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El nombre de don Antonio de Vera Muxica, conocido por el Refundador de Santa Fe, nos había hecho pensar en su posible procedencia canaria. A la amabilidad del historiador don Miguel A. Martínez Galvez, Presidente del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas.
Tipo: Apuntes
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Profesor d e la Facultad de Derecho d e la =niversidad cle La Laguna
El nombre de don Antonio de Vera Muxica, conocido por el Refundador de Sa.ntn Fe, nos había hecho pensar en su posible pro- cedencia canaria. A la amabilidad del historiador don Miguel A. Martínez Galvez, Presidente del Instituto ~ r g e n t i n ode Ciencias Genealógicas, debemos una copia del capitulo del NohiWa.rZo del
-nuestras sospechas. Pero no es de extrañar que al referirse este autor a las prime- ras generaciones de los Vera, hasta llegar al conquistador de Gran Canaria Pedro de Vera, repita conocidas fantasías y probados erro- res que recogen antiguos nobiliarios, y aún le faltaron al autor los antecedentes precisos para conocer la descendencia de aquel ilus- tre jerezano. En cambio, tal trabajo de don Carlos Calvo, preciso y documentado For lo que hace a las generaciones argentinas, nos ha sido de extraordinario valor.
(^1) Nobiliarzo de2 **_a?ztiyz (^2) LEOPOLDO DE LA ROSA OLIVERA
La recia personalidad del capitán de la conquista y gobernador de Gran Canaria; las circunstancias que motivaron el asentamiento de su hijo Martín de Vera en dicha isla y, consiguientemente, e l que su sangre diera origen a familia isleña, que produjo persona- lidades de destacada valía, y la importancia de la rama que per- petuó el apellido Vera en el Río de la Plata hasta mediado el si- glo XIX, creemos justifica el que nos detengamos en su estudio.
E Ha sido don Hipólito Sancho de Sopranis quien, en una serie O
de Historia", de la Facultad de Filosofia y Letras de la Univer- O E sidad de La Laguna ?, ha desbrozado, como ningún otro hasta ahora, 2 E la enmarañada selva genealógica de los Vera de Jerez de la Fron- E tera. La ascendencia de Pedro de Vera que recoge en su trabaja 3 ,siguiendo la tradición que estima más segura, si bien con la adver- (^) - O tencia de que, si está probada la existencia de las personas que 1% mE forman y, en parte, su filiación, no ha podido comprobarla en s u O totalidad, notando que resulta un número posiblemente excesiva (^) n de generaciones, en atención al periodo de tiempo que va de la más E antigua a la de los abuelos maternos del conquistador (véase:
a
Arbol núm. 1)- es la que sigue: nnn Alfonso García de Vera, primer señor de la casa, puente e isla de Cádiz (no de la ciudad de este nombre), vivió por los Últimos
(^3) O
años del siglo XIV, y, al levantarse la iglesia parroquia1 de San Lucas, en Jerez de la Frontera, fundó en ella su entierro, junto al Sagrario, y en lo alto de la capilla mayor mandó esculpir sus armas: veros de azur y contraveros de plata, con águila bifronte coronada de,
(^2) Comenzó la publicación de estos trabajos en el núm. 75 de dicha revista, correspondiente a julio-septiembre de 1946, y casi ininterrumpidamente los c = x g n ~ Shasta d n6.n. SY-99 61 12 mima, ~~rrespnndient~,a &ri!-junic y filio- septiembre de 1952, aunque faltó el último referente a la muerte de Pedro de Vera. Véase nota 11.
83 -4A'TJARIO^ D E^ E S T U D I O S^ A T L A N T I C O S
imperio, por tenante. De s u matrimonio con doiáa Mencía Martánez de Zurita procedió Rodrigo de Vera, caballero de la Banda, casado con doña Catalina Coronel Altamirano, en quien tuvo, al menos, dos hijos: Iñigo de Vera, también caballero de la Banda, esposo de doña Catalina de Rivera, y García de Vera, regidor de Jerea, que contrajo matrimonio con doña Aldonza de Vargas, y de éstos pro- cedieron doña María de Vera, madre del conquistador de Gran Ca- naria, y Diego de Vera, el primero de s u apellido del que tenemos noticias pasase al Archipiélago. Fray Juan de Abreu Galindo, el veraz historiador de las Cana- rias 3, cita entre los que acompañaron a Diego de Herrera y a doña Inés Peraza, cuando hicieron viaje a las Islas, a tomar efectiva p- sesión del señorío que ostentaban sobre las mismas, en 1455, a Diego de Vera, a quien luego hicieron gobernador de Fuerteven- t m u. Se carS cnn una hija de Alnnsn Sánchez de Norales. natural de Córdoba, que había sido de sus compañeros en la expedición 4.
