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Los sueños (psicología), Guías, Proyectos, Investigaciones de Psicología

Apuntes sobre los sueños, su función, interpretación, teorías, autores y fases del sueño

Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones

2019/2020

A la venta desde 19/06/2022

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LOS SUEÑOS
Los sueños son una necesidad fisiológica, que tiene nuestro cerebro para eliminar
tensiones y descansar. Soñar es una actividad que permite al ser humano desahogar
algunas situaciones que en el estado consciente no es siempre posible abarcar.
Durante el sueño toda actividad y conducta es posible y permitida. Los sueños dependen
de las experiencias vividas por cada ser humano (aunque muchas veces soñamos con
situaciones ajenas a nuestra experiencia pero que alguien a quien amamos o estamos
en estrecha relación, vive.), pueden también ser pesadillas que son las actividades
oníricas que hacen que el sujeto se sienta, incómodo y amenazado.
A través del sueño tenemos una gran oportunidad de conocernos mejor, ya que todo lo
que suceda mientras dormimos nos permite expresar los pensamientos y sensaciones
probablemente reprimidos cuando estamos despiertos.
Todos tenemos como mínimo 4 sueños por noche, a veces más. Si no nos acordamos
es porque nuestro sueño es muy profundo.
Durante este proceso, el cerebro se activa necesitando para ello que el flujo de sangre
en el mismo sea el doble que el necesario durante el estado de vigilia. Solo una parte
del cerebro deja de funcionar mientras dormimos: el centro lógico.
Es por esta razón por la que los sueños adquieren muchas veces matices de irrealidad.
Además, el cerebro envía señales a la médula espinal con el fin de que no se active el
sistema musculo-esquelético y nos mantengamos quietos.
Lo único que movemos siempre mientras soñamos son nuestros ojos. Es algo que
sucede durante la fase conocida como REM (rapid eyes movement, movimientos
oculares rápidos).
¿Cómo entender tus sueños?
En el afán de entender el significado de los sueños, se han creado “manuales” de
interpretación que no ofrecen una ayuda real para quien se siente preocupado por
comprender algún sueño recurrente, ya que cada uno tiene que ver sólo con quien lo
experimenta y con lo que vive.
Un método efectivo para iniciar con la comprensión de nuestros sueños es escribir por
la mañana lo que logramos recordar, ya sean palabras, personas, objetos o lugares de
tal manera que podamos en un estado consciente darle organización y significado.
¿Cuál es la función de los sueños?
Una función importante que cumple el cerebro durante el sueño es la de desechar y
seleccionar los recuerdos. Por eso, antes de un examen es preferible no pasarnos la
noche estudiando, sino descansar la mente y consolidar la memoria. Y eso se consigue
solamente si dormimos el tiempo necesario.
Cuando soñamos, nuestro cerebro intenta solucionar los problemas que nos ocupan
durante el día. Por eso, dormir puede ser la solución a un problema que no conseguimos
resolver.
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LOS SUEÑOS

Los sueños son una necesidad fisiológica, que tiene nuestro cerebro para eliminar tensiones y descansar. Soñar es una actividad que permite al ser humano desahogar algunas situaciones que en el estado consciente no es siempre posible abarcar. Durante el sueño toda actividad y conducta es posible y permitida. Los sueños dependen de las experiencias vividas por cada ser humano (aunque muchas veces soñamos con situaciones ajenas a nuestra experiencia pero que alguien a quien amamos o estamos en estrecha relación, vive.), pueden también ser pesadillas que son las actividades oníricas que hacen que el sujeto se sienta, incómodo y amenazado. A través del sueño tenemos una gran oportunidad de conocernos mejor, ya que todo lo que suceda mientras dormimos nos permite expresar los pensamientos y sensaciones probablemente reprimidos cuando estamos despiertos. Todos tenemos como mínimo 4 sueños por noche, a veces más. Si no nos acordamos es porque nuestro sueño es muy profundo. Durante este proceso, el cerebro se activa necesitando para ello que el flujo de sangre en el mismo sea el doble que el necesario durante el estado de vigilia. Solo una parte del cerebro deja de funcionar mientras dormimos: el centro lógico. Es por esta razón por la que los sueños adquieren muchas veces matices de irrealidad. Además, el cerebro envía señales a la médula espinal con el fin de que no se active el sistema musculo-esquelético y nos mantengamos quietos. Lo único que movemos siempre mientras soñamos son nuestros ojos. Es algo que sucede durante la fase conocida como REM (rapid eyes movement, movimientos oculares rápidos). ¿Cómo entender tus sueños? En el afán de entender el significado de los sueños, se han creado “manuales” de interpretación que no ofrecen una ayuda real para quien se siente preocupado por comprender algún sueño recurrente, ya que cada uno tiene que ver sólo con quien lo experimenta y con lo que vive. Un método efectivo para iniciar con la comprensión de nuestros sueños es escribir por la mañana lo que logramos recordar, ya sean palabras, personas, objetos o lugares de tal manera que podamos en un estado consciente darle organización y significado. ¿Cuál es la función de los sueños? Una función importante que cumple el cerebro durante el sueño es la de desechar y seleccionar los recuerdos. Por eso, antes de un examen es preferible no pasarnos la noche estudiando, sino descansar la mente y consolidar la memoria. Y eso se consigue solamente si dormimos el tiempo necesario. Cuando soñamos, nuestro cerebro intenta solucionar los problemas que nos ocupan durante el día. Por eso, dormir puede ser la solución a un problema que no conseguimos resolver.

