¡Descarga Deterioro cognitivo en Esclerosis Múltiple: Análisis de Potenciales Evocados y más Apuntes en PDF de Psicología solo en Docsity!
ORIGINAL
INTRODUCCIÓN
La evaluación del deterioro cognitivo en la esclerosis múltiple
(EM) tiene un gran interés en la práctica clínica actual. Diversos
estudios muestran altos porcentajes de déficit cognitivo en estos
pacientes (alrededor de un 65%) [1]. Este deterioro cognitivo es
causa de diferentes niveles de discapacidad en estos pacientes y,
por tanto, les genera una calidad de vida peor [2].
Habitualmente, el deterioro cognitivo se evalúa mediante
test neuropsicológicos, que han permitido comprobar que dicho
deterioro en los pacientes con EM ya está presente en estadios
tempranos de la enfermedad. Además, esta afectación no sigue
el mismo curso en todos los pacientes, y pueden hallarse diver-
sos patrones de deterioro cognitivo [3]. Una aproximación com-
plementaria a la neuropsicología es la ofrecida desde la psico-
fisiología. En esta disciplina se han realizado numerosos estu-
dios que permiten abordar los diversos deterioros cognitivos que
pueden padecer estos pacientes, utilizando para ello tareas cog-
nitivas específicas y donde además puede registrarse la señal
electroencefalográfica contingente a la tarea en cuestión. Así se
obtienen los potenciales evocados cognitivos (PEC), que se han
aplicado en diversas patologías [4-6].
En el caso concreto de la EM, diversos estudios han emplea-
do esta aproximación con la intención de hallar los correlatos fi-
siológicos de deterioros cognitivos específicos. En particular,
ha sido interesante la aplicación de los PEC para evaluar en qué
nivel de la jerarquía del procesamiento de la información radica
el deterioro (sensorial, motor o central) [7]. Diversos estudios
han encontrado un retraso en la latencia de diversos componen-
tes de los PEC para la modalidad auditiva, concretamente P2,
N2 y P3 [1,8-10]. Sin embargo, también hay otros autores que
sugieren que no se producen cambios [11].
Un estudio realizado en nuestro laboratorio corroboró la exis-
tencia de retrasos en la latencia del componente P3 en pacientes
con EM [12]. En el estudio se empleó un paradigma de atención
visuoespacial y se comprobó que los pacientes con EM benigna
(EMB) y EM remitente-recurrente (EMRR) mostraban deterio-
ros estadísticamente significativos respecto de un grupo control.
Otro de los resultados más interesantes en aquella investiga-
ción fue la evidencia de un deterioro cognitivo más pronunciado
en los pacientes con la forma benigna. Este deterioro pudo ob-
servarse en las respuestas conductuales más lentas en estos pa-
cientes respecto de un grupo con EMRR, y aún más respecto del
grupo control. Además, el componente cognitivo P3 de los PEC
mostró también una latencia mayor para el grupo de EMB fren-
te a los otros dos grupos (control y EMRR).
Sin embargo, en aquel estudio no era posible descartar con
absoluta certeza la posible influencia que podía ejercer la nece-
sidad de realizar una respuesta motora en los ensayos donde se
analizaba el componente P3 y que esto pudiera alterar de algún
modo la interpretación de los datos [13].
El presente estudio tiene como principal objetivo analizar si
es posible determinar con mayor precisión a qué nivel del pro-
cesamiento de la información se produce el deterioro en pacien-
tes con la forma benigna y remitente-recurrente mediante un di-
POTENCIALES EVOCADOS COGNITIVOS EN PACIENTES CON
ESCLEROSIS MÚLTIPLE REMITENTE-RECURRENTE Y BENIGNA
Resumen. Introducción. Conseguir una evaluación mejor del deterioro cognitivo en la esclerosis múltiple es uno de los gran-
des retos actuales. Un objetivo esencial es obtener, desde diferentes aproximaciones, la valoración objetiva del déficit, y que
permitan su correlación con variables fisiológicas. Objetivo. Analizar las posibles modulaciones en componentes fisiológicos
del procesamiento de la información relacionados con un déficit atencional en pacientes con diversos tipos de esclerosis múl-
tiple. Sujetos y métodos. Participaron en el presente estudio 17 pacientes con esclerosis múltiple remitente-recurrente, nueve
pacientes con esclerosis múltiple benigna y 19 sujetos sanos. Se registraron sus respuestas conductuales en una tarea visuoes-
pacial y, posteriormente, se realizó una prueba oddball auditiva en la que se registró la señal de electroencefalografía para la
obtención de los potenciales evocados cognitivos. Se realizaron, asimismo, análisis de correlación entre las variables fisioló-
gicas con variables clínicas propias del paciente. Resultados. Se encontraron un retraso en los tiempos de reacción durante el
desarrollo de la tarea de Posner y un retraso en la latencia del componente P3 durante la realización de la tarea oddball en
ambos grupos de pacientes con esclerosis múltiple. Conclusión. Los resultados obtenidos en este experimento confirman la
presencia de deterioro atencional en ambos grupos de pacientes. La modulación exclusiva de la latencia del componente P
sugiere que el deterioro atencional en estos pacientes al comienzo de la enfermedad se localiza en el procesamiento cogniti-
vo central y, en principio, es producto de la desmielinización. [REV NEUROL 2009; 48: 453-8]
Palabras clave. Benigna. Esclerosis múltiple. N1. Oddball auditivo. P3. PEC. Remitente-recurrente.
