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Monografía violencia, Monografías, Ensayos de Derecho

Una monografía sobre violencia

Tipo: Monografías, Ensayos

2023/2024

Subido el 23/10/2023

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La violencia de género en los jóvenes.
Una visión general de la violencia
de género aplicada a los jóvenes en
España
b estudios
La violencia de género en los jóvenes.
Una visión general de la violencia de género aplicada
a los jóvenes en Espa
La violencia co ntra la mujer ( VcM) es la manifest ación más brut al y extrema de l a desigualda d entre
hombres y mujeres que existe en nues tra sociedad. Con algunos matices en cuanto al significad o,
la VcM también se denomina como violencia en la pareja, violencia conyugal, o violencia denero
(VG) entre otras muchas. El término «género» alude, no sólo a las diferencias biogicas entre sexos,
sino tambié n a las diferencia s sociales y cult urales atri buidas a las per sonas en funció n de su sexo. La
intención del término es distinguir el sexo anatómico del género social. Se trata de una palabra here-
dada del término gender que, en el ámbito anglosajón, empieza a utilizarse como concepto filosófico
en torno a los años 70.
Este estu dio pretende plantear una visió n general de la p ercepción y prev alencia de la vio lencia de
género entre los jóvenes de España . Se trata de u n estudio ese ncialmente info rmativo y prevent ivo.
El objetivo es dib ujar un panorama de la violenc ia de género en España y en el mundo y, dent ro de
éste, ident ificar y cuanti ficar la violen cia de género ent re los jóvenes españ oles. A diferen cia de otros
estudios previos sobre la violencia de género en jóvenes y adolescentes (Fernández-Llebrez, 2012;
Valdemoro y Peyró, 2009; Si lva, 2007), que es tudian parcel as concretas de l problema, el p resente
estudio ab orda la violenc ia de género desd e un punto de vist a global, par a ir descendiend o hasta
llegar a los aspectos importantes de la violencia de género entre los jóvenes españoles, analizando
tanto sus ideas p reconcebidas co mo la realidad de l as agresiones , lo que permit e mostrar la evo lución
cuantitativa tanto de víctimas como de agresores.
b estudios
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La violencia de género en los jóvenes.
Una visión general de la violencia de género aplicada a los jóvenes en
Espa
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La violencia de género en los jóvenes.

Una visión general de la violencia

de género aplicada a los jóvenes en

España

b estudios

La violencia de género en los jóvenes: Una visión general de la violencia de género aplicada a los jóvenes en España 1

La violencia de género en los jóvenes

Una visión general de la violencia de

género aplicada a los jóvenes en España

Santiago Pérez Camarero Instituto Max Webwer

≥ estudios

La violencia de género en los jóvenes: Una visión general de la violencia de género aplicada a los jóvenes en España 3

ÍNDICE
  1. La violencia de género entre los jóvenes españoles ........... 5 Introducción ........................................................................................ 5 Los objetivos de este informe ...................................................... 7
  2. Introducción conceptual a la violencia ..................................... 9 Definición de Violencia ................................................................... 9 Teorías sobre violencia .................................................................. 10 Causas de la violencia .................................................................... 12 Factores protectores frente a la violencia. ............................ 14 Tipos de violencia ........................................................................... 16 Violencia juvenil ............................................................................... 19 Violencia doméstica ........................................................................ 21 El concepto de Violencia de Género y su desarrollo psicológico ....................................................................................... 26
  3. La perpetuación de la violencia de género. Mecanismos que permiten la perpetuación de la violencia de género ....................................................................... 33 Factores socioculturales .............................................................. 33 Factores de riesgo individuales que influyen en la conducta del maltratador ........................................................... 39 Factores individuales que influyen en la conducta de la víctima ..................................................................................... 42 Conclusiones .................................................................................... 44
  4. El reconocimiento de la violencia de género como problema social .............................................................................. 45 La violencia contra la mujer: de cuestión privada a problema social ................................................................................ 45 Proceso de visibilización de la VG en el mundo ................ 46 Proceso de visibilización de la VG en España ...................... 51 El camino hacia la igualdad efectiva ...................................... 55 La igualdad de género en Europa: el Índice de Igualdad de Género ....................................................................... 58 Conclusión ........................................................................................ 62
  5. Normativa y legislación sobre violencia de género en el mundo, en Europa y en España ..................................... 63 El Informe de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer .................................................................................. 64 Revisiones de la Plataforma de Acción de Beijing ............ 68 La violencia de género en el ámbito europeo ..................... 71 La violencia de género en la Unión Europea ........................ 74 La legislación sobre violencia de género en España ........ 76
  6. Prevención de la Violencia de Género ................................... 83 Introducción ..................................................................................... 84 La prevención de la VG en el mundo ..................................... 92 La prevención de la VG en la Unión Europea ...................... 86 Actuaciones educativas y de sensibilización para prevenir la VG en Europa ............................................................ 89 La prevención de la VG en España ........................................... 91 Algunas actuaciones educativas y de sensibilización para prevenir la VG en España .................................................. 98

