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Asignatura: Fisiologia I, Profesor: Lola castaño linares, Carrera: Psicologia, Universidad: UV
Tipo: Apuntes
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INSOMNIO
También puede ser resultado de la epilepsia, de la enfermedad de Parkinson, tumores cerebrales, depresión, ansiedad u otros trastornos neurológicos o psiquiátricos.
La falta de horarios regulares para acostarse o levantarse y los frecuentes cambios de hábitos, alteran el ciclo normal de sueño-vigilia, dando lugar a una escasa propensión al sueño nocturno y a una tendencia a la somnolencia diurna. El abuso de sustancias excitantes como café, té, refrescos con cola y fármacos estimulantes del sistema nervioso central, contribuyen también a la aparición de insomnio. El alcohol puede facilitar el inicio del sueño, pero posteriormente lo fragmenta.
En general, las personas tienden a asociar el dormitorio y los ritos preliminares al acostarse (colocarse el pijama, lavarse los dientes, etcétera) con el sueño. El insomnio psicofisiológico consiste en una reacción inversa, en la que se desarrolla una progresiva asociación de la habitación y la cama con la vigilia. Este trastorno es frecuentemente situacional, relacionado con un evento estresante determinado.
Las alteración del ciclo sueño-vigilia con respecto a los periodos día/noche, provoca que el sujeto no pueda dormir cuando lo desea, dando lugar a la aparición de periodos de sueño o vigilia a horas inapropiadas, con la queja consiguiente de insomnio o somnolencia diurna.
Algunos niños sufren insomnio porque tienen intolerancia a la leche y sus padres, que no lo saben, les dan leche antes de irse a acostar. Hay personas que sufren insomnio debido a que por ejemplo, tienen pavor a irse a dormir porque odian correr nada más levantarse por la mañana. Esta persona cambio su hora de correr a primera hora de la tarde y no volvió a tener problemas de sueño.
Otra causa de insomnio es el uso de tranquilizantes como píldora para dormir. La mayoría de las píldoras para dormir actúan, en parte, bloqueando la actividad de la norepinefrina, histamina y otros neurotransmisores que incrementan la alerta. Aunque los tranquilizantes pueden ayudar a una persona a dormirse, tomar estas drogas de vez en cuando, puede causar dependencia de las mismas. Sin las píldoras la persona entra en un estado de abstinencia que le impide dormir y puede reaccionar tomando de nuevo las píldoras para dormir, generando un ciclo del que es difícil escapar. Un problema similar surge cuando la gente se refugia en el alcohol para intentar dormir. Algunos tranquilizantes son de acción inmediata; otros son de acción retardada. Ambos tipos tienen problemas. Un tranquilizante de acción retardada puede seguir haciendo efecto a la mañana siguiente, dejando a la persona somnolienta durante el día. Un tranquilizante de acción inmediata puede desaparecer durante la noche, haciendo que la persona se despierte demasiado pronto. Resumiendo, el uso frecuente de tranquilizantes como píldoras para dormir pueden aliviar un problema y conducir a otro. Por lo tanto, antes de elegir un método para combatir el insomnio, hay que intentar identificar las razones de sus problemas de sueño.
Según sus causas existen, el insomnio extrínseco y el insomnio intrínseco. El insomnio extrínseco es causado por factores externos (alteraciones en la higiene del sueño, consumo de ciertas sustancias como cafeína o alcohol, situaciones de estrés). El insomnio intrínseco es causado por factores internos (insomnio psicofisiológico, insomnio primario, apneas obstructivas del sueño, síndrome de las piernas inquietas y alteraciones cronobiológicas).
En función de su severidad, se distingue entre el insomnio leve o ligero, con el que existe un mínimo deterioro de la calidad de vida; el moderado, que se da cada noche y en el que empiezan a surgir ciertos signos del deterioro de la calidad de vida con síntomas como irritabilidad, ansiedad, fatiga, y el severo o grave, en el que los síntomas se sufren con mayor intensidad y por tanto la calidad de vida se ve algo más afectada.
Según los horarios es conveniente distinguir tres tipos de insomnio: insomnio temprano, insomnio de mantenimiento e insomnio de terminación. Las personas con insomnio temprano tienen problemas para dormirse. Las que tienen insomnio de mantenimiento se despiertan frecuentemente durante la noche. Las que tienen insomnio de terminación se despiertan demasiado pronto y no pueden volverse a dormir. Es posible tener más de un tipo de insomnio.
Ciertos casos de insomnio están relacionados con anormalidades de los ritmos biológicos. Habitualmente, la gente se duerme mientras su temperatura disminuye y se despierta cuando aumenta. El ritmo de la temperatura corporal de algunas personas está desfasado con retraso. Si tratan de dormirse en las horas normales, la temperatura de su cuerpo es más alta de lo normal para dormir. Estas personas tienen posibilidades de sufrir insomnio temprano. El ritmo de la temperatura corporal de otras personas está desfasado en adelanto. Es posible que sufran insomnio de terminación. Las fluctuaciones irregulares de los ritmos circadianos pueden causar insomnio de mantenimiento.