Aceptado tras revisión externa: 10.02.09. a (^) Laboratorio de Psicofisiología. Departamento de Psicología Experimen-
tal. Universidad de Sevilla. b^ Unidad de Esclerosis Múltiple. Hospital Uni- versitario Virgen Macarena. Sevilla, España.
Correspondencia: Dr. Manuel Vázquez-Marrufo. Unidad de Esclerosis Múl- tiple. Hospital Universitario Virgen Macarena. Avda. Doctor Fedriani, 3. E-41010 Sevilla. Fax: +34 954 551 784. E-mail: [email protected]
Proyecto subvencionado por la Asociación Sanitaria Virgen Macarena, la Fundación MMA, el programa Ramón y Cajal del Ministerio de Educación y Ciencia de España, y el Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Educa- ción y Ciencia (2007-2010).
© 2009, REVISTA DE NEUROLOGÍA
Potenciales evocados cognitivos en pacientes con
esclerosis múltiple remitente-recurrente y benigna
M. Vázquez-Marrufo
a,b
, J. González-Rosa
a,b
, E. Vaquero-Casares
a
P. Duque
b
, M. Borges
b
, G. Izquierdo
b
M. VÁZQUEZ-MARRUFO, ET AL
seño experimental adecuado. En particular, el estudio consiste
en una primera evaluación del estado atencional de los diversos
participantes mediante el paradigma de Posner de atención vi-
suoespacial. Posteriormente, los participantes realizan una tarea
no motora (paradigma oddball ), en la que se registra la activi-
dad electroencefalográfica sin contaminación por su ejecución
motora o su planificación.
Un segundo objetivo de la investigación es corroborar que
los pacientes con la forma benigna siguen experimentando un
deterioro cognitivo ‘silente’, que se manifiesta en una ejecución
peor de las respuestas conductuales o latencias más retrasadas
para los PEC que los sujetos control.
Por último, se realiza un análisis de correlación para locali-
zar posibles relaciones entre las variables clínicas de todos los
participantes en el estudio –años de evolución y puntuación en
la Expanded Disabilitity Status Scale (EDSS)– y variables psi-
cofisiológicas –conductuales y propias de los PEC–.
SUJETOS Y MÉTODOS
Muestra
Participaron en el presente estudio 17 pacientes con EMRR (12 mujeres; edad: 37,7 ± 7,7 años) y nueve pacientes con EMB (seis mujeres; edad: 38, ± 5,6 años) seleccionados por la unidad de EM del Hospital Virgen Macare- na (Sevilla), y un grupo de control sano con 19 participantes (12 mujeres; edad: 33,3 ± 9,1 años). Los criterios de inclusión que se exigieron para la participación de pa- cientes con EM fueron los siguientes: padecer una EM clínicamente defini- da según los criterios de Poser [14]; tener una puntuación en la escala EDSS [15] menor de 3,5; no haber padecido un brote neurológico en al menos un mes antes de la participación en el estudio; en el mismo período, no recibir tratamiento con esteroides o fármacos psicoactivos, ausencia de claros sig- nos de depresión o alteraciones psiquiátricas y ausencia de alteraciones vi- suales o auditivas relevantes para las tareas que debían realizar (véase más adelante una completa descripción de éstas). Como criterio de inclusión particular para el grupo de EMB, se incluyó a aquellos pacientes con una EM clínicamente definida y al menos con ocho años sin la presencia de bro- tes neurológicos. Ningún paciente del estudio había recibido anteriormente tratamiento con inmunomoduladores. El protocolo fue admitido por los comités éticos del Hospital Universitario Virgen Macarena y por el comité ético de la Uni- versidad de Sevilla. Todos los sujetos participantes en el estudio dieron su consentimiento informado.
