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OBRA OJOS DE LLUVIA Y EJERCICIOS, Monografías, Ensayos de Lengua y Literatura

OBRA OJOS DE LLUVIA Y EJERCICIOS DE COMPRENSION LECTORA 1 ESO

Tipo: Monografías, Ensayos

2020/2021

Subido el 14/10/2021

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ojos
de
lluvia
de Juan Luis Mira
un texto para niñas y niños a partir de 12 años
PREMIO BARAHONA DE SOTO
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ojos

de

lluvia

de Juan Luis Mira

un texto para niñas y niños a partir de 12 años PREMIO BARAHONA DE SOTO

A todos los jóvenes que no saben que sus

abuelos fueron unos “sinpapeles”.

Y para ELSA, que emigró, de repente, para

siempre.

*** Los personajes: PADRE MADRE DOCTORA

MAR JALEM NIBAL AIXA ECO NAN Y LLUVIA

*** El espacio: Un ciclorama, al fondo, sobre el que se pueda jugar con la luz y diferentes efectos, tan sencillos como mágicos.(*) En un lateral, grandes cubos de basura y una farola rota que nos sitúan en la boca de un callejón urbano. Para las diferentes escenas pueden sacarse, aprovechando los rápidos oscuros de transición, los elementos escenográficos necesarios, tales como la cuna y los pupitres.

*** La acción: hoy. Las dos primeras escenas en casa y el resto muy lejos, en Asac , es decir, en cualquier parte.

La primera pregunta tonta que me hacen en mi vida... ¿Por qué no lloro? Y yo qué sé...

(Más palmadas.)

Con un minuto de vida qué voy a saber... Bueno, sólo sé que me llamo Mar, así me llamaban ya cuando nadaba en la barriga de mi mami. Que soy una niña sana y de lo más normal: eso decía la médica siempre que me hacía fotografías antes de que naciera... Que, como todos los bebés, nos preparan la mochila antes de salir y nos mandan fuera de casa, ¡ala!, fuera de mamá, a eso que los mayores llaman mundo, es decir, al extranjero... ¡Todos nacemos en el extranjero! Ah, y una cosa más: que, por lo visto... no sé llorar. No sé si aprenderé. Todo el mundo sabe. Y eso que, según dicen, es muy fácil; más fácil, por ejemplo, que reírse. Bueno. Pues yo no sé... Qué cosas pasan,¿eh? Todos nacemos con algo que nos diferencia: el color de la piel, Los rizos en el pelo, el color de los ojos... Yo he nacido sin saber llorar, algo que por lo visto hacen todos los bebés del mundo. O casi todos. Pues yo, nanai. Y ya pueden darme en el culo.

(Insiste la doctora. Una palmada más..)

Pero, a cambio, sé...

(Se escucha el sonido suave de un goteo constante. La doctora que sujeta a Mar

comprueba con la palma de la mano libre que algo extraño está pasando en el

paritorio. Sobre las sombras chinescas se empieza a dibujar una cortinilla de lluvia.

Una enfermera entra con un paraguas y lo abre para guarecer a la criatura y al

doctor.)

Llover...

(El doctor y la enfermera se miran perplejos. Mar sigue con sus “gus”.

Y la lluvia extiende suavemente su cortina y su susurro mientras se va haciendo

oscuro y suena una cajita de música.)

Segunda gota. CHUBASCO.

Nada.

(La cajita de música sigue sonando. La lluvia ha parado.

El padre y la madre, de espaldas al público, cada uno en una esquina de la cuna,

miran a su pequeña.)

PADRE: Nada. MADRE: Nada. PADRE: Es que nada de nada, ¿eh? MADRE: Nada. PADRE: Pero no pasa nada porque no pase nada, ya lo ha dicho la doctora. MADRE: Nada. Sólo que me gustaría que... PADRE: Ya. MADRE: Aunque fuera una lagrimita... PADRE: Ya. MADRE: Una lagrimita así de pequeña sería suficiente... PADRE: Qué le vamos a hacer... MADRE: Paciencia... PADRE: Los bebés lloran para decir tengo hambre me duele la tripa tengo los pañales llenos de caca y esas cosas... MADRE: Ya, pero por lo visto nuestra Mar nos ha salido algo especial... PADRE: Rara... MADRE: No, rara no. Diferente. PADRE: Por lo visto... muy especial.

