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Mecanismos de Defensa: Susceptibilidad, Resistencia y Immunidad, Diapositivas de Epidemiología

Los mecanismos de transmisión de enfermedades, sus tipos y cómo el huésped se defiende mediante mecanismos estructurales, funcionales y inmunológicos. Además, se abordan factores como la edad, el sexo y el estado nutricional que influyen en la susceptibilidad a enfermedades.

Tipo: Diapositivas

2021/2022

Subido el 18/10/2022

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milena-guerrero-12 🇵🇪

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MECANISMOS DE DEFENSA: SUSCEPTIBILIDAD, RESISTENCIA E INMUNIDAD
Antes de hablar de mecanismos de defensa debemos definir que es el mecanismo de
transmisión, ya que al hablar de inmunidad o resistencia debemos saber a quién nos
referimos. El mecanismo de transmisión: Lo entendemos como la forma en que el agente
infeccioso se transmite del reservorio al huésped y hay 3 principales mecanismos de
transmisión.
Transmisión directa: es la transferencia directa del agente infeccioso a una puerta
de entrada para que se pueda llevar a cabo la infección. Se denomina también
transmisión de persona a persona.
Transmisión indirecta:
a) Mediante vehículos de transmisión o fómites, se da través de objetos o
materiales contaminados tales como juguetes, teléfonos celulares, pañuelos El
agente puede o no haberse multiplicado en el vehículo antes de ser transmitido.
b) Por intermedio de un vector:
Mecánico: es el simple traslado físico del agente infeccioso por medio de un
insecto terrestre o volador
Biológico: el agente necesariamente debe propagarse (multiplicarse), desarro-
llarse cíclicamente o ambos (ciclopropagación) en el artrópodo vector antes de
que pueda transmitir la forma infectante al ser humano.
Para que se produzca en el individuo una enfermedad infecciosa específica, deben reunirse
una serie de aspectos estructurales y funcionales del propio individuo.
Aspectos estructurales y funcionales
La piel intacta y las membranas mucosas proveen al cuerpo de una cubierta imper- meable
a muchos parásitos y agentes químicos. Las membranas mucosas son s fácilmente
penetrables que la piel intacta, y sirven a menudo de puerta de entrada a diversos agentes
patógenos.
Ej: La tos y el estornudo representan un esfuerzo para limpiar las vías respiratorias de
sustancias dañinas. Las secreciones mucosas, como las lágrimas y la saliva, tienen una
acción limpiadora simple y pueden también contener anticuerpos específicos contra
microbios patógenos
Otros mecanismos de defensa son la acidez de las secreciones gástricas, el peris- taltismo
y los anticuerpos inespecíficos. Un germen que penetra la cubierta protectora del cuerpo
se enfrenta a una variedad de mecanismos de defensa inmunológica, tanto de tipo celular
como de tipo humoral. Los microbios extrace- lulares estimulan comúnmente el desarrollo
de inflamación en el sitio de la invasión. La presencia inicial de anticuerpos, generados
previamente por infección natural o vacunación, podría prevenir o limitar la invasión del
huésped. El deterioro inmunológico, como en el caso de la infección por VIH y las
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MECANISMOS DE DEFENSA: SUSCEPTIBILIDAD, RESISTENCIA E INMUNIDAD

Antes de hablar de mecanismos de defensa debemos definir que es el mecanismo de transmisión, ya que al hablar de inmunidad o resistencia debemos saber a quién nos referimos. El mecanismo de transmisión: Lo entendemos como la forma en que el agente infeccioso se transmite del reservorio al huésped y hay 3 principales mecanismos de transmisión.

  • Transmisión directa: es la transferencia directa del agente infeccioso a una puerta de entrada para que se pueda llevar a cabo la infección. Se denomina también transmisión de persona a persona.
  • Transmisión indirecta: a) Mediante vehículos de transmisión o fómites, se da través de objetos o materiales contaminados tales como juguetes, teléfonos celulares, pañuelos El agente puede o no haberse multiplicado en el vehículo antes de ser transmitido. b) Por intermedio de un vector: Mecánico: es el simple traslado físico del agente infeccioso por medio de un insecto terrestre o volador Biológico: el agente necesariamente debe propagarse (multiplicarse), desarro- llarse cíclicamente o ambos (ciclopropagación) en el artrópodo vector antes de que pueda transmitir la forma infectante al ser humano. Para que se produzca en el individuo una enfermedad infecciosa específica, deben reunirse una serie de aspectos estructurales y funcionales del propio individuo. Aspectos estructurales y funcionales La piel intacta y las membranas mucosas proveen al cuerpo de una cubierta imper- meable a muchos parásitos y agentes químicos. Las membranas mucosas son más fácilmente penetrables que la piel intacta, y sirven a menudo de puerta de entrada a diversos agentes patógenos. Ej: La tos y el estornudo representan un esfuerzo para limpiar las vías respiratorias de sustancias dañinas. Las secreciones mucosas, como las lágrimas y la saliva, tienen una acción limpiadora simple y pueden también contener anticuerpos específicos contra microbios patógenos Otros mecanismos de defens a son la acidez de las secreciones gástricas, el peris- taltismo y los anticuerpos inespecíficos. Un germen que penetra la cubierta protectora del cuerpo se enfrenta a una variedad de mecanismos de defensa inmunológica, tanto de tipo celular como de tipo humoral. Los microbios extrace- lulares estimulan comúnmente el desarrollo de inflamación en el sitio de la invasión. La presencia inicial de anticuerpos, generados previamente por infección natural o vacunación, podría prevenir o limitar la invasión del huésped. El deterioro inmunológico, como en el caso de la infección por VIH y las

