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LADRONA DE LIBROS, Resúmenes de Historia

La historia se inicia narrada por una protagonista muy particular —la muerte— que nos sumerge en la trama. Nos habla desde el cielo y se refiere al hecho de ...

Tipo: Resúmenes

2021/2022

Subido el 10/10/2022

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Ladrona de libros: una visión psicoanalítica
Dr. Ezequiel Sarshalom Cohen
Voy a referirme, en especial, a tres protagonistas centrales de esta historia: la muerte
(Tánatos), Liesel Menninger (pulsión libidinal = Eros) y los libros (pulsión de conocimiento).
La historia se inicia narrada por una protagonista muy particular —la muerte— que nos
sumerge en la trama. Nos habla desde el cielo y se refiere al hecho de morir, en un tono
apaciguador: "llegado el momento, no entres en pánico, no ayuda". De fondo, se puede
escuchar una melodía de piano. La muerte danzante nos prepara para lo que viene: una época
siniestra del nazismo como representación de la aniquilación, la destrucción y la muerte.
La destrucción se aproxima rápida, violenta e indeteniblemente: un tren a vapor a toda
marcha ocupa la escena. Se escucha la voz de la muerte buscando entre los pasajeros: "la
muerte evita los vivos". La voz de la muerte se detiene en Liesel Menninger, ocupante de
uno de los vagones, y continúa: "me atrapó y captó mi atención". Veremos en el transcurrir
de la película cómo Liesel se configura como vida (Eros). Sin embargo, la muerte viene a
llevarse a su pequeño hermano que está sentado frente a ella, cargado por la madre.
Liesel sostiene una foto del hermano en el momento del entierro. En esta escena, se produce
un primer contacto entre Liesel y un libro: El manual del enterrador. Pareciera habérsele
caído al enterrador. Ella toma el libro y lo guarda.
Después, Liesel es entregada en adopción a una familia alemana con la que vivirá hasta el
final de la II Guerra Mundial, en el barrio más pobre de la ciudad. Irónicamente, la calle se
llama “Cielo”. Su madre comunista fue forzada a entregar a sus dos hijos. Sus padres
adoptivos son: Hans y Rosa Hubernann. En su primer contacto, vemos que este nuevo padre
parece ser un hombre tierno, dócil y con características muy maternales. Es capaz de contener
intuitivamente a Liesel, que no solo perdió a su hermanito Werner, sino también a su madre.
En realidad, la madre llevaba a los dos hermanos para ser dados en adopción. Liesel es una
jovencita que ha sufrido pérdidas muy importantes; sin embargo, Hans logra que Liesel deje
de resistirse y baje del carro. La llama "su majestad" y le ofrece azúcar con un ademán de
mago. Rosa es áspera y dura. No obstante, más adelante, veremos cómo es solo una fachada
para protegerse del terror de la guerra.
Ya sola en la habitación de su nuevo hogar, Liesel observa llorando la camita que hubiera
sido de Werner. Voltea su cara en sentido contrario a la pequeña cama y canta, en tono muy
bajo, una canción de cuna que la ayuda a dormirse. Sin duda, Liesel no está del todo sola,
posee dentro de ella un introyecto de la madre: buena, contenedora, que calma. Por eso
respondió a lo maternal en Hans. Lo pulsional libidinal, en ella, "busca" el objeto capaz de
calmar. La relación de Liesel con lo materno y lo paterno (Edipo) parecen ser muy sanas, es
decir, podemos ir viendo en Liesel un Edipo bien elaborado. Esto se verá con mayor claridad
en próximas escenas.
Vemos al padre adoptivo, figura muy continente, que le da los buenos días a Liesel con
música, tocando el acordeón. Luego en la mesa, le acerca el pan sutilmente invitándola a
comer. Acción que contrasta con la conducta de Rosa, la madre severa que llama a todos
cerdos.
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¡Descarga LADRONA DE LIBROS y más Resúmenes en PDF de Historia solo en Docsity!

Ladrona de libros : una visión psicoanalítica

Dr. Ezequiel Sarshalom Cohen

Voy a referirme, en especial, a tres protagonistas centrales de esta historia: la muerte (Tánatos), Liesel Menninger (pulsión libidinal = Eros) y los libros (pulsión de conocimiento).

La historia se inicia narrada por una protagonista muy particular — la muerte — que nos sumerge en la trama. Nos habla desde el cielo y se refiere al hecho de morir, en un tono apaciguador: "llegado el momento, no entres en pánico, no ayuda". De fondo, se puede escuchar una melodía de piano. La muerte danzante nos prepara para lo que viene: una época siniestra del nazismo como representación de la aniquilación, la destrucción y la muerte.

