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Uso de mascarilla entre otras cosas por coronavirus
Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
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El pasado 22 de enero de 2020, las autoridades Chinas activaron una respuesta de emergencia de Salud Pública en la ciudad de Wuhan que incluía medidas como la recomendación a personas sintomáticas de autoaislamiento domiciliario y el suministro de mascarillas para la población, así como el cierre total al tráfico público, incluyendo todos los vuelos a partir del 23 de enero en Wuhan.
Desde entonces, tras la declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional el 30 de enero, se ha generado – a nivel internacional pero también nacional– cierta polémica en torno a la necesidad de uso de mascarillas, en parte motivada por el agotamiento de los stocks de mascarillas en las farmacias.
Recomendaciones del Ministerio de Sanidad – Uso de mascarillas en España Provisionalmente, y en base a las recomendaciones oficiales del Ministerio de Sanidad, el uso de mascarillas deberían hacerlo exclusivamente:
El Informe Técnico divulgado por el Ministerio de Sanidad el pasado 12 de febrero de 2020 al respecto del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 indica que, debido a la ausencia de evidencia respecto al mecanismo de transmisión específico del virus, se están considerando la mismas precauciones que para otros coronavirus como el SARS-CoV y el MERS-CoV y otras infecciones respiratorias agudas epidémicas, esto es, precauciones de transmisión por gotas y por contacto. Entre las medidas de prevención individual en Salud Pública y ante la ausencia de evidencia en contra de la transmisión aérea (núcleo de gotitas <5 μm), dado el contexto actual (se trata de un patógeno emergente aún no completamente estudiado), se está actuando según el principio de precaución : se contempla la realización de aislamiento aéreo con mascarillas de alta eficacia, en situaciones o maniobras en las que puedan generar aerosoles. Así pues, el uso de mascarillas no es una recomendación que, por el momento, aplique a la población general.
¿Qué tipos de mascarillas hay?
En líneas generales, existen dos tipos principales de mascarillas:
a) las mascarillas quirúrgicas son las que se utilizan en cirugías y otros procedimientos; se pueden utilizar para evitar el contacto con las salpicaduras de fluidos y/o sangre potencialmente patógenos (por ejemplo, en la realización de endoscopias, autopsias, intubaciones, etc.). Pueden ser planas o plisadas (algunas tienen forma de taza) y se atan a la cabeza con cintas. Protegen más al resto de personas que a quien la lleva puesta, pues ejercen básicamente de barrera al estornudar o toser, para evitar la emisión de gotículas respiratorias con posibles microorganismos “de dentro a fuera”. Por tanto, tienen la finalidad de evitar la transmisión de agentes infecciosos por parte de la persona que la lleva, pero no son efectivas para prevenir el contagio.
b) las mascarillas filtrantes (también llamadas autofiltrantes): contienen un filtro de micropartículas gracias al cual pueden proteger “de fuera hacia dentro” en distintos grados. Su finalidad es proteger al usuario frente a la inhalación de contaminantes ambientales – en partículas o aerosoles– tales como agentes patógenos, agentes químicos, antibióticos, citostáticos, etc. No protegen frente a gases o vapores, si bien existen máscaras con filtros específicos para esos casos. Las mascarillas autofiltrantes se rigen bajo la normativa europea UNE-EN 149 y se clasifican en base a su rendimiento en:
¿En qué situaciones deben emplearse?
Las mascarillas quirúrgicas son recomendables en el caso de pacientes diagnosticados de COVID-19 y de casos en investigación ; estos deben ser aislados y llevar puesta la mascarilla durante en todos los traslados por el hospital. El personal que les acompañe hasta la zona de aislamiento llevará mascarilla quirúrgica. En general, el Ministerio de Sanidad recomienda que a cualquier paciente que acuda a un centro sanitario con sintomatología de infección respiratoria se le ofrezca una mascarilla quirúrgica (marcado CE y norma UNE 14683).
Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud recomienda, para procedimientos de aislamiento o con posible generación de aerosoles infecciosos, el uso de mascarillas filtrantes con una eficiencia de filtración de al menos el 95% para partículas de 0,3 micras de diámetro. Esto equivale a una mascarilla N95 según normativa americana, que en trasposición a la europea, equivaldría a un nivel de protección intermedio entre la FFP2 y FFP3.
El Ministerio de Sanidad recomienda, como medida de precaución, que el personal sanitario que atienda a casos en investigación, probables o confirmados para infección por SARS-CoV-2 o las personas que entren en la habitación de aislamiento se pongan, como parte de su equipo de protección individual, una mascarilla FFP2. Las personas involucradas en procedimientos médicos
¿Cómo deben manejarse las mascarillas?
Si se usa una mascarilla, es fundamental utilizarla y desecharla correctamente para que sea eficaz y para evitar que aumente el riesgo de transmisión asociado con el uso y la eliminación incorrectos.
A este respecto, la OMS facilita una serie de consejos generales, como los siguientes: