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insight una descripcion e informacion
Tipo: Monografías, Ensayos
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Capital Humano 36 Nº 243 • Mayo • 2010
Borja Baturone , director División de innovación del Grupo Altran, director general de la Agencia de Cer- tificación en innovación Española (ACIE) y colaborador del Club Excelencia en Gestión
La innovación está de moda. No es que nunca hayamos innovado, de hecho seguramente ésta sea la prin- cipal capacidad humana que separe al hombre de los animales. Pero has- ta hace bien poco, la innovación era algo que ocurría casi por accidente, gracias a que algún genio realizaba una conexión distinta a los demás, lo llevaba a la práctica y conseguía apor- tar nuevo valor en cualquier ámbito. Ya sea en el campo científico, social, industrial, artístico, empresarial, etc; casi siempre hemos dependido de personas especialmente dotadas que tenían una gran idea, y eran capaces de impulsarla hasta convertirla en una realidad que mejoraba sustancialmen- te el estado de las cosas.
Desde hace relativamente poco, se ha venido investigando en procesos concretos, sistemáticos y recurren- tes, que repliquen este proceso “por accidente” y “fuercen” a que ocurra cuando lo necesitamos, y no cuando surja la inspiración.
Ya no se trata solo de que “cuando llegue la inspiración, que me encuen- tre trabajando” como decía Picasso, sino que podemos trabajar para ge- nerar esa inspiración, entre la gente que necesitamos y en el momento en que lo necesitamos.
Desde Altran / Synectics llevamos más de 50 años investigando y aplicando procesos de creatividad e innovación en multitud de empresas, institucio- nes y organismos de todo el mundo, y hemos llegado a la conclusión de
que todo el mundo puede ser creativo e innovador. Como decía al principio, se trata de una habilidad intrínseca del ser humano, que sin embargo en mu- chos casos ha debido ser reprimida, básicamente por aversión al riesgo: si considero que tengo más que perder que de ganar, ¿por qué salirme de lo establecido?
Hoy en día no hay dudas: en un mun- do que cambia cada vez más rápido, quedarse quieto significa ir hacia atrás. Michael Porter ha dicho: “La innovación es el punto clave en la prosperidad”.
En uno de los últimos estudios realiza- dos por Boston Consulting Group, el 87 por ciento de los directivos entre- vistados han dicho que el crecimiento orgánico a través de la innovación se ha convertido en esencial para el éxi- to en todos sus sectores de actividad. En un estudio que realizamos desde Altran Synectics entre 700 directivos de todo el mundo, el 80 por cien- to asegura que la innovación es la principal palanca del crecimiento y la rentabilidad.
Sin embargo, no debe de ser tarea fá- cil porque cuando se pregunta a estos mismos encuestados, si consideran a sus empresas buenas en innovación, solo el 4 por ciento responde que sí. Además, en otro estudio realizado por Dolbin Group se destaca que el ratio de éxito de cualquier iniciativa de innovación en todos los sectores estudiados se encuentra por debajo del 5 por ciento...
Algunos si consiguen generar inno- vación de manera recurrente, y para ellos los resultados son espectaculares en cuanto al cumplimiento de sus ob- jetivos estratégicos, o más aún, de la misión a la que dedican su existencia. Existen casos paradigmáticos (Apple, Google, Toyota. 3M), que el mercado identifica claramente, y esto redunda en una valoración (económica en el caso de empresas con ánimo de lucro) muy por encima del resto, y una destacada capacidad de atracción del talento.
Al parecer, no depende tanto de la cantidad de recursos (monetarios, de tiempo y humanos) que dediquemos a la innovación: no existe prácticamente correlación entre las cantidades inver- tidas y los resultados.
El éxito depende mucho más de “có- mo” lo hacemos que de “cuánto” metemos en el proceso. Las compa- ñías se están dando cuenta de esto, tal y como lo demuestran los últimos estudios realizados en 2009: las in- versiones cuantitativas en innova- ción están disminuyendo respecto a los últimos años y, sin embargo, se está aplicando como un proceso cor- porativo en cada vez mayor número de áreas, y de forma cada vez más recurrente, aumentando la eficiencia de la innovación.
A propósito del éxito, ¿cómo sabemos si tenemos éxito en nuestros procesos de innovación? Existen dos métricas clave que se están imponiendo sobre todas las demás: Satisfacción de los clientes / Crecimiento de ingresos.
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En una organización con ánimo de lu- cro, si la innovación al final no ayuda a tener clientes más satisfechos que antes, y/o a mejorar nuestros ingresos, debería considerarse mero ejercicio creativo, pero no innovación (defini- da como la aplicación de novedad con aportación de valor).
De entre estos dos factores de medi- da de éxito, considero que el segundo está fuertemente relacionado con el primero, al menos en el largo plazo.
Por eso entendemos que tener muy presente la satisfacción del cliente des- de el principio de cualquier iniciativa de innovación, es un elemento básico.
Los cLientes como fuente de innovación
Mucho se ha escrito sobre si los clien- tes están capacitados para decirnos la siguiente innovación que necesitan. Y existen numerosos ejemplos de que esto puede no ser así.
En los años 90, se realizó un estudio en Reino Unido con usuarios finales de telefonía móvil, para testar si el servi- cio de mandar mensajes de texto (sms) podía satisfacerles alguna necesidad. El resultado del estudio arrojó un re- sultado que más de una década des- pués nos puede resultar sorprendente: “no”. Los clientes expresaron mayori- tariamente que un teléfono debía servir para comunicar mediante la voz, que para escribir había otros medios con cada vez mayor uso (era el comienzo del correo electrónico, por ejemplo).
