






Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
GUÍA CON PREGUNTAS ACERCA DE SOCRATES Y SU INTELECTUALISMO
Tipo: Ejercicios
1 / 10
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!







Liceo Bicentenario María Luisa Bombal Departamento de Lenguaje y Comunicación Profesor: Rafael Farías MÓDULO DE AUTOAPRENDIZAJE Nº 1 CURSO 4º medio “Sócrates y los sofistas” Contextualización: Estimadas y estimados estudiantes de 4º año medio: En base a los contenidos que ya habiamos comenzado a realizar en clases, adjunto la siguiente guía para que pueda ser realizada en sus hogares con apoyos de videos u otros materiales complementarios. Esta guía debe estar FINALIZADA el día miércoles 25 de marzo. Ese día les enviaré, mediante el correo del curso, la pauta de respuestas de cada ítem. La idea es que ustedes puedan cotejar sus propias respuestas con la pauta y, en caso de dudas, escribir a mi correo institucional ([email protected]). De acuerdo a sus dudas y preguntas enviaré diferentes RETROALIMENTACIONES , que les serán de ayuda para reforzar sus respuestas. Si es preciso, les enviaré un video tutorial donde aclararé sus dudas. Al cabo de 2 módulos, éste de Socrátes y otro sobre Platón realizaremos una evaluación con nota , de manera online si no hemos vuelto a las clases presenciales. Es muy importante realizar “a conciencia” cada una de las guías que trabajaremos en clases. Nombre: Fecha: Puntaje real: Puntaje obtenido: Objetivo :
Conteste las siguientes preguntas a partir del siguiente video (Sócrates: https://www.youtube.com/watch?v=OD7klEUAq1Y)
ciertamente dolorosa y agobiante para mí y para todos tus amigos, y que para mí, según veo, va a ser muy difícil de soportar. Sócrates - ¿Cuál es la noticia? ¿Acaso ha llegado ya desde Delos el barco a cuya llegada debo yo morir? Critón - No ha llegado aún, pero me parece que estará aquí hoy, por lo que anuncian personas venidas de Sunio que han dejado el barco allí. Según estos mensajeros, es seguro que estará aquí hoy, y será necesario, Sócrates, que mañana acabes tu vida. Sócrates - Pues, ¡buena suerte!, Critón. Sea así, si así es agradable a los dioses. Sin embargo, no creo que el barco esté aquí hoy. Critón - ¿De dónde conjeturas eso? Sócrates - Voy a decírtelo. Yo debo morir al día siguiente de que el barco llegue. Critón - Así dicen los encargados de estos asuntos. Sócrates - Entonces, no creo que llegue el día que está empezando, sino el siguiente. Me fundo en cierto sueño que he tenido hace poco, esta noche. Probablemente ha sido muy oportuno que no me despertaras. Critón - ¿Cuál era el sueño? Sócrates - Me pareció que una mujer bella, de buen aspecto, que llevaba blancos vestidos se acercó a mí, me llamó y me dijo: «Sócrates, al tercer día llegarás a la fértil Ptía^1 ». Critón - Extraño es el sueño, Sócrates. Sócrates - En todo caso, muy claro, según yo creo, Critón. Critón - Demasiado claro, según parece. Pero, querido Sócrates, todavía en este momento hazme caso y sálvate. Para mí, si tú mueres, no será una sola desgracia, sino que, aparte de verme privado de un amigo como jamás encontraré otro, muchos que no nos conocen bien a ti y a mí creerán que, habiendo podido yo salvarte, si hubiera querido gastar dinero, te he abandonado. Y, en verdad, ¿hay reputación más vergonzosa que la de parecer que se tiene en más importancia al dinero que a los amigos? Porque la mayoría no llegará a convencerse de que tú mismo no quisiste salir de aquí, aunque nosotros nos esforzábamos en ello. (^1) Antigua región de Grecia. Era la patria de la tribu de los Mirmidones, que participó en la Guerra de Troya comandada por Aquiles.
