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Hemofilia ,tipos de hemofilia , examen diagnóstico , prevencion, tratamiento
Tipo: Resúmenes
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República Bolivariana de Venezuela Universidad de Oriente Escuela de Ciencias de la Salud Departamento de Enfermería Asignatura: Fisiopatología
Profesora: Bachilleres: Adriana, León Ameneiro, Diana C.I Salazar, Adelys C.I: 27577398 Ciudad Bolívar, Noviembre del 2016
V Proacelerina, (factor lábil) pegada a la membrana plaquetaria VI Factor de Manosalva VII Proconvertina (Factor estable) VIII Factor antihemofílico A, está pegado a la membrana plaquetaria IX Factor Christmas o beta adrenérgico (también llamado antihemofílico B), está pegado a la membrana plaquetaria X Factor de Stuart-Prower, está pegado a la membrana plaquetaria XI Factor antihemofílico C XII Factor de Hageman XIII Factor estabilizante de la fibrina XIV Proteína C o autotrombina II-A, dependiente de la vitamina K Factores asociados a la existencia de Hemofilia El factor VIII de coagulación, también llamado factor anti-hemofílico A, es una glucoproteína contenida en el plasma sanguíneo (apróx. 0. mg/dl) que actúa como uno de los cofactores de la cascada de la coagulación. La deficiencia del factor VIII causa una enfermedad hereditaria, hemorrágica conocida como Hemofilia A.1 El factor VIII o factor antihemofílico es un factor de la coagulación necesario para se produzca una correcta coagulación pasando por regulación y modulación de la cascada sanguínea tras una hemorragia. Las personas que nacen con déficit del factor VIII o que adquieren este déficit con el tiempo mediante la formación de anticuerpos que lo inactivan, necesitan la administración de factor VIII en determinadas situaciones (antes de una cirugía, tras heridas o hemorragias graves). El factor VIII que se utiliza en estos casos se extrae unas veces del
plasma humano y otras veces es modificado genéticamente a partir de proteínas bovinas, de ratón o de hámster. El factor IX de la coagulación, también llamado factor anti hemofílico beta o factor Christmas, es una proteína del plasma dependiente de vitamina K que forma parte de la vía intrínseca de la coagulación de la sangre. Este factor es parte del grupo de la protrombina y su masa molecular va entre 50000 a 100000 daltons. Se sintetiza en el parénquima hepático al igual que la mayoría de los otros factores. También se conoce como componente de la tromboplastina plasmática (PTC) Viaja en el torrente sanguino como una pro enzima (precursor enzimático inactivo) como parte de una de las serinas proteasas del sistema de coagulación, contiene 4 dominios y su rol es adherir un enlace de arginina- isoleucina a la enzima factor X y así continuar con la cascada de la coagulación. Es inhibido por la antitrombina y su concentración en el plasma es de 4 micro gramos/ml. El dominio localizado en el extremo N, es un ácido gamma- carboxiglutamico(GLA) dependiente de calcio, que se une a las membranas de las plaquetas de la sangre. Los otros dos dominios son factores de crecimiento epidérmicos (EGF-like) que se caracterizan por tener tres enlaces disulfuro y su rol es adherirse a determinadas proteínas. Por último el extremo catalítico es el encargado de separar y activar al factor X. Para que este dominio funcione, el factor IX debe ser activado en primer lugar por el factor XI o VII, quienes le remueven un residuo de 35 polipéptidos. 2.- Hemofilia Es un trastorno hemorrágico hereditario frecuentemente causado por deficiencia de los factores de coagulación VIII, IX o XI. El grado de deficiencia del factor determina la probabilidad y la gravedad de la hemorragia. La hemorragia en tejidos profundos o articulaciones suele aparecer pocas horas después del traumatismo. 3.- Etiología La hemofilia en un trastorno hereditario que se debe a mutaciones, deleciones o inversiones que afectan al gen del factor VIII o del factor IX. Como estos genes se localizan en el cromosoma X, la hemofilia afecta casi
30(porciento) de las personas con Hemofilia no lo contrajeron por medio de los genes de sus progenitores. Fue causada por un cambio en sus propios genes. 6.- ¿Cómo se hereda? El gene de la Hemofilia pasa de uno de los padres al hijo. Los genes de la Hemofilia A y B se encuentran en el cromosoma X, por eso la Hemofilia se describe como ligada al cromosoma X. Las mujeres que tienen el gen de la Hemofilia son llamadas portadoras. A veces muestran signos de la Hemofilia, y pueden transmitirla a sus descendientes. Para cada uno de sus descendientes, hay un 50 (porciento) de probabilidad de que si es varón tenga Hemofilia y un 50 (porciento) de probabilidad de que si es mujer sea portadora del gen. 7.