4 ESTUDIOS

  • El gasto en prevención de la VG
  • Sensibilización de los españoles ante la VG
  • Conclusión
    1. La violencia de género en cifras
    • Violencia de género en el mundo
    • Homicidios intencionados en el mundo
    • Violencia de género en Europa
    • Homicidios intencionados en Europa
    • La violencia de género en España: fuentes estadísticas
    • Algunas cifras sobre la violencia de género en España
    • El factor edad en la violencia de género
    • diferenciado por sexo 8. Teorías explicativas del comportamiento
    • Introducción
    • ambivalente Perspectiva feminista: La Teoría del sexismo
    • Otras teorías explicativas
    • entre los jóvenes españoles Percepción y prevalencia de estereotipos de género
    • Conclusión
  • Índice de cuadros, tablas y gráficos
    • Índice de cuadros
    • Índice de tablas
    • Índice de gráficos

6 ESTUDIOS incluso, a una falta de deseo político de conocer la realidad. Pero, en cualquier caso, actualmente se ignora el número real de víctimas y de perpetradores de VG en casi todo el mundo. El desconocimiento de las auténticas dimensiones del problema se ve acentuado, además, por las diferencias en los métodos utilizados por cada país para definir y medir la VG y por la falta de suficientes estadísticas y de datos desglosados por sexo, lo que contribuye a que la VcM esté infradiagnosticada, infradeclarada e infradocumentada, cosa que no ocurre a la hora de calibrar accidentes de tráfico o asaltos a mano armada, por ejemplo, para lo que sí existen importantes bases de datos. Como resultado, dado que la VG sigue estando oculta y estigmatizada, su magnitud es difícil de calcular, y los casos que se conocen son solo una parte pequeña de la realidad. Según las estimaciones que existen, y teniendo en cuenta esta brecha que las separa de la magnitud real, se estima que el 35% de las mujeres en el mundo ha experimentado algún tipo de violencia por parte de su pareja íntima, aunque su prevalencia varía mucho entre países. Los datos anteriores permiten afirmar que la VG es un problema sorprendentemente común y que tiene una profunda repercusión colectiva, ya que implica numerosas y costosas actuaciones por parte de los Estados —muchos de los cuales ni siquiera cuentan con los medios— para prevenirla, intentar erradicarla y proteger a las víctimas. La magnitud del fenómeno cuestiona día a día los derechos fundamentales de las mujeres que lo padecen, y no sólo el derecho a la vida, sino también a su integridad física y mental, a su dignidad y libertad. Sorprendentemente, a pesar de su prevalencia y de su creciente presencia pública, la VcM es un delito que aún no está reconocido en todas las legislaciones. La VG pone pues en evidencia las carencias legislativas e instrumentales para que la ley —cuando existe— se cumpla de forma efectiva y, también, las implicaciones éticas. En el ámbito moral, nuestra sociedad se enfrenta hoy en día por primera vez a un problema de dimensiones tan colosales como, en su momento, la institución de la esclavitud y sus desdichas. A pesar del enorme problema que supone la VcM en todo el mundo, la sociedad sigue sin percibir este drama en toda su magnitud y no hace los suficientes esfuerzos para fomentar una cultura crítica. Incluso en los países desarrollados del mundo occidental, donde sí está tipificada como delito y es objeto de sanción y de rechazo social, aún carece de la suficiente visibilidad y de perfil público en el mundo jurídico, político y en los medios de comunicación. Estos dos son rasgos que comparte la VG con otros delitos para los que también existe un escaso nivel de denuncias, como la pederastia, el maltrato a los ancianos por parte de sus familiares o el maltrato a los hombres deparado por sus parejas. Esta falta de visibilidad y de perfil público de la VG facilitan en muchos casos la impunidad de estos delincuentes, ya que el maltrato queda oculto en la intimidad del hogar. Además, otros elementos coadyuvan a la invisibilidad. Las tradiciones que relegan a la mujer a un segundo plano, el lenguaje utilizado por los medios de comunicación, los contenidos sexistas en la publicidad, las letras de las algunas canciones, incluso las expresiones de los propios representantes públicos, la recurrente utilización del cuerpo femenino como reclamo para las ventas o las trabas sociales, legales e institucionales para la plena equiparación de hombres y mujeres permiten —o, por lo menos colaboran— a que la VG pase con frecuencia desapercibida para la sociedad. Como resultado, la VcM se llega a considerar “normal”, se admite con indiferencia e incluso alcanza niveles de aprobación, a pesar del aparente rechazo que suscita. Ni siquiera los jóvenes y adolescentes perciben en muchos casos la violencia que subyace a numerosas actitudes y comportamientos. La cadena de causación social que va desde la difusión del problema a la concienciación social y a la formación de la opinión pública, para cristalizar luego en políticas concretas y leyes al respecto, ha tardado mucho tiempo en ponerse en marcha. Sabemos que los jóvenes en el mundo no son ajenos a ningún tipo de violencia, tampoco a la VcM. Por el contrario, están influidos, ellos y ellas, por las connotaciones culturales y ambientales, son permeables a la herencia cultural, los mensajes del cine, los medios de comunicación o la publicidad, y, desgraciadamente, en el mundo actual esto les permite incorporar a su comportamiento actuaciones sexistas que pueden desembocar en violencia. Dado que las relaciones de género pueden no ser intuitivas, resulta imprescindible emprender acciones

La violencia de género en los jóvenes: Una visión general de la violencia de género aplicada a los jóvenes en España 7 preventivas, especialmente formativas y de sensibilización, para colaborar en la formación de los valores que contribuyan a evitar la violencia en el ámbito de la pareja entre los jóvenes.

