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La adolescencia normal, Apuntes de Psicología de la Adolescencia

El documento aborda la transición de la adolescencia, donde el joven debe enfrentar la pérdida de su identidad infantil y la búsqueda de una nueva identidad adulta. Se describe cómo los cambios corporales y las exigencias del mundo externo generan en el adolescente una crisis que lo lleva a fluctuar entre la dependencia y la independencia extremas. El texto también resalta la importancia de que los padres y la sociedad comprendan y acompañen este proceso de crecimiento, evitando imponer una 'moratoria social' que dificulte la maduración del joven. Se destaca que la adolescencia implica no solo aspectos conflictivos, sino también momentos de felicidad y creatividad plena. En general, el documento ofrece una visión integral de la adolescencia normal, abordando tanto los desafíos como las oportunidades que presenta esta etapa del desarrollo.

Tipo: Apuntes

2023/2024

Subido el 20/07/2024

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14 ARMINDA ABERASTURY Y

MAURICIO^ KNOBELBIBLIOGRAFIA Aberastury,^ A.:^ "El^ mundo

del adolescente". Monte-video, Revista Uruguaya^ de^ Psicoanálisis,^ 3,^ 3,1959. Freud,^ A.:^ "Adolescence".

Psychoanal.^ St.ud.^ Child., 1958. Garma, A. y Rascovsky,^

A.:^ Psicoanálisis^ de^ la Me-lancolía. Buenos Aires,^ El^ Ateneo,^ 1948. Grinberg,^ L.:^ "El^ individuo

frente^ a^ su^ identidad". Buenos^ Aires,^ Revista^ de

Psicoanálisis,^ 18,^ 344, 1961.- Culpa^ y^ Depresión.^ Buenos

Aires,^ Paidós,^ 1963. Knobel,^ M.:^ "Psicología^ de

la^ adolescencia".^ La^ Pla- ta, Revista de la Umversidad^ de^ La^ Plata,^ 16, 55, 1962

-^ "Psicopatología^ de^ la^ adolescencia".

En^ :^ La^ Ado- lescencia^ Normal^ y^ sus^

Trastornos^ Endocrinos. M.^ Schteingart^ y^ otros.

Buenos^ Aires.^ Héctor Macchi,^ editor,^ 1964.- "La^ adolescencia como^ experiencia

clínica".^ Quito. Arch.^ Crim.^ Neuropsiquiat.,

XIII/52,^ 501,^ 1965.

r^ ; i^ \ ^ Capítulo^1 EL ADOLESCENTE^ Y LA

LIBERTAD por ARMINDA ABERASTURY

NTRAR^ en^ el mundo de los adultos E

-deseado y^ temido-^ significa^ para

el adolescente la pérdida^ definitiva^ de^ su

condición de nifio.^ Es un^ momento crucial^ en

la^ vida^ del^ hombre^ y constituye la^ etapa^ decisiva

de^ un^ proceso^ de desprendimiento que comenzó con el nacimiento.Los cambios^ psfoológicos

que se producen en este período y que son el

correlato^ de cambios corporales, llevan a^ una

nueva relación con los padres^ y con el mundo.

Ello sólo es posible si se^ elabora^ lenta^ y^ dolorosamente el duelo

por el cuerpo de^ niño,^ por

la^ identidad^ infantil^

y por^ la relación con los^

padres^ de la infancia.Cuando el adolescente^ se^ incluye en el mundo con este cuerpo^ ya^ maduro,

la^ imagen^ que tiene de^ su^ cuerpo^ ha^ cambiado,

también^ su^ identi- dad, y necesita entonces

adquirir^ una^ ideología que le^ permita^ su^ adaptación

al^ mundo y^ /o^ su acción sobre él^ para^ cambiarlo.En^ este período^ fluctúa

entre^ una^ dependen- cia y^ una^ independencia

extremas^ y sólo la^ ma-

18 ARMINDA^ ABERASTURY

Y^ MAURICIO^ KNOBEL rados^ bajo^ la otorgación de una excesiva liber-tad^ que^ el^ adolescente

vive^ como^ abandono^

y que^ en^ realidad^ lo^ es.Frente^ a^ esta^ actitud, el adolescente siente

la amenaza^ inminente^ de

perder^ la^ dependencia infantil^ -si^ asume precozmente su rol

genital^ y la independencia^ total-

en^ momentos en que esa dependencia es^ aún^ necesaria.