Recogida y análisis de datos Evaluación conductual prerregistro (paradigma de Posner)
Antes del registro del electroencefalograma durante la realización de un pa- radigma atencional de tipo oddball utilizando la modalidad sensorial auditi- va, los pacientes realizaron una prueba denominada paradigma de Posner [16], en la que se pudo evaluar conductualmente la capacidad atencional vi- suoespacial de cada uno de los participantes en el experimento (Fig. 1). Tén- gase en cuenta que la prueba auditiva no requería ninguna respuesta motora por parte del sujeto. De esta manera, es posible evaluar el deterioro atencio- nal en una primera prueba con las respuestas del sujeto y posteriormente rea- lizar una tarea atencional equivalente en la que analizar los correlatos psico- fisiológicos del deterioro sin la modulación propia de las respuestas. La tarea consistía en este caso en la presentación de una clave espacial central (una flecha) que indicaba al sujeto hacia dónde tenía que orientar su atención en cada ensayo (campo visual izquierdo o derecho respecto de un punto de fijación central). Posteriormente, aparecía un estímulo (denomina- do ‘imperativo’ en este paradigma) localizado al azar (en el campo visual iz- quierdo o derecho), sobre el cual, se le pide al sujeto que ejecute una discri- minación. Si el estímulo era un círculo con la forma de un damero de cua- drados rojos y negros (estímulo objetivo), el sujeto experimental debía pulsar el botón izquierdo del ratón con su dedo índice. En el caso de que el estímu- lo tuviera la misma forma, pero con cuadrados blancos y negros (estímulo estándar), no debía responder. Los estímulos podían aparecer en el lugar in-
dicado por la flecha (condición válida) (un 80% de los ensayos) o en el lado opuesto (condición inválida) (un 20% de los ensayos). En el análisis realiza- do para analizar la capacidad atencional se consideraron todos los estímulos objetivos. La duración de presentación de los estímulos fue de 300 ms (clave y estímulos imperativos estándar y objetivo). El tiempo entre la presenta- ción de la clave y los estímulos imperativos fue de 1,5 s, y el intervalo entre el estímulo imperativo y la clave de un nuevo ensayo, de 1 s. Todos los va- lores anteriores son respecto del inicio de la presentación de cada estímulo ( stimulus onset asynchrony ). Se presentaron cinco bloques con 200 ensayos cada uno. Se realizaron diversas pausas entre los bloques para prevenir la aparición de fatiga en los participantes. El número de estímulos objetivo co- rrespondía al 25% de todos los que componían el experimento.
Evaluación psicofisiológica mediante PEC (paradigma oddball ) Se registró la actividad electroencefalográfica durante la realización de una tarea oddball , consistente en la discriminación atencional de estímulos au- ditivos infrecuentes en una secuencia de estímulos frecuentes. Los sujetos escucharon tonos con distinta frecuencia y probabilidad de ocurrencia (es- tándar: frecuencia, 1.000 Hz, y probabilidad, 0,8; y objetivo: frecuencia, 2.000 Hz, y probabilidad, 0,2). Los tonos se presentaron binauralmente a través de unos auriculares, con una dinámica acústica de 50 ms de meseta y 10 ms de intervalo para inicio y final del estímulo (tiempo total: 70 ms). La presentación de los estímulos estándar y objetivo fue en orden aleatorio. El intervalo interestímulo fue de 1 segundo y la intensidad de los estímulos era de 70 dB. Se presentaron dos bloques con 200 ensayos cada uno. La tarea que los sujetos debían realizar era contar mentalmente cuántos estímulos in- frecuentes habían aparecido en el total de las presentaciones. El número acertado era 40. Para evitar una posible contaminación por artefactos ocula- res durante el desarrollo de la prueba auditiva, se requirió al sujeto experi- mental que mantuviera su mirada en un punto de fijación localizado en una pantalla a una distancia de 70 cm de sus ojos. Además, se realizó una moni- torización