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Asignatura: introducción ó traballo social, Profesor: Carmen Verde Diego, Carrera: Trabajo Social, Universidad: UVIGO
Tipo: Apuntes
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El Trabajo social surge en el siglo XX. Aparece en un contexto histórico-social específico que posibilitó la profesionalización de determinadas “ocupaciones sociales” destinadas a la “ayuda al necesitado” en un marco socio-político específico que llevaba tiempo forjándose.
El hecho de que no existiera un hacer profesionalizado para intervenir en situaciones de carencia en épocas anteriores al nacimiento de la profesión, o no se tuviese estructurado un sistema organizado de protección social , no quiere decir que no existan otras modalidades de “ayuda” para sostener a los menos favorecidos ya desde la más remota antigüedad.
La primera ayuda a los desvalidos, enfermos y necesitados es asumida por la tribu o clan por razones de parentesco o vecindad , que establecía lazos de unión entre la tribu, clan o linaje.
La ayuda a los extraños se produce un poco más tarde por razones religiosas.
Código de Hammurabi (Hammurabi, 1792-1750 a.C.) en el que aparece el primer sistema codificado de mandatos para la protección de los desamparados, en un marco normativo de protección de la sociedad.
En el antiguo Egipto encontramos escritos funerarios como las “Enseñanzas del príncipe místico Hordjedef y su hijo” (inscripción de Neferseshemre) donde se establecían obligaciones con el prójimo en la vida terrenal esperando agradar a los dioses en la otra vida.
En la India , los preceptos védicos, base del Hinduismo, integraban en sus preceptos la ayuda mutua como exigencia para llevar a cabo una vida buena. En la Antigua China estas exigencias de ayuda al prójimo se encuentran en el
confucionismo (Confucio, 551-478 a.C.). El confucionismo es una doctrina de la búsqueda de la armonía universal sustentada en la:
“ no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti ”
El pueblo hebreo adoptó la asistencia al prójimo como una obligación de carácter oficial, la ley hebraica prescribía la obligación de limosna para los pobres y diferentes modos de redistribución de la riqueza de la tierra.
El pueblo islámico , también establece la limosna para los pobres. Existía una limosna “legal” destinada a purificar los bienes de este mundo y que perdió su carácter caritativo con el paso del tiempo transformándose en un impuesto. Existía además una limosna “voluntaria” –tal y como refleja el Corán- para pobres, esclavos y voluntarios de la guerra.
Grecia también tenía sistema de asistencia para cubrir las necesidades sociales tras la guerra del Peloponeso , se prestaba ayuda a los mutilados de guerra y más tarde esta asistencia se extendió a los inválidos para el trabajo y los
médica.
Roma tenía control sobre los suministros y precios del trigo. Se distribuía gratuitamente una ración mensual de trigo entre el pueblo (annona) y a veces se extendía a otros elementos y dinero (congiaria) para personas necesitadas.
Los collegia, o gremios profesionales , contribuían regularmente al sostenimiento de las viudas y huérfanos y facilitaban préstamos a los necesitados.
A finales del siglo I d.C. se fundó la institución benéfica pública de los alimenta pública de Trajano (98-117 d.C.) que entregaba fondos a la educación de los menores.
La caída del Imperio Romano en el siglo V d.C. inaugura para occidente la Edad Media. La Iglesia llega a la E.M. en occidente muy rica.
La religión cristiana va a definir gran parte de las prácticas de ayuda, va a organizar, gestionar y fundamentar el auxilio al pobre, al menesteroso, a la viuda, al huérfano, al afligido. A todos ellos se van a dirigir medidas asistenciales basadas en los conceptos de amor al prójimo, la misericordia y la caridad.
La caridad se expresa básicamente a través de la limosna para el pobre.
La pobreza se asume como una vía de solución, como un instrumento de rehabilitación de los hombres ante los ojos de Dios. El pobre tenía un lugar asignado en la sociedad y cumplía una importante función social ya que de su existencia dependía la posibilidad de realización de buenas y caritativas obras. Los ricos por su parte lograban el cielo siendo caritativos con los pobres.
La limosna se convierte en un fenómeno colectivo.
Era practicada en todos los monasterios, especialmente en ciertas solemnidades como el Jueves Santo. También los soberanos, con ocasión de sus viajes o en fechas señaladas practicaban la caridad a través de la limosna.
