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La proclamación de la ii república española en 1931, el gobierno provisional encabezado por niceto alcalá zamora, la constitución de 1931 y los bienios reformista y conservador. Se detalla la formación del gobierno, las elecciones para cortes constituyentes, la elaboración de la constitución y sus características, así como las reformas educativa, militar, agraria, laboral y territorial durante el bienio reformista. Además, se describe la división política durante el bienio conservador y las elecciones de noviembre de 1933.
Tipo: Apuntes
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Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, a pesar de dar mayoría a los monárquicos, acabaron convirtiéndose en un plebiscito contra la monarquía cuyos candidatos fueron derrotados en las grandes ciudades. Al día siguiente, se produjeron manifestaciones a favor de la República y el 14 de abril de 1931. Alfonso XIII abandona España aconsejado por Romanones y tras el anuncio del general Sanjurjo de que la Guardia Civil no lucharía por la monarquía. Se proclamó la II República, que sucumbiría tras el golpe de Estado de 18 de julio de 1936 y la Guerra Civil (1936-1939).
El Gobierno Provisional Tras la proclamación de la II República, se formó un Gobierno Provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora, un republicano de derechas que debía actuar como garantía en el poder de la burguesía. Los ministros pertenecían a los partidos firmantes del Pacto de San Sebastián: centristas (radicales de Alejandro Lerroux, radicales-socialistas de Marcelino Domingo), izquierda (socialistas -Prieto, Largo Caballero y Fernando de los Ríos-, republicanos -Azaña-, catalanistas -d’Olwer- y galleguistas -Casares Quiroga-). Fuera del gobierno quedan la extrema izquierda (comunistas, anarquistas) y la derecha (monárquicos, tradicionalistas) y regionalistas conservadores (PNV y Lliga). La República contó con un gran apoyo popular que esperaba de esta la regeneración y modernización de España. El cambio de régimen supuso el paso del poder de las clases dominantes a las clases medias, los intelectuales pequeño-burgueses y la clase obrera. Sin embargo, este cambio político no vino acompañado de un cambio profundo de las estructuras socioeconómicas. El primer problema se originó cuando Francesc Maciá proclamó la República Catalana dentro de una Federación de Repúblicas Ibéricas. Miembros del Gobierno lo convencieron de que depusiera en su actitud a cambio de la promesa de establecer la Generalitat y la elaboración de un estatuto de autonomía. Pronto surge el problema del anticlericalismo (gubernamental y popular). Tras una pastoral del cardenal Segura (acabaría expulsado de España), fueron incendiados edificios eclesiásticos. Se acusó a Maura, ministro de Gobernación, de pasividad de la fuerza pública, que acabó dimitiendo tras sofocar la Guardia Civil otros conatos.
La Constitución de 1931 Las elecciones para elegir Cortes Constituyentes tuvieron lugar en junio de 1931 con gran participación: hubo mayoría republicana y socialista, en tanto que Alcalá Zamora y Miguel Maura fracasaron en su intento de crear una derecha republicana importante. También fueron elegidos intelectuales como Unamuno, Marañón u Ortega y Gasset. La Constitución de 1931 fue un texto elaborado por una comisión presidida por el socialista y catedrático de Derecho Penal Jiménez de Asúa, generando su elaboración tensiones, tanto en la Cámara (Julián Besteiro era su presidente) como en la calle. Las primeras crisis surgieron al tratar las relaciones de la Iglesia con el Estado, el fin del presupuesto del clero, la disolución de órdenes religiosas y la separación entre el poder civil y 2 el religioso: España se convertía en un país laico. La aprobación del texto definitivo tuvo lugar en diciembre de 1931 sin ningún voto en contra, aunque cerca de un centenar de diputados se ausentó de la votación. Se confirmaba como Presidente de la República a Niceto Alcalá Zamora y se elegía a Manuel Azaña al frente del Gobierno. Características de la Constitución de 1931: gran extensión ( artículos agrupados en IX títulos), carácter plenamente democrático y progresista, así como un fuerte contenido social: subordinación de la propiedad al interés general, definición del régimen como
República de Trabajadores, laicismo, Cámara única, responsabilidad del gobierno, sufragio universal masculino y femenino, amplias libertades individuales, abolición de la pena de muerte, derecho a la autonomía en el marco de un “estado integral” (soberanía y estado central), Tribunal de Garantías Constitucionales, Diputación Permanente de las Cortes, y nombramiento mixto del presidente.