La destrucción se aproxima rápida, violenta e indeteniblemente: un tren a vapor a toda marcha ocupa la escena. Se escucha la voz de la muerte buscando entre los pasajeros: "la muerte evita los vivos". La voz de la muerte se detiene en Liesel Menninger , ocupante de uno de los vagones, y continúa: "me atrapó y captó mi atención". Veremos en el transcurrir de la película cómo Liesel se configura como vida (Eros). Sin embargo, la muerte viene a llevarse a su pequeño hermano que está sentado frente a ella, cargado por la madre.

Liesel sostiene una foto del hermano en el momento del entierro. En esta escena, se produce un primer contacto entre Liesel y un libro : El manual del enterrador. Pareciera habérsele caído al enterrador. Ella toma el libro y lo guarda.

Después, Liesel es entregada en adopción a una familia alemana con la que vivirá hasta el final de la II Guerra Mundial, en el barrio más pobre de la ciudad. Irónicamente, la calle se llama “Cielo”. Su madre comunista fue forzada a entregar a sus dos hijos. Sus padres adoptivos son: Hans y Rosa Hubernann. En su primer contacto, vemos que este nuevo padre parece ser un hombre tierno, dócil y con características muy maternales. Es capaz de contener intuitivamente a Liesel, que no solo perdió a su hermanito Werner, sino también a su madre. En realidad, la madre llevaba a los dos hermanos para ser dados en adopción. Liesel es una jovencita que ha sufrido pérdidas muy importantes; sin embargo, Hans logra que Liesel deje de resistirse y baje del carro. La llama "su majestad" y le ofrece azúcar con un ademán de mago. Rosa es áspera y dura. No obstante, más adelante, v eremos cómo es solo una fachada para protegerse del terror de la guerra.

Ya sola en la habitación de su nuevo hogar, Liesel observa llorando la camita que hubiera sido de Werner. Voltea su cara en sentido contrario a la pequeña cama y canta, en tono muy bajo, una canción de cuna que la ayuda a dormirse. Sin duda, Liesel no está del todo sola, posee dentro de ella un introyecto de la madre: buena, contenedora, que calma. Por eso respondió a lo maternal en Hans. Lo pulsional libidinal, en ella, "busca" el objeto capaz de calmar. La relación de Liesel con lo materno y lo paterno (Edipo) parecen ser muy sanas, es decir, podemos ir viendo en Liesel un Edipo bien elaborado. Esto se verá con mayor claridad en próximas escenas.

Vemos al padre adoptivo, figura muy continente, que le da los buenos días a Liesel con música, tocando el acordeón. Luego en la mesa, le acerca el pan sutilmente invitándola a comer. Acción que contrasta con la conducta de Rosa, la madre severa que llama a todos cerdos.

En la siguiente escena, descubrimos que Liesel no sabe leer cuando la maestra la invita a pasar al pizarrón para que escriba su nombre. Sin embargo, escribe tres X. Pudiera representar la relación triangular (3) conformada en su mente: Liesel con la madre y hermano y/o Liesel con sus padres adoptivos --Hans y Rosa--.

Un niño se burla y la llama tonta en la escuela. Liesel, con gran furia le da una golpiza imparable, tienen que separarla de su adversario: un niño-varón más alto y fuerte que ella. La expresión --en acto y de lo agresivo contenido en ella-- produce una descarga y comenzamos a observarla hablando y moviéndose más libremente. Lo agresivo, contenido, está relacionado con las pérdidas y el dolor que causan. Dolor que no ha podido expresar de otra forma. Veremos cómo los libros la irán ayudando en la elaboración de sus duelos. La ladrona de libros , título de la película, es realmente la ladrona de más vida. Los libros la conducirán finalmente a la sublimación.

Hans, delicadamente, se acerca a leerle El manual del enterrador. Liesel se muestra curiosa e interesada. La curiosidad y el conocimiento como vínculo de y con la vida.

En la próxima escena (1938), se muestra el ataque devastador al pensamiento y a la cultura: se intenta aniquilar la vida durante la noche de los cristales rotos y la palabra a través de la quema de libros.

Más tarde y en contraste al ataque al pensamiento, Hans enseña a Liesel a leer y termina su primer libro, que enseguida quiere volver a leer. Ansias de conocimiento, aliado de vida. Liesel busca leer y Hans intuye su necesidad y la calma, dándole lo que necesita. Es como la madre suficientemente buena, con reverie que intuye la necesidad del bebé y lo calma. Liesel va elaborando la pérdida. Vemos cómo coloca la foto del hermano muerto dentro del libro El manual del enterrador. Lo va enterrando en su mente, aceptando la pérdida.

