



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Una nota de clases sobre el mercado de bienes y servicios, con énfasis en la competencia perfecta y imperfecta. Se abordan conceptos básicos como la función de demanda y oferta, el papel del consumidor y el precio. Se discuten las condiciones necesarias para que exista una competencia perfecta y se contrasta esta situación con la competencia imperfecta.
Tipo: Apuntes
1 / 6
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




El mercado es un concepto amplio que abarca distintos mecanismos destinados a recolectar, elaborar y transmitir informaciones que serán utilizadas por agentes económicos. Tales informaciones serán presentadas en distintas formas según que el agente sea un consumidor, empresario, etc. Pero la eficacia de la decisión dependerá en todo caso, de la calidad y de la oportunidad de las informaciones a las cuales tenga acceso el agente. Los mercados producen un flujo permanente de informaciones bajo la forma de índices los cuales son la traducción sintetizada de millones de datos. El consumidor es el personaje central de la economía: sus gustos determinan la demanda final de bienes y, por tanto, lo que produce la sociedad en su conjunto. Sin embargo, para poder comprar los bienes que desea, o necesita, el consumidor tiene que vender algo. Lo que la mayoría de la gente vende en nuestras sociedades es su tiempo, que es convertido en trabajo por las empresas que lo compran. Todas las teorías económicas tratan de explicar el origen y la formación de los precios, es decir, de las tasas a las que se hacen efectivamente los intercambios. La tasa marginal de sustitución es entonces el indicador de la predisposición de los individuos al intercambio de bienes. Las tasas marginales de sustitución son subjetivas, es decir, características de esos individuos y de sus canastas de bienes. Son en general diferentes de un individuo a otro y de esas diferencias nace el intercambio mutuamente ventajoso. Los precios dependen de las tasas marginales de sustitución de los que intercambian, pero no son iguales a estas. Como son el resultado de los intercambios efectivos entre los agentes, se puede decir que son “objetivos”. Los precios son el resultado de regateos que pueden tomar formas muy diferentes. El caso más frecuente es el de tipo “ultimátum”, que todos hacemos cada día: las tiendas o las empresas proponen un precio para los bienes que quieren vender y lo único que se puede hacer es aceptarlos o rechazarlos. Cada bien tiene entonces un solo precio, que sirve de base a las decisiones y a las transacciones de los miembros de la sociedad. La competencia es clave del capitalismo o economía de mercado. Se vuelve indispensable la ética en los negocios y el que las autoridades económicas establezcan
dados es decir, anunciados por alguien o algo diferente de los agentes del modelo– para que el modelo sea completo. De alguna manera, los precios tienen que reflejar también los gustos de los consumidores y los recursos de la sociedad. Por eso, el modelo de competencia perfecta supone además que cada hogar y cada empresa anuncian públicamente cuánto ofrece y cuánto demanda a esos precios dados. Los microeconomistas llaman “oferta de mercado” y “demanda de mercado” a la suma de las ofertas y demandas anunciadas por el conjunto de los hogares y de las empresas. Así es como aparece el mercado en este modelo. En el caso de la competencia perfecta, basta reemplazar la palabra “mercado” por la palabra “centro” para que todo quede claro. Cualquiera puede entender lo que significan frases como “el centro anuncia un precio para cada bien”, “los agentes informan al centro de sus ofertas y demandas”, “el centro modifica los precios”, etc. Suponer los precios “dados” es el punto de partida del modelo de competencia perfecta. Otra de sus hipótesis fundamentales es que los agentes hacen ofertas y demandas creyendo que pueden vender y comprar todo lo que quieren a los precios dados. Pero, fuera del equilibrio, esa creencia es equivocada ya que entonces no todas las demandas o no todas las ofertas pueden ser satisfechas. Durante el proceso de búsqueda del equilibrio por parte del centro, los agentes observan por tanto que la oferta y la demanda no son compatibles. Si son racionales, toman en cuenta el hecho de que no pueden comprar o vender todo lo que quieren, y modifican consecuentemente sus creencias. Como entonces cambia la forma de sus funciones de oferta y demanda, el equilibrio también lo hace, y de nuevo surge la indeterminación del resultado del proceso de búsqueda del equilibrio. Las conjeturas de los agentes sobre la reacción de los demás a sus ofertas y demandas son también un elemento necesario en todo modelo donde los individuos tienen que hacer una elección. En el caso de la competencia perfecta, las conjeturas de hogares y empresas son muy simples: todos piensan que ni sus decisiones ni las de los demás influyen en los precios. Pero esto no es correcto ni siquiera en el equilibrio, ya
que los precios dependen siempre, de alguna manera, de las ofertas y demandas individuales. El equilibrio puede, por tanto, ser compatible con conjeturas incorrectas. Por otro lado en la competencia imperfecta el precio no se acepta como un dato ajeno o dado, si no que los ofertantes intervienen en su determinación de manera libre de acuerdo a como mejor les beneficien estos. Difiere del modelo de la economía perfecta debido a que en este todos los factores involucrados en un mercado interfieren en el establecimiento de los precios. El modelo de competencia perfecta es prácticamente inexistente hoy en día, los precios de los productos generalmente no son homogéneos, es decir no siempre se adaptan a las necesidades o posibilidades económicas del consumidor, cumplen la misma función pero existen diferencias que dependen de los productores de los bienes y servicios, además con frecuencia existen barreras de entrada para nuevas empresas en los mercados, pues se requiere gran tecnología que es difícil de acceder, lo cual provoca que las empresas tengan cierta incidencia en los precios. Referencias. [1] Bocanegra, C. (2005). Alcances y limitaciones del modelo de economía perfecta. México: Unison. Pág.25. [2] Zorrilla, S. (2004). Como aprender economía. Conceptos básicos. México: Limusa. [3] Furtado, C. (1979). Teoría y política del desarrollo económico. México: Siglo veintiuno editores. Pág. 101. [4] Guerrien, B. Jallais, S. (2007). Microeconomía. Una representación crítica. México: MAIA. .