(^3) Fray Juan de Abreu Galindo: Historia de Za conquista de las siete ish' de Canaria. Edición crítica, con introducción, notas e índice, por Alejandro Cioranescu. Goya Ediciones. Santa Cruz de Tenerife (Canarias), 1955, pág. 112. (^4) Una descendiente suya, doña Juana de Vera, practicó pruebas de SU fiiliación y méritos de sus antepasados en Teguise, el año 1593, que fueron pu- blicadas por el autor d e este trabajo en "Revista de Historia", núm. 100, con el título Belato de Zu famosa bataZla de Tafaraute. Los testigos, entre ellos el famoso provincial de Andalucía Gonzalo Argote de Molina, siguen la fiiliacion de doña Juana hasta "Diego de Vera, Governador de Fuerteventura, tío de Pedro de Vera, Veinte y quatro de Xerés de la Frontera, conquistador y Gover- nador de Canaria", y "Alonso Sánchez de Morales, que fue un principal ca- vallero de Córdova, que vino a esta isla de Fuerteventura con doña Inés Peraza, señora de estas islas, y con Diego de Herrera, su marido, y está sepultado en la capilla mayor de Santa Inés de esta isla, que fundó la señora doña Inés Peraza, y por ser tal cavallero lo sepultaron allí en medio de la dicha capilla, e¡ q u d tuvo treinta y seis hijos. .". Don Hipólito Sancho de Sopranis, respondiendo amablemente a consulta nuestra, nos dice que "en nuestros documentos se encuentran pruebas de la existencia de un Diego de Vera, hijo de García de Vera. .". Otro jerezano, Juan Camacho, también compañero en la expedición de Diego de Herrera, lo hallamos en 1503, nombrado por don Alonso Fernández de hg~,cuaiido f üe a t ~ n i a rposeSi6ii de !a isla de fPUerte7wntüra en nombre de los hijos de Hernán Peraza, escribano pfiblico de la misma; fracasado aquel intento, el 5 de marzo de 1504, figura como escribano de la isla de la Gomera,
84 A N U A R I O D E ESTUDIOS ATLANTICOS
LINAJE Y DESCENDENCIA DE D. AXTOXIO DE VERA MUXICA 5
noticia; los tres usaron el patronímico Fernández. Lucía casó con Juan Izquierdo, hermano de Gonzalo de Córdova, ambos naturales de Santos de Maimona y conquistadores de Tenerife, y falleció hacia el 1549, año en que otorgó el tercero de sus testamentos, en Ea Laguna, ante Gaspar Justiniano. Diego y Pedro se establecieron también en Tenerife; el primero no casó y falleció a poco de ter- minada la conquista; Pedro fue uno de los pobladores del lugar de Taganana, en el que había obtenido repartimientos de tierras
dejó hijos de sus dos matrimonios con Leonor Sánchez Neganira y con Juana Perdomo y otorgó testamento en La Laguna, el 25 de junio de 1514, ante Alonso de Llerena. Ambos hermanos, conocidos por "Fernández de las Islas", por haber nacido en la de Fuerteven- tura, figuran como testigos en las informaciones hechas en La Laguna, ante el gobernador Alonso Fernández de Lugo y el canó- nigo Fernando Alvarez, el 25 de junio de 1497, a petición del "hon- rado y discreto var6n Antonio de Arévalo, continuo criado de los reyes nuestros señores", para probar que en cada año se hallaba cierta cantidad de cera en las playas de Güírnar, donde se veneraba la imagen de Nuestra Señora de Candelaria, aparecida en las mis- mas antes de la conquista de la isla. Diego y Pedro declaran que la han visto "de cuatro años a esta parte" y que, con otros, "fueron en hallar, este presente año, cuatro 0 cinco días antes de la Purifi- cación de Nuestra Señora la Virgen María" j. Tanto Lucía como Pedro Fernández de Vera dejaron en Cana-
ante quien don ~ i o n s oFernández de Lugo otorgó en tal fecha testamento. Casó con doña Catalina de Blthencourt, bisnieta de Maciot de Béthencourt, el sobrino y lugarteniente del barón normando Jean de Béthencourt, sefior de las Islas. Pero ha pasado a la historia insular por haber apadrinado y dado su nombre a un moro, que en adelante fue adalid en todas las entradas de los Berrera en Berbería y vivió 146 años. Falleció en 1591, y dos años antes se babia casado y tei-iido u11 hijo. Xareu Gaiináo, que io conoció, cuenta su curiosa historia. Op. cit., págs. 140-142. (^5) Fray Alonso de Espinosa: Historia de Nuestra Señora. de Cmzdela~ia. Goys Ediciones. Santa Cruz de Tenerife, 1962, pág. 66.
