Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


El rapto de Perséfone: Mito griego sobre la diosa de la vegetación, Apuntes de Matemáticas

Este documento narrativa describe el mito griego de Deméter y su hija Perséfone. Deméter era la diosa de las cosechas y protegía la vegetación, vivía en Sicilia con Perséfone, quien desapareció mientras recogía flores. Deméter se preocupó y encendió antorchas para buscarla, pero Perséfone había sido raptada por Hades, el señor de los Infiernos. Deméter envió a Hermes a liberarla, pero Perséfone había comido semillas infernales y pertenecía a Hades. Perséfone regresaba a la superficie durante nueve meses y volvía al infierno durante tres, causando la renovación de la naturaleza. El documento incluye una adaptación de M. Gibson.

Tipo: Apuntes

2021/2022

Subido el 30/03/2022

derek-gutierrez-1
derek-gutierrez-1 🇨🇱

1 documento

1 / 6

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
––––––––––––––––www.otsiera.com––––––––––––––––!
!
El#rapto#de#Perséfone,#la#hija#de#Deméter#
!
(relato!de!la!antigua!Grecia)!
!
!
En!aquellos!tiempos,!Deméter,!la!hermana!de!Zeus,!era!la!diosa!que!se!ocupaba!de!
las!cosechas,!protegía! el! trigo! y! toda! planta! viviente.!Cada!año! maduraba! el! trigo!
dorado!y!a!finales!de!verano!todo!el!mundo!se!sentía!agradecido!por!la!generosidad!
de!la! Tierra.!Vivía!en! la!montañosa!Sicilia!con!su!única!hija,!Perséfone,!inteligente!y!
bella.!Pero!de!repente!su!vida!pacífica!y!feliz!cambió!violentamente.!Perséfone!había!
salido!a!pasear!un!día,!y!no!volvió.!Se!hizo!de!noche!y!nada,!ninguna!señal!de!la!joven.!
Deméter! estaba! preocupadísima,! todos! se! movilizaron! buscándola,! pero! nada,! ¡ni!
rastro!!Para!que!la!búsqueda!no!se!detuviera,!ni!de!noche!ni!de!día,!Deméter!encendió!
antorchas! usando! el! fuego! del! volcán! Etna.! Pero! Perséfone! seguía! sin! aparecer.!
Deméter,!en!su!aflicción,!olvidó!la!tierra!y!su!vegetación...!!
! Se! secaron! las! cosechas,! las! plantas! y! los! árboles! murieron,! la! tierra! se!
convirtió!en!un!erial.!!
! El!día!de!su!desaparición,!Perséfone!había!estado!por!los!campos!recogiendo!
flores.!Andaba!por!ahí!cerca!un!pastor!con!su!rebaño.!Él!sí!que!había!visto!lo!que!había!
pasado,!pero!quién!se! atrevía!a!decírselo!a!Deméter…!¡el!disgusto!que!iba!a!tener!!
Aunque!tal!y!como!estaban!las!cosas,!no!quedaba!más!remedio!que!hacer!de!tripas!
corazón!y!contárselo.!Así!que!el!pastor!fue!al!encuentro!de!Deméter!y!le!contó!lo!que!
había!visto:!de!repente!había!aparecido!un!hombre!conduciendo!un!carro!de!oro,!
tirado!por! dos!caballos!negros;! agarró!a!la! joven!y!se! alejó!tan!deprisa!como!había!
venido,!hasta!desaparecer!por!una!hendidura!que!se!había!abierto!en!la!ladera!de!la!
montaña.!
!
!
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!M.!Simone!Pignoni!
!
! El!pastor!no!había!visto!el!rostro!del!hombre!pero!Deméter!adivinó!de!quién!
se! trataba:! era! Hades,! su! hermano,! el! señor! de! los! Infiernos,! quién! había! hecho!
prisionera!a!su!hija.!Deméter!se!irritó!mucho!contra!Hades,!pero!también!contra!Zeus,!
porque! seguro! que! estaba! al! corriente! y! lo! había! consentido.! Triste! y! enfadada,!
continuó!sus!viajes!mientras!la!Tierra!permanecía!yerma.!!
pf3
pf4
pf5

Vista previa parcial del texto

¡Descarga El rapto de Perséfone: Mito griego sobre la diosa de la vegetación y más Apuntes en PDF de Matemáticas solo en Docsity!

