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Apuntes sobre obra y vida de Luis Cernuda
Tipo: Apuntes
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Aynara Villalba González
Luis Mateos Bernardo José Cernuda Bidón era hijo del militar Bernardo Cernuda y Bauzá y Amparo Bidón. Su padre, puertorriqueño, su madre de padre francés que se había establecido como boticario en Sevilla. Además de Luis, el matrimonio tuvo dos hijas: Amparo y Ana. La familia vivía en el número 6 de la calle Tójar, hoy conocida como Acetres, en el centro de la ciudad. Allí, el que sería uno de los poetas más importantes de nuestro país, pasó los primeros trece años de su vida. En 1915, tras el ascenso de Bernardo Cernuda, su padre, al rango de teniente coronel, la familia tuvo que trasladarse al cuartel del Tercer Regimiento de Zapadores, un imponente edificio militar ubicado en lo que hoy sería la Avenida de la Borbolla. Por entonces, un joven Luis
había iniciado su educación secundaria. Como recordará en su “Historial de un libro”, la cursó con los padres escolapios, primero en el colegio San Ramón, en el que ingresó en septiembre de 1913, y luego en el Calasancio Hispalense, al que se cambió dos años después. Con los escolapios, Cernuda aprendió los rudimentos de la doctrina cristiana, llegando a ser directivo de las Congregaciones Marianas Calasancias.
En 1919, Cernuda ingresó en el colegio Calasancio Hispalense a la Universidad de Sevilla. Allí fue estudiante de Derecho, por la cual mostró interés. En su primer año cursado en la universidad, le tocó como profesor Pedro Salinas en un curso sobre la generación del 98. Salinas lo invitó a las tertulias literarias que él mismo organizaba, empezó a dirigir sus lecturas y también se ofreció a comentar sus escritos. Por otra parte, fue Salinas quien le presentó a Juan Ramón Jiménez; que en diciembre publicó una selección de sus primeros poemas en Revista de Occidente, y quien también recomendó que Emilio Prados y Manuel Altolaguirre editaran su primer libro de poesía, Perfil del aire, que se publicó en abril de 1927.
Perfil del aire tuvo malos comentarios por parte de la crítica, quienes le censuraron por lo mucho que se parecía a Jorge Guillén y a su escaso modernismo. Fue una amarga decepción para Cernuda y entre 1927 y 1928 creó una serie de poemas menos modernos aún, llamados Égloga, elegía y oda.
Mientras tanto, tuvo que enfrentarse a la repentina muerte de su padre y a la oposición de su madre que quería que su hijo practicara como abogado cuanto antes para así contribuir a la economía familiar. Pero esa no era la pasión de Luis, aunque durante algún tiempo estuvo preparándose para ser secretario del ayuntamiento sin gana alguna. La muerte de su madre en 1928 lo liberó para poder escoger libremente el camino de su vida.
En septiembre de 1928, Cernuda se trasladó a Madrid, donde conoció a Vicente Aleixandre. De allí, unos meses después, se trasladó a Francia, a la École Normale de Toulouse, donde su mentor Salinas ya le había conseguido el puesto de lector de español.
Este cambio de aires fue positivo para Luis, pues forjó una nueva personalidad, más extrovertida que le ayudó a resolver el dilema de su homosexualidad. Las lecturas que hizo de Wilde y Gide fueron decisivas para ello. Este cambio también tuvo una importante repercusión en su poesía.
Tras una breve estancia en París en marzo de 1929, Cernuda escribió una serie de poemas nuevos que se llamarían Un río, un amor. En junio del mismo año vuelve a Madrid, donde colaboró con la Revista Occidente y, en 1931, en Heraldo de Madrid. Escribe Los placeres prohibidos y puso en evidencia sus lectura de Breton, Aragon y Éluard, así como de Nerval, Baudelaire, Rimbaud y Lautréamont.
Con la instauración de la República, decidió incorporarse a las Misiones Pedagógicas creadas por el gobierno.