de los electrodos oculares para rechazar aquellos ensayos donde se produjera movimiento de los ojos (HEOG) (desviación de la señal fuera del rango de ± 75 μV) y la posibilidad de reducir el artefacto por parpadeo (empleando la derivación VEOG) basada en el sistema de reducción ocular del equipo Neuroscan. La señal electroencefalográfica se obtuvo de diversas derivaciones perte- necientes al sistema 10-20 (Fz, Cz, Pz, F3, F4, C3, F4, P3, F4, T5, F6, O1 y O2) [17]. Este registro fue monopolar referenciado al mastoides derecho y pos- teriormente rerreferenciado al mastoides izquierdo. En el amplificador se aplicó un filtro de paso de banda (0,01-100 Hz) y, posteriormente, se realizó una digitalización de la señal a 250 Hz. Las medidas de amplitud se realiza- ron respecto a la línea de base (–100 a 0 ms) y para la latencia se consideró, en el caso del componente N1, el valor más negativo contemplado entre las latencias de 85 a 150 ms posteriores a la llegada del estímulo. En el caso del P3, se tomó el valor más positivo comprendido entre los 300 y los 500 ms. La evaluación de cada valor individual para la latencia y la amplitud se cal- culó sólo para el estímulo infrecuente (objetivo). Además, dado que la de- rivación con la mayor amplitud para cada uno de los componentes analiza- dos fue equivalente entre los tres grupos experimentales, el cálculo se apli-
Figura 1. Diseño experimental del paradigma de Posner.
M. VÁZQUEZ-MARRUFO, ET AL
DISCUSIÓN
El primer resultado que cabe desta-
car es la peor ejecución estadísti-
camente significativa en la tarea
atencional visuoespacial por parte
de los pacientes con EM respecto
del grupo control. Esta peor reali-
zación de la tarea por parte de los
pacientes se observó tanto en los
tiempos de reacción como en el
porcentaje de aciertos, lo cual des-
carta cualquier interpretación ba-
sada en la compensación de veloci-
dad por precisión como justifica-
ción de los cambios en los pacien-
tes. Esta peor ejecución apoya es-
tudios previos que han observado
deterioro atencional en esta clase
de pacientes [3,7].
A pesar de que no se hallaron
diferencias estadísticamente signi-
ficativas entre los grupos EM, la
media de los tiempos de reacción
para los pacientes con la forma be-
nigna fue mayor que la mostrada
por los pacientes con la forma re-
mitente-recurrente. Este retraso en
pacientes con la forma benigna se
ha hallado anteriormente en estu-
dios de nuestro grupo [12] y sugie-
re que es necesaria una evaluación
más exhaustiva de los posibles de-
terioros cognitivos en estos pacien-
tes a pesar de la ausencia de brotes
o de un deterioro en sus capacida-
des físicas. Conviene destacar que
la pertenencia a un grupo u otro
(EMB o EMRR) no es garantía su-
ficiente para indicar qué grado de
deterioro cognitivo sufrirá el pa-
ciente. Algunos pacientes EMRR y
EMB pueden mostrar niveles de
respuesta próximos a la media de
los sujetos control o incluso mejo-
res (Tabla).
El segundo resultado destaca-
ble del estudio es el correlato fisio-
lógico del deterioro cognitivo mostrado por estos pacientes. En
particular, el componente P3 ha mostrado un retraso significati-
vo en su latencia para ambos grupos respecto del valor del gru-
po control. Este resultado refuerza la línea de algunos estudios
de que el componente P3 muestra un retraso en su latencia para
esta enfermedad [8-10]. Además, este retraso no ha mostrado
diferencias significativas entre ambos grupos EM, pero se ob-
servó un mayor retraso en la latencia del pico para la forma be-
nigna frente al grupo EMRR. Este resultado, de hecho, se ha ob-
servado en un estudio anterior [12] que empleaba estimulación
visual. Parece, por tanto, que el deterioro atencional que sufren
estos pacientes es independiente de la modalidad sensorial y
afecta a niveles más complejos del procesamiento de la infor-
mación que los meramente sensoriales, y se pone de manifiesto
Tabla. Valores individuales para pacientes.