La visión de la pobreza como un valor espiritual no limitó la gran fortuna y el inmenso poder político de la Iglesia. Por el contrario, investigaciones en los últimos años sobre las instituciones de caridad en la Edad Media desveló las notables dimensiones económicas que adquirió la práctica de la limosna.
La Iglesia poseía una poderosa estructura feudal a través de los obispados, monasterios e abadías, feudos importantes con sus tierras y sus vasallos.
En la Europa del siglo X se producen transformaciones que potencian los monasterios de tal manera que cada uno de ellos va a tener un “hospital” con múltiples funciones: hospedaje para viajeros y peregrinos, asilo para pobres y hospital para enfermos.
apoyo público.
Con todo, la limosna no fue la única forma de “ayuda a los necesitados” en esa época: el apoyo mutuo prestado por las corporaciones entre sus miembros ( gremios ) y la ayuda pública prestada por las órdenes religiosas a través de sus hospitales (con dinero sobre todo del señor feudal de la comarca) permanecieron como modos paralelos de amparo a los más desfavorecidos.
Tipos de ayuda en el medievo Quien presta esas ayudas Limosna las clases pudientes apoyo mutuo los gremios ayuda pública las ordenes religiosas
Las comunidades de artesanos constituyeron gremios y a través del pago de cuotas en sus cofradías tenían fondos para el socorro de sus miembros en caso de enfermedad, pobreza extrema o muerte.
Al hambre había que añadir ahora la temible peste negra , que comenzó a asolar Europa desde 1348, provocando la muerte de un tercio o un cuarto de su población. Este brote entraría desde Asia en Génova y Sicilia en 1347, y en el año siguiente ya se había extendido por Italia, el sur de Francia, Mallorca y el noroeste de la península ibérica. En la península la vía de entrada era difícil de controlar: era el Camino de Santiago; así, en un año ya se había extendido por Galicia, Asturias y Portugal.
Efectos de la peste:
población, que afectó de inmediato a la:
supuso,
de las relaciones feudales entre señores y campesinos, y una explotación extrema de éstos, y el incremento generalizado de la pobreza
incremento del desinterés y apatía por la vida, mientras que los representantes de la Iglesia seguían con su degradación moral, y unos cuantos adoptaron una visión apocalíptica de la realidad.
Como no sabían lo que ocurría, pensaban que la peste se producía por una venganza divina, por relajar las costumbres. Se adoptaron varias respuestas:
Santiago.
El fenómeno más peculiar que aparece en la época son los flagelantes : orden que para implorar el perdón divino recorrían los caminos inflingiéndose castigos corporales. Creían que al sangrar paraban la ira divina y obtenían el
perdón. Esta orden lo que creó fueron infecciones extremas y una histeria colectiva, por lo que el papa Clemente VI acabó prohibiéndolas.
Otra importante explicación de por qué se produce la peste (fantástica, pero que la gente creyó) fue que los judíos tenían el agua envenenada para provocar la enfermedad. Esto provocó un odio visceral hacia los judíos, y a veces esto se expandió a otras comunidades no cristianas. Esto provocará que se comience a perseguir a los judíos por primera vez en la historia de España.
Pedro I (1351) ordenó “que ninguna mujer cristiana habite con judío o con judía, ni con moro ni con mora… ni le críe a su hijo o a su hija… y que tengan barrios y calles específicas y apartados en las que moren” (primera cita en la legislación española que establece el segregacionismo en la población según la religión).
En el Concilio de Letrán (1225) se obligó a los judíos a vivir en guetos, se les obligaba a utilizar distintivos para identificarlos. Este antisemitismo en España se incrementó con la peste y se concretó en ataques habituales a los judíos (por ejemplo las matanzas masivas de judíos en Barcelona en el año 1391).
La peste no remitirá hasta bien entrado el siglo XIV con frecuentes brotes (1361, 1373, 1380); es cada vez una expansión mayor. Su efecto fue devastador y provocó grandes tensiones sociales.
La primera gran tensión social estaba reflejada en la escasez de mano de obra suscitada por la epidemia, que conllevó un recrudecimiento de las relaciones feudales de explotación y el campesinado se vio abocado a la más terrible de las miserias. Se incrementó muchísimo el número de pobres.
En Inglaterra en 1349, aparece la primera ley acerca de los pobres , promulgada por el rey Eduardo III ( status of labores), que obligaba a todos los desocupados a trabajar en sus parroquias y se prohibía darles limosna. Incumplir estas normas se castigaba con penas corporales e incluso con la muerte.