En ese entonces, Luis se mudaba a París como secretario extraoficial de Álvaro de Albornoz, el embajador español. Pero esta estancia duró poco, pues en septiembre de 1936, acusados de haber alojado espías en la embajada, tuvieron que poner rumbo de vuelta a España. Esto coincidió con la confirmación del rumor acerca del fusilamiento de Federico García Lorca. Quizás fue esta noticia lo que le incitó a intentar incorporarse a la causa republicana.
como refugiados. Aquello resultó ser un trauma para Luis al presenciar la muerte de uno de los niños delante de él.
Después de cinco meses, en julio, Luis decidió volver a España. Cuando llegó a París en su camino a España, recibió noticias sobre la marcha de la guerra y decidió permanecer en el país galo hasta septiembre de 1938, fecha en la que Richardson le informa que se había confirmado la posibilidad de trabajar en un internado inglés: Cranleigh School.
Con el dinero que le prestó Rafael Martínez Nadal, regresó a Inglaterra y se instaló en su nuevo trabajo, iniciando así su segunda estancia en Gran Bretaña, que duró apenas tres meses, porque en enero aceptó la propuesta del profesor W. C. Atkinson a ocupar un puesto en el Departamento de Español de la Universidad de Glasgow. Su estancia aquí duró cuatro años, y terminó aborreciendo la ciudad de Glasgow. Pero por mucho que Cernuda se quejase de la poca belleza de la ciudad y de la incomunicación en la que vivía, los cuatro años en los que vivió allí fueron los más fructíferos de su carrera.
En este periodo de tiempo en el que Cernuda permaneció en Glasgow, que fueron los años más oscuros de la Segunda Guerra Mundial, el escritor no solo terminó Las nubes , la colección iniciada en España en 1937, y retomada luego en Londres, París y Surrey, sino que escribió casi toda la siguiente, Como quien espera al alba.
En el verano de 1943 Cernuda pasó de la Universidad de Glasgow a la de Cambridge, cuyo Departamento de Español dirigía el profesor J. B. Trend. Si bien su relación con Trend no fue nunca cordial, Luis se sintió a gusto con el cambio de trabajo. Se hospedó en la habitación número 5 de Chapman’s Garden, dentro del colegio.
No escribió mucho durante la primera parte de su estancia, pero en la primavera de 1944 redactó Río Vespertino y Vereda del cuco. Pero el verdadero acontecimiento de ese año fue un enamoramiento por una persona de la que no se conoce su identidad, pero que despertaba una gran pasión en Cernuda. Lo que sí se sabe es que esa pasión dio pie a Cuatro poemas para una sombra , con el que abrió su colección Vivir sin estar viviendo.
El contrato era por dos años, así que en el verano de 1945 tuvo que abandonar su puesto. No quería volver a Glasgow, así que aceptó trabajar en el Instituto Español que se creó en Londres por un conjunto de exiliados republicanos encabezado por Pablo de Azcárate, Eduardo Martínez Torner y Esteban Salazar y Chapela.
A pesar de la relación con ellos y a la amistad con otros españoles en Londres, la ciudad no fue del agrado del escritor, quien creía que el estímulo que le había dado la estancia británica inicialmente se había agotado.
Entre sus proyectos nuevos destacó la traducción de Troilus and Cressida, de Shakespeare, que vería la luz en Madrid en 1953.
A principios de 1947 Concha de Albornoz (hija de Álvaro) escribió a Cernuda desde Estados Unidos, ofreciéndole un puesto de profesor de Literatura española en el Mount Holyoke College, un colegio para mujeres en el estado de Massachusetts. Así, en la primera semana de septiembre de 1947, tomó un barco en el puerto de Southampton y dos semanas después se instaló en Nueva Inglaterra, pero, aunque se sintió aliviado de dejar Londres, allí también se sintió aislado intelectualmente.
Las clases en Mount Holyoke tampoco parecen haberle gustado, el poeta empezó a mirar hacia el Sur. El primer viaje de Cernuda a México se produce en el verano de 1949 y colmó sus expectativas. Si bien en la capital mexicana pudo reunirse con varios de sus amigos más cercanos (Manuel Altolaguirre y Concha Méndez, Emilio Prados, Ramón Gaya y José Moreno Villa), en las playas mexicanas lo esperaba otro aliciente no menos atractivo: el mar.