LAT-N1 AMP-N1 LAT-P3 AMP-P3 TR Edad AE EDSS
EMRR_1 155 –1,49 403 9,8 587 40 14 1,
EMRR_2 116 –4,18 388 5,34 490 32 4 2
EMRR_3 104 –5,49 355 2,3 488 31 2 0
EMRR_4 104 –6,08 360 9,1 560 41 4 1,
EMRR_5 99 –10,27 355 12,9 540 29 2 1
EMRR_6 144 –8,12 375 6,5 455 52 8 3
EMRR_7 109 –7,46 350 4,5 473 53 18 2
EMRR_8 124 –5,27 307 8,6 548 42 2 2
EMRR_9 99 –8,4 472 5,8 642 38 7 1,
EMRR_10 86 –6,22 332 12 480 38 3 2,
EMRR_11 125 –2,92 375 8,7 411 35 5 1,
EMRR_12 86 –7,25 347 13,9 493 46 6 3
EMRR_13 96 –15,09 373 16 552 24 5 1,
EMRR_14 132 –6,33 319 10,4 550 32 3 1,
EMRR_15 116 –3,33 324 12,4 470 34 1 0
EMRR_16 108 –7,89 375 16,6 535 41 5 1,
EMRR_17 105 –6,15 365 5,1 547 34 6 1,
EMRR 112 ± 19 –6,5 ± 3,1 363 ± 37 9,4 ± 4,1 519 ± 56 37 ,7 ± 7,7 5,5 ± 4,4 1,6 ± 0,
EMB_1 104 –6,22 383 7 ,6 552 45 10 1
EMB_2 104 –4,17 394 6,8 606 37 8 0
EMB_3 109 –6,01 384 8,5 544 43 8 3,
EMB_4 116 –6,03 342 3,8 418 36 22 2,
EMB_5 111 –9,81 345 5,4 544 36 10 1,
EMB_6 104 –3,54 375 9,4 630 46 16 3,
EMB_7 132 –5,93 347 14,4 490 28 12 1
EMB_8 104 –8 360 15 606 41 12 2
EMB_9 132 –6,39 396 8 500 37 14 2,
EMB 113 ± 11 –6,2 ± 1,8 370 ± 21 8,7 ± 3,7 543 ± 67 38,7 ± 5,6 12,4 ± 4,4 1,94 ± 1,
por la alteración observada en el componente P3 [10,18,19].
Otra evidencia de que el deterioro observado en estos pacientes
afecta a procesos cognitivos más centrales y no tanto a los de
carácter sensorial es la ausencia de cualquier diferencia (tanto
en latencia como en amplitud) en el componente N1. Este com-
ponente temprano se ha relacionado con los primeros estadios
del procesamiento cortical de la información auditiva [20]. La
ausencia de un retraso en la latencia del pico de este componen-
te sugiere la inexistencia de retrasos significativos en las fases
previas de análisis sensorial subcortical o en las corticales con-
tingentes a este componente temprano [21,22].
Una mejora sustancial en este estudio en relación con la bi-
bliografía es que los potenciales evocados se obtuvieron sin la
modulación de la actividad cerebral dependiente de la ejecución
POTENCIALES EVOCADOS EN EM
de respuestas o su simple preparación [13]. Podemos, por tanto,
concluir que los retrasos en el pico del componente P3 se deben
a deterioros relacionados con la conducción en estadios cogniti-
vos del procesamiento de la información, sin ningún tipo de mo-
dulación atribuible a procesos de planificación o de realización
de la respuesta motora.
En cuanto a las posibles modulaciones de la amplitud, éstas
no se produjeron entre ninguno de los grupos participantes. Es-
to sugiere que, probablemente, el deterioro atencional en estos
pacientes no se debe a una pérdida de sustancia gris, sino que
más bien lo causa el proceso de desmielinización característico
de esta enfermedad. Diversos estudios han demostrado que,
efectivamente, este tipo de retrasos en la latencia del P3 se pro-
ducen en pacientes con patologías desmielinizantes [8-10], así
como en otras variables que dependen de una correcta conduc-
ción del potencial eléctrico en el cerebro, como es la coherencia
electroencefalográfica [23].
Respecto al análisis de correlaciones, el estudio ha permitido
observar que ninguna de las variables conductuales o PEC pare-
cen correlacionar con las variables clínicas del paciente
(años de evolución o puntuación EDSS). Esto sugiere que
la evaluación de los potenciales deterioros cognitivos que
experimentan esta clase de pacientes no parece adecuada
empleando los años de evolución, lo que plantea un curso
variable en el deterioro entre los distintos pacientes. En
este mismo sentido, y comentado por otros autores [24,
25], tampoco parece que la escala EDSS comúnmente
empleada en EM permita valorar, al menos con detalle, el
deterioro cognitivo que el paciente experimenta. Estos re-
sultados indican que es necesario evaluar el deterioro cog-
nitivo con mayor precisión empleando baterías neuropsi-
cológicas o pruebas psicofisiológicas como las empleadas
en este trabajo.