La explotación, la reducción de los salarios reales, el incremento de los impuestos y el pauperismo forzaron los primeros levantamientos campesinos en Francia (1358), Inglaterra (1381), Italia (1377), Cataluña… y finalmente en la práctica totalidad de los territorios europeos.
El Renacimiento (s. XV y XVI)
La nobleza y el clero siguen siendo clases privilegiadas que aún disfrutan de las prerrogativas del feudalismo medieval. Entretanto los campesinos y artesanos ganaban a duras penas el alimento diario, careciendo, casi por completo, de derechos. Los nuevos burgueses eran cada vez más numerosos, ricos e influyentes y procuraban incrementar sus espacios de poder frente a la nobleza y los estamentos eclesiásticos.
Las diferencias sociales ya existentes en el pasado adquirieron proporciones desmesuradas.
Los inicios del pensamiento estadístico en Europa dan cuenta del cómputo de pobres y del interés de las autoridades locales por tenerlas “identificadas”.
El origen del pauperismo está ligado a las transformaciones de las estructuras agrarias, las crisis alimentarias y la peste, pero se manifestó de forma más dramática en las ciudades, donde la pobreza se convirtió en un importante “ elemento disfuncional” de las urbes.
Apremiaba reorganizar la asistencia social, los objetivos de esta reforma fueron hacerle frente a la pobreza masiva “exterior” reforzado los mecanismos asistenciales interiores.
Había que afrontar problemas pasados: el miedo a las aglomeraciones de pobres en las ciudades y el grave problema de la propagación de epidemias que se tenía que frenar con ciertas medidas de higiene pública. La reforma de la asistencia medieval se concreta en la disposición de normas y medidas, de carácter centralizador por parte de algunos monarcas, para afrontar la miseria.
Las medidas adoptadas fueron:
las ordenes mendicantes
desocupados pobres, sobre todo en obras públicas
parroquias, para financiar la asistencia
pobreza
Este es un periodo lleno de controversias ideológicas y doctrinas sobre la asistencia a los pobres. Existía un clima intelectual favorable a la toma de conciencia del problema de la pobreza.
El humanismo renacentista , inmerso en una concepción desacralizada del mundo, proclama una esperanza utópica en el progreso y una firme convicción de que los pobres también tienen derechos en la tierra.
Estos debates están fuertemente incluidos por los nuevos conceptos de trabajo y de riqueza definidos a partir de la ética protestante.
El trabajo productivo, dirá Lutero (1483-1547) dignifica al hombre y es despreciable la forma de vida basada en la caridad y la limosna. Desde esta nueva cosmovisión religiosa, el pobre pierde la función social que le atribuía la ética cristiana medieval.
Se generaliza el rechazo a los desocupados considerados vagos, obligándoles a trabajar.
Después de la reforma protestante , y con buena parte de la confiscación de bienes de la iglesia católica, la ayuda prestada a los necesitados, a través de los monasterios y hospitales, empieza a menguar.
El catolicismo inicia un periodo de decadencia político-económica y la beneficencia medieval da paso a nuevas formas de asistencia social, con las que coexistirá.
En este contexto es donde van a tener cabida los antecedentes próximos del trabajo social.
Además de intentar explicar el origen de la miseria, J. L. Vives formuló una manera en que el estado tenía que ocuparse de las necesidades, el socorro a los pobres tenía que ser una función de las autoridades reguladas por el derecho administrativo, ampliando las funciones antes asignadas sólo a las ordenes religiosas.
Aconsejó que las colectas fueran adecuadamente organizadas unificando los fondos recogidos, así como la dirección y el reparto de éstos para redistribuir la riqueza.
Recomendó la asistencia domiciliaria y un cierto control e investigación de los pobres; éstos tenían que ser clasificados para conocer sus verdaderas necesidades de modo que pudieran establecerse exactamente los medios oportunos para socorrerlos.
De esta forma se podrían identificar a los auténticos pobres y distinguirlos de los viciosos y dilapidadores a los cuales se les deberías imponer corrección.
Vives también es muy importante para otras sociedades, primero porque comienza a organizar el socorro a los pobres y, segundo, porque nos va a ofrecer en su libro algo innovador: una metodología de la acción. Nadie antes había hecho eso. Por último, es el primero en plantear la solución del problema.
Propugna, como metodología de la acción , dividir la ciudad en barrios parroquiales, asignándole a cada uno dos “senadores” y un secretario para que se informe de la vida y hábitos de todas las familias indigentes con el objeto de proporcionarles ayuda por medio del empleo, la preparación de vocaciones u otras medidas diferentes a la limosna material.