Los objetivos de este informe

Este estudio pretende plantear una visión general de la percepción y prevalencia de la violencia de género entre los jóvenes de España. Se trata de un estudio esencialmente informativo y preventivo. El objetivo es dibujar un panorama de la violencia de género en España y en el mundo y, dentro de éste, identificar y cuantificar la violencia de género entre los jóvenes españoles. A diferencia de otros estudios previos sobre la violencia de género en jóvenes y adolescentes (Fernández- Llebrez, 2012; Valdemoro y Peyró, 2009; Silva, 2007), que estudian parcelas concretas del problema, el presente estudio aborda la violencia de género desde un punto de vista global, para ir descendiendo hasta llegar a los aspectos importantes de la violencia de género entre los jóvenes españoles, analizando tanto sus ideas preconcebidas como la realidad de las agresiones, lo que permite mostrar la evolución cuantitativa tanto de víctimas como de agresores. Para ello, y tras esta introducción, se realizará una revisión sobre la violencia en general: el concepto de violencia, las teorías que existen sobre la violencia, sus causas, los distintos tipos de violencia que existen atendiendo a la naturaleza de la agresión y a las características de los sujetos que cometen un acto violento, con una especial referencia a la violencia juvenil y a la violencia de género. Respecto a la violencia de género, tras una introducción conceptual, analizaremos las distintas definiciones de la VcM en el mundo y las dificultades para realizar estimaciones precisas. Se pondrá de manifiesto aquí la dificultad añadida que supone no contar con métodos homogéneos de medición cuya definición, además, está influida por factores institucionales, políticos y culturales. Se abordará el problema de la violencia contra la mujer en el ámbito de la pareja, que es lo que la legislación española denomina propiamente violencia de género. Se analizará la relación entre este tipo de violencia y las relaciones sentimentales tóxicas. Se explicará la dinámica del ciclo de la violencia, que servirá para esclarecer por qué las mujeres maltratadas suelen ser incapaces de acabar con estas situaciones y permanecen junto al maltratador. Se explicarán así mismo las consecuencias de la violencia de género. Se trata en esta parte de especificar un cuadro sociológico de la violencia y su significado para, luego, colocar dentro de él la violencia contra las mujeres, de forma que sus especificidades contrasten con la violencia general. En el tercer apartado se analizarán los mecanismos que permiten la perpetuación de la violencia de género en la sociedad e impiden que muchas mujeres abandonen su situación de dependencia, que puede llegar a la cuasi-esclavitud. Estos factores, sociales e individuales, se pueden analizar tanto desde el punto de vista de los agresores como de las víctimas. En cuarto lugar, revisaremos el proceso por el que la VG ha pasado de ser un problema íntimo, privado de los hogares, sin amparo legal y sin tener la consideración de problema social ni de delito, a tener una visibilización, un reconocimiento como problema y a alcanzar tipificación como delito tanto en España como en gran parte del resto del mundo. Afrontaremos también la percepción social en España ante este grave problema. A continuación, y, en quinto lugar, realizaremos un recorrido por el entorno regulatorio de la VG en el mundo y en España. No es objetivo de este estudio hacer una revisión exhaustiva de la legislación vigente y de los múltiples cambios y modificaciones que ha experimentado a lo largo de las dos últimas décadas, tarea que desbordaría totalmente la extensión y orientación de este texto. Se pretende señalar y describir los principales anclajes y pilares normativos, tanto en el ámbito mundial y europeo, como en el especifico del ordenamiento español. En sexto lugar abordaremos el tema de la prevención en materia de violencia de género, especialmente las actuaciones en el ámbito educativo y de sensibilización orientadas a los

La violencia de género en los jóvenes

Introducción conceptual a la violencia 9

Definición de Violencia

La violencia o uso de la fuerza para conseguir un fin, especialmente para dominar a alguien o imponer algo, es un comportamiento muy frecuente en todas las sociedades. Tiene, por supuesto, una derivación legítima cuando es usada por el Estado de derecho de acuerdo a la ley, o cuando se aplica de forma reglada en competiciones deportivas. Pero el concepto de violencia que aquí importa es el aplicado de forma coercitiva para la dominación de alguien contra la ley y contra la voluntad y libertad del violentado. El término “violencia” tiene su origen etimológico en el latín violentĭa. La OMS define la violencia como el uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones^2. Es especialmente importante el aspecto de la intencionalidad. Se trata de una conducta deliberada, que se realiza de manera consciente y adrede para generar algún tipo de daño a la víctima. La intencionalidad de las conductas excluye de esta definición a los accidentes e incluye el uso de la agresión para resolver desavenencias. Los comportamientos violentos se observan, no sólo en situaciones de conflicto, como las guerras, sino en la resolución de problemas cotidianos y simples, tanto en el ámbito personal, como familiar, deportivo o laboral. Por eso, la definición comprende tanto la violencia interpersonal como el comportamiento suicida y los choques armados. La violencia está presente en todos los países y sociedades, sin distinción de sexo, edad, riqueza, religión o raza. Y en todos los grupos sociales sin excepción existen comportamientos violentos. Para Nicolás Maquiavelo, uno de los teóricos políticos más notables del Renacimiento y creador del concepto de «la razón de Estado», la violencia es algo inherente al género humano. Para Maquiavelo, “el fin justifica los medios”^3. 2 World Health Organization–WHO (2002). World report on violence and health. Geneva, Switzerland: WHO. http://apps.who. int/iris/bitstream/handle/10665/42495/9241545615_eng.pdf;jsessionid=61029135290534B0F277C5DA985E2F34?sequen- ce= 3 Maquiavelo, N. (2010) [1532]. El príncipe. Ediciones Akal.

10 ESTUDIOS En 1996, la Asamblea Mundial de la Salud (WHA), el máximo órgano de decisión de la OMS, instó a ésta a declarar la violencia como un problema de salud pública de primer orden^4 ya que se estima que anualmente mueren en el mundo más de 1,4 millones de personas como consecuencia de la violencia, y que muchas más quedan con lesiones y secuelas^5. La violencia impone un enorme coste tanto humano como económico en atención médica, costes legales, absentismo laboral y pérdida de productividad. La disminución de la violencia y la sujeción de su uso legítimo y reglamentado a un monopolista (el Estado) que la aplique con los límites que marca la ley es lo que supuso el tránsito de una sociedad primitiva hobbesiana —todos contra todos— al Estado moderno de derecho.

Teorías sobre violencia

Dentro de las teorías que se han formulado para explicar el origen de la violencia humana pueden identificarse varias escuelas de pensamiento. Se resumen a continuación los argumentos que esgrimen.

  • Las teorías biológicas. Estas teorías afirman que la violencia es un instinto que se desarrolla en todos los seres humanos, tanto de forma individual como colectiva. Darwin^6 y Lorenz^7 son sus principales representantes. Darwin, en su obra sobre El origen de las especies por medio de la selección natural, argumenta que los instintos de lucha por la vida permitieron seleccionar lo mejor de la especie y sobreponerse a la naturaleza salvaje. El mayor aporte de Darwin a la teoría de la violencia fue descubrir que en la naturaleza, a través de su constante lucha por la vida, sobrevivían los mejores y sucumbían los menos aptos. La teoría biológica tiene distintas interpretaciones de la conducta violenta: a) violencia como mantenimiento, cuya pretensión es aumentar la eficacia biológica; b) violencia como factor cuantificable, entendida como una cualidad con la que un animal responde a un estímulo; c) violencia como técnica competitiva de dos o más individuos de la misma especie; d) violencia como complejo principio de independencia y poder individual; e) violencia como función directa del aumento del nivel de adrenalina en sangre y, f) violencia como pulsión de muerte, considerando esa pulsión como un impulso dirigido a restaurar el estado anterior. Se manifiesta como fuerza tendente a la muerte y se enfrenta a la pulsión de vida^8. Estas teorías presentan, según Ruiz^9 , limitaciones, ya que desestiman el papel de la cultura, de la moral y de la racionalidad como agentes decisivos para evitar las conductas de agresión y violencia, si bien Lorenz matiza que la violencia es una característica específicamente humana.
  • Las teorías psicosociales. Defienden que son los factores externos o situacionales los que determinan el comportamiento agresivo. Entre éstas, cabe destacar las dos siguientes: — Perspectivas ambientales-reactivas. Hay varias líneas que tratan de explicar la violencia desde estas perspectivas. Una de ellas es la propuesta por Watson^10 y Skinner^11 , que entienden la violencia como una respuesta a un estímulo condicionado al que se asocian afectos aversivos. Estos mismos autores, Watson y Skinner, ofrecen una segunda interpretación, al entender la violencia 4 Forty-ninth World Health Assembly Geneva, 20-25 MAY 1996. Resolution WHA49.25. Prevention of violence: a public health priority. http://www.who.int/violence_injury_prevention/resources/publications/en/WHA4925_eng.pdf 5 World Health Organization–WHO (2013). World report on violence and health. Geneva, Switzerland: WHO. http://www.who. int/violence_injury_prevention/violence/world_report/es/ 6 Darwin, C. (1859). El Origen de las Especies por Medio de la Selección Natural o la Preservación de las Razas Favorecidas en la Lucha por la Vida. Londres, Inglaterra. 7 Lorenz, K. (1965). Evolution and modification of behavior (No. 150 L6). Chicago: University of Chicago Press. 8 Ruiz Ordóñez, Y. (2002). Biología, cultura y violencia. 9 Ruiz, Y. (2002). Biología, cultura y violencia. 10 Watson, J. B. (1914). Watson, J. B. (1914). Behavior: An introduction to comparative psychology. New York: Henry Holt. New York: Henry Holt. 11 Skinner, B. F. (1966). The phylogeny and ontogeny of behavior. Science, 153, 1205-1213.

