ticadas y de las características del problema, se elige una estrategia de interven- ción para lograr los objetivos que se despliega normalmente en programas, pro- yectos y actividades o actuaciones

Según la estructura que se acuerde que ha de tener el plan

Educativo, familiar, ocio, laboral, comunitario, salud, medios de comunicación. Reducción de la demanda, detección precoz y orientación, reducción de riesgos, reducción de daños, inserción social y laboral, información y conocimiento

Describir el organigrama y las funciones de los técnicos que componen las comisiones

Según la estructura del plan sea por ámbitos de actuación o por ejes

Temporalización de la implementación del plan a largo plazo (Plan de acción cuadrienal) y a corto plazo (Plan de trabajo anual)

Definición de indicadores de evaluación: evaluación inicial, de proceso y de resultado

  1. Planificant. Propuestas metodológicas de elaboración de planes de igualdad locales. Colección Guías Metodológicas, 5. Diputación de Barcelona, 2002.

proyectos para la integración educativa, proyectos de ayuda a la resolución de pro- blemas de familias, etc.

Sin embargo, cada vez es mas frecuente como consecuencia del dominio internacio- nal de la lengua inglesa obviar el nivel de proyectos y desplegar el plan en programas y actuaciones.

Conviene insistir en que los proyectos tienen un carácter muy específico y adaptado a lo local por lo que son más difíciles de generalizar su aplicación a otros contextos; los programas son más generales y también más generalizables. De hecho un pro- yecto suele incidir en una población específica y centrarse sólo en una actuación concreta; si un proyecto se trasforma en una estrategia de intervención que pueda aplicarse en otras comunidades por otros actores sociales estaríamos hablando de un programa. Resulta más interesante trabajar «programáticamente» porque permite abstraer estrategias generalizables a nuevas situaciones, problemas y poblaciones.

Respetando estas diferencias entre programas y proyectos un plan puede estructu- rarse siguiendo la lógica Plan/Programa/Proyecto/Actuación o alternativamente sal- tándose el nivel de proyecto.

Planificación

PROGRAMA

Objetivos específicos

Objetivos específicos

Objetivos específicos

Proyectos 1 2 3

Proyectos 1 2 3

Proyectos 1 2 3 Acción 1 Acción 2 Acción 3

Acción 1 Acción 2 Acción 3

Acción 1 Acción 2 Acción 3

PROGRAMA PROGRAMA

Objetivos generales. Prioridades _ _ _ _

1.2. Fundamentación metodológica

Qué entendemos por prevención

Entendemos por prevención aquel conjunto organizado de estrategias impulsadas por una comunidad para anticiparse a la aparición de consumos problemáticos de drogas a fin de reducirlos. Casi todas las estrategias diseñadas por países europeos que buscan reducir la demanda de drogas contemplan elementos de prevención tanto universal, como selectiva, indicada y determinada:

  • La prevención universal es la prevención más general. Tiene como objetivo potenciar los factores de protección fomentando las actitudes y hábitos salu- dables. Se dirige a toda la población y se desarrolla principalmente en el mar- co escolar, de las familias y del ocio.
  • La prevención selectiva es aquella dirigida a grupos de riesgo o subgrupos de la población general que están sometidos a factores de riesgo asociados al consumo de drogas (Ej: hijos de padres consumidores, familias disfuncio- nales, etc.).
  • La prevención indicada dirigida a aquellas personas que ya han iniciado el consumo y presentan signos iniciales de problemas graves asociados al con- sumo de substancias y problemas de conducta.
  • La prevención determinada dirigida a los grupos de consumidores con diag- nóstico de drogodependencia y otros trastornos de salud relacionados.

Es preciso conceptualizar y planificar la prevención 4 a partir de criterios pragmáticos intentando lograr objetivos realistas:

  • Que cada vez menos personas se interesen por las drogas.
  • Retrasar la edad de inicio.
  • Que la mayor parte de los consumidores no pasen de un consumo experimental.
  • Actuar antes de que surja un problema a fin de evitar su aparición.
  • Evitar la progresión desde el inicio hacia el abuso o la dependencia.
  • Detectar problemas de consumo en sus primeras fases.
  • Reducir riesgos y daños relacionados con el consumo de drogas
  • Actuar tanto sobre la oferta como la demanda de substancias que producen adicción. 5
  1. Estrictamente hablando, la prevención se refiere a prevenir el consumo y el abuso pero la reducción de daños se incluye normalmente en las estrategias preventivas, por eso la incluimos aquí.
  2. Extraido de Què podem fer els serveis bàsics d’atenció social primària davant les drogodependèn- cies? PDS, 1998.

Espacios de la prevención

El abuso de drogas forma parte de estilos de vida que se crean en las instancias co- tidianas de la socialización, en aquellos escenarios en que los niños, los adolescentes y los jóvenes van construyendo su identidad diferencial: la escuela, la educación en el tiempo libre, la familia, el mundo del trabajo, etc. Debería ser en estos escenarios donde se desarrolle el compromiso social con la prevención.