Cuando la con- ducta^ de los^ padres^ implica

una^ incomprensión de las fluctuaciones^ llamativamente

polares^ en- tre^ dependencia-independencia,

refugio^ en^ la fantasía-afán^ de crecimiento; logros adultos-re-fugio^ en^ logros^ infantiles,

se^ dificulta la^ labor de duelo,^ en^ la que son necesarios

permanentes ensayos y^ pruebas^ de^ pérdida

y recuperación de ambas^ edades:^ la^ infantil

y la adulta. Sólo^ cuando su^ madurez

biológica^ está^ acom- pañada^ por^ una^ madurez

efectiva e intelectual que le^ permita^ su^ entrada

en^ el mundo del adul- to,^ estará^ equipado de^ un

sistema^ de valores, de una ideología que^ confronta

con la de su medio y^ donde el rechazo a^ determinadas

situaciones se cumple^ en^ una^ crítica

constructiva.^ Confron- ta^ sus^ teorías^ políticas y

sociale~^ y^ se emban- dera, defendiendo un ideal.

Su^ idea de^ reforma del mundo se^ traduce^ en

acción.^ Tiene^ una^ res- puesta^ a^ las^ dificultades

y^ desórdenes^ de^ la vida.^ Adquiere^ teorías

estéticas^ y^ éticas.^ Con- fronta^ y soluciona^ sus^

ideas sobre la existencia o inexistencia de Dios y

su^ posición no se acom- paña^ por^ la exigencia de

un^ sometimiento ni^ por la necesidad de someter.Pero^ antes^ de^ llegar^

a^ esta^ etapa^ nos encon- traremos^ con^ una^ multiplicidad

de^ identifica-

LA^ ADOLESCENCIA^ NORMAL

19 ciones^ contemporáneas

y^ contradictorias^ ;^ por eso, el adolescente se^ presenta

como^ varios^ per- sonajes:^ es^ una^ combinación inestable de

varios cuerpos e identidades.^

No puede^ todavía^ renun- ciar^ a aspectos de^ sí^ mismo y no puede utilizary^ sintetizar^ los que^ va^

adquiriendo y^ en^ esa^ di- ficultad^ de^ adquirir^ una

identidad^ coherente reside^ el^ principal^ obstáculo

para^ resolver^ su identidad sexual.En^ el^ primer^ momento

esa^ identidad^ de adul- to^ es^ un^ sentirs^ dolorosamente

separado^ del medio^ familiar,^ y los cambios

en^ su cuerpo^ lo obligan^ también^ al^ desprendimiento de

su^ cuer- po^ infantil.^ Sólo^ algunos

logran^ el hallazgo de encontrar^ el^ lugar^ de^ sí

mismo^ en^ su^ cuerpo y en el mundo,^ ser^ habitantes

de^ su^ cuerpo^ en^ su mundo actual, real, y^ también

adquirir^ la capa- cidad^ de^ utilizar^ su^ cuerpo

y^ su^ lugar^ en^ el mundo.Este^ proceso de la vida cuyo sino es el des-prendimiento^ definitivo de la infancia,

tiene^ so- bre^ los^ padres^ una^ influencia no bien

valorada hasta^ hoy.^ El^ adolescente provoca

una^ verda- dera^ revolución^ en^ su^

medio^ familiar^ y^ social y^ esto^ crea^ un^ problema generacional no siem-pre^ bien resuelto.Ocurre^ que^ también^

los^ padres^ viven los due- los^ por^ los hijos,^ necesitan

hacer^ el^ duello^ por el cuerpo del^ hijo^ pequeño,

por^ su^ identidad^ de niño y^ por^ su relación de dependencia

infantil. Ahora^ son juzgados^ por

sus^ hijos,^ y^ la rebeldía y^ el^ enfrentamiento^ son

más^ dolorosos si el adul- to^ no^ tiene^ conscientes

sus^ problemas^ frente^

al adolescente.^ El^ problema de

la^ adolescencia tie-

20 ARMINDA ABERASTURY Y MAURICIO KNOBELne una doble^ vertiente

que^ en^ los casos felices puede resolverse^ en^ una

fusión de necesidades y soluciones.^ También los

padres^ tienen^ que des- prenderse^ del hijo niño y evolucionar

hacia^ una relación con el hijo adulto,

lo^ que impone mu- chas^ renuncias^ de^ su^ parte.Al^ perderse^ para^ siempre

el cuerpo de^ su^ hijo niño ·^ se ve^ enfrentado^ con

la^ aceptaeión^ del de- venir, del envejecimiento y de la muerte.