Las elecciones generales de junio de 1931 habían dado el triunfo a la coalición entre republicanos y socialistas presidido por Manuel Azaña. Su Gobierno llevó a cabo reformas estructurales con el deseo de modernizar el país y de responder a las expectativas de cambio de las clases medias y del movimiento obrero, limitando los privilegios de las élites. ❖ Reforma educativa: fomento de la enseñanza pública y progresista en un país con un 44 % de analfabetismo, sustituyendo los métodos y profesores religiosos anteriores. Se disolvió la Compañía de Jesús y se prohibió enseñar a las otras órdenes religiosas. Se construyeron cerca de 10.000 escuelas de enseñanza primaria y la convocatoria de 7. plazas de maestros, y se acercó la cultura a las zonas rurales con las llamadas Misiones Pedagógicas, en las que destacaron personalidades de la cultura como García Lorca. ❖ Reforma militar: Se intenta modernizar un Ejército con escasa formación de los soldados y anticuado material. Se intenta una reducción del número de mandos (jubilación anticipada con sueldo íntegro) y de unidades operativas. Otras medidas pretendían el sometimiento al poder civil y el cierre de la Academia General de Zaragoza y se limitó la primacía de los militares africanistas, prestigiando las armas de Artillería e Ingenieros. Esta reforma irritó a sectores del Ejército. En agosto de 1932, el general Sanjurjo se sublevó en Sevilla, aunque su intentona fue un fracaso que le llevó a la cárcel y condenado a muerte, aunque la pena le fue conmutada por cadena perpetua. El Gobierno creó la Guardia de Asalto, fuerza leal entrenada como policía urbana.
❖ Reforma agraria: Se pretendía acabar con los desequilibrios de la propiedad de la tierra a través de la expropiación de tierras y una distribución más justa entre jornaleros y arrendatarios, especialmente de Extremadura y Andalucía, con rechazo de latifundistas y de partidos de centro y de derechas. En septiembre de 1932, se aprobará la Ley de Bases de la Reforma Agraria, aunque los resultados fueron menores de los esperados.
❖ Reforma laboral: Llevadas a cabo por Largo Caballero (ministro de Trabajo), como extensión al campo de la jornada de ocho horas, prolongación de los contratos de arrendamiento, Ley de Términos Municipales (empleo preferente de jornaleros del municipio) y laboreo forzoso de tierras donde existiesen braceros en paro. Además, se establecieron Jurados Mixtos que impulsaron una subida de salarios de los trabajadores y una mejora de su nivel de vida.
❖ Reforma territorial: aprobación del estatuto de autonomía de Cataluña en 1932, en tanto que en el País Vasco había división entre nacionalistas por un lado y socialistas y republicanos por otro en sus aspiraciones autonomistas. Esta política reformista siempre contó con la oposición de los grupos privilegiados, que veían peligrar su predominio político, económico y social. Además, las reformas fracasaron por su lentitud, por la influencia de la crisis económica de 1929 (caída de exportaciones, aumento del paro, retorno de emigrantes) por la oposición de los terratenientes y de la Iglesia, la conflictividad social (sobre todo de anarquistas y jornaleros socialistas), y la oposición de los militares. A partir de 1932, las
posibilitó, como en otros lugares -Francia- la formación de un Frente Popular, coalición formada por republicanos, comunistas y socialistas. El Frente Popular ganó las elecciones, en tanto que dentro de la derecha comenzó a considerarse la idea de dar un golpe de Estado como forma de frenar las reformas y poder, así, mantener sus privilegios. Nuevamente, Azaña será llamado a formar Gobierno, pero se encuentra con las amenazas de la extrema derecha, del radicalismo proletario y de continuos desórdenes públicos (quema de conventos, pistolerismo, actuaciones violentas de Falange, que no deja de ganar adeptos). Alcalá Zamora es destituido como presidente de la República, siendo sustituido en mayo por Manuel Azaña, que perdió capacidad de acción. Se forma un gobierno presidido por Santiago Casares Quiroga, en medio de agitaciones revolucionarias, huelga de la construcción en Madrid, atentados y ocupación de tierras. Los ministros son todos republicanos, ya que el PSOE se niega a entrar y va optando cada vez más claramente por la vía revolucionaria de la mano de Francisco Largo Caballero, “el Lenin español”. Todo ello provocó la bipolarización de las posturas políticas en torno a las extremas derecha e izquierda (Primavera Trágica, asesinatos del teniente Castillo, guardia de asalto, y de Calvo Sotelo, líder de la derecha parlamentaria). Ante el peligro de un golpe militar, el gobierno había dispersado a los militares sospechosos: Mola a Navarra, Franco a Canarias y Goded a Baleares, lo que terminaría siendo una decisión muy arriesgada. El 17 de julio de 1936, se sublevaron las tropas de África y el 18 en el resto de España, dando comienzo a la Guerra Civil (1936-1939).