Es famosa la frase de Henry Ford que decía algo así como: “si hubiera preguntado a la gente qué es lo que querían, me hubieran dicho: caballos más veloces”… Y él les dio el Ford T, el primer automóvil producido en ca- dena destinado a un mercado masivo a un precio relativamente asequible.
Una de las causas de que esto ocurra es que suele existir una confusión en- tre la función y la solución: los caballos son una posible solución a la función
del transporte, pero segu- ramente existan otras solu- ciones distintas. Cuando se les pregunta a los clientes, normalmente éstos contes- tan dentro de los parámetros que conocen, entre las solu- ciones que ya conocen. Existen algunas excepciones, como son los llamados “lead users”, que seguramente nos puedan dar pistas sobre soluciones distintas a una función que necesitan, y utilizan. Ya existen for- mas de incorporar estos “lead users” en nuestros procesos de innovación, como nos indica el pro- fesor Eric Von Hippel del Massachusetts Institute of Technology (MIT, Boston).
Más que preguntar directamente a los clientes, lo que se ha revelado como realmente importante es interpretar los mensajes de nuestros clientes, pa- ra tratar de descubrir sus necesidades profundas no cubiertas, y que éstas ne- cesidades sean el principal “driver” de nuestros esfuerzos de innovación. De esta manera, innovaremos realmente para aportar valor a nuestros clien- tes o usuarios, y nos aseguraremos el cumplimiento de las principales medi- das del éxito de nuestra innovación: la satisfacción de nuestros clientes, y a la larga el crecimiento de los ingresos.
Estas necesidades profundas de nues- tros clientes o usuarios, necesidades no cubiertas porque normalmente es- tán en el subconsciente y, por tanto, no se recogen mediante estudios de mercado clásicos, son lo que llama- mos “insights”.
¿Qué es reaLmente un insight y como Lo podemos usar para innovar?
“Insight” es otra palabreja muy de moda últimamente en ámbitos de Marketing e investigación y que, sin embargo, desde Altran / Synec- tics llevamos utilizando más de 20
años. Hoy en día la palabra “insight” se usa para describir una gran canti- dad de cosas distintas, desde partes de datos de estudios de mercado a presentimientos sobre los comporta- mientos de los consumidores.
Los insights son los grandes saltos de pensamiento que han conducido a al- gunos de los mayores descubrimien- tos en nuestra comprensión del uni- verso. El descubrimiento de Darwin de la teoría de la evolución, la teoría de la relatividad de Einstein, el descubri- miento de la asepsia, etc; son todos ejemplos de descubrimientos basados en insights. De nuevo, genios innova- dores, que han seguido un proceso, que ahora podemos replicar y utilizar cuando lo necesitamos.
En el sentido más amplio, se trata de un momento“¡Aha!”, un descubri- miento de las motivaciones humanas con implicaciones profundas. Esta ex- periencia interna del “Aha” es crítica para definir un insight frente a otros tipos de resolución de problemas, de acuerdo con los investigadores lideres en el área.
Insight es un tipo de resolución de problema que:
© Wolfgang Kraus
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por Qué es una gran oportunidad
La información y el análisis proporcionan de forma continua al negocio descubrimientos sobre como ser más eficientes y explotar nuevas oportunidades. El problema es que los análisis convencionales e in- cluso avanzados se han convertido en competencias habituales en el mundo del negocio y no están produciendo ya la suficiente ventaja competitiva.
Un problema mas fundamental es que estos análisis convencionales solo funcionan en marcos del mundo tal y como lo conocemos, y esto disminuye drásticamente nuestras posibilidades de innovación.
El insight es una aproximación dife- rente, requiere un pensamiento dife- rente, herramientas diferentes y pue- de llevar a una completa reevaluación de la forma en que vemos nuestros mercados. Es crítico para romper viejos paradigmas, encontrar formas creativas de explotar oportunidades, y desarrollar nuevas soluciones.
cómo conseguirLos
Hay muchas rutas hacia un insight, la mas básica puede ser tomarse un baño y tener de repente una chispa de inspiración, como le pasó a Arquí- medes. Los insights llegan cuando se conecta nueva información con vieja, nueva con nueva o reestructuramos nuestro pensamiento. En cualquier caso hay un proceso debajo de esto,
lo que significa que podemos acelerar nuestras oportunidades de tenerlos.
Los pasos básicos son los siguientes:
nes metafóricas. La investiga- ción no convencional funciona mejor. Es importante observar directa y personalmente a la gente, trabajar con usuarios y clientes independientemente del puesto que tengamos, observar a la gente, vivir sus vidas… Hay que es- cucharlos discutir, ir a sus casas y observarlos. Todos estos inputs directos son irremplazables, si quere- mos realizar conexiones nuevas y a la vez funda- das en la realidad. Si con- seguimos describir nuestros aprendizajes con metáforas, habremos captado la esencia de las cosas.
Una vez descubiertos estos insights, cada uno de ellos se convierte en “plataformas de invención”, sobre las cuales podremos abrir procesos crea- tivos que busquen nuevas formas de satisfacer estas necesidades. Estas for- mas pueden significar nuevas tecno- logías, procesos, productos, servicios, maneras de comunicar, etc. Pero lo más importante de todo es que están dirigidas a personas concretas, que nos hemos preocupado de conocer en profundidad.
De esta forma, tendremos las máxi- mas probabilidades de éxito en nues- tros esfuerzos de innovación. Si no innovamos para las personas, segu- ramente no estaremos innovando.