Ya de regreso en Mount Holyoke, el poeta empezó a escribir unos breves “trozos” en prosa que evocaban diversos aspectos de su estancia en México; proyecto que luego retomaría tras un segundo viaje a México realizado en el verano de 1950. Durante un tercer viaje, de junio a noviembre de 1951, Cernuda se enamoró de un joven culturista mexicano llamado Salvador Alighieri; acontecimiento que finalmente lo llevó a renunciar a su puesto en Mount Holyoke, no sin antes aprovechar una licencia para pasar un par de meses (de noviembre de 1951 a enero de 1952) en La Habana, donde retomó su amistad con la filósofa española María Zambrano.
En noviembre de 1952, Cernuda se estableció en Ciudad de México, donde en diciembre apareció su nuevo libro de prosas bajo el título de Variaciones sobre tema mexicano. A partir de 1954, y gracias a la mediación de Octavio Paz, fue invitado por la
Para poder expresar su grito de protesta e insatisfacción, y para que su obra no se entendiese como un mero juego artístico, Cernuda buscó un tono sencillo y coloquial en su poesía, que al mismo tiempo es muy elaborada. Rechazó la musicalidad y lo adornos de la poesía demasiado literaria.
Sus obras, ordenadas de forma cronológica, son:
1927.- Perfil del aire 1928.- Égloga, elegía y oda 1929.- Un río, un amor 1931.- Los placeres prohibidos 1933.- Invitación a la poesía 1934.- Donde habite el olvido 1935.- Invocaciones 1936.- El joven marino 1936.- La realidad y el deseo 1943.- Las nubes: (1937-1938) 1942.- Ocnos 1947.- Como quien espera el alba 1949.- Vivir sin estar viviendo 1948.- Tres narraciones 1952.- Variaciones sobre el tema mexicano 1953.- Estudios sobre poesía española contemporánea 1956.- Con las horas contadas 1957.- Poemas para un cuerpo 1958.- Pensamiento poético en la lírica inglesa: (Siglo XIX) 1960.- Poesía y literatura. I 1962.- Desolación de la quimera 1964.- Poesía y literatura. II 1965.- La realidad y el deseo 1970.- Crítica, ensayos y evocaciones 1985.- La familia interrumpida
Octavio Paz, sin embargo, divide la poesía de Cernuda en cuatro etapas: la de aprendizaje, juventud, madurez y comienzo de la vejez.
-Etapa de aprendizaje Aquí pertenecen las primeras poesías que instan de 1927, como fueron Perfil del Aire y Égloga, elegía, oda.
-Etapa de juventud Comienza esta etapa con Un río, un amor y Los placeres prohibidos. Aquí podemos ver la relación de Cernuda con el surrealismo, donde libera las represiones sociales y psíquicas debido a su homosexualidad. Impera aquí su espíritu de rebeldía y su reivindicación de la homosexualidad en Los placeres prohibidos, como ya indica su nombre. También pertenece a esta etapa Donde habite el olvido e Invocaciones.
-Etapa de madurez Empieza con Las nubes, basado en la Guerra Civil. Esta etapa surge en Inglaterra, donde influyó en él la lírica inglesa. Escribe en prosa Ocnos al sentir nostalgia de su tierra, Sevilla. Esta es fundamental para poder entender su mitología del Edén perdido.
-Etapa de vejez Su última etapa será en México, donde escribirá Vacaciones sobre tema Mexicano, Vivir sin estar viviendo y Con las horas contadas.
Valender, J., “Luis Cernuda Bidón”, Diccionario Biográfico Español en Real Academia de la Historia [en línea]. Recuperado de https://dbe.rah.es/biografias/11954/luis- cernuda-bidon. [Consultado el 2/6/2019]
Paz, O., “ La palabra edificante”, en R. Harris, Derek. (coord..), Luis Cernuda , 1977, pp. 138-160.