Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Blog sobre el desarrollo histórico y cultural de alguna región, Apuntes de Ciencias de la Educación

Este blog ofrece información detallada sobre el pasado y la cultura de una determinada área. Aborda temas históricos, sociales, económicos y artísticos, con textos ilustrados y referencias a fuentes verificadas. Ideal para estudiantes de historia, geografía y culturas extranjeras.

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 15/05/2017

sandra_garcia_diaz
sandra_garcia_diaz 🇪🇸

2

(1)

1 documento

1 / 6

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/
pf3
pf4
pf5

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Blog sobre el desarrollo histórico y cultural de alguna región y más Apuntes en PDF de Ciencias de la Educación solo en Docsity!

I Cuentos de niños y del hogar J. y W.Grimm Introducción: Herman Grimm Traducción: María Antonia Seijo Castroviejo Ilustración: Albert Adamo, Karl Appold, Max von Beckerath, Wilhelm von Diez, Rudi Geissler, Theodor Hosemann, Carl Offterdinger, Franz Pocci, Ludwig Richter, Moritz von Schwind, Oswald Sickert, Hans Speckter y Otto Speckter EDICIONES GENERALES ANAYA http://algundiaenalgunaparte. wordpress.con/ EMT Ñ ] Y Caperucita Roja Erase una vez una pequeña y dulce muchachita, que en cuan- to se la veía se la amaba, pero sobre todo la quería su abuela, que no sabía qué darle a la niña. Un buen día le regaló una caperucita de terciopelo rojo, y como le sentaba muy bien y no quería llevar otra cosa, la llamaron Caperucita Roja. Un día la madre le dijo: —Ven, Caperucita, aquí tienes un pedazo de pastel y una botella de vino; llévaselo a la abuela, que está enferma y débil, y se sentirá aliviada con esto. Prepárate antes de que haga mucho calor, y cuando salgas ve con cuidado y no te apartes del sendero, si no, te caerás y romperás la botella, y la abuela se quedará sin nada. Y cuando llegues no te olvides de darle los buenos días, y no te pongas a curio- sear antes por todas las es- quinas. —Lo haré todo bien —di- jo Caperucita a su madre, y le dio la mano a continuación. La abuela vivía muy den- tro del bosque, a una media hora de distancia del pueblo. Cuando Caperucita llegó al bos- que, se tropezó con el lobo. Pero 4 Caperucita, que aún no sabía lo mal bicho que es el lobo, no tuvo yan miedo de él. http://algundiaenalgunaparte. wordpress.con/ Cuentos de niños y del hogar Entre tanto Caperucita Roja había seguido buscando flores y cuando ya había recogido tantas que no las podía llevar, se acor- dó de nuevo de la abuela y se puso de nuevo en camino de su casa. Se asombró de que la puerta estuviera abierta y, cuando en- tró en la habitación, se encontró incómoda y pensó: «Dios mío, qué miedo tengo hoy, cuando por lo general me gusta estar tanto con la abuela.» Exclamó: A —Buenos días —pero no recibió contestación. Luego fue a la cama y descorrió las cortinas; allí estaba la abue- la con la cofia tapándole la cara, pero tenía una pinta extraña. — Ay, abuela, qué orejas tan grandes tienes! —Para oírte mejor. — Ay, abuela, qué ojos tan grandes tienes! —Para verte mejor. , — Ay. abuela, qué manos tan grandes tienes! —Para cogerte mejor. — Ay, abuela, qué boca tan enormemente grande tienes! —Para devorarte mejor. http://algundiaenalgunaparte. wordpress.con/ Caperucita Roja Apenas había dicho esto, el lobo saltó de la cama y se zampó a la pobre Caperucita Roja. Después de que el lobo hubo saciado su apetito, se metió de nuevo en la cama, se durmió y comenzó a roncar con todas sus fuerzas. El cazador, que pasaba en ese preciso momento por la casa, pensó: «Cómo ronca la anciana; tendrías que ir a ver si ne- cesita algo.» Y cuando entró en la habitación y se acercó hasta la cama, vio que el lobo estaba dentro: —i¡Ah, estás aquí, viejo pecador! —dijo él—. ¡Tanto tiempo como llevo buscándote! Entonces quiso cargar su escopeta, pero pensó que el lobo podía haber devorado a la abuela, y a lo mejor aún se la podía salvar, así que no disparó, sino que cogió las tijeras y comenzó a rajar al lobo la ba- rriga. Cuando había dado unos cuantos cortes, salió la muchacha y dijo: —iHuy, qué susto tenía! En la barriga del lobo estaba todo muy oscuro. Y luego salió la abuela tam- bién viva, aunque casi no podía respirar. Caperucita Roja cogió rápidamente unas piedras, con las / http://algundiaenalgunaparte. wordpress.con/