Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


La casa de muñecas., Resúmenes de Lengua y Literatura

Igualdad de Oportunidades y prevención de la Violencia de Género, con el objetivo de sensibilizar al alumnado de los diferentes niveles del Sistema Educativo en esta materia e ir introduciendo en el mismo un cambio de menta- lidades y de actitudes que permitan la asunción progresiva por parte de todos de la Igualdad real entre mujeres y hombres, premisa sin la cual no será posible la erradicación de esta Violencia de Género.

Tipo: Resúmenes

2020/2021

Subido el 28/04/2021

braku-davala
braku-davala 🇸🇻

1 documento

1 / 92

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
casa
de
muñecas
Henrik Ibsen
libro 29/11/06 18:17 Página 1
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa
pfd
pfe
pff
pf12
pf13
pf14
pf15
pf16
pf17
pf18
pf19
pf1a
pf1b
pf1c
pf1d
pf1e
pf1f
pf20
pf21
pf22
pf23
pf24
pf25
pf26
pf27
pf28
pf29
pf2a
pf2b
pf2c
pf2d
pf2e
pf2f
pf30
pf31
pf32
pf33
pf34
pf35
pf36
pf37
pf38
pf39
pf3a
pf3b
pf3c
pf3d
pf3e
pf3f
pf40
pf41
pf42
pf43
pf44
pf45
pf46
pf47
pf48
pf49
pf4a
pf4b
pf4c
pf4d
pf4e
pf4f
pf50
pf51
pf52
pf53
pf54
pf55
pf56
pf57
pf58
pf59
pf5a
pf5b
pf5c

Vista previa parcial del texto

¡Descarga La casa de muñecas. y más Resúmenes en PDF de Lengua y Literatura solo en Docsity!

casa

de

muñecas Henrik Ibsen

©Comunidad de Madrid

Adaptación del Guión y elaboración de la Guía: Encarna Fernández Gómez

Edición y coordinación: LIKADI Dirección de arte y diseño gráfico: Maribel Vázquez Ilustraciones: Maribel Vázquez Fecha de edición: Enero, 2007 Depósito Legal: M-52561-

Henrik Ibsen
Adaptación y guión para el alumnado de edades
comprendidas entre 12 y 16 años

casa de muñecas

muñecas

PERSONAJES

Nora Helmer

Torvald Helmer

Cristina Linde (Sra. Linde)

Procurador Krogstad

Doncella

(Adaptación)

6

El ámbito educativo es una de las áreas prioritarias en las que la Dirección General de la Mujer

viene realizando actuaciones en materia de Igualdad de Oportunidades y prevención de la

Violencia de Género, con el objetivo de sensibilizar al alumnado de los diferentes niveles

del Sistema Educativo en esta materia e ir introduciendo en el mismo un cambio de menta-

lidades y de actitudes que permitan la asunción progresiva por parte de todos de la Igualdad

real entre mujeres y hombres, premisa sin la cual no será posible la erradicación de esta

Violencia de Género.

La Ley 5/2.005, de 20 de diciembre, Integral contra la Violencia de Género de la Comunidad

de Madrid, que entró en vigor el día 30 de diciembre de 2.005, recoge, en su Título I, una

serie de medidas preventivas dentro de este ámbito educativo, entre las que se encuentran

el diseño y elaboración de materiales específicos sobre Violencia de Género para su utiliza-

ción en las acciones formativas impartidas en los Centros Educativos, tanto en los niveles

de Primaria como de Secundaria.

Introducción

Acto primero

Escenario: Sala acogedora, amueblada con gusto, pero sin lujo. Una puerta al fondo derecha lleva al vestíbulo; otra, a la izquierda, conduce al despacho de Helmer y al dormitorio. En el centro de la pared izquierda, una mesa redonda con cuatro sillas. En el lateral derecho, hacia el primer término, un sofá con dos sillones y una mesita baja. Al fondo izquierda una repisa con figuras decorati- vas; y al fondo derecha una pequeña librería con libros. Día de invierno.

9

Nora; Helmer; Sra. Linde

Se abre el telón. Suena el timbre en el vestíbulo; poco después se oye abrir la puerta. Nora entra en la sala canturreando alegremente; viste de calle y lleva varios paquetes, que deposita en la mesa del sofá. Se quita el abrigo.

Helmer: (Desde su cuarto) ¿Es la alondra la que canturrea, ahí fuera?

Nora: (Abriendo algunos paquetes) Sí, es ella.

Helmer: ¿Es la ardilla, la que enreda por ahí?

Nora: ¡Sí!

Helmer: ¿Cuándo ha vuelto la ardilla?

Nora: Ahora mismo. Ven aquí, Torvald, y verás lo que he comprado.

(Aparece Helmer en el salón)

Helmer: ¿Comprado, dices? ¿Todo esto? ¿Ha vuelto a salir la manirrota a tirar el dinero?