Debe abandonar^ la^ imagen^ idealizada de sí mismo quesu^ hijo^ ha^ creado y^ en^

la^ que^ él se^ ha^ instalado. Ahora^ ya^ no^ podrá^ funcionar

como líder o ídolo y^ deberá,^ en^ cambio,^ aceptar

una^ relación llena de ambivalencias y de críticas.

Al mismo tiem- po, la capacidad y los logros crecientes del hijolo^ obligan a^ enfrentarse

con sus^ propias^ capa- cidades y a^ evaluar^ sus

logros y fracasos.^ En este balance,^ en^ esta^ rendición de cuentas, el

hijo es el testigo^ más^ implacable de

lo^ realizado y de^ lo^ frustrado.^ Sólo si puede

identificarse^ con la^ fuerza^ creativa^ del hijo,

podrá^ comprenderlo y^ recuperar^ dentro^ de^ sí

su^ propia^ adolescencia. Es^ en este momento del desarrollo donde el modoen el que se otorgue^ la^ libertad

es definitivo^ para el^ logro de la independencia y de la

madurez^ del hijo.Hasta^ hoy el estudio de

la^ adolescencia se cen- tró^ solamente sobre el adolescente.

Este^ enfo- que^ será^ siempre^ incompleto si no se

toma^ en cuenta^ la^ otra^ cara^ del^

problema:^ la^ ambivalen- cia y la resistencia de los

padres^ a^ aceptar^ el proceso de crecimiento.¿Qué motivos^ tiene^ la

sociedad^ para^ no^ modi- ficar^ sus^ rígidas^ estructuras,

para^ empeñarse

LA^ ADOLESCENCIA^ NORMAL

21 en^ mantenerlas^ tal^ cual,

aun^ cuando el individuo cambia?^ ¿Qué^ conflictos

conscientes^ e incons- cientes conducen a los^

padres^ a^ ignorar^ o a no comprender^ la evolución del

hijo?^ El^ problema muestra^ así^ otra^ cara,^ escondida

hasta^ hoy bajo el^ disfraz^ de la adolescencia difícil : es la de

una sociedad^ difícil, incomprensiva, hostil e inexo-rable^ a veces^ frente^ a^

la^ ola de crecimientO, lú- cida^ y^ activa,^ que^ le^

impone^ la^ evidencia^ de &lguien^ que^ quiere^ actuar

sobre^ el mundo y mo- dificarlo^ bajo^ la^ acción de

sus^ propias^ trans- formaciones.El^ desprecio que el adolescente

muestra^ fren- te^ al adulto es, en^ parte,

una^ defensa^ para^ eludir la depresión que le impone el desprendimientode^ sus^ partes^ infantiles,

pero^ es^ también^ un^ jui- cio^ de valor^ que^ debe^

respetarse.^ Además,^ la desidealización de las^ figuras

parentales^ lo^ sume en^ el^ más^ profundo^ desamparo.^ Sin^ embargo, este dolor es poco percibido

por los^ padres^ que suelen^ encerrarse

en^ una^ actitud de^ resentimiento^ y^ refuerzo

de^ la^ autoridad,^ ac- titud^ que hace^ aun^ más

difícil este proceso.En la adolescencia, una^ voluntad biológica^ va imponiendo^ un^ cambio

y^ el niño y^ sus^ padres deben^ aceptar^ la^ prueba

de^ realidad^ de que el cuerpo^ infantil^ está^ perdiéndose

para^ siempre. Ni el niño^ ni^ sus^ padres

podrán^ recuperar^ ese cuerpo^ aunque^ pretenden

negarlo^ psicológica- mente^ o^ mediante^ aétuaciones

en^ las cuales la vida^ familiar^ y^ la^ sociedad

pretenden^ compor- tarse^ como^ si^ nada^ hubiera

cambiado. La^ problemática del adolescente comienza conlos cambios corporales, con la definición de su

ARMINDA^ ABERASTURY 24 Y^ MAURICIO^ KNOBELSu nuevo plan de vida le exige^ plantearse^ el problema^ de^ los^ valores