El rapto de Perséfone, la hija de Deméter

(relato de la antigua Grecia)

En aquellos tiempos, Deméter, la hermana de Zeus, era la diosa que se ocupaba de

las cosechas, protegía el trigo y toda planta viviente. Cada año maduraba el trigo

dorado y a finales de verano todo el mundo se sentía agradecido por la generosidad

de la Tierra. Vivía en la montañosa Sicilia con su única hija, Perséfone, inteligente y

bella. Pero de repente su vida pacífica y feliz cambió violentamente. Perséfone había

salido a pasear un día, y no volvió. Se hizo de noche y nada, ninguna señal de la joven.

Deméter estaba preocupadísima, todos se movilizaron buscándola, pero nada, ¡ni

rastro! Para que la búsqueda no se detuviera, ni de noche ni de día, Deméter encendió

antorchas usando el fuego del volcán Etna. Pero Perséfone seguía sin aparecer.

Deméter, en su aflicción, olvidó la tierra y su vegetación...

Se secaron las cosechas, las plantas y los árboles murieron, la tierra se

convirtió en un erial.

El día de su desaparición, Perséfone había estado por los campos recogiendo

flores. Andaba por ahí cerca un pastor con su rebaño. Él sí que había visto lo que había

pasado, pero quién se atrevía a decírselo a Deméter… ¡el disgusto que iba a tener!

Aunque tal y como estaban las cosas, no quedaba más remedio que hacer de tripas

corazón y contárselo. Así que el pastor fue al encuentro de Deméter y le contó lo que

había visto: de repente había aparecido un hombre conduciendo un carro de oro,

tirado por dos caballos negros; agarró a la joven y se alejó tan deprisa como había

venido, hasta desaparecer por una hendidura que se había abierto en la ladera de la

montaña.

M. Simone Pignoni

El pastor no había visto el rostro del hombre pero Deméter adivinó de quién

se trataba: era Hades, su hermano, el señor de los Infiernos, quién había hecho

prisionera a su hija. Deméter se irritó mucho contra Hades, pero también contra Zeus,

porque seguro que estaba al corriente y lo había consentido. Triste y enfadada,

continuó sus viajes mientras la Tierra permanecía yerma.

Zeus comprendió que tenía que hacer algo. Envió su hijo Hermes a los infiernos

para liberar a Perséfone, algo que sólo podría ser posible si ella no había comido nada

en las tierras infernales, ya que quien comía algo en las tierras infernales pertenecía

ya para siempre al reino de Hades. Hermes encontró a Perséfone, pálida y

entristecida, mirando las sombras.

-­‐ Nada he comido desde el día en que fui raptada – aseguró Perséfone-­‐. Cada día me

ofrecen deliciosos manjares para tentarme, pero no he comido nada. ¡Devuélveme a

la luz del sol, por favor, Hermes!

Y Hermes llevó a Perséfone hasta la superficie, superando mil peligros y

obstáculos. Cuando Perséfone bajó del carro de Hermes y abrazó a Deméter, fue

como si el mundo hubiera vuelto a nacer. Así como se desvanece la niebla,

desapareció el cruel invierno y los campos se mostraron frescos y verdeantes, con el

trigo tierno. Las flores volvieron a tapizarlo todo de colores. Deméter y Perséfone

volvieron gozosas a casa.

Su felicidad duró poco. En los infiernos Hades

había convocado a sombras y espíritus inquiriendo

y preguntando. Hasta que Ascálafo le dijo que

había visto a Perséfone cogiendo una granada para

calmar la sed y que, accidentalmente, se había

tragado una semilla. ¡Qué contento se puso Hades!

Perséfone le pertenecía y la reclamó. Deméter se

opuso con todas sus fuerzas. Zeus se encontraba

ante un grave problema. Convocó a todos los

dioses y tras una agitada discusión, llegaron a un

acuerdo. Durante nueve meses al año, Perséfone

viviría con su madre, pero los tres restantes

volvería al lado de Hades y reinaría en los infiernos.