MAR: (Al público.) Imaginaos que ya tengo dieciséis años y desde entonces

me han pasado bastantes cosas pero sólo os contaré unas cuantas. Por ejemplo: como veis, ya no digo sólo “gu”. Mi padre dice que

hablo por los codos aunque eso no es verdad,(se mira los codos...)

hablo por la boca. La gente mayor tiene esa forma de decir las cosas, no hay quien les entienda. Más: mi mami se fue para siempre. Tenía un dolor muy fuerte, aquí, y por más que decían que no era nada, sí que fue. Mi padre se puso muy triste y yo también, aunque era muy pequeña y dicen que no me enteraba de nada. ¡No me iba a enterar...! Ese día hubo una tormenta con granizo en mi pueblo. Y otra más: ya no vivo en España. Desde hace unos meses vivo aquí. Esto se llama Asac, como “casa”, pero al revés, y es una ciudad de un país con un nombre muy raro que todavía no me he aprendido. Yo le llamo eso, simplemente, “ Lejos”. Podéis imaginaros donde está, porque está en todas partes. Cualquier lugar del extranjero sirve. Y sólo sé que Lejos está muy lejos de mi antigua casa. Ahora ésta es mi casa, dicen, mi casa grande. La pequeña, en la que vivo con mi papi, es – de verdad- muy pequeña. Una salita y se acabó. Allí vemos la tele y dormimos y comemos y todo lo demás. Pero no hay dinero para más. Mi casa de España tenía un patio muy grande y muchas macetas. Mi casa de Asac está detrás del callejón. Aquí no hablan igual, pero con el tiempo he conseguido entenderlos. Todo es ponerse. Se aprende fácil cuando no se tiene más remedio que aprender. Cuando hablo con ellos hablo en su idioma, no os preocupéis que lo entenderéis todo. Esto es teatro. Para venir aquí me subieron a un avión y dormí toda la noche.

(Pausa.)

Mi papi se ha venido a buscar trabajo... Ya sé que no es lo normal. Ya sé que lo normal es que de otros países vengan a España. Pero a mí me ha pasado.

(Pausa.)

Y a vosotros os puede pasar.

JALEM: (Levantando la tapadera de un gran cubo de basura y asomando la

cabeza. No puede estarse quieto, es un rabo de lagartija que lleva el

ritmo siempre a flor de piel. ) ¡Hola, Mar!

MAR: (Al público). Se llama Jalem. Siempre anda metido en líos, pero tiene

muy buen corazón. Y, como veis, no para de moverse.

(A JALEM:)

Hola. JALEM: ¿Qué haces? MAR: Hablar con mis amigos. ¿Y tú? JALEM: Me escondo. MAR: De quién. JALEM: De mi vieja. MAR: ¿Por? JALEM: Llamaron del Insti. Se chivaron de que me fugué las clases...

MAR: (Al público.) En todos los sitios hay quien se fuga las clases...

JALEM: ¿Encontró tu viejo trabajo? MAR: Sí. El lunes empieza. En la plantación. JALEM: Cuando se entere mi viejo se mosqueará... MAR: ¿Por? JALEM: Dice que los inmigrantes como tu padre vienen de fuera a quitarnos a los de aquí el poco trabajo que hay... Los viejos siempre andan con las mismas tonterías... MAR: Mi padre no le quita nada a nadie. Le ofrecieron un trabajo que los de aquí no querían. JALEM: Oye, que yo no soy mi viejo... ¿vale?

JALEM: (Ríe.) Preciosa. Es conejita. Es para ti. La encontré perdida en el

callejón. Mira sus ojitos. Son como los tuyos. MAR: Qué va. Los tiene más bonitos. JALEM: No. Son ojos de lluvia... MAR: ¿Ojos de lluvia? JALEM: Sí. Tiene los ojos como tú, ojitos de lluvia. Aquí, cuando una muchacha tiene ojos traviesos y soñadores como los tuyos la llamamos así: ojos de lluvia. MAR: ¿Tengo yo ojos de lluvia? JALEM: Ajá.

MAR: (Por la gatita.) ¿Cómo se llama?

JALEM: No tiene nombre. MAR: Te dejo que le pongas el nombre, por habérmela regalado...