12 ESTUDIOS

Causas de la violencia

La violencia es un fenómeno complejo que echa sus raíces en múltiples causas que se relacionan entre sí. Éstas son las principales causas de la violencia: Factores biológicos Autores como Buvinic et al^19. Aseguran que hay algunos factores, como los genéticos, los biológicos, así como el consumo de bebidas alcohólicas y drogas, que aumentan la predisposición a exhibir conductas agresivas y violentas:

  1. Factores genéticos y biológicos. En la última década se ha producido un espectacular avance en el campo de la genética neurocomportamental de la agresión y la violencia, como los estudios de Daw et al^20. Sin embargo, a pesar de los avances en el conocimiento de las contribuciones genéticas implicadas en la conducta agresiva, violenta y antisocial y en la interacción de los factores genéticos con los ambientales, no se conocen los mecanismos exactos por los cuales los factores genéticos contribuyen a estas conductas. Según Albiol et al ., lo más probable es que los aspectos genéticos influyan en factores biológicos como el arousal (o nivel de activación cerebral), en los niveles hormonales y en los neurotransmisores, entre otros, que a su vez afectan al comportamiento. Analizar y comprender cada uno de estos parámetros por separado es fundamental para mejorar nuestra comprensión de los mecanismos biológicos subyacentes a la conducta agresiva o violenta^21.
  2. El consumo de bebidas alcohólicas ha estado tradicionalmente relacionado con la violencia y las conductas agresivas. Se ha podido constatar con el paso de los años la gran correlación que existe entre violencia y el consumo de alcohol, como consecuencia de la relación del consumo de bebidas alcohólicas con robos, asaltos con intimidación, violencia doméstica, problemas en lugares públicos o incluso crímenes. Si bien es verdad que no todos los alcohólicos son violentos, ni todas las situaciones de agresividad comportan un consumo de alcohol, el número de veces que concurren ambas circunstancias se acerca o supera el 50%^22.
  3. Consumo de sustancias psicoactivas. Así mismo, está demostrada la concurrencia entre el consumo de sustancias psicoactivas y los comportamientos agresivos y violentos. El consumo habitual de drogas altera el juicio de realidad, disminuyendo la inhibición de impulsos, lo que llevaría a mayor riesgo de cometer agresiones, especialmente físicas y sexuales^23. Factores demográficos La mayor parte de los estudios revelan que la victimización por la violencia, sobre todo la que termina con la muerte o con el daño físico de la persona, se encuentra asociada con ciertas variables demográficas, como la densidad poblacional. Esto es debido a que el crecimiento y aumento en la densidad poblacional, especialmente en las grandes ciudades, aumentan el estrés, la frustración y el anonimato que instigan la conducta violenta^24. Otras variables que aparecen asociadas con la victimización por la violencia urbana según algunos de los estudios son el sexo, el nivel socioeconómico de la víctima o de la comunidad donde reside la víctima y la raza o grupo étnico de esta. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización por Crimen de 1994 de 19 Buvinic, M., Morrison, A., & Orlando, M. B. (2005). Violencia, crimen y desarrollo social en América Latina y el Caribe. Pape- les de población , 11(43), 167-214. 20 Daw, N. D., Niv, Y., & Dayan, P. (2005). Uncertainty-based competition between prefrontal and dorsolateral striatal systems for behavioral control. Nature neuroscience , 8(12), 1704. 21 Albiol, L. M., Mesa, I. R., & Polderman, T. (2010). Genética de la violencia humana. Revista de neurología , 50(9), 533-540. 22 Pastor, F. P., Reig Ruano, M., Fontoba Ferrándiz, J., & García del Castillo-López, A. (2011). Alcohol y violencia. Salud y drogas , 11(1). 23 National Research Council. (1994). Understanding and preventing violence, volume 3: social influences (Vol. 3). National Academies Press. 24 Calhoun, J. B. (1962). Population density and social pathology. Scientific American , 206(2), 139-149.