Respecto al debate que surge en esta clase de estudios
sobre la capacidad diagnóstica de los PEC en esta patolo-
gía en particular, resulta obvio, a la luz de los resultados,
que un retraso en la latencia del componente P3 no per-
mite predecir si el paciente pertenece al grupo de EMB o
al de EMRR. Por ejemplo, algunos pacientes con EMB
poseen latencias en su P3 con valores similares a los del
grupo control. Lo mismo ocurre con los pacientes con
EMRR. Realmente, la información que proporcionan tan-
to las respuestas conductuales como los correlatos psi-
cofisiológicos (PEC) utilizando paradigmas atencionales
específicos de este estudio es la de valorar el grado de de-
terioro cognitivo que padece el paciente [26]. Esta aproxi-
mación puede, por tanto, ser útil en diversos aspectos. En
primer lugar, permite valorar a qué nivel del procesa-
miento de la información se está produciendo el deterioro
gracias a la excelente resolución temporal que poseen los
PEC [27]. Además, dicha valoración puede realizarse con
estimulación de diversas modalidades sensoriales, ya que
una modalidad puede verse más comprometida que otra.
Asimismo, permite evaluar si un tratamiento, bien farma-
cológico, bien de rehabilitación neuropsicológica, resulta
eficaz para un proceso cognitivo específico (atención,
memoria, etc.). Si esta hipótesis es correcta, la latencia
del componente afectado (P3) debería mostrar un adelanto de su
latencia, por ejemplo, tras un proceso de rehabilitación.
En conclusión, el retraso tanto en las respuestas conductuales
como en la latencia del componente P3, evaluado de forma inde-
pendiente, permite afirmar que los pacientes con EM pueden su-
frir deterioros atencionales de diverso grado, y resulta particular-
mente interesante resaltar que algunos pacientes con la forma
benigna, de hecho, muestran puntuaciones peores que pacientes
con la forma remitente-recurrente. Cabe destacar que la evalua-
ción psicofisiológica del deterioro cognitivo realizada en este es-
tudio permite detectar cambios sutiles en la capacidad cognitiva
de los pacientes desde fases tempranas de la enfermedad (todos
los pacientes poseían una puntuación EDSS < 3,5).
El gran reto que hay por delante es tratar de realizar una me-
jor caracterización del deterioro cognitivo mediante pruebas psi-
cofisiológicas, estudiando las diversas formas de la EM y los
distintos hitos de su cronología, que podrán ayudar a compren-
der el impacto que sobre la cognición produce esta enfermedad.
Tabla. Valores individuales para pacientes(cont.).
LAT-N1 AMP-N1 LAT-P3 AMP-P3 TR Edad
CON_1 91 –5,16 348 7 ,85 481 26
CON_2 124 –5,97 332 15,3 406 31
CON_3 114 –7,78 320 13,9 526 23
CON_4 129 –6,69 352 8 489 25
CON_5 96 –7,59 347 5,5 573 41
CON_6 91 –2,08 408 13,4 550 34
CON_7 149 –5,8 347 9,2 430 31
CON_8 101 –8,13 342 3,6 476 54
CON_9 96 –1,46 306 12,4 398 38
CON_10 109 –4,31 335 7 ,1 507 23
CON_11 88 –2,23 332 3,25 495 35
CON_12 132 –3,37 327 6,6 484 51
CON_13 106 –6,46 360 12,1 382 26
CON_14 91 –9,73 339 11,5 342 26
CON_15 106 –4,54 360 14,6 419 35
CON_16 93 –2,6 342 11,6 522 42
CON_17 106 –11,5 345 9 505 35
CON_18 104 –6,16 327 15,8 398 22
CON_19 104 –4,8 335 5,7 422 36
CON 107 ± 16 –5,6 ± 2,6 342 ± 21 9,8 ± 3,9 463 ± 63 33,3 ± 9,
AE: años de evolución; AMP: amplitud; CON: control; EDSS:Expanded Disability Status Scale; EMB: esclerosis múltiple benigna; EMRR: esclerosis múltiple remitente-recu- rrente; LAT: latencia; TR: tiempo de reacción.