Nora: ¡Oh, Torvald!, este año podemos permitirnos algunos caprichos. Es la primera navidad que no tenemos que andar con apuros.

Helmer: Ya, pero ¿sabes?, tampoco tirar el dinero.

Nora: Bueno, Torvald, un poco sí podemos. ¿No es verdad? Sólo un poquito. Ahora ganarás un buen sueldo y tendremos mucho, mucho dinero.

Helmer: Sí, a partir del año nuevo; pero falta aún un trimestre para que lo cobre.

Nora: ¡Bah!..., podemos pedir un préstamo mientras.

ESCENA 1.

Henrik Ibsen-Casa de Muñecas (Adaptación)

11

Nora: ¡Imagínate, han nombrado a mi marido director del Banco!

Sra. Linde: ¿A tu marido? ¡Qué suerte!

Nora: ¡Puedes imaginarte lo contentos que estamos! ¡Cristina, qué feliz me siento! Qué estupendo es contar con montones de dinero y no tener que andar con estrecheces, ¿no es verdad?

Sra. Linde: Claro, siempre es una satisfacción contar con lo necesario.

Nora: ¡No, no sólo lo necesario, sino mucho, muchísimo dinero!

Sra. Linde: (Sonríe) Nora, Nora, ¿cuándo vas a ser un poco responsable?

Nora: (Seria) Torvald también me lo dice. Pero... Nora, Nora no es tan loca como todos creéis. Bueno, pero a par- tir de ahora se acabaron las penalidades. A Helmer lo ascenderán y tendremos todo el dinero que necesitemos.

Sra. Linde: Nora querida, no me lo tomes a mal; pero yo también he de hablarte. Estoy en una situa- ción desesperada. He perdido mi trabajo. Y ahora que me cuentas la suerte que habéis tenido al mejo- rar de posición, ¿lo creerás? Me alegro, no tanto por ti como por mí.

Nora: ¿Cómo? Ah, ya entiendo. Quieres decir que Torvald quizá pueda hacer algo por ti.

Sra. Linde: Sí, eso espero.

Nora: Claro que lo hará, Cristina. Déjalo en mis manos.

Sra. Linde: (Cogiendo a Nora las manos) Qué buena eres, Nora, tomando tanto interés por mí... Es doblemente de agradecer en tu caso, que tan poco conoces los dolores y sinsabores de la vida.

Nora: (Soltando sus manos, algo enfadada) ¿Yo? ¿Que conozco tan poco de la vida...?

Sra. Linde: ¡Oh!, sí, claro, las labores menudas y demás... eres una niña Nora.

Nora: (Mirando al frente; orgullosa) No lo debes decir con tanta superioridad.

Sra. Linde: ¿Cómo?

Nora: Eres como los otros. Todos creéis que no sirvo para nada serio...

Sra. Linde: Oh, no...

Nora: (Con tono confidencial) ...Que no he sufrido las dificultades del mundo. Pero escucha una cosa Cristina. Yo también tengo algo de lo que estar orgullosa y satisfecha.

12

Sra. Linde: No lo dudo. ¿Pero a qué te refieres?

Nora: Habla bajo. Fui yo quien le salvó la vida a Torvald.

Sra. Linde: (Incrédula) ¿Salvar? ¿Cómo salvar?

Nora: Te acuerdas de nuestro viaje a Italia. Torvald no hubiera podido curarse de no haber ido allí.

Sra. Linde: Ya, tu padre os dio el dinero necesario.

Nora: Sí, es lo que cree Torvald y creen los demás; pero...

Sra. Linde: (Cada vez más intrigada) ¿Pero?...

Nora: Papá no nos dio ni un céntimo. Fui yo la que consiguió el dinero.

Sra. Linde: (Asombrada) ¿Tú? ¿Tanto dinero? ¿Pero de dónde lo sacaste? Porque claro está que no lo tomaste prestado.

Nora: (Altiva y orgullosa) Una mujer casada sabe cómo conseguir un préstamo sin contar con la autorización del marido.

Sra. Linde: ¿Y tu marido no se enteró nunca?

Nora: No, por Dios, ¿Cómo se te ocurre? ¡A él, con las ideas tan estrictas que tiene sobre el asunto! Y además... Torvald, con su amor propio de hombre... hubiese sido humillante para él saber que me debía algo.

Sra. Linde: ¿Y cómo lo has ido pagando?

Nora: Siempre que Torvald me daba dinero para un nuevo traje o cualquier otra cosa, no gastaba yo más de la mitad. Además, tenía otras fuentes de ingresos; el invierno pasado tuve la suerte de con- seguir un encargo de hacer copias; me encerraba y me pasaba las noches copiando hasta muy tarde. Ah, más de una vez me sentí cansada, cansadísima; pero, por otra parte, no dejaba de ser emocio- nante el estar trabajando y ganando dinero. Era casi como ser un hombre.