La violencia de género en los jóvenes: Una visión general de la violencia de género aplicada a los jóvenes en España 13 los Estados Unidos, “los hombres, las personas de color, los hispanos, los jóvenes, los pobres y los habitantes del centro de las ciudades fueron los más vulnerables a la violencia”^25. En América Latina, las tendencias de algunas variables parecen ser muy parecidas^26. En los Estados Unidos, de donde provienen la mayor parte de los estudios sobre el tema, la edad constituye la variable más importante en la predicción del riesgo de victimización violenta^27. En resumen, el sexo, el nivel socioeconómico, la raza de la víctima o la edad son factores que influyen en la violencia. Factores socioculturales Las características culturales de una sociedad pueden contribuir a favorecer o a frenar el desarrollo de la violencia, ya que tienen su reflejo en el comportamiento de la población. En diversas partes del mundo, la especificidad cultural y la tradición se dan a veces como justificaciones de prácticas sociales particulares que perpetúan la violencia. Las sociedades con características marcadamente patriarcales legitiman la desigualdad en las relaciones entre hombres y mujeres, lo que se conoce como «discriminación de género» y que potencia la subordinación de la mujer y la dominación del hombre. Este poso cultural constituye un caldo de cultivo para la violencia. El resultado inevitable de una estructura cultural violenta será una población violenta. La opresión de las mujeres es uno de los ejemplos más ampliamente citados, pero hay muchos otros. Además de la estructura cultural, otro factor que influye en los comportamientos violentos es el nivel de formación y escolarización. Un grado más alto de escolaridad parece facilitar, aunque no garantizar, una menor frecuencia de comportamientos violentos. Factores económicos Aunque todos los países, tanto ricos como pobres, registran casos de violencia, algunas condiciones que están presentes en situaciones de pobreza incrementan significativamente la probabilidad de la violencia y propician en gran medida el desarrollo de conductas agresivas^28 , aunque no existe evidencia empírica concluyente con respecto al impacto de la pobreza sobre la violencia.. Algunas de esas condiciones son el hacinamiento, la desnutrición, el desempleo y el deterioro de la familia que imponen la desigualdad y la pobreza. El nivel de desarrollo de un país no es, por lo tanto, tan importante para explicar los niveles de violencia como la reducción de la desigualdad, el crecimiento económico y el nivel de violencia preexistente^29. En el caso particular de la violencia contra las mujeres, hay países que presentan un elevado nivel de desarrollo tanto económico como humano y que, sin embargo, arrojan unas elevadas tasas de desigualdad y de violencia de género. Según afirma el Expert Group on Gender and Employment (EGGE), hay varios factores económicos de riesgo para la prevalencia de la violencia contra las mujeres. Uno de ellos es que tengan dificultades para acceder a los recursos financieros, lo que merma su capacidad económica. También influye la menor tendencia de las mujeres a participar en el mercado laboral, su mayor predisposición a trabajar en la economía sumergida, o su desproporcionada tendencia en relación a los hombres a participar en el trabajo no estándar y en el trabajo precario, lo que ofrece habitualmente menos oportunidades de formación y de ascenso y potencia, a su vez, el riesgo de segregación^30. 25 U.S. Department of Justice, Bureau of Justice Statistics (1997). Criminal victimization in the United States, 1994. Washington, DC: U.S. Department of Justice, p. viii. 26 Cruz, J. M. (1999). La victimización por violencia urbana: niveles y factores asociados en ciudades de América Latina y España. Revista panamericana de salud pública , 5, 259-267. 27 National Research Council (1993). Understanding and preventing violence. Washington, DC: National Academy Press. 28 Buvinic, M., Morrison, A. R., & Shifter, M. (1999). Violence in the Americas: a framework for action. Too close to home: Do- mestic violence in the Americas , 3-34. 29 Fajnzylber, P., Lederman, D., & Loayza, N. (2001). Crimen y Victimización: Una perspectiva económica. Crimen y violencia en América Latina, Bogotá, Banco Mundial/Alfaomega , 1- 30 Expert Group on Gender and Employment –EGGE (2009). Gender segregation in the labour market — Root causes, implica- tions and policy responses in the EU. European Commission, Luxembourg, 2009.

La violencia de género en los jóvenes: Una visión general de la violencia de género aplicada a los jóvenes en España 15 El capital social Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se define el capital social como “el conjunto de relaciones de confianza social y de cooperación cívica que permiten a la gente organizar acciones colectivas con el fin de lograr objetivos socialmente valorados”^33. Desde esta perspectiva, el capital social puede tener efecto tanto en el desarrollo de las sociedades como el de que los miembros de la sociedad acepten y se comporten según normas sociales comúnmente valoradas. Las comunidades con poco o deficiente capital social son más susceptibles a la violencia^34. En consecuencia, las instituciones generadoras de capital social cumplen un papel central en la sociedad para disuadir el comportamiento violento. Entre las instituciones del sector privado creadoras de capital social destacan las iglesias y las organizaciones sociales y comunitarias. Juegan un papel relevante al fomentar el capital social y, con ello, desanimar el comportamiento violento por el rechazo social que genera. Esto es lo que se ha dado en llamar las high trust societies en contraposición a las sociedades de desconfianza generalizada. Aun así, no se puede olvidar que en todas las generalizaciones se dan excepciones, como lo demuestra el hecho de que los países nórdicos, que son los países de todo el mundo que realizan un mayor esfuerzo institucional para luchar contra la desigualdad de género, presentan las mayores tasas de VcM. Desarrollo institucional La capacidad por parte del Estado para ejercer control, coerción y castigo ante hechos delictivos es fundamental a la hora de prevenir y castigar la violencia. Entre las instituciones del sector público cabe destacar la policía y el aparato judicial y penal^35. La debilidad de las instituciones de control social en el sector público conlleva como consecuencia la impunidad de la conducta criminal, siendo éste uno de los factores de riesgo principales de las altas tasas de violencia criminal^36. El cuadro 3 resume los factores que protegen a la sociedad frente a la violencia. Cuadro 3: Factores protectores frente a la violencia CAUSA SUBTIPO El capital social Iglesias Organizaciones sociales Organizaciones comunitarias Desarrollo institucional Control, coerción y castigo por parte del Estado Confianza en la policía Confianza en el aparato judicial y penal Fuente: Elaboración propia 33 Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD (2000). Desarrollo humano en Chile. http://www.cl.undp.org/ content/dam/chile/docs/desarrollohumano/undp_cl_idh_informe_2000.pdf 34 Buvinic, M., Morrison, A., & Orlando, M. B. (2005). Violencia, crimen y desarrollo social en América Latina y el Caribe. Pape- les de población , 11(43), 167-214. 35 Ídem. 36 Sanjuan, A. (1998). Juventud y violencia en Caracas: paradojas de un proceso de pérdida de la ciudadanía. Sao Paulo sin miedo: un diagnóstico de la violencia urbana. Garamond, Rio de Janeiro.