Plantea que la mejor forma de acción contra la pobreza sería un programa basado en la moral del trabajo (no en la limosna material) ya que todos los indigentes tienen una obligación de trabajar y es necesario obligarlos al trabajo.
Si no se les obligase, la sociedad correría peligro, ya que los menesterosos roban y cometen pillajes, provocando guerras y desórdenes sociales.
A los parados había que colocarlos en las obras públicas.
J. L. Vives insiste también en la necesidad de educación y formación profesional de los niños, ya que considera que una buena instrucción es el mejor instrumento de erradicación de la pobreza.
Según Natalio Kisnerman. J. L. Vives asentó las bases de la asistencia social en los siguientes principios:
La influencia de la doctrina de Vives fue extraordinaria en su tiempo. Seguidores y detractores de sus teorías prolongaron debates sobre el modo de tratar la pobreza, y el impacto de sus ideas se concretó en numerosa legislación: un edicto de 1526 en Brujas puso en marcha su proyecto y las leyes sobre la mendicidad de Carlos I y Felipe II tienen evidente relación con las ideas de Vives.
En lo que respecta a la historia de la acción social, la obra de Vives representa un claro precedente de:
educación de los menores y del trabajo.
Vives
Por 1ª vez plantea las causas de la miseria Introduce por primera vez una metodología Plantea como solucionar el problema.
los sacerdotes de la misión en 1625 , también llamadas lazaristas , por tenerse instalado en 1632 en el priorato de Saint-Lazare, o padres paúles.
Vicente de Paúl sugirió a partir de ese momento la necesidad de organizar la caridad y con el objeto de prestar una ayuda más eficaz a todos los necesitados y para conseguirlo convocó una “juntanza” de señoras , así que propuso que se encargasen dentro de sus parroquias de atender a los necesitados.
Esta experiencia, bajo la autoridad de María Luisa de Marillac, llevó a la creación en 1633 de l as pobres aldeanas servidoras de los pobres que acabaron por conocerse como las hijas de la caridad de gran popularidad en la época.
Vicente de Paúl consiguió organizar otras sociedades de caridad y emprender nuevas reformas de instituciones católicas. En 1634 organiza la compañía de damas de los pobres y en 1637 el seminario de la misión.
Fundó l as damas de la caridad para emprender la reforma del hospital de París. Una asociación que puede considerarse pionera del voluntariado social actual. Con las damas de la caridad en 1638 también llevó adelante la obra de los niños expósitos.
En 1653 organizó un asilo para viejos y años más tarde un hospicio general para acoger a todos los pobres de París. Continuó con la organización de hospitales para peregrinos, para huérfanos de artesanos pobres y para menores abandonados.
Además de por la fundación de sociedades de caridad, a través de su correspondencia y de su texto Instrucciones Vicente de Paúl propició un cambio significativo en su época en el tratamiento de la pobreza.
Frente a la tendencia de la época de encerrar a los pobres y a los enfermos en emplazamientos especiales, aislándolos de la sociedad, Vicente de Paúl recomendó acercarse al necesitado con humildad y alegría y servirlo en su casa y en su entorno familiar. Proponía el socorro directo al enfermo en su domicilio junto a su familia, la relación amistosa y la ayuda no sólo material, sino también espiritual.
Sustituyó el desprecio con el cual se miraba a los pobres por el respecto con el que había que tratarlos, y sobre todo intentó estudiar las causas de la indigencia ya que, decía él, mientras no desaparecieran no se eliminarían sus efectos.
Fomentó la acción benefactora en ciudades y aldeas, distribuyendo alimentos y medicinas, y promoviendo una auténtica misión pedagógica para la erradicación o, por lo menos, la disminución de la pobreza.
Vicente de Paúl instruía y ofrecía recomendaciones metodológicas a las damas de la caridad.
También usaba como argumentos para dotar de sentido a su labor: el temor a Dios y el miedo ante la posibilidad de cambios sociales.
Además de un importante reformador de las obras de caridad de la iglesia católica es considerado además un precursor “profesional” del trabajo.
El debate sobre la pobreza en España se personificó en la controversia entre los teólogos Domingo de Soto y Fray Juan de Robles , también llamado Juan de Medina.
Domingo de Soto (1494-1570) , dominico, teólogo y gran jurista a la orden de Carlos I, defendió en su libro Deliberación sobre la causa de los pobres de 1545 las ideas de Juan Luis Vives, quien estaba de acuerdo con disposiciones intervencionistas sobre la pobreza tal como obligar a los pobres a trabajar.