Asimismo, un sueño puede ser un reflejo fiel o, en la mayoría de los casos, simbólico de lo que ocupa nuestra mente, de nuestros miedos y de nuestros deseos. De ahí que sean comunes las pesadillas que evocan temores, tales como la falta de confianza en uno mismo, que se puede reflejar, por ejemplo, en un sueño en el que la persona se encuentra desnuda en un lugar público. Pero a veces, es el sueño el que ayuda a eliminar esos temores. Es, al menos lo que señalan algunas teorías. Al soñar con eso que nos da miedo en un contexto diferente lo que ocurre es que se rebaja ese temor. No siempre ocurre, es cierto, pero puede servir como una vía de escape. Freud Sigmund Freud es, sin duda, una de las figuras más relevantes que ha estudiado todo lo relacionado con el mundo de los sueños. Freud sostenía que la función de los sueños era satisfacer nuestros deseos. La realidad es que el mundo de los sueños sigue siendo un misterio. Ni los cientos de páginas de La interpretación de los sueños de Freud, ni los múltiples estudios que se han hecho acerca de los sueños, han podido contestar a todas las preguntas que existen acerca de ellos. Pero una cosa sí sabemos: no perdemos una tercera parte de nuestra vida durmiendo. Dormir no es una pérdida de tiempo, es necesario para el buen funcionamiento diario de las personas. Teoría de activación-síntesis En 1989, Hobson, propuso la teoría de activación-síntesis. Esta teoría está basada en que, durante el sueño REM, se ha observado que numerosos circuitos del tronco encefálico se activan y bombardean la corteza cerebral con señales neurales. El núcleo de esta teoría es que la información que se suministra a la corteza durante la fase REM es en gran medida aleatoria. Y que el sueño representaría el intento de la corteza de dar sentido a estas señales aleatorias. Esta teoría no niega que los sueños puedan tener significado. Sin embargo, se diferencia de la teoría de Freud en su interpretación. La lógica de los sueños Aunque se ha escrito mucho sobre ello y se seguirá haciendo, no parece demostrado que haya ninguna lógica en los sueños. Hay una razón muy importante para ello: las zonas menos activas del cerebro son las de los lóbulos frontales, justamente las encargadas del raciocinio. Esta inactividad de los lóbulos durante el sueño hace posible que lo que experimentamos pueda parecernos normal mientras dormimos aunque, si despertamos, en seguida vemos la extrañeza de los que hemos soñado. ¿Por qué no recordamos los sueños?

Después de 15 minutos en fase II, el individuo inicia la fase III. Aquí es el estado donde realmente se produce el descanso reparador. La fase III y IV son bastante parecidas, simplemente hay un cambio de profundidad del sueño y eficacia del mismo. la actividad cerebral se encuentra altamente sincronizada y relajada. Nos encontramos con una fuerte actividad neuronal inhibitoria, para evitar que el sujeto se despierte. Esta etapa es altamente importante también para los procesos de consolidación de la memoria y del aprendizaje.

  • Fase REM (Rapid Eye Movement) Es opuesta a las demás fases, en esta nos encontramos con un estado similar al de la vigilia. La actividad cerebral se encuentra desincronizada y acelerada. A pesar de ser difícil de despertar a un sujeto en esta fase, un estímulo significativo (como decir su nombre) lo despertará. En esta fase nos encontramos con que los ojos del sujeto se mueven rápidamente en todas direcciones (de aquí su nombre). Y existe una marcada perdida del tono muscular, el sujeto se encuentra paralizado. Está parálisis se debe a que durante la fase REM aparecen las ensoñaciones. Y para evitar que el sujeto imite lo que está haciendo en sueños, hay una desconexión de los músculos. La función de la fase REM todavía no está del todo clara. Estudios como el publicado en la revista Neurosciencie , apuntan a una función relacionada con la consolidación de la memoria y el aprendizaje. Los trastornos del sueño más comunes Muchas veces nos levantamos por la mañana cansadas sin saber muy bien por qué. Tenemos la sensación de que hemos dormido, pero sin embargo, no hemos obtenido un verdadero descanso. ¿A qué se debe?
  1. Síndrome de las piernas inquietas Es uno de los tipos de trastornos del sueño más habituales. Son personas que, cuando están dormidas empiezan a mover de pronto las piernas como si estuvieran andando. Dan golpes repentinos que pueden o bien despertarlos o bien hacer que despierten muy cansados por este esfuerzo imprevisto. Por el día se sufren molestos hormigueos y pesadez de piernas. Normalmente, el síndrome de las piernas inquietas tiene tratamiento y se les acompaña en ocasiones con suplementos de hierro.
  2. Sonambulismo Es una parasomnia donde las actividades motoras no quedan inhibidas durante el sueño, al contrario. Podemos levantarnos, andar, deambular e incluso hablar mientras seguimos inconscientes Sucede durante las fases 3 o 4 del sueño, en la etapa denominada sueño lento o sueño de ondas lentas (SOL), ahí donde aún no han aparecido los sueños tal cual, es pues una fase anterior.