JALEM: Vale.(Se lo piensa.)

MAR: ¿Vale? Bueno, pues que se llame Vale. JALEM: No. Vale, de vale, déjame que lo piense. MAR: Ah. JALEM: Ya lo tengo. Se llamará... Lluvia. MAR: ¿Lluvia? JALEM: Lluvia. Sí, como su mami, que eres tú. MAR: Pero yo no me llamo lluvia. JALEM: Pero tienen los mismos ojos que la lluvia. MAR: Si tú lo dices. JALEM: Ajá. Además, no sé qué pasa últimamente que hace tiempo que no llueve en Asac. ¿Sabes que la cosecha de calabaza se perdió toda? MAR: ¡Lluvia! Me gusta, aunque no sea nombre de conejita... JALEM: Y que conste que aquí a los animales que encontramos en la calle les ponemos un nombre que tenga que ver con el sitio donde los vimos por primera vez... Níbal tiene un chucho callejero que se llama

“basura” porque lo encontró en un cubo de desperdicios, así que si quieres a tu conejita le puedes cambiar el nombre y ponerle... mmm... “mierda de perro”..., había una así de grande muy cerca de donde la encontré. Qué nombre más chulo: ¡mierda de perro! MAR: Déjalo, prefiero Lluvia.

JALEM: (Riendo, y sin parar de percutir con sus dedos sobre el latón del

cubo. Ve algo a lo lejos, de repente, y se esconde. Saca la cabeza lo

suficiente para susurrar a Mar...)

¡Mi vieja! ¡Como me pille aquí, se arma...!

(Vuelve al escondrijo.)

MAR: (Tras descubrir que se acerca la madre de JALEM.) ¡Buenos días,

señora! ¿le gusta Lluvia? (MAR sale hablando hacia donde se

presume que está la madre de JALEM, entre bastidores y se aleja sin

dejar de hablar...) Es bonita, ¿no es cierto? Me la acaban de regalar.

Estaba perdida en el fondo del callejón , se ha quedado dormida, debe de estar hambrienta la pobre... ¿tiene un poco de lechuga para ella?

( JALEM asoma la cabeza. Ha pasado el peligro. Sonríe. Mira al cielo.

Sonríe. Ve llegar a Aixa, Níbal, ECO y Nan. Sale del cubo de un salto.)

JALEM: ¡Qué pasa, coleguitas? Níbal! ¿Has traído las cartas?

NÍBAL: Aquí.(Señalando el bolsillo. Parece molesto.) Me pareció verte con la

española. JALEM: Se fue a hablar con mi vieja, me salvó de una buena paliza... AIXA: ¡Hueles fatal!

JALEM: (Se huele, después vuelve a mirar hacia el público.) Creo que tienes

razón, hay cerdos que huelen mejor que yo. NAN: Con quién hablas... JALEM: Con los amigos de Mar... ECO: ¿También son de...? JALEM: Casi todos.

NAN: Mi abuelo dice que a mi familia cuando llegó aquí nos llamaban la plaga... NIBAL: No es lo mismo... JALEM: Pues yo no veo ninguna diferencia AIXA: Dejad de discutir. Mar se acerca.

(MAR vuelve.)

MAR: Hola, Níbal, ECO, Nan, Aixa... AIXA: Hola. NAN: ¿Qué tal, Mar...? JALEM: ¿Qué tal mi madre? MAR: Bien. Le dio una zanahoria a Lluvia. Si vieras cómo se la comía... NÍBAL: ¿Lluvia?

MAR: (Mostrando la gatita.) Me la regaló Jalem.

AIXA: Es preciosa.(Se la coloca en la palma de la mano.)

MAR: Sí. NÍBAL: Demasiado... JALEM: ¿Qué, jugamos al sukum...? Así de paso le enseñamos a jugar a la española... AIXA: Jalem, Nan y yo contra vosotros tres. Preparaos para una buena paliza. Saca las cartas.

NÍBAL: ( Sin quitar la vista de MAR.) No tengo ganas de jugar... Os las podéis

quedar. Nosotros nos largamos. ¿Eh ECO? ECO: ¿Sí?

NIBAL: Sí. (Les entrega las cartas, hace un gesto a ECO para que le

obedezca y salen.)