- Tipos de Hemofilia Existen varias tipos de Hemofilia y varias enfermedades de coagulopatias congénitas pero las más conocidas son: Hemofilia A La hemofilia A es la forma más común de hemofilia y, tras la enfermedad de von Willebrand, es el segundo trastorno genético asociado con hemorragia grave. Se trata de una enfermedad hereditaria causada por una reducción en la cantidad o en la actividad del factor VIII de coagulación. Esta proteína actúa como un cofactor para el factor IX en la activación del factor X en la cascada de la coagulación. Un fallo en este punto de la cascada de la coagulación da como resultado la formación de fibrina deficiente, lo que provoca que la coagulación sea mucho más prolongada y el coágulo más inestable. Aproximadamente, 1 de cada 5000 varones se ven afectados. La enfermedad está causada por un alelo recesivo del gen F8 ubicado en el cromosoma X (Xq28), por lo que se desarrolla en hombres y en mujeres homocigotas. Sin embargo, se ha descrito una forma leve de la enfermedad en hembras heterocigotas, probablemente debido a una lionización desfavorable (inactivación del cromosoma X normal en la mayoría de las células). Aproximadamente el 30% de los pacientes no tienen antecedentes familiares, por lo que su enfermedad es presumiblemente debida a mutaciones nuevas.
Las mujeres con un gen defectuoso del factor VIII son portadoras de este rasgo. El 50% de la descendencia masculina de mujeres portadoras presenta la enfermedad y el 50% de la descendencia femenina es portadora. Asimismo, todas las hijas de un varón hemofílico son portadoras del rasgo. Cuadro clínico. Los afectados por hemofilia A pueden tener una hemorragia en cualquier zona, pero los sitios más comunes son las articulaciones (rodillas, tobillos, codos), músculos y aparato digestivo. Las hemartrosis espontáneas son tan características de la hemofilia que casi son el principal diagnóstico de la enfermedad. Los pacientes con hemofilia leve sólo tienen hemorragias en respuesta a traumatismos mayores o cirugía. Y en quienes tienen hemofilia grave hay hemorragias espontáneas. Los primeros signos de la hemofilia pueden ocurrir ya con el parto al utilizar fórceps o extracción por vacío en los partos vaginales, provocando en la cabeza moretones o hematomas e incluso hemorragia intracraneal. El sangrado prolongado de una circuncisión o una punción venosa es otro de los primeros signos comunes de la hemofilia. Diagnóstico Se puede pensar o sospechar en el diagnóstico de hemofilia ante enfermos con hemorragias espontáneas o secundarias a traumatismos, especialmente si aparecen en las primeras etapas de la vida o en el momento del nacimiento. La evaluación detallada de los antecedentes hemorrágicos del enfermo y de su familia será una ayuda importante para orientar el correcto diagnóstico de hemofilia. A continuación es indispensable la participación del laboratorio. En los enfermos con coagulopatías congénitas se evidencian alteraciones en las pruebas que miden globalmente la coagulación. Concretamente en el caso de la hemofilia A se encuentra alargada la cefalina. La confirmación del tipo de hemofilia se obtiene cuando se detecta una ausencia o una disminución significativa del factor VIII de coagulación. Exámenes de laboratorio Muchos exámenes de la coagulación de la sangre se llevan a cabo si la persona bajo estudio es la primera en la familia con un trastorno de
Hemofilia B La hemofilia B es un trastorno de la coagulación sanguínea hereditario, causado por la deficiencia de una proteína en el plasma denominada factor IX, que afecta la propiedad de coagulación de la sangre.[cita requerida] La hemofilia es un trastorno hemorrágico hereditario de factores específicos de la coagulación que se clasifica en varios tipos, incluyendo hemofilia A y B, la primera es 7 veces más común que la segunda. La hemofilia B es causada por la deficiencia del factor IX de la coagulación. Este trastorno es causado por un rasgo recesivo ligado al cromosoma X, donde se localiza el gen defectuoso. De esta manera, el trastorno se presenta principalmente en los varones. Las mujeres son portadoras de dos copias del cromosoma X, de modo que si el gen del factor IX en uno de los cromosomas es defectuoso, el otro puede compensar. Los hombres, sin embargo, portan únicamente un cromosoma X, de tal forma que si el gen del factor IX en ese cromosoma es defectuoso, el niño desarrollará la enfermedad. Las mujeres con un gen defectuoso del factor IX son portadoras de este rasgo. El 50% de la descendencia masculina de las mujeres portadoras tendrá la enfermedad y el 50% de la descendencia femenina será portadora. Asimismo, todas las hijas de un varón hemofílico son portadoras del rasgo. La gravedad de los síntomas puede variar en esta enfermedad y las formas graves se manifiestan en forma temprana. El sangrado es la característica más importante de este trastorno y ocurre algunas veces, aunque no siempre, si el niño es circuncidado. Otras manifestaciones hemorrágicas adicionales aparecen cuando el niño comienza a movilizarse. Los casos leves pueden pasar inadvertidos hasta una edad posterior, cuando se presente un sangrado en respuesta a una cirugía o a un trauma. La hemorragia interna se puede presentar en cualquier sitio y es común el sangrado en el interior de las articulaciones (hemartrosis). Los factores de riesgo son los antecedentes familiares de sangrado y el ser del sexo masculino. La incidencia de la hemofilia B es aproximadamente de 1 caso por cada 32.000 hombres.
