
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Este texto de eduardo galeano presenta dos historias breves sobre la infancia y la vida rural de dos personajes anónimos. Los niños se imaginarían ser cosas diferentes al crecer, mientras que federico ocaranza viaja por las montañas curando dientes y jugando fútbol con los niños locales. La vida rural se describe como pobre y aislada, con escasas buenas noticias.
Tipo: Apuntes
1 / 1
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!

Si la maestra les pregunta que quieren ser cuando sean grandes, ellas callan. Y después, hablando bajito, confiesan: ser más blanca, cantar en la tele, dormir hasta el mediodía, casarme con uno que no me pegue, casarme con uno que tenga auto, irme lejos y que nunca me encuentren. Y ellos dicen: ser más blanco, ser campeón mundial de fútbol, ser el Hombre Araña y caminar por las paredes, asaltar un banco y no trabajar más, comprarme un “restorán” y comer siempre, irme lejos y que nunca me encuentren. No viven a gran distancia de la ciudad, pero ni de vista la conocen. Van a la escuela, a pie o a caballo, un día sí, dos no, salteado, porque se turnan con los hermanos en el uso del único delantal y el par de zapatillas. Y lo que más preguntan a la maestra es: cuándo viene el almuerzo.
A lomo de mula, a lomo de moto, a lomo de si mismo, Federico Ocaranza recorre las montañas de Salta. Él anda curando bocas en esas soledades, en esas pobredades. La llegada del dentista, el enemigo del dolor, es una buena noticia; y allá las buenas noticias son pocas, como poco es todo. Federico juega al fútbol con los niños, que raras veces visitan la escuela. Ellos aprenden lo que saben pastoreando cabras y persiguiendo alguna pelota de trapo entre las nubes. Entre gol y gol, se divierten burlándose de los cóndores. Se acuestan sobre el suelo de piedra, con los brazos en cruz, y cuando los cóndores se lanzan al ataque, los muertitos pegan el brinco.