éticos,^ intelectuales y afectivos;^ implica^ el^ nacimiento de nuevos idea-les^ y^ la adquisición^ de

la capacidad^ de^ lucha para^ conseguirlos.Pero, al mismo tiempo, le impone

un^ despren- dimiento:^ abandonar^ la solución del

"como^ si" del juego y del^ aprendizaje,

para^ enfrentar^ el "sí"^ y el^ "no"^ de la^ realidad

activa^ que^ tiene en^ sus^ manos.Esto^ le impone un distanciamiento del

presente y, con ello, la^ fantasía^

de^ proyectarse^ en^ el fu- turo^ y ser, independizándose del

ser^ con^ y^ como los padres.Por^ lo^ tanto,^ debe^ formarse

un^ sistema^ de teo- rías,^ de ideas,^ un^ programa

al cual^ aferrarse^ y también^ la^ necesidad de algo

en^ lo^ que pueda descargar^ el monto de^

ansiedad^ y los conflictos que^ surgen^ de su ambivalencia

entre^ el impulso al desprendimiento y la

tendencia^ a^ permanecer ligado.Esta^ crisis^ intensa^

la^ soluciona^ transitoria- mente^ huyendo^ del^ mundo

exterior,^ buscando refugio en la^ fantasía,^

en^ el mundo^ interno,^ con un incremento paralelo de la omnipotencia

nar- cisista y de la sensación de prescindencia de

lo externo.^ De este modo

crea^ para^ sí^ una^ nueva plataforma^ de lanzamiento desde la cual

podrá iniciar conexiones con nuevos objetos del mun-do^ externo^ y^ preparar^

la^ acción.Su hostilidad frente a los^ padres^ y^ al^ mundo en^ general^ se^ expresa^ en

su^ desconfianza,^ en^ la idea de no^ ser^ comprendido,

en^ su^ rechazo de

LA^ ADOLESCENCIA^ NORMAL

25 la realidad, situaciones que pueden

ser^ ratifica- das o no^ por^ la^ realidad

misma.Todo este proceso exige^ un^ lento^ desarrollo en^ el cual son negados y

afirmados^ sus^ principios luchando^ entre^ su^ necesidad

de^ independen- cia^ y^ su^ nostalgia^ de^ reaseguramiento

y depen- dencia.Sufre^ crisis de susceptibilidad y de celos, exigey^ necesita^ vigilancia^

y^ dependencia,^ pero^ sin transición^ surge^ en^ él

un^ rechazo^ al^ contacto con los^ padres^ y la necesidad de independenciay de^ huir^ de ellos.La^ calidad del proceso de

maduración^ y creci- miento de los^ primeros

años, la estabilidad en los afectos, el monto de

gratificación^ y^ frustra- ción^ y^ la^ gradual^ adaptación

a^ las exigencias ambientales^ van^ a^ marcar

la^ intensidad^ y^ gra- vedad de estos conflictos.

Por^ ejemplo:^ obtener u^ na^ satisfacción^ suficiente

(adecuada^ en^ el tiempo)^ a las necesidades

fundamentales^ de la sexualidad^ infantil,^ incluyendo en

esta^ satisfac- ción^ tanto^ la^ acción^ como

la aclaración opor- tuna^ de los problemas,

determinará^ en el ado- lescente^ una^ actitud^ más

libre^ frente^ al sexo, del mismo modo que^ unas

relaciones cordiales mantenidas^ con^ la^ madre

determinarán^ en^ el varón^ una^ mayor^ facilidad

en^ su^ relación con la^ mujer;^ lo^ mismo^ ocurrirá

en^ lo^ que se^ refiere a^ la^ niña^ con^ el^ padre.^

Sin^ embargo, la^ realidad ofrece pocas veces^ al^ niño y

al^ adolescente^ estas satisfacciones adecuadas.Con todo este conflicto

interno^ que hemos des- cripto, el adolescente^ se

enfrenta^ en^ la^ realidad con el mundo del adulto, que

al^ sentirse^ a^ taca-

26 ARMINDA ABERASTURY Y MAURICIO

KNOBEL do,^ enjuiciado, molestado

y^ amenazado^ por^ esta ola de crecimiento^ suele

reaccionar^ con^ una^ to- tal^ incomprensión, con rechazo

y^ con un^ refor- zamiento de^ su^ autoridad.En^ esta^ circunstancia, la

actitud^ del^ mundo externo^ será^ otra^ vez decisiva

para^ facilitar^ u obstaculizar el crecimiento.En^ este momento vivimos

en^ el mundo^ entero el^ problema de^ una^ juventud

disconforme a la que se^ enfrenta^ con^ la^

violencia,^ y^ el^ resultado es sólo la destrucción^

y^ el entorpecimiento del proceso.La^ violencia de los^ estudiantes

no es sino la respuesta^ a la violencia institucionalizada de lasfuerzas^ del^ orden^ familiar