Según datos casi el 20% de la población lo sufre, y es más intenso en las épocas que experimentamos mayor estrés y ansiedad. Otro dato a tener en cuenta es que es hereditario, hay más de un 60% de probabilidades de que alguno de nuestros padres lo sufran y que, a su vez, lo hereden nuestros hijos.

  1. Narcolepsia Son personas que no pueden evitar pasar gran parte del día durmiendo. Puede aparecer a cualquier edad, a pesar de dormir mucho, no se descansa y los pacientes siguen estando muy agotados cuando despiertan. Podemos sufrirlo de diferentes modos, en primer lugar experimentando una somnolencia excesiva durante el día obligándonos a tener que dormir casi en cualquier sitio. Otras veces, las más graves, cualquier esfuerzo por ejemplo, nos puede provocar un ataque de sueño casi inevitable, e incluso desmayos. Durante la noche, pueden sufrir incluso alucinaciones, situaciones en las que no pueden diferenciar los sueños de la realidad Pesadillas: Provocan ansiedad y miedo. La sensación de temor persiste, incluso después de despertar. También pueden aparecer sentimientos de confusión y tristeza. Las causas que dan origen a una pesadilla son muchas. Surgen a raíz de la ingestión de determinadas sustancias, la fatiga, problemas alimenticios o dificultades emocionales. Cualquiera que sea el caso, significan que no hay una buena higiene en el sueño. La situación se complica cuando la pesadilla se vuelve recurrente. A veces aparece el mismo sueño una y otra vez, otras veces cambia el contexto, pero el esquema sigue siendo básicamente idéntico. Las pesadillas ordinarias son aquellos sueños de angustia que se presentan esporádicamente. Se acepta que tener una pesadilla cada tres meses está en el rango de lo que se puede considerar “normal”. En estos casos, cada pesadilla tiene un contenido diferente al de las anteriores. Las causas para que se presenten este tipo de pesadillas pueden ser: Un estado de estrés pasajero, consumo de alcohol psicoactivos medicamentos con efectos secundarios sobre el sueño, desvelos frecuentes que originan fatiga y cenar demasiado tarde o de manera demasiado abundante antes de ir a dormir. Para controlar este tipo de pesadillas basta con eliminar el factor que las está originando. Es importante hacerlo ya que de lo contrario pueden afectar el descanso. Las pesadillas recurrentes, en cambio, surgen cuando la persona es incapaz de reconocer un conflicto que tiene en la vida real. Puede ser un síntoma de estrés postraumático una dificultad para aceptar rasgos de uno mismo o de determinadas situaciones. Como se mantiene en el plano de lo inconsciente, todo esto solo tiene posibilidad de emerger a través de sueños de angustia.

El cuerpo no se ha adaptado aún a nuestra posición horizontal, con lo cual, hay un pequeño error de procesamiento que nos obliga a despertar de pronto con la sensación clara de que nos estamos cayendo.

  1. El componente estrés también tiene su importancia Esta sensación recibe el nombre de mioclonía hípnica y está categorizada como un trastorno de transición entre el sueño y la vigilia. Se trata de una sacudida del músculo o grupo de músculos muy común, que puede ocurrir en cualquier individuo sano. Se cree que soñar que caemos al vacío está relacionado con el estrés y la ansiedad. Sometemos a nuestro cerebro a una gran actividad, el cortisol acelera nuestras funciones básicas, la preocupación aumenta, las ondas cerebrales van al máximo de sus límites. Sin embargo, cuando nos acostamos nuestro cuerpo se relaja, pero el cerebro sigue demasiado activo, mucho más de lo normal. Es entonces cuando se produce una nueva descompensación: la alta actividad cerebral más un cuerpo relajado, ocasiona una sensación de caída que se traduce en este tipo de sueños y que, a los pocos instantes, nos obliga a despertar alarmados. También puede deberse al uso de algunos medicamentos. Se han reportado casos de espasmos hipnóticos con el uso de algunos fármacos antidepresivos inhibidores de serotonina como el escitalopram. Una curiosidad es la versión que da la etología, dice que puede deberse a un instinto heredado, de cuando nuestros antepasados homínidos dormían en los árboles y se veían obligados a despertar de pronto para no caer.