U K A J E Y DESCENDEXCIA DE D. A N T O N O DE VERA iMCXIC.4 'i
sconórilica propias del quinientos en adelante se dieron en las cen- turias anteriores, y deslumbrados con el señorío de la isla de Cádiz donado a Alfonso García de Vera y las alcaidias desempeñadas por varios de sus deudos eran prueba inconcusa de una constante y elevada posición social de esta familia, cuando la realidad era quz tan pronto la ocupaban como volvían a la oscuridad. Tampoco debe olvidarse la situación de frontera de moros de las ciudades andaluzas y, consiguientemente, la necesaria condi- ción militante y aventurera de sus vecinos.
Pese al patronímico Gómez de su padre, Pedro de Vera aparece en los documentos bien con este nombre o con el de Pedro Fernán- dez de Vera. Las noticias más antiguas que a nosotros han llegado de su vida pública datan del 1454, en que lo hallamos como alcaide de Tempul y regidor de Jerez; al siguiente año figura como escri- bano público y jurado de esta ciudad. En 1463 es alcaide de Cádiz por el Rey, y en el 1468 desem-a la alcaidía de Ximena, y al frente de sus mesnada se halló en la toma de Gibraltar para la Corona; frente al conde de Niebla, que indebidamente la retenía. Pedro de Vera fue afortunadísimo segundo del famoso mar- qués de Cádiz en aquellas banderías que asolaron los campos anda- luces del cuatrocientos, frente al poderoso duque de Medina Sidonia. En 1470 don Rodrigo Ponce de León, como señor de la villa de Arcos, lo nombró alcaide de la misma y este cargo lo ejerció por diez años, y s u actividad destacó en los siguientes hechos: en 1471 tomó parte, a las órdenes del marqués de Cádiz, en su entrada en Jerez, y al frente d,e una armada formada en Cádiz penetra por la ría de San Lúcar de Barrameda y quema varios navíos de la casa de Niebla ; al siguiente año es herido en la impugnación de la villa de Cardela. Intervino, con don Diego Ponce de León, en la sorpresa de Medina Sidonia, y en 1474 corrió la torre de Lopera, que estaba por el duque de Medina Sidonia, logrando importante botin. Pero el ejercicio de esta alcaidia no le hizo olvidar los oficios concejiles de su ciudad y el 30 de mayo de 1472 se posesionó de una veinticua-,
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tría de Jerez, y años antes, el 8 de agosto de 1465, había obtenido el cargo de alférez mayor y alcalde mayor. En 1476 logró real Iicen- cia para renunciar en uno de sus hijos la veintimatría y otros bie- nes y honores recibidos de la Corona; al siguiente año, y aprove- chando la visita de los Reyes Católicos a Jerez, obtuvo para sí y los suyos diferentes mercedes, que testimonian el favor que le dispen- saban Sus Altezas, y ya en vísperas de serle encomendada la con- quista de Gran Canaria, en los años 1478 y 79, en compañía de otros caballeros jerezanos, realizó importante cabalgada a tierra de mo- ros, en la que hizo un rico botín en ganados, y ya en el 1480 intervino en la fiscalización del gobierno del corregidor de Jerez (^) a Juan de Robles, su antiguo amigo, acusado ahora gravemente por N E varios de los compañeros de concejo de Pedro de Vera '. (^) O n - = O m 1 ;)2 :Ji (^) E 2^ E =E Los Reyes Católicos, ante el fracaso de anteriores empresas
Palma y Tenerife, motivado, en buena parte, por enconadas y san- -^0 m grientas luchas entre los encargados de dominar la primera de (^) O E aquéllas, nombraron a Pedro de Vera, en 1480, capitán de la con- quista y gobernador de Gran Canaria, con la facultad de designar nE s los miembros de su cabildo y de repartir sus tierras y otros bie-
(^7) Seguimos aquí al historiador Sancho de Sopranis, en sus trabajos y a citados.