Hemofilia C La hemofilia C es una forma leve de hemofilia que afecta por igual a ambos sexos. Tiene carácter hereditario dominante, y causa predisposición a las hemorragias por una deficiencia en la coagulación de la sangre. Epidemiología Es especialmente frecuente en judíos de ascendencia Ashkenazi. Se presenta con poca frecuencia, en Estados Unidos se calcula que está afectada una persona de cada 100.000, siendo por tanto más rara que la hemofilia A y la hemofilia B. Etiología Está causada por una deficiencia en el factor XI de la coagulación y no provoca hemorragias articulares. El gen que codifica el factor XI se encuentra en el cromosoma 4, por lo cual la enfermedad se transmite de padres a hijos según un patrón autosómico y no está ligada al sexo. Los síntomas pueden presentarse tanto en los individuos homocigóticos como en los heterocigóticos. Cuadro clínico El trastorno causa por lo general pocos síntomas. Los pacientes pueden sangrar de forma anormal en determinadas circunstancias, por ejemplo después de intervenciones quirúrgicas, extracciones dentales o traumatismos importantes. Las hemorragias espontáneas no son habituales, salvo menstruación abundante en las mujeres. Tratamiento En determinadas circunstancias, por ejemplo antes de una extracción dental o en el preoperatorio, se recomienda la administración por vía intravenosa de concentrados de factor XI para disminuir el riesgo de hemorragia. 8.- Diagnostico
hematomas. Los pacientes con hemofilia deben vacunarse contra la hepatitis B. 10.- Tratamiento
hemofilia A, porque el factor IX es más pequeño que el factor VIII y, a diferencia de éste, muestra una extensa distribución extravascular. El plasma fresco congelado contienen factores VIII y IX. Sin embargo, a menos que se realice intercambio de plasma, en general no es posible administrar suficiente plasma entero a los pacientes con hemofilia grave para aumentar el factor VIII o IX a concentraciones que prevengan o controlen la hemorragia. Por consiguiente, debe usarse plasma fresco congelado sólo si se requiere tratamiento de reemplazo rápido y no se dispone de concentrado del factor o el paciente presenta una coagulopatía aún no definida con precisión. En pacientes con hemofilia que presentan un inhibidor del factor VIII, el tratamiento óptimo consiste en factor VIIa recombinante en altas dosis repetidas (p. ej., 90 μg/kg). Los tratamientos adyuvantes pueden incluir desmopresina o un fármaco antifibrinolítico. Como se analizó para la EvW (ver Enfermedad de von Willebrand: Tratamiento), la desmopresina puede elevar transitoriamente las concentraciones de factor VIII. Debe evaluarse la respuesta del paciente antes de usar la desmopresina con fines terapéuticos. Su administración después de un traumatismo menor o antes de una cirugía odontológica puede evitar el tratamiento de reemplazo. La desmopresina sólo debe usarse en pacientes con hemofilia A leve (concentraciones basales de factor VIII ≥ 5%) que presentan respuesta demostrada. Debe indicarse un agente antifibrinolítico (ácido ε-aminocaproico 2,5 a 4 g VO 4 veces al día durante 1 semana o ácido tranexámico 1,0 a 1,5 g VO 3 o 4 veces al día durante 1 semana) para prevenir hemorragia tardía después de extracciones dentales u otro traumatismo de la mucosa bucofaríngea (p. ej., laceración de la lengua).
Anexos