enfermedades crónicas, facilitan la multipli- cación de otros gérmenes como el de la tuberculosis y de agentes oportunistas como el Pneumocystis jirovecii La edad es un factor de gran importancia puesto que la ocurrencia y gravedad de las enfermedades pueden variar según la edad del huésped. Las enfermedades eruptivas de la infancia son ejemplos de cómo la edad influye en la ocurrencia de las enfermedades transmisibles. La tuberculosis y la esquistosomiasis en su forma crónica, son ejemplos de problemas que afectan más a los adultos. En los adultos mayores predominan afecciones como las enfermedades degenerativas, la hipertensión y el cáncer, así como una mayor susceptibilidad a infecciones respiratorias. Las diferencias por sexo también deben ser consideradas al analizar la susceptibi-lidad del huésped. Las variaciones en la ocurrencia de la enfermedad de acuerdo al sexo reflejan con frecuencia grados distintos de exposición a riesgos diferentes entre hombre y mujer en razón de la ocupación y estilo de vida diferentes. En las mujeres, el embarazo predispone a la infección de las vías urinarias y puede agravar varias condiciones patológicas preexistentes. Los miembros de un grupo étnico comparten muchas características determinadas genéticamente, que pueden incluir, además de las características físicas obvias, una mayor susceptibilidad o resistencia a patógenos específicos. La prevalencia de la enfermedad está determinada genéticamente y se ha entendido mejor a través del conocimiento del genoma humano y estudios genómicos relacionados Los efectos del estado nutricional y las infecciones están íntimamente relacionados y a menudo se potencian entre sí. La desnutrición grave provoca un deterioro en la respuesta inmune y conlleva un aumento en la susceptibilidad a enfermedades bacterianas. Los problemas nutricionales como el sobrepeso y la obesidad se consideran factores del huésped que hacen que el organismo sea susceptible a enfermedades crónicas como la hipertensión arterial, las enfermedades del corazón, la diabetes y la reducción de la esperanza de vida.

La inmunidad activa, que suele durar años, se adquiere naturalmente como consecuencia de una infección, clínica o subclínica, o artificialmente por inoculación de vacunas. Inmunidad activa: es la resistencia desarrollada en respuesta al estímulo de un antígeno (agente infectante o vacuna) y usualmente caracterizado por la presencia de anticuerpos producidos por el huésped. La inmunidad pasiva, es la protección contra enfermedades infecciosas provista por la circulación de anticuerpos elaborados en otro organismo, es de corta duración (de algunos días a varios meses); se obtiene naturalmente por transmisión materna o artificialmente por inoculación de anticuerpos protectores específicos Inmunidad pasiva: inmunidad conferida por un anticuerpo producido en otro huésped y adquirido naturalmente por un recién nacido de su madre o artificialmente por la admi- nistración de una preparación que contiene anticuerpos (antisuero o inmunoglobulina). La acumulación de susceptibles es una parte importante del proceso de la enfermedad en la población. Desde luego, la proporción de susceptibles en una comunidad variará con las condiciones de vida y salud de esa comunidad, así como con cada tipo de enfermedad. El individuo no se puede desligar del colectivo humano, por lo que es importante considerar el fenómeno de resistencia y susceptibilidad de la comunidad en su conjunto. Aún sin tomar en cuenta el tipo de agente patógeno o la fuente de infección, la proporción de personas susceptibles en una población es un factor determinante de la incidencia de la infección y enfermedad, sobre todo en las situaciones donde ocurre transmisión de persona a persona. Si la proporción de población inmune es alta, el agente tiene menor probabilidad de diseminarse. Esta propiedad se aplica a poblaciones tanto humanas como de animales vertebrados y se denomina inmunidad de masa o “inmunidad de rebaño”.

Inmunidad

La inmunidad es el estado de resistencia natural o artificial asociado con la presencia de anticuerpos y citoquinas que poseen acción específica sobre el microorganismo responsable de una enfermedad infecciosa específica o sobre sus toxinas. Con esto podemos afirmar que la persona inmune está preparada para responder eficazmente a la enfermedad porque posee anticuerpos protectores específicos e inmunidad celular, como consecuencia de una infección (inmunidad natural) o inmunización anterior (inmunidad artificial) lo cual determina su capacidad de resistencia. La inmunidad se subdivide en Inmunidad natural y Inmunidad Artificial:

  • Inmunidad natural: resistencia inherente de determinadas especies a un agente de enfermedad. Por ejemplo: la resistencia de los humanos al virus del moquillo canino.
  • Inmunidad adquirida (artificial): es la resistencia adquirida por el huésped como resul-tado de exposición previa a un patógeno o sustancia extraña para el huésped. Por ejemplo: inmunidad al sarampión como consecuencia de infección previa con el virus del sarampión.

Inmunidad pasiva: inmunidad conferida por un anticuerpo producido en otro huésped y adquirido naturalmente por un recién nacido de su madre o artificialmente por la admi- nistración de una preparación que contiene anticuerpos La inmunidad pasiva, es la protección contra enfermedades infecciosas provista por la circulación de anticuerpos elaborados en otro organismo, es de corta duración (de algunos días a varios meses); se obtiene naturalmente por transmisión materna o artificialmente por inoculación de anticuerpos protectores específicos Aún sin tomar en cuenta el tipo de agente patógeno o la fuente de infección, la proporción de personas susceptibles en una población es un factor determinante de la incidencia de la infección y enfermedad, sobre todo en las situaciones donde ocurre transmisión de persona a persona. Si la proporción de población inmune es alta, el agente tiene menor probabilidad de diseminarse. Esta propiedad se aplica a poblaciones tanto humanas como de animales vertebrados y se denomina inmunidad de masa o “inmunidad de rebaño”.