$8 -4L-CARIO DE E S T U D I O S ATLANTTCOR
a depositar un millón de maravedís para responder a los compra- dores de aquéllos. Pedro de Vera perdió la gobernación de Gran Canaria; ya en documento real de 13 de junio de 1491 se le llama "governador que fue de la Gran Canaria" y aun en el año 1502 un procurador de esta Isla le reclama cantidades por la venta inde- bida de esclavos y ganados. Sancho de Sopranis afirma que Pedro de Vera tomó luego parte en la conquista de Granada, con el oficio de "guarda mayor de los reales y gente" que fue a la misma, como antes (fue parte impor- tante en la rendición de Mijas y Osunilla, lugares del alfoz mala-
Su muerte debió ocurrir entre los años 1503 a 1504 y recibió sepultura en la capilla mayor de la iglesia del convento de Santo Domingo el Real de Jerez, donde tenía s u entierro, que la comu- nidad confirmó a favor de sus herederos en 1506. Valiente y hábil político, fiel a quienes servía, pero hecho en las guerras con los moros a todas las crueldades y despreocupa- :cionw de su época y de SLI aventurera condición, halló, no obstante, en los íiltimos años de su vida, por su conducta para con los gome- ros, la repulsa y abierta oposición de los obispos de las Islas don .Juan de Frías y fray Miguel López de la Serna, así como de los Reyes Católicos, quienes ya habían dictado cédulas el 20 y 28 de septiembre y el 18 de octubre de 1477 por las que dispusieron fue- sen embargados a sus poseedores los esclavos gomeros hechos en l a primera sublevación, y por sentencia de 6 de febrero de 1478,
país, como personas libres, por ser ya cristianos. Como consecuen- 0;-u r w A au,, (^19) rur r i r i x n lu,. rrv, mnrnci& r ryrrurvli au 1sr w m i l ~ r f ~,,rur- -u dou- x ~ r n á n,A"------ Polr272-----7 (^) e1 ~ h i ~ p 0 López de la Serna intervino, entre julio de 1489 y enero de 1490,
(^10) Vid. E n torno a .Pedro de Vera y szc oscura croizoloyiu, por don Hiipólito 'Sancho de Sopranis, en "Revista de Historia", núms. 98-99, d o 1952. (^11) Aún no ha publicado el Sr. Sancho de Sopranis, como lo ha anunciado, el testamento de Pedro de Vera y otros documentos que seguramente preci- sarán la fecha de su muerte.
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LINAJE Y DESCEXDEXCIA DE D. ANTONIO DE VERA MUXPCA 11
consiguiendo la libertad de los vendidos y el proceso de Vera en noviembre de este último año 12. Pedro de Vera había casado dos veces: la primera con doña Beatriz de Hinojosa, hermana de Pedro Camacho, con cuyo a p -
t a b a de Zurita, a la sazón viuda del veinticuatro de Sevilla Pedro Fernández Cakeza de Vaca e hija de Diego Fernández de Zurita, maestresala del rey don Juan 11 y su embajador en Granada, y de doña Menda Suárez de Moscoso. No tuvo descendencia de este segundo matrimonio; del que celebró con doña Beatriz de Hino- josa, que ostentaba el derecho a la alcaidía de Tempul, dejó los hijos a los que vamos a referirnos. Al parecer fue el primogénito Diego Gómez de Vera, veinticua- t r o de Jerez, que intervino en varias entradas en tierra de moros: en el intento de la conquista de Azemmour, en 1480, así como e s la conquista de Granada. Casado con doña Inés de Villavicencio Mirabal, sobrevivió a su padre, aunque no se hallaba presente por aquellos días en Jerez. Del segundo, Martín de Vera, nos ocuparemos más tarde (véase Arbol núm. 1).El tercero se llamó Francisco de Vera, fue veinti- cuatro de Jerez, casó con doña Teresa Cabeza de Vaca y con ella fue padre del famoso Alvar Núñez Cabeza de Vaca, explorador de la Florida y adelantado del Río de la Plata. Le siguieron Mernando y Rodrigo de Vera, los dos que acom- pañaron a su padre a la conquista de Gran Canaria; el primero fue veinticuatro de Jerez y en 1491 fue designado por el concejo de esta ciudad por uno de los tres capitanes que habian de conducir sus mesnadas a la conquista de Granada; pero fue destituído, acu- sado de ser autor de cierto libelo contra los Reyes Católicos, en el que se les censuraba por desoír las reiteradas quejas de Jerez contra su corregidor Juan de Robles. Abreu Galindo dice que, enviado un juez pesquisidor, prendió a muchos, pero-Remando-de
(^12) D. J. Wi6lfel: La Curia Romana y Za Corona de España en la defensa de los aburigoiius Gu.;iar~os, " d l l L l l l U ~ U S A - 4 ." -----9, (^) , "'--- VIGllO-l (^)... AI Y S V , (^) y 77.-U ( & --:--J..- tipdJVUi1V (^) Uti "- (^) 7". C U conqz~ktade la Gornera: los gomeros vendidos por Pedro de Vera y doña Bea- triz de BobadiZZa, en "El &iuseo Canario", 1933, pág. 9, asi como iM. Santiago, notas a la historia de Castillo, cit., pág. 457.
