Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


La Hiperinflación en Argentina: Desde el Plan Austral hasta el Plan de Convertibilidad - P, Apuntes de Historia

El proceso de hiperinflación que sufrió argentina a partir de 1985, cuando se implementó el plan austral, hasta la implementación del plan de convertibilidad en 1991. Se explica cómo la alta inflación continuada llevó al país a una situación de desconfianza, déficit fiscal y pérdida de reservas del banco central, que finalmente provocó la hiperinflación. Se detalla cómo los planes económicos anteriores no tuvieron éxito y cómo el plan de convertibilidad puso fin a la hiperinflación mediante la convertibilidad de la moneda a un cambio fijo y límites al financiamiento del banco central al sector público.

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 18/07/2014

basura33
basura33 🇪🇸

3

(11)

7 documentos

1 / 1

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
Argentina
La economía Argentina entró en fase de hiperinflación en el año 1989, aunque este
proceso viene precedido de un período económico convulso anterior.
En 1985, con el presidente Alfonsín Argentina se vio sumergida en una alta inflación
continuada, los precios no paraban de subir y el gobierno puso en funcionamiento
unas medidas heterodoxas que rompían con las que recomendaba el Fondo Monetario
Internacional. Se puso en marcha el Plan Austral, que consistía en quitar tres ceros al
peso argentino para crear el Austral. También se controlaron los precios de la canasta
de productos, los precios de los servicios se congelaron y los sueldos de los
trabajadores privados se mantuvieron o bajaron.
El resultado de este plan fue en el corto plazo positivo. La inflación se mantenía en
tasas normales, aunque más tarde la situación económica empeoraría y la inflación
alcanzaría tasas anormalmente grandes.
En 1989 la economía del país sudamericano no resiste i entra en fase de
hiperinflación. Argentina vio morir a su moneda y la variación anual del índice de
precios al consumo alcanzó el 3000%, variando mensualmente con tasas del 196% ó
del 100% en determinados meses del año.
El presidente del país Raúl Ricardo Alfonsín cedió su cargo a Carlos Saúl Menem en
medio del proceso hiperinflacionario.
La hiperinflación fue debida a un déficit fiscal alto, el banco central perdió reservas
debido al factor desconfianza. Se produjo un ataque especulativo que hizo perder las
reservas del banco central de 600 millones de dólares y el gobierno argentino tuvo que
devaluar la moneda continuamente, sumiendo al país en la hiperinflación.
Con esta situación se intentó sanear la economía con un nuevo plan; el B&B, basado
en medidas ortodoxas con el tipo de cambio y buscó también un ajuste fiscal.
El plan no tubo suficiente éxito y los índices inflacionistas siguieron subiendo. Dado
que la inflación seguía subiendo el ministro Cavallo, en 1991, puso en funcionamiento
el Plan de Convertibilidad, que acabó con la hiperinflación. Este Plan estableció la
convertibilidad de la moneda a un cambio fijo y puso límites al financiamiento del
banco central al sector público, con lo que se garantizaba que el Banco Central tuviera
reservas suficientes para sostener la base monetaria del país argentino.

Vista previa parcial del texto

¡Descarga La Hiperinflación en Argentina: Desde el Plan Austral hasta el Plan de Convertibilidad - P y más Apuntes en PDF de Historia solo en Docsity!

Argentina

La economía Argentina entró en fase de hiperinflación en el año 1989, aunque este proceso viene precedido de un período económico convulso anterior. En 1985, con el presidente Alfonsín Argentina se vio sumergida en una alta inflación continuada, los precios no paraban de subir y el gobierno puso en funcionamiento unas medidas heterodoxas que rompían con las que recomendaba el Fondo Monetario Internacional. Se puso en marcha el Plan Austral, que consistía en quitar tres ceros al peso argentino para crear el Austral. También se controlaron los precios de la canasta de productos, los precios de los servicios se congelaron y los sueldos de los trabajadores privados se mantuvieron o bajaron. El resultado de este plan fue en el corto plazo positivo. La inflación se mantenía en tasas normales, aunque más tarde la situación económica empeoraría y la inflación alcanzaría tasas anormalmente grandes.

En 1989 la economía del país sudamericano no resiste i entra en fase de hiperinflación. Argentina vio morir a su moneda y la variación anual del índice de precios al consumo alcanzó el 3000%, variando mensualmente con tasas del 196% ó del 100% en determinados meses del año. El presidente del país Raúl Ricardo Alfonsín cedió su cargo a Carlos Saúl Menem en medio del proceso hiperinflacionario. La hiperinflación fue debida a un déficit fiscal alto, el banco central perdió reservas debido al factor desconfianza. Se produjo un ataque especulativo que hizo perder las reservas del banco central de 600 millones de dólares y el gobierno argentino tuvo que devaluar la moneda continuamente, sumiendo al país en la hiperinflación. Con esta situación se intentó sanear la economía con un nuevo plan; el B&B, basado en medidas ortodoxas con el tipo de cambio y buscó también un ajuste fiscal. El plan no tubo suficiente éxito y los índices inflacionistas siguieron subiendo. Dado que la inflación seguía subiendo el ministro Cavallo, en 1991, puso en funcionamiento el Plan de Convertibilidad, que acabó con la hiperinflación. Este Plan estableció la convertibilidad de la moneda a un cambio fijo y puso límites al financiamiento del banco central al sector público, con lo que se garantizaba que el Banco Central tuviera reservas suficientes para sostener la base monetaria del país argentino.