16 ESTUDIOS

Tipos de violencia

Existen múltiples criterios para tipificar la violencia. Su clasificación se puede hacer en función, por un lado, de la naturaleza de la agresión y, por otro, de las características de los sujetos que cometen un acto de violencia. a) Atendiendo a la naturaleza de la agresión La violencia o maltrato puede ser:

  • Violencia física. Consiste en todas aquellas agresiones físicas sufridas por las víctimas por parte de su agresor, siempre y cuando exista intencionalidad. La gravedad de este tipo de violencia es variable, pudiendo consistir las agresiones en empujones, tirones de pelo y pellizcos, pasando por quemaduras, hematomas, golpes y palizas, hasta llegar al asesinato.
  • Violencia sexual. Según la OMS es “todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de esta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”^37. La violencia sexual es aquélla que se manifiesta con agresiones a través de la fuerza física, psíquica o moral, rebajando a una persona a condiciones de inferioridad para implantar una conducta sexual en contra de su voluntad. Cualquiera puede ser víctima de este tipo de violencia: niños, mujeres u hombres, siendo los casos de violencia sexual más frecuentes los ejercidos sobre niños (pedofilia) y la violación de mujeres. La violencia sexual puede consistir en agresiones: — Físicas: tocamientos, existencia de relaciones sexuales sin deseo por parte de la víctima por miedo a la reacción del agresor. — Psicológicas: acoso sexual, propuestas indecentes, insinuaciones, etc. — Sensoriales: ocurre cuando se exponen escritos, imágenes, llamadas telefónicas, lenguaje verbal o gestual que resulten obscenos u ofensivos. La violencia sexual se puede manifestar de diversas formas. Son las siguientes: — Estupro o pedofilia: es el abuso sexual de un menor por parte de un adulto, valiéndose de la confianza que este le tiene. — Prostitución forzada: consiste en la explotación del cuerpo de otra persona para que el explotador obtenga dinero. — Rapto con fines sexuales: es la detención obligada de la persona para tener relaciones sexuales con ella. — Hostigamiento o acoso sexual: se trata de una conducta no deseada de naturaleza sexual en el lugar de trabajo, que hace que la persona se sienta ofendida, humillada, amenazada en su puesto de trabajo y/o intimidada. — Violación: se produce cuando existe una penetración sexual por la fuerza. — Trata de personas: es el comercio ilegal de personas con fines de explotación sexual, esclavitud reproductiva, entre otras. — Sexo transaccional: se refiere al intercambio de favores sexuales a cambio de comida o protección.
  • Violencia económica. La OMS la define como una forma de violencia colectiva, cometida por grupos más grandes hacia los individuos^38. Pero es una forma de control y de manipulación que se puede producir también en el ámbito doméstico. La violencia económica consiste en el control de la economía por parte del agresor y es una forma de violencia en la que el agresor mantiene el control de las finanzas de la familia o de alguno de sus miembros, y 37 PAHO, O. W. O. (1998). Violencia contra la mujer: un tema de salud prioritario. 38 World Health Organization–WHO (2002). World report on violence and health. Geneva, Switzerland: WHO.

18 ESTUDIOS las víctimas. El maltrato psicológico se suele manifestar como un largo proceso en el que la víctima no aprecia cómo el agresor vulnera sus derechos, y va progresivamente perdiendo autoestima y seguridad en sí misma. Es un maltrato mucho más difícil de percibir por la propia víctima, y también más difícil de ser detectado por terceros ya que, al contrario del maltrato físico, no deja huellas visibles. Pero sus efectos son devastadores. La violencia psicológica, de baja intensidad, mantenida a lo largo del tiempo, socava la autoestima de la víctima. En los casos en los que por fin trasciende, la víctima puede llevar años sufriendo este tipo de violencia. También es el tipo de violencia más difícil de demostrar en una posible denuncia. Este tipo de violencia se produce habitualmente en los entornos laborales, escolares, y también en el ámbito doméstico. La violencia psicológica puede ser de dos tipos: — Violencia psicológica emocional También se denomina abuso emocional. Habitualmente consiste en un maltrato sutil. Su conducta hacia la víctima se caracteriza por el uso de todo tipo de palabras hirientes, humillaciones, amenazas (de suicidio, abandono, etc.), hostilidad verbal (como insultos, burlas, desprecio, críticas, gritos), malos gestos, cambios inesperados de conducta y también ignorando a la víctima. La intención del maltratador que ejerce este tipo de violencia es humillar, hacer sentir mal e insegura a la víctima y hundir su autoestima, deteriorando su propio valor. — Violencia psicológica de control La intención del maltratador en estos casos es dificultar o impedir que la víctima pueda realizar libremente sus actividades. Incluye los celos, los obstáculos para hacer una vida normal, la vigilancia de la correspondencia, de las llamadas telefónicas, de las salidas y entradas, de las compañías, de las conversaciones, el control de horarios, de forma de vestir o de amistades. La coerción o la privación de libertad son algunas formas de violencia psicológica de control^42 y el resultado es el aislamiento de la víctima. b) Atendiendo a las características de los sujetos que cometen un acto de violencia, se puede hacer la siguiente clasificación^43 :