LINAJE Y DESCI3XDENCI.4 DE D. ANTOXID D E VERA MUXICA 13
documento que, a pesar de ser relativamente tardío, aclara la filial
y Vera, bisnieto del gobernador, otorgado en Las Palmas el 24 de
fue el que gani esta isla de Canaria y sienpre han usado esta dicha sepltura, desde que fallesció don Jorge de Vera, maestrescuela,
se afirma que Jorge de Vera otorgó testamento, ante Gonzalo de Burgos, el 29 de octubre de 1481, y aun cuando tiene que haber sin duda error en el año, de ser cierto que otorgara testamento ante el escribano de este nombre, tuvo necesariamente que ser antes de la fecha de la muerte de su padre, el gobernador Pedro de Vera, ya que está probado que Gonzalo de Burgos, acusado de judaizante, murió ahogado en la bahía de Cádiz, en septiembre de 1502, cuando iba cun&ci& a Sevilla a respoii~ei- ante la inq-&,sicióii, eii iiiimu buque en que hacía viaje el entonces gobernador de Gran Canaria Antonio de Torres, continuo de los Reyes, que precisamente lle- vaba la pesquisa l í. De ser así, resultaría justificado e1 que a don Jorge de Vera no se le citase en los documentos particionales de su padre y bien puede ser un error la fecha de 1481 por la de 1491, fácil de cometer en simples copias de genealogistas. El maestres- cuela parece que dejó sus casas a la fábrica de la catedral de Ca- naria, y su cabildo las permutó más tarde con las de su hermano Rodrigo de Vera, en las que habia instalado el hospital de San Martín, fundación del conquistador Martín González de Navarra, que quedó, por lo tanto, en las que habían pertenecido a don Jorge de Vera lS.
Acaso el más querido de los hijos del gobernador Pedro de Vera, como dice Sancho de Sopranis, ya que para él logró la merced del
1 G (^) Ante Bartolomé de Rosales. año 1581, fol. 161. (^17) L. de la Rosa: A~ztonio de Torres, gober?zador de Gran Canaria, en "El Museo Canario", 1948. 1s J. Bosch: El Hospital de San Mnrtin. Las Palmas, 1940, págs. 26-31.
Núnz. 9 (1963) 93
(^14) LSCWOLDO DE LA ROSA OLIVERP.