Sócrates - Pero ¿por qué damos tanta importancia, mi buen Critón, a la opinión de la mayoría? Pues los más capaces, de los que sí vale la pena preocuparse, considerarán que esto ha sucedido como en realidad suceda. Critón - Pero ves, Sócrates, que es necesario también tener en cuenta la opinión de la mayoría. Esto mismo que ahora está sucediendo deja ver, claramente, que la mayoría es capaz de producir no los males más pequeños, sino precisamente los mayores, si alguien ha incurrido en su odio. Sócrates - ¡Ojalá, Critón, que los más fueran capaces de hacer los males mayores para que fueran también capaces de hacer los mayores bienes! Eso sería bueno. La realidad es que no son capaces ni de lo uno ni de lo otro; pues, no siendo tampoco capaces de hacer a alguien sensato ni insensato, hacen lo que la casualidad les ofrece. Critón - Bien, aceptemos que es así. ¿Acaso no te estás tú preocupando de que a mí y a los otros amigos, si tú sales de aquí, no nos creen dificultades los sicofantes^2 al decir que te hemos sacado de la cárcel, y nos veamos obligados a perder toda nuestra fortuna o mucho dinero o, incluso, a sufrir algún otro daño además de éstos? Si, en efecto, temes algo así, déjalo en paz. Pues es justo que nosotros corramos este riesgo para salvarte y, si es preciso, otro aún mayor. Pero hazme caso y no obres de otro modo. Sócrates - Me preocupa eso, Critón, y otras muchas cosas. Critón – (…) NO me parece justo que intentes traicionarte a ti mismo, cuando te es posible salvarte. Te esfuerzas porque te suceda aquello por lo que trabajarían con afán y, de hecho, han trabajado tus enemigos deseando destruirte. Además, me parece a mí que traicionas también a tus hijos; cuando te es posible criarlos y educarlos, los abandonas y te vas, y, por tu parte, tendrán la suerte que el destino les depare, que será, como es probable, la orfandad. Pues, o no se debe tener hijos, o hay que fatigarse para criarlos y educarlos. Me parece que tú eliges lo más cómodo. Se debe elegir lo que elegiría un hombre bueno y decidido, sobre todo cuando se ha dicho durante toda la vida que se ocupa uno de la virtud. Así que yo siento vergüenza, por ti y por nosotros tus amigos, de que parezca que todo este asunto tuyo se ha producido por cierta cobardía nuestra: la instrucción del proceso para el tribunal, siendo posible evitar el proceso, el mismo desarrollo del juicio tal como sucedió, y finalmente esto, como desenlace ridículo del asunto, y que parezca que nosotros nos hemos quedado al margen de la cuestión por incapacidad y cobardía, así como que no te hemos salvado ni tú te has salvado a ti mismo, cuando era realizable y posible, por pequeña que fuera nuestra ayuda. Así pues, procura, Sócrates, que esto, además del daño, no sea vergonzoso para ti y para nosotros. Pero toma una decisión; por más que ni siquiera es ésta la hora de decidir, sino la de tenerlo decidido. No hay más que una decisión; en efecto, la próxima noche tiene que estar todo realizado. Si esperamos más, ya no es posible ni realizable. En todo caso, déjate persuadir y no obres de otro modo. (^2) En la Atenas antigua era un delator profesional.
Sócrates - Luego debe temer a las censuras y recibir con agrado los elogios de aquella sola persona, no los de la mayoría. Critón - Es evidente. Sócrates - Así pues, ha de obrar, ejercitarse, comer y beber según la opinión de ése solo, del que está a su cargo y entiende, y no según la opinión de todos los otros juntos. Critón - Así es. Sócrates - Bien. Pero si no hace caso a ese solo hombre y se desprecia su opinión y sus elogios, y, en cambio, se estima las palabras de la mayoría, que nada entiende, ¿es que no sufrirá algún daño? Critón - ¿Cómo no? Sócrates - ¿Qué daño es este, hacia dónde tiende y a qué parte afecta? Critón - Es evidente que al cuerpo; en efecto, lo arruina. Sócrates - Está bien. Lo mismo pasa con las otras cosas, Critón, a fin de no repasarlas todas. También respecto a lo justo y lo injusto, lo feo y lo bello, lo bueno y lo malo, sobre lo que ahora trata nuestra deliberación, ¿acaso debemos nosotros seguir la opinión de la mayoría y temerla, o la de uno solo que entienda, al cual hay que respetar y temer más que a todos los otros juntos? Si no seguimos a éste, dañaremos y maltrataremos aquello que se mejora con lo justo y se destruye con lo injusto. ¿No es así esto? Critón - Así lo pienso, Sócrates. Sócrates - Bien, si lo que se hace mejor por medio de lo sano, se daña por medio de lo enfermo, por hacer caso a la opinión de los que no entienden, ¿acaso podríamos vivir al estar eso arruinado? Se trata del cuerpo, ¿no es así? Critón - Sí. Sócrates - ¿Acaso podemos vivir con un cuerpo miserable y arruinado? Critón - De ningún modo. Sócrates - Pero ¿podemos vivir, acaso, estando dañados, arruinados con lo injusto? ¿Consideramos que es de menos valor que el cuerpo la parte de nosotros, sea la que fuere, en cuyo entorno están la justicia y la injusticia? Critón.-De ningún modo.
Sócrates - ¿Ciertamente es más estimable? Critón - Mucho Más. Sócrates - Luego, querido amigo, no debemos preocuparnos mucho de lo que nos vaya a decir la mayoría, sino de lo que diga el que entiende sobre las cosas justas e injustas, aunque sea uno sólo, y de lo que la verdad misma diga. Así que, en primer término, no fue acertada tu propuesta de que debemos preocuparnos de la opinión de la mayoría acerca de lo justo, lo bello y lo bueno y sus contrarios. Pero podría decir alguien que los más son capaces de condenarnos a muerte. Critón - Es evidente que podría decirlo, Sócrates. Sócrates - Tienes razón. Pero, mi buen amigo, este razonamiento que hemos recorrido de cabo a cabo me parece a mí que es aún el mismo de siempre. Examina, además, si también permanece firme aún, para nosotros, o no permanece el razonamiento de que no hay que considerar lo más importante el vivir, sino el vivir bien. Critón - Sí, permanece. Pregunta a contestar: