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Informe detallado sobre el estado del edificio España . Madrid
Tipo: Monografías, Ensayos
Subido el 27/04/2019
3 documentos
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El Edificio España fotografiado desde la torre del antiguo Palacio de Comunicaciones el 22 de octubre de 2012. Foto VPAT
Madrid, 4 de junio de 2014
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1º Capítulo: ANTECEDENTES DEL INFORME
El presente informe se elabora ante la presunta desprotección de los valores arquitectónicos del Edificio España, rebajando su grado de catalogación actual, lo que permitiría demolerlo en su mayor parte para conservar únicamente su fachada principal a modo de tapadera de una nueva construcción. Esta noticia, recogida por la prensa diaria madrileña (ANEXOS 1 a 3), ha creado una alarma social y la sensación de que bienes comunes como el patrimonio histórico o la imagen y la memoria de la ciudad han dejado de pertenecer a los ciudadanos para quedar en manos de los caprichos y las ambiciones de los promotores inmobiliarios, que son quienes realmente dirigen a una administración puesta a su servicio. Como en otras ocasiones se cuestionan los valores del edificio sin que para ello se haga un análisis serio ni se abra un debate entre especialistas en patrimonio, o ni siquiera una consulta popular. Basta con una descalificación gruesa que se intenta justificar una vez más con el pretexto de incentivar la economía, cuando lo que se hace es restar a la ciudad unos valores asentados para sustiruirlos por otros tan dudosos como coyunturales. Por ello nos ha parecido procedente hacer un estudio del edificio contemplando sus aspectos históricos, urbanísticos y arquitectónicos, como argumentos sólidos que permitan una valoración crítica frente a motivaciones escasamente fundamentadas.
Vista trasera del Edificio España desde la calle del Maestro Guerrero, donde puede apreciarse que los acabados nobles que caracterizan la fachada delantera, así como sus soluciones decorativas, se extienden también por el cuerpo bajo y los remates de los “contrafuertes traseros”. Foto VPAT
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2º Capítulo: HISTORIA DEL LUGAR
La apertura de la Gran Vía, en la primera mitad del siglo XX, se realizó simultáneamente al ensanche de la calle Princesa, que delimitaba el barrio de Argüelles. Sin embargo, en un primer proyecto del arquitecto municipal Jesús Carrasco-Muñoz fechado en 1910 -al iniciarse las obras de la primera-, la unión de ambas vías sólo se planteaba a través de la estrecha calle de Leganitos, que cortaba diagonalmente un extremo de la nueva plaza de España (figs. 1 a 3), que se crearía tras derribar el dieciochesco cuartel de San Gil 1.
Fig. 1- Jesús Carrasco Muñoz-Encina: Primer proyecto de la plaza de España de 1910, que no resolvía el enlace de la Gran Vía con la calle de la Princesa, efectuado dificultosamente por la calle de Leganitos. Arquitectura y construcción. Año XV, nº 224, marzo 1911; pág. 69.
Esta propuesta no llegó a ejecutarse en su totalidad, por lo que en 1926 el mismo arquitecto planteó una segunda solución que buscaba el enlace directo de ambas avenidas, corrigiendo la alineación de la calle Princesa para facilitar su enlace con la Gran Vía en una ampliada plaza de España (fig. 4); siendo este proyecto el germen del aprobado definitivamente en 1931 2. La nueva reforma implicaba la expropiación de diversas construcciones particulares –como el colegio del Sagrado Corazón (figs. 5 y 6), que ocupaba un antiguo palacio cedido a las religiosas por los duques de Pastrana- para crear en el frente oriental de la plaza el amplio solar rectangularque ocuparía el futuro Edificio España, delimitado por las calles ya existentes de San Leonardo y Reyes y la nueva del Maestro Guerrero, creada al prolongar la antigua calle de Castro.
(^1) ROCHA ARANDA, Óscar da; TORRES NEIRA, Susana de: Arquitectura madrileña, Del Eclecticismo a la Modernidad, Jesús Carrasco-Muñoz (1869-1957). Madrid, Ediciones La Librería, 2002; págs. 161-164. 2 Mundo Gráfico , Año XXI, nº 1.005, 4 de febrero de 1931; págs. 7-9.
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Fig. 4- Jesús Carrasco-Muñoz Encina: Segundo proyecto de alineación de la plaza de España de 1926, que ya prevé el enlace directo de la calle de la Princesa con la Gran Vía, anticipando el gran solar del futuro Edificio España. La Esfera , Año XIII, nº 676, 18 de diciembre de 1926, pág. 27.
Fig. 5- Desembocadura del tercer tramo de la Gran Vía en la plaza de España, bloqueada por el Colegio del Sagrado Corazón. Fotografía: Cortés. Mundo Gráfico , Año XXI, nº 1.005, 4 de febrero de 1931.
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Fig. 6- El colegio del Sagrado Corazón que cerraba el paso a la prolongación de la Gran Vía, poco antes de su demolición.
Como puede suponerse, la Guerra Civil de 1936-1939 retrasó considerablemente la ejecución del plan, pues se paralizaron incluso los trabajos de construcción del nuevo Colegio del Sagrado Corazón de la calle de Ferraz con fachada al paseo de Rosales diseñado por el arquitecto Manuel de Cárdenas, al que debían trasladarse los alumnos del preexistente de la calle de Leganitos para poder continuar las obras. Tras la contienda, las religiosas pudieron por fin en 1941 continuar los trabajos sobre un nuevo proyecto de Gonzalo de Cárdenas (hijo del anterior), aunque la imperiosa necesidad de proseguir las obras de enlace entre Gran Vía y Princesa (figs. 7 y 8) obligaron a trasladar el colegio provisionalmente a un local arrendado en el paseo del General Martínez Campos para poder ejecutar los derribos previstos 3. Los elevados costes de expropiación y ejecución del plan de enlace entre ambas vías se compensaron mediante la concesión de una desaforada edificabilidad sobre el solar resultante del derribo del Colegio y edificios adyacentes, lo que permitiría levantar un verdadero rascacielos, superior incluso al de la Telefónica, que si bien ofrece un remate espectacular y escenográfico a la plaza de España, muestra muy poca consideración hacia el tejido urbano de baja altura circundante, empequeñecido y oscurecido por la mole del nuevo inmueble.
(^3) El solar ya había sido adquirido en 1929, aunque las obras no empezaron hasta 1931, sobre un primer proyecto del año anterior. El colegio definitivo –muy modificado para reparar los daños sufridos en la guerra y adaptarlo a las premisas estéticas del nuevo régimen- se terminó definitivamente en 1943, al tiempo que se ejecutaban los trabajos de unión de las dos avenidas. CÁRDENAS, Manuel´de, y CÁRDENAS, Gonzalo de: “Colegio del Sagrado Corazón en la calle de Ferraz (Madrid)”, en Revista Nacional de Atrquitectura. Año VIII, nº 74, febrero 1948; págs. 32-40. AA.VV.: Arquitectura de Madrid, tomo 2, Ensanches. Fundación COAM. Madrid, Artes Gráficas Palermo, S.L., 2003; pág. 281.
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Fig. 9- El Edificio Lope de Vega en la Gran Vía, también de los hermanos Otamendi, precedente inmediato en dimensiones y programa del cercano Edificio España. Fotografía: Gyenes. Cortijos y Rascacielos , nº 75-76, 1953; pág. 33.