castillo del Berrueco, con las cien caballerias de tierra colindantes, en 1466, y la ratificación de esta gracia en 1477, si bien hubo de conformarse con menor cantidad de tierra, en premio de los servi- cios que había prestado a la Corona en la alcaidía de Ximena, Martin de Vera, no casó, como lo hicieran sus hermanos, con alguna dama de los grandes linajes jerezanos, sino que buscó consorte en lana familia que por entonces comenzaba a figurar, que gozaba de una de las juraderías de la ciudad y, sobre todo, de una buena situa- ción económica. Se llamaba Elvira Gutiérrez de Gatica y era hija de Juan de Carmona, jurado por la collación de Santiago, pero que pertenecía a una familia que, por venir de la aljama, era mirada con prevención en Jerez, ya que se le acusaba, como afirma Sopra- nis, de practicar el judaísmo. E1 descubrimiento de la conjuración de Benadeva y otros judíos sevillanos, apoyados por los conversos, dio lugar a la institución de la Inquisición castellana, y entre los que murieron en la hoguera en el 1480, y le fueron confiscados sus bienes, se contó al jurado de Jerez Juan de Carmona, el suegro de Martín de Vera. Éste, que, como dijimos, había obtenido la pingüe merced de Ea alcaidía del castillo del Berrueco o de Estrella, cabeza de la enco- mienda que en Andalucía tenía la Orden de Santa María de Es- paña, creada por Alfonso X, era también regidor de Jerez, oficio que llevaba anejo aquel otro cargo. Su padre lo hizo también, en 1473, alcaide de Medina Sidonia, cuando la ocupara, y anulada la concesión del castillo del Berrueco y de la regiduría anexa, Martin de Vera fue nombrado mayordomo y alcaide del castillo de Tempul, el 2 de enero de 1483. En el siguiente decenio aparece y desaparece de Jerez, como ocurre con otros caballeros de la ciudad, durante la guerra de Granada, en la que muy probablemente, así como su padre, tomó parte. E1 último documento en que se le encuentra está fechado el 26 de agosto de 1491, y por él traspasa un tributo a Bartolomé de Moya. A la muerte de Pedro de Vera, tanto Martín como s u mujer estaban ausentes de Jerez y por esta razón no concurren, sino repre- sentados, a la adjudicación del juro sobre el almojarifazgo de &fCoS para la dotación de la capilla mayor de Santo Domingo, que tuvo h g a r el 16 de marzo de 1506. Pedro de Vera dejaba bienes en @a-
94 L S U A R I O DE E S T U D I O S .4TLBNTICOS?
(^16) LEOPOLDO DE LA ROSA OLlVEBA
decidiese abandonar su residencia xericense, para vivir los Ulti-
Martín de Vera obtuvo importantes repartimientos de tierra en Gran Canaria en 1505 l; en 1513 era regidor de esta Isla y eon su repmsentación hizo viaje a la Corte y obtuvo diversas mercedes reales, frente a los abusos del gobernador licenciado Sebastián de Brieianos 2 2 ; el 26 de enero de 151523interinab el elevado eargo de gobernador y justicia mayor de la Isla; y entre los años 1517 a 1524 el matrimonio suscribió diversos documentos ante los escri- banos de Las Palmas: el 10 de febrero de 1517 vendieron unas casas en la calle de Triana a Gonzalo Pérez, maestro de azúcar; el 6 de mayo de 1519, en sus casas, se comprometieron a pagar a Pedro Miguel o a Rafael Fonte, regidor de Cádiz, 200 ducados de oro, y en garantía hipotecaron dos suertes de tierra de regadío, culti- vadas de caña de azúcar, en el término de Moya; el 21 de fehrero de 1524 Martín de Vera vendió a Alonso Velázquez otra suerte de
2 1^2 Debemos esta noticia a la amabilidad del Dr. Antonio Rumeu de Armas. E= Ante la duda de que la merced pudiese haber sido otorgada a un Martin de Vera, hijo del comendador Pedro de Vera, no de su homónimo el gobernador^3
Sopranis nos dice: "El comendador Pedro de Vera no tuvo más que dos hijos, mE un varón, Diego, y una hembra, Catalina, que casó con don Eutropio Ponce (^) O de León, hermano del marqués de Cádiz, como consta de su testamento, otor- gado el 28 de junio de 1479, que tenemos por haber sucedido en el patronato nE de su capilla en San Francisco y en los vínculos de esta casa. Como con fre- - a cuencia al gobernador se le encuentra llamado comendador en documentos l coetáneos a sus últimos días, se tratará de una equivocación y será a Martín, nn 0 el marido de la Gatica, a quien se refieran esos documentos. E n la inforxna- ción de los servicios del gobernador, hecha a petición de su nieto Alvar Núñez (^3) O Cabeza de Vaca, h a habido que corregir en el texto la palabra comendador, sustituyéndola por la de gobernador y aún quedó alguna vez sin la corrección". Es p s i h k qxe e1 e t z h k c i m i ~ n t orlefinitivn d~ Msrtín de Vera en Gran Canaria fuera a raíz de obtener ese repartimiento de 1505. (^22) Libro Rojo de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 1947, Intro- ducción, notas y transcripción por Pedro Cullen del Castillo, págs. 38, 39, 62 y 145. 2 3 Manuscrito del anterior Marqués de Acialcázar, don Francisco d e Quin- tana y León, en el que fue anotando año por año quiénes eiercieron oficios pú- blicos en Gran Canaria, tomándolo de los documentos que iba leyendo. Archivo de Acialcázar, Las Palmas de Gran Canaria.