Sra. Linde: ¿Y cuánto has podido pagar así?

(Entra Helmer en el salón)

Nora: (Girando un poco la cabeza) ¡Psissss! ¡Viene Helmer! ¡Torvald querido, mira quién ha venido a visitarnos!

Helmer: ¡Cristina, cuánto tiempo sin verla por aquí!

Nora: (Se levanta y coge a Helmer del brazo) Bueno en realidad Cristina ha venido hasta aquí para hablar contigo.

Helmer: ¿Cómo?

14

Krogstad; Nora

ESCENA 1.

Krogstad: (Entrando en el salón) Dispense, Sra. Torvald...

Nora: (Con un grito ahogado) ¡Ah! ¿Qué desea usted?

Krogstad: (Avanzando hacia Nora) Hablar dos palabras con usted.

Nora: (Asustada) ¿Conmigo? ¿Qué es lo que quiere?

Krogstad: Bien. Estaba sentado en el café de Olsen y he visto pasar a su marido... con una señora.

Nora: ¿Y qué?

Krogstad: ¿Puedo tomarme la libertad?... ¿No era la Sra. Linde?

Nora: Sí.

Krogstad: ¿Va a colocarse la Sra. Linde en el Banco?

Nora: (Mirando a Krogstad, desafiante) ¿Cómo se permite usted hacer esa pregunta, señor Krogstad, usted, un empleado de mi marido? Pero ya que pregunta, se lo diré: sí, la Sra. Linde va a tener un empleo. Y he sido yo quien la ha recomen- dado, ahora ya lo sabe.

Krogstad: Luego había supuesto bien.

Henrik Ibsen-Casa de Muñecas (Adaptación)

15

Nora: (Temblándole la voz) Oh, siempre se tiene alguna influencia, diría yo. Porque aunque se sea mujer no significa que... cuando se es un subordinado, señor Krogstad, se ha de tener cuidado en no ofender a alguien que... ejem...

Krogstad: (Sonriendo irónico) ...¿Que tiene influencia?

Nora: Exactamente.

Krogstad: Señora Helmer, ¿tendría la bondad de emplear su influencia a favor mío?

Nora: ¿Cómo? ¿Qué quiere decir?

Krogstad: ¿Tendría la bondad de procurar que conservara mi modesto empleo en el Banco?

Nora: (Nerviosa) Pero, señor Krogstad, yo no tengo influencia alguna.

Krogstad: ¿Ah, no? Creía que acababa usted de decir...

Nora: Pero no lo decía en ese sentido, claro está.

Krogstad: ¡Escuche señora Helmer! No es sólo por el sueldo; es incluso lo que menos me importa. Se trata, verá... Usted, claro es, sabe como todo el mundo que yo hace años cometí una estafa. El asunto no llegó a los tribunales, y debido a ello se me cerraron todos los caminos. Pero ahora he de salir de todo esto. Mis hijos van siendo mayores; por ellos tengo que recuperar mi reputación. Este empleo en el Banco viene a ser como el primer escalón para mí. Y si su marido me echa ahora escaleras abajo, vuelvo a caer en el fango.

Nora: Pero por el amor de Dios, señor Krogstad, no está en mis manos el ayudarle a usted.

Krogstad: (Amenazante) Porque usted no quiere; pero yo cuento con medios para obligarla.

Nora: No me importa si se lo cuenta usted a mi marido.

Krogstad: Señora Helmer, es evidente que usted no tiene una idea clara del alcance de su acción. Su padre avaló el préstamo; pero su padre murió una semana antes de que los documentos fueran fir- mados. Y yo, puedo probar que usted falsificó la firma de su padre. Y permítame, además, que le diga que puede ir usted a la cárcel por este delito; si pierdo mi empleo en el Banco, se hundirá usted con- migo. Adiós, Señora.

(Sale Krogstad)

Nora: (Se queda pensativa y preocupada; alzando la cabeza) ¡Quiere asustarme! No soy tan tonta.

Henrik Ibsen-Casa de Muñecas (Adaptación)

17

Helmer: (Levantándose y recogiendo los papeles) Sí, hace calor; yo voy a darle un vistazo a esto antes de sentarnos a cenar. (Poniéndole la mano en la cabeza) ¡Oh, mi preciosa alondra!

(Helmer se dirige a su cuarto y cierra la puerta. Nora queda sola en escena, pálida de indignación, y repite como para sí)

Nora: ¿No puede uno confiar en tales personas? (Breve pausa; alza la frente en desafío) ¡No, no es verdad! Jamás lo será. ¡Lo hice por amor!

(Nora se retira por la puerta de la izquierda)

Acto segundo

Escenario: El mismo decorado. El abrigo de Nora se encuentra sobre el sofá. Sobre la mesa redonda hay un vestido de fiesta y una caja de costura. Nora, a solas, pasea inquieta; finalmente se detiene ante el sofá y toma su abrigo.

[xÄÅxÜ