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Informe sobre la práctica de Ósmosis en el laboratorio
Tipo: Apuntes
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Experimentar mediante la observación en qué consiste el fenómeno de ósmosis.
El agua es una sustancia que entra y sale libremente de la célula a través de la membrana plasmática. La difusión de agua a través de la membrana selectivamente permeable se llama Ósmosis. Ciertos materiales, incluidas muchas membranas de sistemas biológicos y sustancias sintéticas, son semipermeables. Al entrar en contacto con una disolución, estos materiales permiten el paso de algunas moléculas a través de su red de poros diminutos, pero no de otras. Es común que moléculas pequeñas de disolventes como el agua sí puedan pasar y no moléculas o iones de soluto más grandes. En este proceso, llamado ósmosis, el movimiento neto del disolvente siempre es hacia la disolución que tiene la concentración más alta de soluto. En consecuencia, los niveles del líquido en las dos ramas se vuelven desiguales. En algún momento, la diferencia de presión causada por la diferencia en las alturas del líquido en las dos ramas se hace tan grande que deja de haber un flujo neto de disolvente. La presión necesaria para evitar la ósmosis es la presión osmótica, p, de la disolución. La presión osmótica obedece una ley cuya forma es similar a la ley del gas ideal: pV = nRT, donde V es el volumen de la disolución n es el número de moles de soluto, R es la constante del gas ideal y T es la temperatura en la escala Kelvin. A partir de esta ecuación, podemos escribir π = (n/V) RT = MRT donde M es la molaridad de la disolución. Si dos disoluciones con idéntica presión osmótica se separan con una membrana semipermeable, no habrá ósmosis. Se dice que las dos disoluciones son isotónicas. Si una disolución tiene menor presión osmótica, se le llama hipotónica, respecto a la disolución más concentrada. La disolución más concentrada es hipertónica respecto a la disolución diluida. La ósmosis desempeña un papel muy importante en los sistemas vivos. Por ejemplo, las membranas de los glóbulos rojos de la sangre son semipermeables. La colocación de un glóbulo rojo en una disolución que es hipertónica respecto a la disolución intracelular hace que salga agua de la célula. Si colocamos la célula en una disolución que es hipotónica respecto al fluido intracelular, penetrará agua en la célula. Esto causa la ruptura de la célula en un proceso llamado hemolisis. Las células biológicas transportan además de agua, otros materiales selectos a través de las membranas de las paredes. Esto permite la entrada de nutrimentos y hace posible la eliminación de materiales de desecho. En algunos casos, las sustancias deben transferirse de un área de baja concentración a una de alta concentración. Este movimiento se denomina transporte activo y no es espontáneo, por lo que requiere un gasto de energía por parte de la célula.
Mediante la experimentación y observación llegamos a comprender el fenómeno de Ósmosis, el cual consiste en la difusión de agua a través de la membrana selectivamente permeable, hasta llegar a su presión osmótica, que es la característica necesaria para detener el proceso osmótico. Este es un ejemplo de difusión simple, ya que no necesita de una proteína de transporte, el agua simplemente se mueve sola para equilibrar concentraciones. Concluimos que la ósmosis es muy importante para mantener el equilibrio hídrico y de electrones en el cuerpo. Las células al estar expuestas a distintas concentraciones de soluto, es decir, en soluciones hipotónicas, hipertónicas e isotónicas, realizaran constantemente procesos osmóticos que provocaran la turgencia y la plasmólisis de la célula.
Brown, T. (2004). Química la ciencia central (9na edición).México, México: Pearson education.