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LIN-4JE Y DESCENDGYCNA DE D. ANTBSIO DE VERA MUXICA 17
pleito que sostenía con Francisco Mijás sobre "exención e hidalguía, a s í como sobre la libertad y .alhorro, .que por mí y en nonbre de los &ros hijos y herederos del noble cavalaero Pedro de Vera, gover- aador qne fue desta Isla, mi señor e padre, que aya gloria, ove fecho e fize al dicho ~ r & e i s c sMijás". Y antes, en otro documento, de 25 de junio de 1519, el portugués Pedro Yanes, de Lisboa, concede li- cencia a su mujer, María Hernandes, para que pueda cobrar de "'Marth de Vera, vecino de Gran Canaria, hijo del señor governador Pedro de Vera, difunto", 2OeO.000 maravedis, de ciertos esclavos que 4e había vendido 24. Como puede apreciarse, Martín de Vera ocupó en Gran Canaria zina posición relevante en la sociedad de su época. No sabemos cuándo ni dóride murió; es de notar que en ios documentos de i .no comparece ya su mujer, por lo que cabe pensar que ya hubiese Iallecido, y con posterioridad a esta última fecha tampoco encon- tramos nuevos docnmentos en que comparezca Martín de Vera 2 5 , por lo que es posible dejase de existir en ese mismo año o muy poco después. Téngase en cuenta que en 1466 había obtenido la merced -del ca-stillo del Bemueco y no parece probable que por entonces fuese niño de corta edad, así es que en 1524 debía tener más de los setenta años de edad. De tres hijos varones y tres hembras de Martín de Vera tenemos -noticias ciertas : los varones se llamaron Pedro, Diego y Francisco d e Vera. Pedro fue, según López de Haro, caballero de la Orden .de Santiago, capitán general de la conquista de la torre de Alguer
(^24) Archivo Histarico Provincial Eie Las Palmas, leg. núm. 733, escribano Cristóbal de San Clemente, fol. 239: lee. núm. 734. del mismo fedatario, fol. 97; 'ieg. nam. 736, fols. 58 v.Q y 202, también de C. de San Clemente. (^28) En el legajo núm. 737, fol. 316, del citado escribano San Clemente, hay luna escritura fechada el 5 de diciembre de 1525, otorgada por "Martín de Vera, vecino de la ciudad de Jerez de la Frontera y residente en esta isla", con poder d e l bachiller Pedro de Aldana, fraile profeso de la Orden de Nuestra Señora d e l Carmen, residente en Cádiz, vendiendo unas casas en la calle de la Car- 'nicería. Debe tratarse de otro Martín de Vefa de la misma familia, pero- no .del hijo de Pedro de Vera, que era vecino de Gnan Canaria, como sabemos, desde hacía muchos años y n o d e J e r e z
LINAJE Y DESCEXDBPI'CIA DE D. BNTONIO DE VERA MUXPCA 19
que faltando en el real Diego de Vera, había mala orden y poco cas- tigo", dice Zurita. "Una armada de galeras y naos con diez mil hom- bres de &shembarco, al mando de Diego de Vera,-.sedirigió en 1515 a expugnar la plaza de Argel y prevenido de ello Horue (Barbarroja), la, puso en estado de defensa y junt6 más de treinta mil hombres dentro de los muros. Había desembarcado una parte del ejército de Diego de Vera, cuando fue acometido por la gente de la plaza, los alárabes y bereberes de aquella comarca, que ocupaban los @e- rros inmediatos, con tanta superioridad numérica, que los desba- rataron, matándolos y cautivándolos en su mayor parte y sólo en corto número pudieron hallar refugio en las galeras". Su padre soli- citó del Rey, al tiempo que para su otro hijo, ayuda para resca- tarlo, porque yendo con el marqués de Comares, el famoso alcaide de los Donceles, don Diego Fernández de Córdova, lo había apresado Barbarroja. López de Haro afirma que murió en 1535 2 8. El tercero de sus hijos, Francisco de Vera, murió en Marsella de un arcabuzazo, afirma el mencionado genealogista 29. Las tres