En claro desacuerdo con Domingo de Soto destaca Fray Juan de Robles , que defendía la libertad de la mendicidad y el rechazo al internamiento de los mendigos. Fray Juan de Robles publicó en 1545 de la orden que en algunos pueblos de España se ha puesto en la limosna para el remedio de los verdaderos pobres.
Polémica aparte, a pesar de las disposiciones legales y de las medidas restrictivas contra la mendicidad, no se consiguió reprimirla y se retornó a la tolerancia.
La pobreza asoma como un fenómeno colectivo con causas que habrá que descubrir y frente a las que habrá que intervenir.
a) Principales características de la Revolución Industrial : A finales del siglo XVII- siglo XVIII se vive en Inglaterra la Revolución Industrial, que trae un crecimiento económico acompañado de consecuencias negativas: hacinamiento, enfermedad y desigualdad social.
Sustentando este tipo de economía aparecen una serie de ideólogos y pensadores que pretenden defender el libre comercio. Son los defensores del liberalismo económico. Entre ellos destacan el economista Adam Smith , uno de los ideólogos más importantes, que defiende un tipo de economía que acabaría por conocerse como “laissez faire, laissez passer”, que viene a establecer que el fundamento de la economía tiene que ser la libertad económica. Se implanta como algo positivo porque Adam Smith piensa que la ley de la demanda y de la oferta es la que regula el mercado y las relaciones económicas. Pone el ejemplo de la “mano invisible”: el mercado se regula a través de una mano invisible que va a poner la demanda en un lado, la oferta en oro, y se van a equilibrar.
El filósofo que avaló el liberalismo fue Jeremy Bentham , defensor primero y máximo del liberalismo político: la libertad como núcleo central de su teoría política. Creía que las personas tenían que ser libres para pensar, expresarse, tener sus propias creencias religiosas. Habla de las libertades personales, de la persona,
que luego se deben extender a la libertad de las personas. Creía en la representación parlamentaria, en la participación política.
Bentham escribiría “El panóptico”, que describe un modelo de prisión. Es la primera vez en la historia en la que un filósofo considera que la vida de los reos es miserable y crea en el panóptico la estructura de una cárcel modelo. Quería dignificar la vida de los presos permitiendo que los presos trabajen, así serían dignos. El panóptico estaba basado en una torre central en la que se vigilaba y el castigo era el sentirse vigilado. Michelle Foucault , en “Vigilar y castigar” (basada en el Panóptico), recoge la obra de Bentham. Foucault recoge las ideas de Bentham y crea interesantes ideas sobre las relaciones personales basadas en el castigo.
A Bentham le encargaron la redacción de varias constituciones de la época (y otras muchas posteriores estaban basadas en ellas), sobre todo latinoamericanas, de corte liberal. Bentham defendía la idea del “laissez faire, laissez passer”. Era partidario de eliminar el socorro público, porque defendía que el trabajo dignifica al pobre, la limosna es “mala” y en el liberalismo el estado no debe intervenir en nada. Está en contra del intervencionismo estatal, el estado no debe intervenir en las relaciones económicas de la gente.
Otros importantes liberales fueron John Stuart Mill y Malthus. Éste último, en su libro “Ensayo sobre la población”, defiende que los alimentos crecen en proporción aritmética y la población en proporción geométrica, y que llegado un momento no habría alimentos para todos. Malthus propondría el control de la natalidad (de los pobres). Creía que los pobres, al depender del socorro público, tenían más hijos para así recibir más ayudas. Proponía también la reducción del socorro público hasta su total eliminación.
b) Principales características de la Revolución Francesa : se produce en 1789, finales del S. XVIII. El 14 de julio se produce le asalto a la Bastilla, símbolo del poder, en un momento en el que la gente estaba llevada por el hambre, ya que en París hacía una semana que la población no tenía comida. La nobleza vivía concentrada en Versalles, ya que Luis XIV los tenía allí “entretenidos” para que no supusiesen una traba a su poder. El nivel de vida de la corte de Versalles era tan alto, necesitaban tal cantidad de dinero para, mantener el nivel de vida que esquilmaron la riqueza de Francia. La revolución estalla en el momento en que los parisinos descubren que no queda harina en París, por lo que no se puede fabricar el alimento básico, el pan. El protagonismo del cambio político es la burguesía.