

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
punto de vista de como la desinformación nos afecta dia a dia
Tipo: Apuntes
1 / 2
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


La desinformación como medio de control.
Estar informado es un derecho, además es de vital importancia para el desarrollo personal, ya que al estar enterados de las cosas que pasan día a día en nuestro país o en el mundo podemos dar críticas constructivas para resolver aquel problema que perjudica a nuestra sociedad, también esto nos permite defendernos ante algún tipo de arbitrariedad.
El mantenernos actualizados nos beneficia ampliamente, por ejemplo en la actualidad hay diversos programas establecidos por el gobierno federal, los cuales dejamos pasar por no estar enterados de donde o cómo podemos acceder a ellos, también nos da el poder de decisión propia.
Hoy en día la tecnología es de gran importancia ya que gracias a las diversas plataformas como Facebook, WhatsApp, Twitter y Google la información fluye a una velocidad increíble, eso es algo bueno, pero así como nos ayuda a enterarnos de las cosas que suceden a nuestro alrededor, también nos llena de diferentes versiones de una misma noticia lo que propicia una desinformación.
En nuestra vida cotidiana sin saberlo libramos una lucha en contra de las personas que buscan controlar nuestros actos, la forma en la que pensamos, nos vestimos, alimentamos, etc., a través de los medios de comunicación la sociedad entra en contacto con personas y acontecimientos formando opiniones que regulan la conducta humana.
De acuerdo a lo mencionado anteriormente el gobierno, es uno de los principales participes de la desinformación que existe dentro del país, ya que utilizan los medios de comunicación a su propia conveniencia, partiendo como punto clave las grandes televisoras, vendiendo al mejor postor sus servicios, proporcionando a los televidentes una información a medias de los acontecimientos, para mantener un control en la sociedad.
Vivimos en un mundo de posverdad en el que cada uno elige hoy su propia verdad “como si fuera un buffet libre”. Un mundo donde se ha erosionado la confianza en las instituciones, donde la globalización ha generado incertidumbres y donde lo digital y las redes sociales han contribuido a reforzar un relativismo pernicioso que se ha ido extendiendo disfrazado de legítimo escepticismo (Matthew D, 2017 p.2)
Aclarando el punto del autor, pude definir que los medios de comunicación han sido corrompidos y rebasados por las redes sociales, convirtiéndose así, en fuentes obsoletas, es por eso que ahora más que nunca urge una medida para controlar el flujo de información; por otra parte en el año 2017 durante la reunión del parlamento europeo fue planteada la idea de crear un ministerio de la verdad, cuya función debía ser evaluar toda la información proporcionada por los países, con el fin de verificar la autenticidad de la información y mitigar en gran parte la problemática ocasionada por noticias falsas, la cual fue rechazada por decisión unánime.
Hoy podríamos retomar esta propuesta para contrarrestar esta problemática; está claro, no todas las noticias que surgen de las redes sociales tienen fuentes fidedignas, por lo tanto, propongo crear leyes que obliguen a ceder derechos de autoría a cada persona que publique algún tipo de información, con el fin de rastrear y castigar, cuando el fin de esta sea desinformar y manipular el criterio de la sociedad.
Es hora de cambiar y dejar de ser títeres de la desinformación, de los pequeños grupos que siempre buscan el poder y empezar a ver por los intereses de las generaciones futuras. En la actualidad contamos con tecnología en nuestras manos, mediante las redes sociales se evidencian sucesos que ya no pueden ser ocultados o censurados por los medios de comunicación, pero en nosotros esta tener el valor de decir la verdad para poder parar las arbitrariedades cometidas cada día en contra de la soberanía de nuestro país.
Es por eso que debemos de comenzar a informarnos mutuamente de todo los que pasa a nuestro alrededor y así poder evitar ser controlados y utilizados en guerras políticas que lejos de ayudar a nuestra sociedad nos perjudican, hay que utilizar los medios tecnológicos para hacer el trabajo que deberían ser realizados por los medios de información los cuales desde siempre han estado del lado del mejor postor y se prestan a censurar las verdades que se ocultan a nuestra sociedad.
“No hay peor ciego que el que no quiere ver”, esta frase encierra todo lo que en nuestra sociedad se vive, ya que los principales medios de comunicación muchas veces nos dan información incompleta o falsa y que torpemente nosotros creemos, pero actualmente la tecnología juega un papel importante para erradicar este problema que lleva muchos años vigente gracias a la lucha de poder, dejemos de ser manipulados, controlados y comencemos a informarnos mutuamente, haciendo valer nuestros derechos.
En consecuencia, no tenemos otra opción más que persistir en la voluntad colectiva e individual de ser capaces de fortalecer nuestra resiliencia democrática y la cooperación nacional, internacional y multilateral. Y, para ello, nada mejor que gobiernos, medios de comunicación, sector privado, sociedad civil y ciudadanía trabajen de la mano.