JALEM: ¡Níbal!(Sale tras él.)

MAR: Parece que no le caigo bien. AIXA: No es eso. MAR: Entonces... NAN: A su papá le tiraron de la empresa. Cerró la fábrica.

(Pausa.)

AIXA: Además, Níbal siempre tuvo pájaritos en la cabeza. ¿Sabes?

NAN: Dicen que guarda un secreto, desde que era un crío, así...(Más

pequeño todavía.)

MAR: ¿Qué secreto? AIXA: Un secreto. Nunca nos lo ha querido decir...

(Pausa.)

MAR: Yo también tengo un secreto. AIXA: ¿Cuál? MAR: Si te lo digo ya no es un secreto. Además, me da mucha vergüenza.

(Pausa.)

Creo que Níbal os llama.

AIXA: Adiós, nos vemos(Le devuelve a LLUVIA y las cartas.)

NAN: Adiós, Mar. Si no voy después se mosquea. ( Salen tras ellos.)

MAR: Adiós. ¿Y tú, no te vas? JALEM: Paso. Además, me has salvado la vida... MAR: ¿Yo? JALEM: Ya ves... Primero mi madre: bofetada. Se lo dice a mi abuelo: ¡el nene – ese soy yo- se fugó!. Y toma: Guantazo que te crió. Y luego le toca el turno a mi padre, que tiene un brazo que no veas: PUMBAAA, eso ya no es un guantazo, eso es una hostia... Así que me has salvado la vida y yo a cambio te enseño a jugar al sukum... MAR: ¡Así que el sukum es un juego de cartas. JALEM: Sí... Es fácil. Yo reparto y vamos poniendo las cartas una a una hasta que sale el As de bastos... MAR: Ya... ¡Burro! JALEM: Por qué me insultas... tía... MAR: En España eso se llama el Burro... JALEM: Aquí decimos Sukum,,, ¿Sabes lo que significa sukum en nuestro idioma?

JALEM: ¿Imagínate que fueras tú quien se tuviera que largar de aquí...? ¡Estira! AIXA: Si no hay trabajo, no hay trabajo... ¡Arriba! NÍBAL: Mi viejo se quedó sin curro... Ahí está el problema. ¿Habéis visto qué vuelta?

ECO: (Que estaba mirando para otra parte) ¡Genial!

NAN: Encontrará otro. Tu padre encontrará pronto otro trabajo ¡más alto, más! JALEM: Pues claro, Níbal... ¡ Eso es, que bese el cielo...! Aquí hay faena para todos, como dice mi abuela, allá para muy pocos. Cambiaron las cosas de repente. Nadie se lo explica: por lo visto en Europa se agotó la pasta y ahora todos vienen para aquí

NAN: Y como también dice mi abuela, (al público) : la vida es como el

viento, nunca sabes hacia dónde va a soplar... Por eso hay que ser como las cometas y aprender a jugar con él y a volar libres. AIXA: ¡Este sopla del oeste, por ahora...! ¡Cuidado!

(NÍBAL deja de mirar hacia arriba un momento.)

NÍBAL: ¿Y por eso tienen que venir a molestar? JALEM: ¡Si no quieres perder la cometa no dejes de mirar al cielo...

(NÍBAL clava la mirada en la cometa) Más... más... suelta un poco...

Tiensa, suelta, tiensa... Aixa, ¿a ti te molestan los de fuera?

AIXA: (Negando con la cabeza.) Para nada.

JALEM: ¿Y a ti, Nan?

NAN: (Niega con la cabeza)

JALEM: ¿ECO?

ECO: (Va a decir que no, pero mira a NÍBAL.) Cantidá.

(La cometa vuela en lo más alto. En algún lugar del escenario se

insinúa su reflejo. Todos miran hacia arriba.)

NÍBAL: ¡Lo conseguí!

JALEM: ¡Qué alto, parece imposible! AIXA: ¿Sabéis? Me gustaría ser una cometa y poder viajar de una nube a otra. NAN: El cielo es tan grande que no cabe en un mapa... NÍBAL: ¿Qué quieres decir? NAN: Pues nada más que que que... que ahí arriba sólo hay un cielo. ¿entiendes? NÍBAL: Pues claro. El cielo es de todos. JALEM: ¿Quiere decir eso que en el cielo entonces no hay “sinpas”? ¿Que todo el azul y todas las nubes son de todos? NÍBAL: En el cielo no hay más que pájaros. ECO: Y los pájaros vuelan donde quieren. JALEM: Entonces... ¿si “ojos de lluvia” fuera un pájaro...? NÍBAL: ¿Qué?