y^ social. Los^ estudiantes^ se^ rebelan

contra^ todo nues- tro^ modo de vida rechazando las

ventajas^ tanto como^ sus^ males,^ en^ busca de

una^ sociedad que ponga la^ agresión^ al^ servicio de los ideales de vida^ y^ eduque las nuevas generaciones con vis-tas^ a la vida^ y^ no^ a·^ Ja

muerte.La sociedad en que vivimos con^ su^ cuadro^ de violencia^ y^ destrucción no ofr.ece suficientes ga-rantías^ de sobrevida^ y^ crea

una^ nueva dificultad para^ el^ desprendimiento.

El^ adolescente,^ cuyo sino es la búsqueda de ideales

y^ de^ figuras^ idea- les^ para^ identificarse,^

se^ encuentra^ con la vio- lencia^ y^ el poder :^ también

los usa. Tal^ posición^ ideológica

en^ el adolescente es confusa^ y^ no puede^ ser

de^ otro^ modo, porque^

él está^ buscando^ una^ identidad

y^ una^ ideología, pero no^ las^ tiene.^ Sabe

lo que no^ quiere^ mucho más que^ lo^ que quiere^ ser

y^ hacer^ de sí mismo ; por^ eso los movimientos estudiantiles carecen a

LA^ ADOLESCENCIA^ NORMAL

27 veces de bases ideológicas sólidas.

Con^ frecuen- cia el adolescente^ se^ somete a

un^ líder que^ lo politiza^ y,^ en^ el fondo,^

reemplaza^ a las^ figuras paternas^ de las que^ está

buscando^ separarse,^ o no^ tiene^ más^ remedio que

buscar^ una^ ideología propia^ que^ le^ permita^

actuar^ de^ un^ modo cohe- rente^ en^ el mundo^ en^ el

que le^ toca^ vivir,^ pero si es así, no se le^ da^ el tiempo

para^ lograrla, se lo^ apremia^ y^ responde con violencia.Erikson^ ha^ sostenido que la sociedad ofrece

al niño^ una^ "moratoria^ social".

Por^ mi^ parte^ con- sidero que^ esta^ "moratoria

social"^ no es^ más^ que el contenido^ manifiesto

de^ una^ situación mucho más^ profunda.^ Sucede que el niño mismo nece- sita^ tomarse^ su tiempo^

para^ hacer^ las paces con su^ cuerpo,^ para^ terminar

de^ conformarse^ a él, para^ sentirse^ conforme con él.

Pero^ sólo llega a esta^ conformidad^ mediante

un^ largo^ proceso de duelo,^ a^ través^ del cual no sólo

renuncia^ a su cuerpo de niño sino que

abandona^ la^ fantasía omnipotente de bisexualidad, base de su activi-dad^ masturbatoria.^ Entonces

