Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


microbiologia, Apuntes de Microbiología

trabajo de microbiologia semana 13 fes zaragoza modulo 1 el hombre y su ambiente

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 14/05/2016

guadalupe_juarez
guadalupe_juarez 🇲🇽

5

(1)

1 documento

1 / 2

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
Décimo tercera semana
RELACIÓN HUÉSPED PARASITO
Las interacciones entre el hombre y los gérmenes o relaciones huésped-parásito son un
elemento fundamental en cualquier discusión de microbiología médica. Una gran variedad
de términos han sido utilizados para describir estas relaciones: - la relación puede ser de
beneficio mutuo y se denomina simbiótica; - las relaciones que son de beneficio para uno
de los miembros y causan poco efecto en el otro se consideran comensalismo. - las
relaciones en que uno de los miembros obtiene un beneficio a expensas del otro se
denominan parasitismo.
Los factores que afectan el desenlace final de la relación huésped-parásito determinan la
salud o la enfermedad. Estas relaciones son dinámicas y el aislamiento de un único factor
responsable del desenlace de la enfermedad es difícil de establecer. Es más apropiado
considerar estas interrelaciones como un proceso con varias etapas. Esto sugiere un
constante cambio tanto en el germen como en el huésped.
El término parásito es habitualmente aplicado a uno de los integrantes de esa relación que
potencialmente puede dañar células y tejidos del otro. Un patógeno se define como un
organismo que tiene la capacidad de causar enfermedad. Esa capacidad depende de
diversos factores, que incluyen: la dosis infectante del germen, la puerta de entrada al
organismo y especialmente la susceptibilidad del huésped.
Clásicamente se llama patógenos a los gérmenes que tienen gran posibilidad de causar
enfermedad cuando son introducidos al organismo. Las bacterias patógenas deben esta
capacidad a ciertas características o atributos de virulencia; por ejemplo Corynebacterium
diphteriae ocasiona la Difteria debido a que produce una toxina. Cuando los mecanismos
de defensa del huésped se hallan comprometidos o totalmente suprimidos ciertos
gérmenes considerados no patógenos pueden causar enfermedades que se denominan
infecciones oportunistas. Incluso, en ciertas circunstancias, el agente de la enfermedad
puede provenir de la propia flora microbiana normal del paciente; lo que se denomina
infección endógena. Desde cierto punto de vista el patógeno más exitoso no es aquel que
causa gran daño y eventualmente la muerte del individuo, sino el que logra establecer un
balance en la relación y subsistir en el huésped. Los parásitos que matan a sus células
huéspedes teóricamente tienden a su propia extinción.
El parásito más adaptado a su huésped debiera ser capaz de obtener sus nutrientes
causando el mínimo daño necesario para mantener su fisiología, metabolismo y
crecimiento. Por distintas razones muchos parásitos no han adquirido ese estado de
balance. Una razón puede ser la naturaleza del huésped de ese parásito. Alguna de las
más severas infecciones en términos de morbilidad (número de casos) o mortalidad
(número de muertes) son las adquiridas de animales; por ejemplo la fiebre de Lassa
causada por Arenavirus y propia de los roedores o la peste bubónica causada por Yersinia
pestis, también propia de los roedores y transmitida por pulgas. Otras enfermedades como
Leptospirosis, Psitacosis, o Brucelosis son propias de ciertos animales y el hombre es
solamente un huésped accidental, poco relevante desde el punto de vista de la
supervivencia del parásito
pf2

Vista previa parcial del texto

¡Descarga microbiologia y más Apuntes en PDF de Microbiología solo en Docsity!

Décimo tercera semana

RELACIÓN HUÉSPED PARASITO

Las interacciones entre el hombre y los gérmenes o relaciones huésped-parásito son un elemento fundamental en cualquier discusión de microbiología médica. Una gran variedad de términos han sido utilizados para describir estas relaciones: - la relación puede ser de beneficio mutuo y se denomina simbiótica; - las relaciones que son de beneficio para uno de los miembros y causan poco efecto en el otro se consideran comensalismo. - las relaciones en que uno de los miembros obtiene un beneficio a expensas del otro se denominan parasitismo.

Los factores que afectan el desenlace final de la relación huésped-parásito determinan la salud o la enfermedad. Estas relaciones son dinámicas y el aislamiento de un único factor responsable del desenlace de la enfermedad es difícil de establecer. Es más apropiado considerar estas interrelaciones como un proceso con varias etapas. Esto sugiere un constante cambio tanto en el germen como en el huésped.

El término parásito es habitualmente aplicado a uno de los integrantes de esa relación que potencialmente puede dañar células y tejidos del otro. Un patógeno se define como un organismo que tiene la capacidad de causar enfermedad. Esa capacidad depende de diversos factores, que incluyen: la dosis infectante del germen, la puerta de entrada al organismo y especialmente la susceptibilidad del huésped.

Clásicamente se llama patógenos a los gérmenes que tienen gran posibilidad de causar enfermedad cuando son introducidos al organismo. Las bacterias patógenas deben esta capacidad a ciertas características o atributos de virulencia; por ejemplo Corynebacterium diphteriae ocasiona la Difteria debido a que produce una toxina. Cuando los mecanismos de defensa del huésped se hallan comprometidos o totalmente suprimidos ciertos gérmenes considerados no patógenos pueden causar enfermedades que se denominan infecciones oportunistas. Incluso, en ciertas circunstancias, el agente de la enfermedad puede provenir de la propia flora microbiana normal del paciente; lo que se denomina infección endógena. Desde cierto punto de vista el patógeno más exitoso no es aquel que causa gran daño y eventualmente la muerte del individuo, sino el que logra establecer un balance en la relación y subsistir en el huésped. Los parásitos que matan a sus células huéspedes teóricamente tienden a su propia extinción.

El parásito más adaptado a su huésped debiera ser capaz de obtener sus nutrientes causando el mínimo daño necesario para mantener su fisiología, metabolismo y crecimiento. Por distintas razones muchos parásitos no han adquirido ese estado de balance. Una razón puede ser la naturaleza del huésped de ese parásito. Alguna de las más severas infecciones en términos de morbilidad (número de casos) o mortalidad (número de muertes) son las adquiridas de animales; por ejemplo la fiebre de Lassa causada por Arenavirus y propia de los roedores o la peste bubónica causada por Yersinia pestis, también propia de los roedores y transmitida por pulgas. Otras enfermedades como Leptospirosis, Psitacosis, o Brucelosis son propias de ciertos animales y el hombre es solamente un huésped accidental, poco relevante desde el punto de vista de la supervivencia del parásito

HUESPED

Persona o animal que alberga a un agente o comensal. También suelen utilizarse

los términos hospedador, hospedero y mesonero.

HUESPED DEFINITIVO

Hospedero en el cual el parásito alcanza su madurez sexual.

HUESPED INTERMEDIARIO

Hospedero en el cual el parásito desarrolla parte de su ciclo evolutivo, sin alcanzar

su madurez sexual.

DEFINICIÓN DE MUERTE

Fin de la vida. Actualmente, el diagnóstico de la muerte biológica y legal se basa en la noción de muerte cerebral, en la que se considera que hay una pérdida irreversible de todas las funciones del cerebro, expresada por la onda plana del encefalograma. Este resultado implica la autorización legal para cesar las posibles técnicas de reanimación (respiración artificial, masaje cardíaco, cateterizaciones, etc.). También se denomina óbito o fallecimiento