



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Funcionamiento del clonazepam.
Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
1 / 5
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




El clonazepam es una benzodiazepina utilizada para el tratamiento agudo del trastorno de pánico, la epilepsia y el estado epiléptico no convulsivo (Basit & Kahwaji, 2021). La oxidación sufre cambios con la edad, la insuficiencia hepática y con interacciones con otros fármacos, a diferencia de la conjugación. Son preferidas en ancianos y pacientes con hepatopatías. El clonazepam es una benzodiazepina de alta potencia y acción prolongada. Como mecanismo de acción Se comporta como un agonista del receptor GABA-A. También tiene actividad serotoninérgica al aumentar la síntesis de serotonina (Basit & Kahwaji, 2021). Los efectos farmacológicos se deben al efecto del GABA, un neurotransmisor inhibitorio (Chouinard, G. 1983. p.451). Todas las benzodiacepinas actúan aumentando la acción de una sustancia química natural del cerebro, el GABA (ácido gamma-aminobutírico). El GABA es un neurotransmisor, es decir, un agente que transmite mensajes desde una célula cerebral (neurona) hacia otra. El mensaje que el GABA transmite es un mensaje de inhibición: les comunica a las neuronas con las que se pone en contacto que disminuyan la velocidad o que dejen de transmitir. El clonazepam se autorizó inicialmente como agente antiepiléptico, pero ahora se ha establecido bien su uso en una amplia variedad de afecciones psiquiátricas, incluido el trastorno de pánico (TP) (Nardi et al., 2013). Sin embargo, debido a su bajo precio y fácil disponibilidad, se ha convertido en un medicamento comúnmente mal usado, tanto en contextos médicos como recreativos. solo o en combinación con otras sustancias psicoactivas, puede provocar efectos no deseados en la salud, como deterioro motor y cognitivo, trastornos del sueño y empeoramiento del estado de ánimo y trastornos de ansiedad. El uso prolongado de clonazepam puede provocar dependencia física y tolerancia (Dokkedal-Silva et al., 2019).
Después de una dosis oral, el clonazepam se absorbe rápidamente, distribuyendo ampliamente por todos los tejidos. Se une a las proteínas del plasma en un 85% aproximadamente. Los efectos farmacológicos del clonazepam se inician entre los 20 y 60 minutos de su administración aproximadamente, y duran de 6 a 8 horas en los niños y más de 12 horas en los pacientes adultos. Este a su vez es absorbido en el tracto gastrointestinal, por lo que su eliminación es lenta al igual que su absorción. El periodo de eliminación de este fármaco es de entre unas 22 a 33 horas en los niños y entre 19 y 50 horas en los adultos (Browne, T. 1976. p.330). El 50 al 70% de una dosis se excreta en la orina y del 10 al 30% en las heces como metabolitos.
Los efectos indeseables que pueden aparecer con el uso o administración de benzodiazepinas incluyen: somnolencia, sedación, ataxia, disartria, disminución de las habilidades psicomotoras, confusión, astenia muscular, amnesia anterógrada, vértigo, malestar estomacal, visión borrosa y otros cambios en esta, dolor de cabeza, confusión, depresión, trastornos de la coordinación y del ritmo cardíaco, temblor, debilidad, pesadillas, dolor de pecho, ictericia y reacciones paradójicas (Browne, T. 1978. p.813). En ocasiones pueden producir conducta agresiva y hostil, o un estado inicial de nerviosismo antes de que se establezca el efecto ansiolítico o sedante. Pueden producirse reacciones de hipersensibilidad, y por vía endovenosa rápida, hipotensión y depresión respiratoria. Todas las benzodiacepinas pueden provocar dependencia psicológica y física, incluso a dosis bajas, con un síndrome de abstinencia de instauración lenta tras la supresión del fármaco, que es más intenso mientras mayores hayan sido las dosis utilizadas y más prolongado el tiempo de tratamiento.
El clonazepam debe utilizarse con precaución en pacientes con apnea del sueño, insuficiencia pulmonar crónica o deterioro de la función renal o hepática, y en ancianos o pacientes debilitados. Generalmente en estos casos la dosis se debe reducir. La dosis
Todo tratamiento con benzodiazepinas puede dar lugar a la aparición de dependencia física o psíquica. En particular, cuando el tratamiento se prolonga durante largo tiempo o se utilizan dosis elevadas, es posible que aparezcan trastornos reversibles como disartria, coordinación reducida de los movimientos y trastornos de la movilidad (ataxia) y visión doble (diplopía). el tratamiento es a largo plazo es posible un aumento en la frecuencia de los ataques (Dokkedal-Silva, V, et al. 2019. p.280). El riesgo de dependencia, que aumenta en relación directa con la dosis y la duración del tratamiento, es especialmente elevado en los pacientes con antecedentes de alcoholismo y/o drogadicción. Una vez desarrollada la dependencia física, la suspensión brusca del tratamiento puede acompañarse de síntomas de abstinencia.
La sobredosis de clonazepam rara vez amenaza la vida si sólo se toma este medicamento, pero puede producir arreflexia, apnea, hipotensión, depresión cardiorrespiratoria y coma. Los efectos depresores respiratorios son más graves en aquellos pacientes con enfermedad respiratoria (Ehler, E., et al. 2017. p.80). Sin embargo, siempre es importante que el riesgo de sobredosis y muerte aumenta cuando los tranquilizantes se combinan con alcohol o con otras drogas.
Se puede concluir la finalidad o propósito de dicho medicamento y sus principales usos dentro del campo de la medicina. Como se ha mencionado con anterioridad, este analgésico actúa a nivel del sistema nervioso central reduciendo considerablemente la actividad eléctrica anormal en el cerebro. Al funcionar al nivel del sistema nervioso central funciona como un sedante, anticonvulsivante, ansiolítico, y relajante. Esto es debido a que está diseñado para potenciar el efecto neurotransmisor inhibidor del GABA.
Entre los tratamientos más comunes para los cuales se receta este medicamento se encuentran: los trastornos de ansiedad, los de sueño, bipolares, crisis convulsivas, entre otros padecimientos. Independientemente del padecimiento, este medicamento es sumamente delicado por lo cual debe ser administrado en cualquier situación bajo vigilancia médica correspondiente. Adicional a esto, es importante tener en cuenta algunas recomendaciones para evitar contraindicaciones. Uno de los principales es que no debe ser suministrado a pacientes con hipersensibilidad a las benzodiazepinas ni con insuficiencia respiratoria. Igualmente debe evitarse durante el periodo de lactancia y embarazo en todo momento.
El uso de las benzodiazepinas, aunque es sumamente efectivo para padecimientos puntuales y ha registrado tasas de éxito como tratamiento complementario para los pacientes, es un elemento que debe ser usado con moderación y estricta vigilancia de expertos. Esto es debido al riesgo de generar tolerancia y dependencia física por el consumo a largo plazo. Por ello siempre es recomendable acudir al médico especialista para hacer la valoración pertinente y suministrar el tratamiento más oportuno según el padecimiento del paciente.