sí puede^ aceptar que^ para^ concebir a^ un

hijo^ necesita la unión con el^ otro^ sexo,^ y^ por^ lo

tanto^ debe^ renunciar^ el hombre a las^ fantasías^

de procreación^ dentro^ de su^ propio cuerpo^ y^ la^

mujer^ a la omnipotencia maternal.^ En^ una^ palabra,

la única^ forma^ de aceptar^ el cuerpo de^ otro

es^ aceptar^ el propio cuerpo.Pero^ eso^ -aparentemente

sencillo-^ se alcan- za con dificultad^ ·Y^ a^

lo^ largo^ de la^ vida^ y^

se. traduce^ en confusiones,

trastornos^ y^ sufrimien- tos^ para^ asumir^ la^ paternidad

o la^ maternidad. Todo este proceso^ lo^ lleva a

abandonar^ su^ iden-

30 ARMINDA^ ABERASTURY

Y MAURICIO^ KNOBEL lescentes de hoy^ son mucho

más^ serios,^ están más informados.^ Valoran

más^ el^ amor^ y el sexo y^ para^ ellos éste^ permite

realmente^ "un^ acto de amor"^ y no^ una^ mera^ descarga

o un pasatiempo o^ una^ afirmación^ de potencia.Del mismo modo,^ la^ libertad

para^ ellos es mu- cho^ más^ que el hecho de

recibir^ de^ sus^ padres la llave de^ la^ casa^ o,^ incluso,

un^ departamento para^ vivir^ solos.^ Saben

que^ hay^ otra^ libertad que^ atañe^ a^ cada^ uno de ellos y a

toda^ una^ co- munidad^ de jóvenes.Muchos^ padres^ de^

la^ generación^ del^30

se sienten^ "modernos"^ cuando les

dan^ a los^ hijos la^ oportunidad^ de^ tener

aventuras^ o^ cuando frente^ a^ la^ hija^ defienden

una^ ideología que con- sideran^ casi revolucionaria :

sin^ embargo^ la po- sición de ellos^ frente^ al

amor^ no es la^ misma que^ la^ de la generación actual.

Existe^ en^ la ge- neración^ pasada^ una^

tendencia,^ que^ fue^ muy estudiada^ por^ Freud,^ a

considerar^ un^ amor^ re- bajado^ y^ un^ amor^ idealizado.

La^ generación actual^ es mucho^ más^ sana

y tiende a^ integrar en un solo objeto estos dos aspectos.El^ amor,^ además,^ es

sólo^ un^ aspecto^ de^ la problemática^ de^ la^ adolescencia:

hay^ muchos otros^ problemas que son

profundamente^ impor- tantes^ para^ ellos.^ Casi todos saben

ya^ que^ la libertad^ sexual no es promiscuidad,

pero^ sien- ten^ y^ expresan^ la^ necesidad de

hacer^ experien- cias que no^ siempre^ son totales

pero^ que nece- sitan^ vivir.^ Para^ que^ puedan

hacerlo^ tienen^ que hallar^ cierta^ aprobación

en^ sus^ padres^ para^ no sentir^ culpa.^ Pero^ esta

aprobación no debe te- ner^ por^ precio^ la^ exigencia de que

informen^ so-

LA^ ADOLESCENCIA^ NORMAL

31 b^ re^ sus^ actos.^ Necesitan

vivir^ sus^ experiencias pa^ ra^ ellos.^ Exigir^ información

es^ tan^ patológico como^ prohibir^ y^ es^ muy

diferente^ a^ escuchar. Hemos^ hablado^ de^ la^

importancia^ de^ la^ pala- b^ ra,^ de^ la^ necesidad del adolescente de

hablar de^ sus^ logros.^ Es^ frecuente

que los^ padres^ se q^ uejen^ de^ que^ ya^ no^

es^ posible^ hablar^ entre ellos,^ de^ que^ los^ hijos

adolescentes^ "toman^

la palabra"^ y copan^ la^ situación.

Esos^ padres^ no se^ han^ dado^ cuenta^ de que

escuchar^ es el cami- no^ para^ entender^ lo^ que

está^ pasando^ en^ sus hijos.^ El^ adolescente de hoy, como el de todoslos tiempos,^ está^ harto^

de consejos, necesita ha- cer^ sus^ experiencias^ y

comunicarlas,^ pero^ no quiere, no le^ gusta^ ni^

acepta^ que sus experien- ci^ as^ sean^ criticadas, calificadas, clasificadas niconfrontadas^ con las de los padres.

El^ adoles- cente^ percibe^ muy^ bien que cuando los

padres comienzan a^ controlar^

el tiempo y los ho^ rario

s e^ stán^ controlando algo^

más:^ su mundo interno, su crecimiento y^ su^ desprendimiento.

El^ joven sa^ no de hoy^ está^ de^ vuelta

de^ muchas^ de^ las problemáticas del adulto,

diría^ que es^ más^ · po- sible que el^ adulto^ aprenda

del adolescente^ y^ no que el adulto^ pueda^ darle

su^ experiencia. Los^ padres^ necesitarían

saber^ que^ en^ la^ ado- lescencia^ temprana^ mujeres

y^ varones^ pasan^ por un período de^ profunda

dependencia donde ne- cesitan^ de ellos^ tanto^

o^ más^ que^ cuando^ eran bebes, que esa necesidad de dependencia puedeser^ seguida^ inmediatamente