(NÍBAL descuida el manejo de la cometa un momento para mirar a

JALEM.)

JALEM: Nada. Sólo era una pregunta. ¡Cuidado!

(Una ráfaga de viento acaba de dar un tirón sobre la cometa y parece

que se le va a escapar de las manos. JALEM, NAN y AIXA sujetan a

NIBAL, para hacer contrapeso, pero no es suficiente. ECO intenta

ayudar, pero molesta más que otra cosa...

Hay, posiblemente, un cambio de luces. Algo extraño pasa. JALEM le

hace un gesto a MAR para que se sume a ellos. MAR se une a ellos.

Todos miran hacia el cielo, boquiabiertos, peleando contra la fuerza

del viento. Sonríen.

A los pocos segundos, la luz cambia de nuevo, como estaba

anteriormente. MAR vuelve a su rincón.

(Suspira con cierta resignación.)

He estado pensando en todo lo que echo de menos:

(Mira hacia el público.)

En Rosana, Loli, Manu, y Juanvi, Lucas, Marisol... y los demás amigos que dejé en España. Y en la paella de mi abuela. Mmmm. Se me hace la boca agua. Y en la playa. Y en mis primos. Y en la bici que me regaló mi padrino por mi cumpleaños y que se quedó allá, no cabía en la maleta... Y Los jazmines y los geranios que plantaba mi madre en el balcón. Y la sonrisa de mi padre. Desde que llegó ya no sonríe igual.

(Vuelve a hablarle a LLUVIA.)

Puede ser que ahora que ha encontrado trabajo vuelva a gastarme bromas y a contarme esas historias de unicornios que tanto me gustan. Dicen que cuando te vas a vivir a un país que no es el tuyo te vas acostumbrando poco a poco a sus cosas, a su gente: ... a tu nueva casa, a tu nuevo cole. A la comida. Aquí le ponen a todo muchos picante, aunque la fruta y los pasteles están muy ricos... Al clima. A la forma de hablar. A los nuevos amigos... Eso es lo que más necesito, amigos. Los amigos ¿sabes? es lo único que te hacer sentir como si estuvieras en tu propia casa. Ya tengo tres: Jalem, Nan y Aixa. No, Níbal no quiere ser mi amigo. Y ECO, no sé, en el fondo... no sé... Bueno, perdona, también te tengo a ti, Lluvia. A ti, como eres un bicho, no te importa de donde venga yo...

¿No te importa, verdad?(LLUVIA la mira, MAR le besa el hocico.

El cielo, arriba, está rabiosamente azul.)

Sexta gota. CAPEANDO EL TEMPORAL

Una clase de geografía.

( En la corbata, JALEM, NÍBAL, MAR y AIXA, frente al público, cada uno sentado

en su respectivo pupitre. El profesor, al otro lado de la cuarta pared, termina de

explicar la lección...)

PROFE: (NÍBAL mira de reojo a MAR. JALEM no para de tamborilear con sus

dedos sobre el pupitre)

¿Puedes dejar de hacer ruido, Jalem! JALEM: Perdón, profe. PROFE: Y para terminar, quedaos con esto: si hace años fuimos nosotros los que emigrábamos, ahora son los de fuera los que vienen aquí por la misma razón. Esto es como un viaje de ida y vuelta.

(AIXA se aburre, da una cabezada. )

¿Y quién nos dice que mañana no nos tocará a nosotros? ¿Eh, Aixa? AIXA: Mmmm. Sí, claro... PROFE: Está bien. Y ahora, antes de salir al patio, quiero que cada uno me escriba un cuarenta sobre el tema. TODOS: ¿Un cuarenta? PROFE: Eso mismo.

(Van sacando la libreta y el bolígrafo.)

Ya sabéis, en solo cuarenta palabras deberéis escribir una historia sobre lo que hemos hablado, adelante....

(Los cuatro piensan, se miran entre ellos. Empiezan a escribir.