

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
contenido resumen sobre las celulas procariotas para alumnos de bachillerato
Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
1 / 3
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


Las células procariotas son las formas celulares más simples y antiguas que existen. Aparecieron hace aproximadamente 3.500 millones de años y constituyen el primer tipo de organización celular de la historia de la Tierra. Todos los organismos pertenecientes a los dominios Bacteria y Archaea están formados por este tipo de células. A pesar de su aparente simplicidad, las procariotas poseen una enorme capacidad de adaptación y pueden vivir en prácticamente cualquier ambiente, desde océanos y suelos hasta zonas extremadamente calientes, salinas o ácidas.
El término “procariota” proviene del griego pro (antes) y karyon (núcleo), lo que significa “antes del núcleo”. Esto hace referencia a su característica principal: carecen de un núcleo verdadero. En lugar de estar rodeado por una membrana, el material genético se encuentra disperso en una región del citoplasma denominada nucleoide.
Las células procariotas son mucho más pequeñas y sencillas que las eucariotas. Su tamaño suele oscilar entre 1 y 10 micrómetros y presentan una estructura interna menos compleja, ya que no poseen orgánulos membranosos como mitocondrias, cloroplastos o retículo endoplasmático. Sin embargo, realizan todas las funciones vitales necesarias para sobrevivir: nutrición, relación y reproducción.
La estructura básica de una célula procariota está formada por membrana plasmática, citoplasma, material genético y ribosomas. Muchas de ellas presentan además pared celular, cápsula, flagelos o pili.
La membrana plasmática rodea la célula y controla el intercambio de sustancias con el exterior. Está formada por una bicapa de fosfolípidos y proteínas, similar a la de las células eucariotas. Además de actuar como barrera selectiva, en algunas bacterias participa en procesos metabólicos importantes como la respiración celular o la fotosíntesis, ya que las procariotas carecen de orgánulos especializados.
Por fuera de la membrana suele encontrarse la pared celular, estructura rígida que proporciona protección y mantiene la forma celular. En las bacterias, la pared está formada principalmente por peptidoglucano o mureína, una molécula exclusiva de estos organismos. Gracias a la pared celular, las bacterias resisten cambios osmóticos y evitan romperse por la entrada excesiva de agua.
Algunas bacterias poseen además una cápsula externa formada por polisacáridos. Esta cápsula actúa como mecanismo de defensa frente a la desecación y ayuda a las bacterias a adherirse a superficies o escapar del sistema inmunitario de otros organismos.
El citoplasma procariota es un medio acuoso donde se desarrollan las reacciones metabólicas. En él se encuentran dispersos los ribosomas, encargados de fabricar proteínas. Los ribosomas procariotas son más pequeños que los eucariotas y se denominan ribosomas 70S.
El material genético suele consistir en una única molécula circular de ADN localizada en el nucleoide. Además del cromosoma bacteriano principal, muchas bacterias poseen pequeños fragmentos circulares de ADN llamados plásmidos. Estos contienen genes que pueden proporcionar ventajas adaptativas, como resistencia a antibióticos, y pueden transferirse entre bacterias.
Muchas células procariotas presentan estructuras de movimiento llamadas flagelos. Los flagelos son largos filamentos proteicos que permiten el desplazamiento en medios líquidos. Otras poseen pili o fimbrias, pequeñas prolongaciones que facilitan la adhesión a superficies o el intercambio de material genético durante un proceso denominado conjugación bacteriana.
Las bacterias pueden presentar distintas formas morfológicas. Según su aspecto se clasifican principalmente en:
● Cocos: de forma esférica. ● Bacilos: con forma alargada. ● Espirilos: de forma helicoidal. ● Vibrios: con forma curvada semejante a una coma.
La nutrición de las células procariotas es extremadamente diversa. Algunas bacterias son autótrofas y producen su propia materia orgánica mediante fotosíntesis o quimiosíntesis. Otras son heterótrofas y obtienen nutrientes a partir de otros organismos o de materia orgánica en descomposición. Gracias a esta diversidad metabólica, las bacterias desempeñan funciones ecológicas esenciales como el reciclaje de nutrientes, la fijación de nitrógeno y la descomposición de restos orgánicos.
La reproducción procariota se realiza principalmente por bipartición o fisión binaria. En este proceso, la célula duplica su ADN y posteriormente se divide en dos células hijas genéticamente idénticas. Es un mecanismo rápido y eficaz que permite a las bacterias multiplicarse con enorme velocidad cuando las condiciones ambientales son favorables.
Aunque la reproducción bacteriana es asexual, las procariotas pueden intercambiar material genético mediante varios mecanismos. Uno de ellos es la conjugación, en la que una bacteria transfiere ADN a otra a través de un pili. También existe la transformación, que consiste en captar ADN libre del medio, y la transducción, proceso en el que los virus bacterianos transportan genes entre bacterias. Estos mecanismos aumentan la variabilidad genética y favorecen la adaptación evolutiva.
Las bacterias tienen una enorme importancia ecológica, industrial y médica. Muchas son beneficiosas y participan en procesos fundamentales para la vida. Por ejemplo, ciertas bacterias intestinales ayudan a la digestión y producen vitaminas. Otras se utilizan en la fabricación de alimentos como yogur, queso o vinagre. En biotecnología, las bacterias se emplean para producir medicamentos, hormonas y antibióticos mediante ingeniería genética.
Sin embargo, algunas bacterias son patógenas y causan enfermedades como la tuberculosis, el cólera, la salmonelosis o la neumonía. Para combatirlas se utilizan antibióticos, aunque el uso excesivo e inadecuado de estos medicamentos ha favorecido la aparición de bacterias resistentes, uno de los principales problemas sanitarios actuales.
Las arqueas, aunque también son procariotas, presentan diferencias importantes respecto a las bacterias. Muchas viven en ambientes extremos, como aguas termales, lagos hipersalinos o regiones volcánicas. Además, poseen características bioquímicas distintas en su membrana y pared celular.
En conclusión, las células procariotas representan la forma de vida más antigua y abundante del planeta. Aunque poseen una estructura sencilla, su capacidad de adaptación y diversidad metabólica les ha permitido colonizar prácticamente todos los ecosistemas terrestres. El estudio