de^ una^ necesidad de independencia, que^ la

posición^ útil^ en^ los^ pa- dres^ es^ la^ de espectadores activos, no pasivos, yal acceder a la dependencia o a

la^ independencia

32 ARMINDA^ ABERASTURY

Y^ MAURICIO^ KNOBEL no se^ basen^ en^ sus estados de ánimo sino en lasnecesidades del hijo.^ Para

esto^ será^ necesario que^ ellos mismos^ vayan

viviendo el desprendi- miento del^ hijo^ otorgándole la

libertad^ y el man- tenimiento de^ la^ dependencia

madura. Para^ hacer^ estos^ tanteos

es necesario^ dar^ li- bertad, y^ para^ ello^ hay

dos caminos :^ dar^ una libertad^ sin^ límites, que es lo mismo que aban-donar^ a^ un^ hijo'; o^ dar

una^ libertad^ con lími- tes, que impone_ cuidados, cautela, observación,contacto afectivo^ permanente,

diálogo,^ para^ ir siguiendo paso a paso^ la

evolución de las necesi- dades y de los cambios

en^ el hijo.El mundo moderno reserva^ a los jóvenes un sitio de nuevas dimensiones si se

toma^ en^ con- sideración^ tanto^ la^ fuerza

numérica^ de la^ juven- tud como el papel que son capaces de desempe-ñar^ en las^ transformaciones

que exige el proceso de desarrollo económico, ideológico y social.

Un dato aparecido^ en^ la^ revista

de^ la^ UNESCO^ en- cierra^ dentro^ de^ su^ verdad

matemática^ un pro- nóstico que^ aterrará^ a^

más^ de^ un^ adulto.^ Ha- blando^ de^ la^ juventud,

señala^ que^ el^ aumento de la población del^ mundo

representa^ la^ irrup- ción^ en^ escena.^ de^ una

enorme^ promoción^ de jóvenes.^ Se^ calcula que

en^ el año^ 2000,^ el nú- mero de^ habitantes^ entre

quince y^ veinticuatro años,^ habrá^ aumentado

de^ 519 millones^ a^ un billón 128 millones.Me^ pregunto^ ahora^

si las tensiones y conmo-ciones que hoy resultan^ de^ la^ irrupción^ del jo-ven en la sociedad en que vivimos y^ su^ voluntadde intervenir en ella de^ una^ manera^ cada^ vez

LA^ ADOLESCENCIA^ NORMAL

33 m^ ás^ activa^ no^ surgen^ tanto

de la percepción de la^ fuerza^ que^ va^ adquiriendo como del miedo deladulto.Lo^ normal^ es que^ participen

dentro^ de las in- quietudes que^ son^ la esencia

misma^ de la atmós- fe^ ra^ social^ en^ la^ que les

toca^ vivir, y si piden la emancipación no^ lo^

hacen^ en la búsqueda de llegar^ rápidamente^ al^

estado de adultos^ -muylejos de ell0- sino porque^ necesitan^ adquirir derechos^ y^ libertades^

similares^ a^ los^ que^ los adultos tienen,^ sin^ dejar

por^ eso^ su^ condición de jóvenes.Toda adolescencia lleva,

además^ del sello in- dividual, el sello del medio cultural, social e his-tórico desde el cual se

manifiesta,^ y el mundo en que vivimos nos exige

más^ que^ nunca^ la^ bús- queda del ejercicio^ de^

la^ libertad^ sin^ recurrir a^ la^ violencia^ para^ coartarla.La^ prevención^ de^

una^ adolescencia^ difícil debe^ ser^ buscada^ con^ la

ayuda^ de^ trabajadores de todos los campos del estudio del

hombre^ que investiguen^ para^ nuestra

sociedad^ actual^ las ne- cesidades y los límites útiles que

permitan^ a un adolescente^ desarrollarse

hasta^ un^ nivel adulto. Esto^ exige^ un^ clima de

espera^ y comprensión para^ que el proceso no se

retarde^ ni^ se acelere. Es^ un^ momento crucial

en^ la vida del^ hombre^

y necesita^ una^ libertad^ adecuada con

la^ seguridad de^ normas^ que^ le^ vayan

ayudando a^ adaptarse a^ sus^ necesidades o a modificarlas,

sin^ entrar en^ conflictos^ graves^ consigo mismo, con

su^ am- biente^ y con la sociedad.