No hay un lugar específico para la prevención. No es la escuela, ni el hogar, ni la em- presa, ni los recursos del ocio y tiempo libre, etc. Todos aquellos lugares que influyen en el desarrollo de estilos de vida son terreno adecuado para la prevención. Se tiene que entender, pues, como un mosaico con múltiples piezas que es preciso encajar en esta perspectiva integradora que representa el marco comunitario.

Cuando en un municipio o barrio conseguimos organizar intervenciones preventivas planificadas con una perspectiva comunitaria estamos fortaleciendo la competencia de la comunidad en el momento de actuar ante sus dificultades, propósito central de cualquier intervención preventiva.

En definitiva, el modelo comunitario establece las indicaciones siguientes:

  • No hay profesionales sobre los que pueda recaer la responsabilidad exclusiva de hacerse cargo de la prevención.
  • El consumo de drogas es un fenómeno vinculado con los estilos de vida, es preciso hacer frente a todos los actores sociales que influyen en su configura- ción: padres, madres, educadores, asociaciones, etc.
  • El abuso de drogas no es una cuestión que las administraciones puedan re- solver solas. Es la misma sociedad civil quien ha de movilizarse para hacer frente a sus dificultades.
  • Las administraciones, gestoras de la vida pública, tienen que asumir esta preocupación como propia y revestir su compromiso de un carácter esencial- mente pedagógico y de apoyo cumpliendo con el conjunto de responsabilida- des que le son propias.

Marco teórico y principios de intervención

La elección de una estrategia de intervención para la prevención, y consecuentemen- te de programas/proyectos y actuaciones específicas, tiene que venir avalada sufi- cientemente por la teoría y la investigación.

A día de hoy no existe una única teoría o modelo teórico que explique adecuadamen- te el por qué del consumo/abuso de las drogas; sí que coexisten diferentes modelos o perspectivas teóricas que han servido y sirven de base al desarrollo de programas específicos de prevención. En esta Guía se adopta una perspectiva comunitaria y una serie de principios que deben guiar la prevención. Por tanto, mantenemos que hay que

actuar tanto sobre las características individuales (lo que se llama el modelo de com- petencias) como sobre las características interpersonales (modelo biopsicosocial) y características socio-culturales (modelo ecológico o modelo social y cultural).

Modelo de competencias

Este modelo relacionado con la prevención de drogas se centra en la adopción y mantenimiento de estilos de vida saludables, que a su vez se logran con la dotación y educación en competencias que los sustenten.

De un modo esquemático se enumeran los criterios y principios básicos de este mo- delo:

  1. El modelo de competencias se asienta en la creencia de que los niños y adoles- centes son competentes para crecer y desarrollarse e influir en su entorno, en la creencia de la capacidad para el aprendizaje y adquisición de competencias como estrategia para prevenir problemas de consumo de drogas. Se trataría de desarro- llar intervenciones que permitan a las personas el aprendizaje de las competencias necesarias.
  2. Se basa en un modelo pedagógico y educacional cuyo objetivo de transmisión de conocimientos y aprendizajes se centra en las habilidades, destrezas y competen- cias que constituyen los recursos de toda índole para hacer frente al problema de las drogas (habilidades para relacionarse con el entorno, afrontar dificultades, resis- tir la presión social y de grupo, búsqueda de información, toma de decisiones, etc.).
  3. El modelo tiene su origen en los principios de la teoría de aprendizaje social, y uti- liza dicha teoría para articular los procedimientos de adquisición, incorporación y multiplicación de las destrezas, habilidades y competencias necesarias.
  4. En este modelo no se trata de detectar ni explicar los factores que expliquen los déficits ni los problemas. Se trata más bien de aportar el mayor número posible de habilidades a los individuos, los grupos y las comunidades.
  5. El desarrollo de competencias es un proceso que se retroalimenta a si mismo y por tanto constituye un circulo virtuoso. Una mayor dotación de competencias propor- ciona mayores probabilidades de afrontar con éxito los problemas y decisiones que se le plantean a los jóvenes; esto ayuda a construir una autoestima más sólida, se incrementa la seguridad del joven en sí mismo, etc.
  6. Las intervenciones y estrategias de intervención para el desarrollo de competen- cias requieren normalmente la participación e implicación activa de la población destinataria, normalmente niños y adolescentes. El fin último de la intervención es dejar en manos del joven o niño recursos (en la forma de competencias) para que actúe y decida saludablemente de forma autónoma fuera de la intervención.

El modelo de competencias recogería, por tanto, todas las perspectivas teóricas centradas en promover destrezas o competencias individuales para afrontar situacio- nes relacionadas con el consumo/abuso de drogas; dentro de este modelo se podría hablar también del desarrollo de competencias sociales o comunitarias.

renciales de las distintas sustancias según su naturaleza y sus efectos. Ésta es la vía por la que se toma en consideración aspectos estrictamente bioquímicos y otros metabólicos relativos a sus repercusiones en el funcionamiento biológico, fisioló- gico y neurológico del organismo.