Deméter tuvo que avenirse a este compromiso ya

que sino, la alternativa era perder a su hija.

il.: Dante Gabriel Rosetti

Deméter nunca se conformó con esos meses de separación. Cada año,

mientras su hija estaba lejos de ella, se vestía de luto. Las flores se marchitaban, los

árboles perdían las hojas y la tierra se enfriaba y quedaba adormecida. Hasta los

pájaros dejaban de cantar. Pero cada año, con la vuelta de Perséfone, la vida estallaba

por todas partes. Las flores crecían a su paso, las hojas brotaban y retornaban los

cantos de los pájaros. Sólo cuando las cosechas habían madurado plenamente, y la

vendimia se había llevado a cabo, Perséfone regresaba de nuevo a los infiernos, para

pasar el invierno entre las sombras.

(adaptación de: M. Gibson. Mitologia grega: Déus, homes i monstres. Barcelona, Barcanova, 1984. pgs. 25-­‐28)

trigo tierno. Las flores volvieron a tapizarlo todo de colores. Deméter y Perséfone

volvieron gozosas a casa.

Su felicidad duró poco. En los infiernos Hades había convocado a sombras y

espíritus inquiriendo y preguntando. Hasta que Ascálafo le dijo que había visto a

Perséfone cogiendo una granada para calmar la sed y que, accidentalmente, se había

tragado una semilla. ¡Qué contento se puso Hades! Perséfone le pertenecía y la

reclamó. Deméter se opuso con todas sus fuerzas. Zeus se encontraba ante un grave

problema. Convocó a todos los dioses y tras una agitada discusión, llegaron a un

acuerdo. Durante nueve meses al año, Perséfone viviría con su madre, pero los tres

restantes volvería al lado de Hades y reinaría en los infiernos. Deméter tuvo que

avenirse a este compromiso ya que sino, la alternativa era perder a su hija.

Deméter nunca se conformó con esos meses de separación. Cada año,

mientras su hija estaba lejos de ella, se vestía de luto. Las flores se marchitaban, los

árboles perdían las hojas y la tierra se enfriaba y quedaba adormecida. Hasta los

pájaros dejaban de cantar. Pero cada año, con la vuelta de Perséfone, la vida estallaba

por todas partes. Las flores crecían a su paso, las hojas brotaban y retornaban los

cantos de los pájaros. Sólo cuando las cosechas habían madurado plenamente, y la

vendimia se había llevado a cabo, Perséfone regresaba de nuevo a los infiernos, para

pasar el invierno entre las sombras.

(adaptación de: M. Gibson. Mitologia grega: Déus, homes i monstres. Barcelona, Barcanova, 1984. pgs. 25-­‐28)

Sugerencias Hemos preparado dos versiones del texto: con y sin ilustraciones. Si se les va a proponer que dibujen, no tener delante ninguna ilustración condiciona menos la imaginación. Después de haber realizado los propios dibujos, ya habrá tiempo de ver obas inspiradas en este relato. Aprovechamos para aclarar que el famoso cuadro " La Primavera " de Sandro Botticelli representa otro mito, recogido en las Metamorfosis de Ovidio: de la ninfa Cloris (la Pureza, en la mitología griega) dependía la florecida de los árboles (exhalaba flores al respirar). Céfiro, el dios del viento frío, se enamoró de ella y la tomó por esposa a la fuerza. Arrepentido, le regaló un jardín en el que siempre reinaría la primavera; y la convirtió en engendradora de flores. A partir de entonces tomó el nombre de Flora (o también Venus Armonía). Esta transformación es la que plasma Botticelli en el cuadro " El nacimiento de Venus ". La investigación sobre el significado de estos cuadros puede formar parte del conjunto de actividades relacionadas con la mitología clásica que proponemos como último paso. S. Botticelli. La Primavera (fragmento) Actividades previas Llevaremos a cabo alguna de las actividades mencionadas más arriba, para despertar algún interés hacia los ciclos de la naturaleza y las estaciones del año, poniendo así las condiciones para una mejor escucha atenta. Por ejemplo,

  • Imágenes de paisajes en diferentes estaciones del año. ¿Con qué estación la relacionamos? ¿Por qué? O contemplación del vídeo del crecimiento de las plantas.
  • Audición de algún fragmento de las músicas propuestas. O también de sonidos naturales de lluvia, viento, mar, cantos de pájaros ... Relacionarlos con las estaciones. Comentar. Lectura del mito Van a continuación algunas actividades para propiciar el saborear el mito, y tomar conciencia del hecho mismo de utilizar este tipo de relatos para explicar cosas importantes.
  • Ya dispuestos a leer el relato... ¿Alguien sabe quién es Perséfone? Recogida de conocimientos previos.