  • Violencia auto-dirigida : Aquella que una persona se inflige a sí misma. Se subdivide en conductas suicidas y autolesiones.
  • Violencia colectiva. La infligida por grupos grandes, como Estados, grupos políticos organizados, grupos de milicias y organizaciones terroristas. Se subdivide en: — Violencia social: delitos de odio cometidos por grupos organizados, los actos terroristas, la violencia de la mafia. — Violencia política: la guerra y los conflictos violentos relacionados, la violencia estatal. — Violencia económica colectiva: los ataques realizados para interrumpir la actividad económica, denegar el acceso a los servicios esenciales o crear división y fragmentación económica.
  • Violencia individual interpersonal. Es la que se origina cuando un sujeto ejerce su poder sobre otro u otros en las relaciones interpersonales causando daño. Se divide en dos subcategorías: Violencia comunitaria y violencia doméstica. — Violencia comunitaria: Se trata de la violencia entre personas que no están relacionadas entre sí y que pueden conocerse o no. Incluye violencia juvenil, actos de violencia aleatoria, violación o agresión sexual por desconocidos y violencia en entornos institucionales como escuelas, lugares de trabajo, prisiones y hogares de ancianos. — Violencia doméstica. Es la violencia familiar y de la pareja íntima. El siguiente cuadro recoge la anterior clasificación de los tipos de violencia. 42 World Health Organization–WHO (2002). World report on violence and health. Geneva, Switzerland: WHO. 43 Ídem.

La violencia de género en los jóvenes: Una visión general de la violencia de género aplicada a los jóvenes en España 19 Cuadro 4: Tipos de violencia CLASIFICACIÓN TIPO SUBTIPO SUB-SUBTIPO Según la naturaleza de la agresión Violencia física Violencia sexual Violencia económica Violencia psicológica

  • Viol. psicológica emocional
  • Viol. psicológica de control Según las características de los sujetos que cometen un acto de violencia Violencia auto-dirigida Violencia colectiva Viol. ind. interpersonal
  • Violencia juvenil
  • Violencia doméstica — Maltrato infantil — Violencia filio-parental — Violencia contra adultos (no parejas sentimentales) — Violencia contra el hombre en la pareja — Violencia contra la Mujer Fuente: Elaboración propia Estos dos últimos tipos de violencia individual interpersonal, esto es, la violencia juvenil y la violencia doméstica, merecen un análisis más exhaustivo.
Violencia juvenil

La violencia no es una característica exclusiva de las relaciones entre adultos. La violencia juvenil es una de las formas de violencia más visibles en la sociedad. Los adolescentes y los adultos jóvenes son frecuentemente tanto las principales víctimas como los principales perpetradores de esa violencia. Además, constituye un enorme problema de salud pública ya que los homicidios y las agresiones no mortales que involucran a jóvenes aumentan enormemente la carga mundial de muertes prematuras, lesiones y discapacidad. Es un grave problema social, ya que la violencia juvenil no solo daña profundamente a las víctimas, sino también a sus familias, amigos y comunidades. La violencia juvenil se manifiesta en agresiones de todo tipo, desde el maltrato psicológico en los colegios entre niños de corta edad, la intimidación en adolescentes, pasando por agresiones sexuales y físicas, hasta llegar al homicidio. Además, hay conexiones cercanas entre la violencia juvenil y otras formas de violencia u otros comportamientos problemáticos. Así, los adolescentes y jóvenes violentos suelen ser mentirosos compulsivos, conductores imprudentes, frecuentemente están afectados por tasas altas de enfermedades de transmisión sexual y también presentan a menudo otros problemas, tales como el absentismo escolar, el abandono de los estudios y el abuso de sustancias psicotrópicas. Sin embargo, no todos los jóvenes violentos tienen problemas significativos —además de su violencia— ni todos los jóvenes con problemas son necesariamente violentos. Existen factores de riesgo individuales, del entorno y sociales. Entre los factores de riesgo individuales que caracterizan la violencia juvenil están, entre otros, la hiperactividad, trastornos conductuales, la delincuencia, el consumo temprano de alcohol, drogas y tabaco, el nivel intelectual bajo o los malos resultados académicos. También las relaciones cercanas, aunque no necesariamente en el ámbito familiar, pueden suponer un factor de riesgo. Por ejemplo, la escasa vigilancia y supervisión de los hijos por los padres, las prácticas disciplinarias de los padres severas, relajadas o incoherentes, la existencia de vínculos afectivos deficientes entre padres e hijos, la escasa participación de los padres en las actividades de los hijos, el consumo de drogas