  • El segundo de los aspecto hace referencia a la variable sujeto consumidor. Aquí habría que contemplar factores como la personalidad de base del consumidor in- dividual de drogas, los diversos componentes integrados en sus esferas cognitiva y afectivo-motivacional, tales como la identidad personal, el auto concepto o la au- toestima, las actitudes, el locus de control y la impulsividad, o también las percep- ciones, expectativas, intereses, necesidades, emociones, motivaciones, etc., que puedan estar influyendo en su conducta.
  • En el tercero de los aspectos se encontraría la variable situación social del con- sumo. Aquí se recogen todos aquellos factores contextuales relativos a la situación social en que se haya inmerso el consumidor de drogas: aspectos del medio so- ciocultural, comunitario y familiar, y de un modo más específico como variables clave las variables sociodemográficas, el conjunto de las relaciones interpersona- les con otros sujetos y dentro de la familia, la escuela o los grupos de referencia; el contenido ideológico de creencias, valores, representaciones, prejuicios, símbo- los, que subyacen al comportamiento del individuo o del grupo, etc.

Claramente el modelo biopsicosocial afirma la importancia de las medidas de pre- vención primaria frente a las correspondientes a los niveles secundario y terciario, insistiendo en la importancia de las medidas psicológicas, educativas y sociocomu- nitarias frente a las específicamente sanitarias y/o legales.

Entre las numerosas medidas adoptadas desde el modelo biopsicosocial destacan, prioritariamente, las acciones orientadas al fomento del apoyo y cohesión familiar, a garantizar unas condiciones básicas de vida y desarrollo o la igualdad de oportunida- des en el acceso a la educación, el empleo y el aprendizaje profesional. Y otras, más específicas, dirigidas hacia el control de los procesos de influencia social, promovien- do entre los individuos o grupos de mayor riesgo de incidencia el reconocimiento de las influencias sociales a que en un momento de determinado pueden verse expues- tos, así como el aprendizaje y entrenamiento de habilidades específicas que capaciten al individuo para hacer frente, resistir y rechazar las incitaciones al consumo, tales como entrenamientos en asertividad, autocontrol o habilidades de afrontamiento, la promoción de la competencia personal y social a través de acciones individuales o grupales dirigidas a fomentar la autoestima, el autoconcepto positivo, el logro y el funcionamiento del individuo o del grupo, o determinadas habilidades cognitivo com- portamentales, dotando a la persona y a la familia de un sentido de pertenencia, de control sobre sus destinos y de acceso a la oportunidad.

Como puede verse este modelo confluye en muchas de sus aplicaciones concretas a la prevención de drogas con las medidas derivadas del modelo de competencias.

Modelo ecológico o modelo sociocultural

Este modelo plantea un marco conceptual más amplio que trata de ofrecer una com- prensión sociológica y antropológica de la conducta cultural y las normas sociales en relación con el consumo de drogas

El modelo ecológico o sociocultural considera la conducta humana como el resulta- do de la interacción entre factores biológicos, sociales y culturales, reconociendo, hasta cierto punto, la existencia de una base biológica en la explicación del compor- tamiento.

El elemento biológico justifica el reconocimiento de una cierta susceptibilidad indivi- dual a la drogodependencia, que remite directamente al concepto de «sensibilización» como opuesto al de «tolerancia». Algunos estudios han mostrado como suele haber antecedentes familiares en caso de drogodependientes y para ciertas sustancias.

Pero la base del modelo es la parte cultural y social, al señalar la influencia del entor- no sobre la conducta del individuo. Las normas y reglas establecidas por la sociedad condicionan, y en algunos casos peculiares llegan a determinar, el uso de drogas. Por otra parte, los patrones culturales también son elementos reguladores del uso de determinados tipos de sustancias disponiendo e imponiendo ciertos mecanismos, en unos casos de control y en otros favorecedores del consumo.

Desde el punto de vista de la prevención primaria, desde el modelo ecológico o sociocultural las intervenciones deben ir dirigidas prioritariamente al conjunto de la sociedad, globalmente considerada, haciendo hincapié en la redefinición del uso de drogas.

Por todo ello desde este modelo si no se cambian las estructuras sociales y culturales que dan soporte al uso de las drogas difícilmente llevará a cabo cambios reales y prevenir el uso y abuso de las drogas. Por todo ello se propician a nivel operativo actuaciones específicas para cambiar las pautas culturales de consumo utilizando intervenciones educacionales, medidas legislativas y de control social para ello y pro- moviendo en última instancia, el cambio cultural y la modificación de las normas so- ciales que apoyan o regulan el consumo de determinadas sustancias.

Factores culturales Factores sociales

Factores biológicos