hijas, cuyo nombre ha llegado a nosotros, se llamaron Inés, María y Ana. De la primera sólo sabemos que delató a una vecina, ante el Santo Oficio de Canarias, en 1524 ; doña María casó con el licenciado Nicolás Rodríguez de Curiel, regidor que fue de Gran Canaria, teniente del gobernador Lope de Sosa y apoderado del regidor de Tenerife Jerónimo de Valdés, quien le dio su repre- sentación, ante Antón de Vallejo, el 12 de enero de 1512. Tres hijos de este matrimonio recibieron el bautismo en la parroquia del Sa- grario Catedral de Las Palmas: Martin, Catalina y Francisco, el 5 de abril de 1512, e1 24 de marzo de 1513 y el 21 de octubre de 1521, respectivamente. Doña María, después de viuda, hizo viaje a Cas-
~8 (^) .Tairne Salvk: Ln Ordea? de Mn!ta, Institlitn IIist6ric1 Ue M a r i n ~ ,'I&- drid, 1944, págs. 63, 69 y 72. "M,emorial a1 Rey de Martín de Vera, vecino de Gran Canaria, pidiendo ayuda para el rescate de dos hijos cautivos de los moros, uno en Ia rota de Argel y el otro yendo con el Marqués de Comares a Orán, por Barbarroja". Sin fecha, siglo XVI. Arch. de Simancas, Diversos de Castilla, 1730. (^29) López de Haro : Nobiliario genealógico Madrid, 1622, p5gs 461-88- Afirma que Francisco fue enterrado en Santo Domingo de Jerez, lo que resulta dudoso, si murió en Marsella. El NoB4lurio cit., t. IIi, pág. 300, habla de otro hijo, Rodrigo de Vera.
tilla y al regresar a la Isla se halló con que se le estorbaba la p s e -
título el 9 de marzo de 1550 ".
Doña Ana de Vera.
Posiblemente la más joven de los hijos de Martín de Vera y de Elvira Gutiérrez de Gatica, nació hacia el 1497, y por el 1515 ó 1516 contrajo matrimonio con Alonso de la Barrera, natural de Villalba del Alcor, en Huelva, también de familia de cristianos nuevos y que le llevaba catorce años. Era hijo de Gonzalo de la Barrera y de Leo- (^) z nor Núñez; sus abuelos paternos s e llamaron Pedro Alonso de la (^) E Barrera e Isabel González, y el materno Alonso Nuño, capitán qire (^) O hnhín --- - - sido - - - - de 12s gentes de don Pedro (i- Zíiñiga y había hallado d - - m la muerte luchando contra los portugueses en la Peña de Alajar, O E más tarde llamada Peña de Arias Montano por haber tenido allí su 2 E casa de retiro este famoso humanista. Alonso de la Barrera tenía E dos hermanos mayores: Pedro de la Barrera, vecino de Villalba Y (^) 3 casado con una dama sevillana, doña Juana de Esquivel, y Juan (^) - 0 de la Barrera, y una hermana, llamada I n h , que estaba casada con mE Alvaro García, regidor de Huelva. Todos estos datos los dio Alonso O de la Barrera, cuando tuvo que prestar declaración ante la Inquisi- (^) n ción de Canarias, el 22 de septiembre de 1525 31. (^) E Alonso de la Barrera, dueño de tierras e ingenio en Gran Cana-
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ria, otorgó poder para testar, en Las Palmas, el 19 de diciembre nnn de 1540, ante Pedro Ortiz, a favor del canónigo tesorero e inquisidor don Luis de Padilla, y ordenó la fundación de capellanía en la ermita
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de la 'IYinidad, situada en su ingenio del barranco de Guadalupe en Moya. El tesorero cumplió su encargo dictando el testamento, el 12 de abril del siguiente año, ante el escribano Alonso de León, pero la institución de la capellanía no la llevó a efecto hasta el 18 de septiembre de 1567, ante Rodrigo de Mesa.
(^30) Notas amablemente facilitadas por el Dr. A. Cioranescu. 31 El expediente de la Inquisición con la declaración de Alonso de la Barrera, en el Archivo del Marqués de Acialcázar, en Las Palmas de Gran Canaria, legajo Vera.
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