Hans lleva a Liesel al sótano de la casa. En las paredes hay una especie de diccionario, elaborado por él, como regalo a Liesel. Le da tiza para que lo complete con las palabras que ha aprendido. Es el primer momento en que Liesel lo abraza y da muestras de agradecimiento. La unión, el vínculo con el padre y con las palabras desde que aprende a leer hasta que coloca palabras nuevas en las paredes (pizarrón) son un claro símbolo de deseo de unión, síntesis, integración y vida que hay en Liesel y en Hans.

Ruby Steiner logra llegar a ser el mejor amigo de Liesel. Son muy parecidos. Ruby desea ser como Jesse Owens, el mejor corredor. No le importaría ser negro. Ambos sin pre-juicios, con mentes no saturadas, receptivas, con capacidad de fantasear y jugar, con un sano desarrollo mental.

En la escena que sigue, Liesel desea que su madre venga a verla y le escribe: "Te extraño, creo verte". Tiene la esperanza de que Hans le haga llegar la carta a su madre, pues le dice que hará lo posible. Va elaborando el duelo por la pérdida de la madre. La lectura y la escritura la conectan a la vida. Se observa con claridad el trabajo del duelo (propio de la posición depresiva descrita por Melanie Klein), que Liesel es capaz de hacer.

Escena de la quema de libros por parte de los nazis: “ los liberamos de la contaminación intelectual que infectó a Alemania durante los últimos 20 años… el fin de los comunistas y judíos… en nombre de Hitler".

Nuevamente Max estimula a Liesel: le regala un libro que contiene hojas blancas, con una sola palabra: “ escribe ”. Max le dice: “La palabra es lo único que nos hace distintos. Las palabras son vida. Todas esas hojas en blanco son para que tú las llenes".

Max enferma y Liesel le pregunta a Hans si va a morir. Liesel cree que es su culpa por el juego que se le ocurrió con la nieve. Es la culpa que también siente por la muerte del hermano, pero es una culpa depresiva en el sentido que le va permitiendo reparar. Liesel es una jovencita con una gran capacidad de amar y reparar. Su transitar por la posición depresiva fue, sin duda, muy exitoso. Esto se corrobora en la siguiente escena: Max acostado, como muerto, y Liesel le coloca una foto de Werner, su hermano, en el pecho y comienza a leerle El hombre invisible. A través de la palabra intenta vitalizar a Max-hermano (en la fantasía y en la realidad).

Liesel comienza a escabullirse por la ventana de la casa del Alcalde y roba libros (que luego devuelve) de su biblioteca y continúa leyendo, incansablemente, para Max. Como si las historias que lee, fueran inyecciones de vida. Alimento, como el que le va dando Rosa a Max en cucharadas, al mismo tiempo que Liesel lee para él. ¡Cuánto no hubiera querido Liesel cuidar, alimentar y salvar a su hermano! Los libros son vida para Liesel. Alimento. Ruby la descubre saliendo de la casa del Alcalde y le dice: "Morimos de hambre y robas libros y no comida". Los libros son comida para Liesel.

Max despierta. Rosa busca a Liesel y le entrega la foto de su hermanito al tiempo que le dice: “Max dice que te pertenece”. Liesel se alegra por la mejoría de Max y porque en su inconsciente es también el hermano que se salva, que no muere. A su vez, Max parece también tener un conocimiento inconsciente de lo que él representa para Liesel. Liesel lo abraza y le dice: "sabía que vivirías". Él le da las gracias por lo mucho que lo ayudó, leyendo para él.

Los habitantes de la calle Cielo se encuentran en un refugio antiaéreo. Mientras se dan las explosiones, Hans toca el acordeón y calma al grupo. Tiene una capacidad de contención enorme. Este pasaje es importante recordarlo para una escena posterior.

Max decide irse para no poner en peligro a la familia. Liesel llora, y le dice que no quiere sufrir otra perdida. Max le dice algo muy importante, desde el punto de vista psicológico: "tú me mantuviste con vida, siempre podrás encontrarme en tus palabras. Ahí es donde seguiré vivo". Ya se ha establecido entre ellos un vínculo lo suficientemente significativo que les permite a ambos llevarse al otro dentro (introyección del objeto bueno) de sus mentes. Hans y Rosa, como buenos padres protectores le dan abrigos y queso (pecho bueno) a Max.