El sueño REM se produce principalmente durante la fase de aumento de la temperatura corporal. En la mayoría de las personas, esta fase se produce en la segunda mitad del sueño nocturno. Las personas que tienen insomnio de terminación o cualquiera que se duerma después del que el ciclo de la temperatura haya alcanzado su mínimo, el sueño REM puede empezar muy poco después de que se hayan dormido. Puesto que la depresión se asocia a menudo con el insomnio de terminación, la mayoría de las personas con depresión entraron en el sueño REM más temprano durante la noche de lo que lo hacen las personas normales.
Según su duración, se puede distinguir entre el insomnio transitorio o agudo, el insomnio a corto plazo o subagudo y el insomnio a largo plazo o crónico. El insomnio transitorio tiene una duración de varios días. Puede deberse a un cambio de las condiciones ambientales del sueño, estrés situacional, enfermedad médica aguda, cambio de turno de trabajo, jet lag, consumo de cafeína, alcohol, nicotina, drogas. El insomnio de corta duración tiene una duración de menos de tres semanas. Puede darse en situaciones de estrés o de transformación de las condiciones de vida como hospitalización, trastorno emocional, dolor, vivir en altitud, matrimonio, divorcio,
del sueño (evitar dormir durante el día, comer en horarios regulares, no realizar actividades excitantes en las últimas horas del día, etc); y las terapias conductuales como por ejemplo, la terapia de control de estímulos busca reasociar la cama con un inicio rápido del sueño, la terapia de relajación muscular progresiva intenta que el paciente alcance una relajación mental mediante una profunda relajación física y la psicoterapia cognitivo-conductual que intenta controlar los pensamientos negativos y la ansiedad que surge al acostarse.
El tratamiento farmacológico del insomnio debe estar orientado a corregir la causa fundamental (fármacos contra la ansiedad, antidepresivos o analgésicos) del mismo. Los hipnóticos no benzodiacepínicos son usados para insomnios de conciliación del sueño (zolpiden, zopiclona, zaleplón); son fármacos no muy fuertes, bien tolerados, y que producen pocos efectos secundarios. Las benzodiacepinas se eligen de acuerdo al tipo de insomnio y a la vida media del fármaco: se usan BZD de rápida eliminación en casos de insomnio transitorio; y de acción corta, en los de insomnio de corta duración. En casos de insomnio de larga duración o crónico se utiliza BZD + terapia cognitivo- conductual y, con frecuencia, se añaden antidepresivos con efecto sedante (trazodona, amitriptilina, mirtazapina, mianserina, maprotilina). Los neurolépticos con efecto sedante son utilizados en casos de insomnio resistente (levomepromacina, haloperidol, quetiapina, clozapina y clotiapina).
En muchos casos, el progreso científico depende de hacer distinciones útiles. Los químicos dividen el mundo en distintos elementos, los biólogos dividen la vida en distintas especies y los médicos distinguen una enfermedad de otra. De igual forma, los psicólogos intentan reconocer las distinciones más naturales o útiles entre tipos de comportamiento o experiencia. El descubrimiento de distintas etapas del sueño fue una referencia importante en la psicología porque los investigadores descubrieron una distinción previamente no conocida importante en el ámbito psicológico y biológico. También verificaron que las medidas externas pueden identificar experiencias internas. Actualmente damos por sentado que un registro eléctrico o magnético del cerebro nos puede decir algo sobre las experiencias de una persona, pero es importante pararse a pensar que en su día fue un descubrimiento sorprendente.
Algunas de de las recomendaciones que se han ido recogiendo para afrontar el problema del insomnio son: estar informado sobre el problema y su tratamiento, detectar los primeros síntomas de aviso y dirigirse al profesional de referencia, construir una relación de confianza con el equipo de profesionales implicados en el tratamiento, para que se pueda recibir la ayuda necesaria, participar con el médico en las decisiones para encontrar el tratamiento óptimo para cada caso, mantener el tratamiento médico prescrito y combinar éste con las terapias indicadas por el especialista.
Con respecto al futuro, este es esperanzador. Cuanta más información se tenga sobre las causas del insomnio, y a medida que se desarrollen tratamientos más eficaces, mejor
atención podrá ofrecerse a las personas que padecen este trastorno. Aunque el misterio de la esquizofrenia no se ha resuelto todavía, está claro que se están haciendo progresos. El futuro por tanto parece excitante en esta área de investigación.
James W. Kalat. Psicología biológica. Octava edición. Madrid: Thomson Editores Spain, 2004. 507 páginas. ISBN: 0-534-58816-6.
Escobar, Franklin; Echeverry, Jorge; Lorenzana, Pablo. Evaluación clínica del insomnio. Rev. Fac. Med. (Bogotá), 2001.
Charles M. Morin, Eduard Estivill Sancho. Insomnio: asistencia y tratamiento psicológico. España: Ariel, 1998. ISBN: 84-344-0875-
Ruiz, Cristina. Revisión de los diversos métodos de evaluación del trastorno de insomnio. Murcia: Universidad de Murcia, Servicio de Publicaciones, 2007. Vol. 23, N
Eduard Estivill Sancho, N. Roure, J. Albares, C. Martínez, M. Pascual. Tratamiento farmacológico del insomnio: ventajas e inconvenientes. Como sustituir la medicación hipnótica. Vigilia Sueños, ISSN: 1132-9572, Vol. 18, Nº Extra 1 (Extraordinario), 2006, págs. 2-