En 1947, la Compañía Inmobiliaria Metropolitana de los hermanos Otamendi Machimbarrena se adjudicó en subasta el último solar de la Gran Vía, comprendido entre las calles de General Mitre y Ricardo de León 4 , para levantar sobre el mismo un inmenso conjunto de edificios con un aspecto unitario, pero que en realidad incluían diversos inmuebles con usos variados como el hotel Emperador, el teatro-cine Lope de Vega, oficinas, viviendas y una galería comercial conocida como “Los Sótanos” (fig. 9). Esta construcción sirvió de precedente y acicate a la planteada por la misma compañía en la plaza de España, donde propuso construir un edificio monumental con uso similar –excluido el cine-, que fue informado favorablemente por la Comisión de Fomento del Ayuntamiento, obteniendo la pertinente licencia de la Comisión Permanente el 14 de febrero de 1947 5 ; aunque no sin ciertas reticencias ante la magnitud especulativa de la propuesta, que obligaron al alcalde –conde de San Marta de Babio- a asegurar que el proyecto estaba “perfectamente encuadrado en las ordenanzas municipales”, sin contar con que la empresa promotora se hallaba “dispuesta a aceptar cuantas modificaciones“ le indicasen los técnicos de la corporación 6. Las obras del nuevo edificio –llamado “España” tanto en referencia al lugar en que se ubicaba como en agasajo a las aspiraciones “imperiales” del régimen franquista impuesto tras la Guerra Civil- se ejecutaron entre ese año y 1953, siguiendo un diseño de los arquitectos Julián y Joaquín Otamendi, con calculo estructural de su hermano el ingeniero José María. Simultáneamente se efectuó una gran corrección de rasante para facilitar el enlace con la calle de la Princesa, que obligó a efectuar un desmonte de más de 5 m de altura en el tramo comprendido entre la plaza y la calle del Duque de Osuna 7.
(^4) Hoja Oficial del Lunes. nº 409, 20 de enero de 1947. (^5) ABC. 15 de febrero de 1947; pág. 15. Y no sería la última promoción de los Otamendi en el lugar, pues en diciembre de 1953 obtuvieron en pública subasta los solares en la esquina de esta misma plaza con la calle de la Princesa donde levantarían la Torre de Madrid, superando en altura a su colosal precedente. Imperio. Año XVIII, nº 5.439, 4 de diciembre de 1953; pág. 1. 6 La Vanguardia. 8 de diciembre de 1953; pág. 7. ABC. 8 de marzo de 1947; pág. 14. El 22 de agosto de 1949, celebró sesión la Comisión Permanente municipal, en la que se dio cuenta de varias “comunicaciones de la Comisaría General para la Ordenación Urbana de Madrid y sus alrededores, relativas a la construcción del edificio España”. 7 ABC. 23 de agosto de 1949; pág. 14. ABC. 10 de agosto de 1947; pág. 5.
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3º Capítulo: MODELOS ARQUITECTÓNICOS PRECEDENTES Y COETÁNEOS
Obra monumental -que se pretendía espejo publicitario triunfalista del régimen de Franco-, el Edificio España fue en el momento de su construcción el rascacielos más alto de Europa occidental, y sólo tuvo contrapartida en las siete torres estalinistas de Moscú (figs. 10 y 11) y en la Universidad de Varsovia, que son esctrictamente coetáneas y cuya estética clasicista comparte; siguiendo una variante tipológica tardía del rascacielos que en cualquier caso deriva de modelos norteamericanos anteriores, que ya habían establecido el sistema de construcción escalonada en altura simétricamente combinada con el sistema de contrafuertes creando patios abiertos, presente en las representaciones volumétricas de Hugh Ferriss (fig. 12), e incluso la solución estética adoptada, ya discernible en antecedentes tan prestigiosos como el Municipal Building de los arquitectos McKim, Mead & White en Nueva York, que se adopta una planta en “U” creando un patio abierto (aunque en esta ocasión en la fachada principal), y cuya torre central de remate –tan influyente en edificios posteriores- desciende vagamente de la Giralda sevillana, que había sido replicada por sus autores en el antiguo Madison Square Garden neoyorquino (fig. 13-14).
Fig. 10- Arqtos.: Alexei Nikolaievitch Douchkine, y Boris Sergueevitch Mézentsév; Ing.: V. Abramov. Ministerio de Comunicaciones (actual Torre Lermontov) en Krasnyïé Vorota. Moscú, 1948.