Hans es llamado a alistarse para la guerra y Rudy al entrenamiento de élite para correr. En esta escena se aprecia a Rosa sin su armadura de dureza, defensa que se ha ido disolviendo a lo largo de la película. Hans le dice a Liesel: "cuida a tu mamá, no es tan fuerte como parece". Liesel por su parte le suplica: "papá, vuelve a casa".

En el refugio, mientras las bombas caen ferozmente, Liesel observa la mesa donde antes colocaba Hans su acordeón. Comienza a narrar una historia de memoria de manera fluida, como si leyera un libro. La historia trata de un fantasma que vivía en las sombras (Max- hermano) y ella no sentía miedo, porque le recordaba que todavía estaba con vida. Alusión muy clara a su pulsión de vida frente a la muerte (Max enfermo-hermano muerto-guerra, etc.). Liesel con las historias hace como Hans con la música del acordeón, calma a los

ocupantes del refugio y también se calma ella misma. Los libros la mantienen viva frente al horror de las pérdidas y de la guerra. Los libros y su pulsión de conocimiento, su curiosidad, son importantes aliados de la fuerza de vida en Liesel (constitucional y adquirida). Un aspecto fundamental en Liesel, acompañando a su fuerte yo, es su capacidad para tolerar la angustia, la cual es una base necesaria para la abundante formación de símbolos y fantasías. Todo esto, en su conjunto, habla del logro emocional alcanzado por Liesel.

En la siguiente escena --muy conmovedora--, cientos de judíos marcados en sus ropas con la estrella de David caminan dándole la espalda a Liesel. Ella busca a Max-hermano, desesperadamente, entre la multitud. Pareciera verlo, casi alucina a Max. Es la manera que tiene de elaborar el duelo, a través del deseo de encontrarlo vivo. Dice: "Max, nunca te voy a olvidar".

Hans regresa de la guerra. Liesel corre hacia él y lo abraza fuertemente. Es el primer objeto importante y reasegurador de su mundo interno que no se pierde (en su mundo externo). Hans regresa, siendo un excelente ejemplo de la importancia de contar con un objeto interno que dé seguridad y estabilidad mental. Muy probablemente si Hans no hubiera regresado, Liesel hubiera seguido en su lucha vital, porque ya su padre adoptivo estaba adentro de su mente (introyectado) como una figura (objeto) muy valiosa.

Liesel comienza a escribir en el libro en blanco, que le regaló Max, su propia historia. Brillante forma, que nos ofrece el director, de representar el proceso de elaboración personal que la van llevando a convertirse en escritora. Su capacidad de simbolizar es el fundamento de su mundo de fantasía y sublimación, sobre el simbolismo se construyó la relación de Liesel con el mundo exterior y con la realidad. La derrota del nazismo se lleva a cabo no solo en el campo de batalla. A nivel individual Liesel, se aferra a lo que la barbarie quiere destruir. La palabra (vida) se sobrepone al silencio (muerte).

La calle “Cielo” fue bombardeada, de noche, por error. Liesel estaba en el sótano escribiendo y se quedó dormida. Sobrevivió. Liesel derrota simbólicamente a la muerte (lo pulsional de vida se sobrepuso a Tanatos) que la acompañaban en lo social y en lo individual cuando se zambulle en la palabra y la lectura. En el conocimiento como representante de vida. Es el libro que ella misma está escribiendo el que finalmente le salvará la vida.

Encuentra, entre los escombros, los cadáveres de Rosa y Hans. En su psique, nuevamente se repite la pérdida de los padres. Ve a Ruby agonizando. Liesel le pide que despierte, que la bese. Ruby muere. El dolor por la pérdida, reeditada, de los padres y el hermano son insoportables y se desconecta-desmaya.

Se despierta y lo primero que ve, entre los escombros, es un libro. Lo toma inmediatamente. Una vez más el libro, como protagonista de esta película, objeto acompañante, reasegurador y apaciguador en lo interno. Ve a la esposa del Alcalde, corre y se agarra fuertemente a ella. Frente a las continuas pérdidas, busca siempre "lo bueno", el pecho nutritivo que alimenta física - psíquicamente y que protege. Liesel siempre sabe agradecer. Lo hemos visto con Hans, Rosa, Max, Ruby y ahora con la esposa del alcalde.

Por eso, en Liesel, podemos hablar de una jovencita que desde el inicio de la película mostraba haber alcanzado, de manera muy firme, la posición depresiva, un importante logro emocional, que le daba la posibilidad de afrontar los duelos y recobrarse.

  • Donde la integración predomina.