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Además, no puede obviarse en el ejemplo español la influencia de la cercana torre de la Telefónica en la Gran Vía, que establece pautas para su volumetría escalonada y sucesivamente retranqueada (figs. 15 y 16), y que fue diseñada por el arquitecto español Ignacio de Cárdenas sobre trazas del estadounidense Louis S. Week, que también se aplicaron en la torre de la ITT en La Habana (fig. 17); aunque la decoración neoplateresca favorecida por el norteamericano para la sede cubana fue sustituida en el inmueble madrileño por un diseño neobarroco derivado de modelos churriguerescos o –mejor dicho- “ribereños” de raigambre madrileña, que también será seguido –aunque con menor acierto- por los hermanos Otamendi en su Edificio España (fig. 18).
Fig. 14- McKim, Mead & White: The Municipal Building, New York, 1908-
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Figs. 15 y 16- Edificio de la Telefónica en la Gran Vía; boceto original de Ignacio de Cárdenas y obra construida.
Fig. 17- Torre de la ITT en La Habana, con un escalonamiento similar al de su homóloga madrileña, y decoración neoplateresca.
Fig. 18- Detalle de la portada “neorribereña” del “Edificio España” 1950. (Servicio Histórico COAM, JOM P67 T03 22)
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Fig. 20- Alzado de la interesantísima fachada trasera del Edificio España, donde la retórica simétrica y monumental de la fachada principal se sustituye por una solución funcional y asimétrica de patios abiertos entre poderosos volúmenes verticales a modo de contrafuertes. Arquitecto: Julián Otamendi. (Servicio Histórico COAM, JOM_P67_T03_19)
Frente a la retórica monumentalista de los alzados (figs. 19 y 21), las plantas son absolutamente funcionales (figs. 23-28), y reflejan la experiencia obtenida por los Otamendi en otra obra cercana –igualmente extensa y compleja- realizada poco antes en la Gran Vía: el edificio “Los Sótanos”, que incluía viviendas, hotel, galería comercial, y hasta un teatro-cine bautizado como Lope de Vega, cuyas fachadas presentaban también parámetros estéticos semejantes, aunque lógicamente distintos por tratarse de un volumen continuo con altura constante , cuyos cuerpos edificados se van escalonando sucesivamente para adaptarse a la pendiente de la Gran Vía. Aunque la mayor singularidad del Edificio España viene provocada por los cinco profundos patios abiertos de su fachada trasera (figs. 20, 22, 26 y 27), que permitían dotar de iluminación natural y ventilación directa a todos los espacios interiores. Se da además la circunstancia singular de que, por las fechas de su realización en un periodo autárquico de carestía en el que escaseaba el hierro, toda la estructura debió realizarse en hormigón armado, convirtiéndose en una de las construcciones más altas del mundo ejecutadas con este material, pues incluso los rascacielos “stalinistas” de Moscú contaban con estructura de acero.
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Fig. 21- Alzado lateral hacia la calle de San Leonardo, junio de 1947. Arquitecto: Julián Otamendi. (Servicio Histórico COAM, JOM_P67_T03_20)
Fig. 23- Planta de sótano, 1949. Arquitecto: Julián Otamendi. (Servicio Histórico COAM, JOM_P67_T03_03)
Fig. 22- Sección vertical del edificio, publicada en la revista francesa Techniques des Travaux , 1955; pág. 339.
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Fig. 27- Planta general de pisos, cuerpo central y lateral, 12ª a 18ª, con detalles de variantes, 1949. Arquitecto: Julián Otamendi. (Servicio Histórico COAM, JOM_P67_T03_11)
Fig. 28- Planta 26ª, 1949. Arquitecto: Julián Otamendi. (Servicio Histórico COAM, JOM_P67_T03_17)
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La construcción de un coloso
Fig. 29- La estructura del edificio España al descubierto, en 1950. Se observa la autonomía entre los diferentes volúmenes, cuya ejecución avanza a diferente velocidad.
Fig. 30- El Edificio España en 1950, con el cartel anunciador de la empresa constructura Ramón Beamonte.