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olvido incidental tema 9, Apuntes de Psicología del Aprendizaje

Asignatura: Psicología de la Memoria, Profesor: Angel Fernandez, Carrera: Psicología, Universidad: USAL

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 20/01/2014

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CAPÍTULO 9. OLVIDO INCIDENTAL
PSICOLOGÍA DE LA MEMORIA.
Olvido incidental se produce sin la intención de olvidar.
Olvido intencional tiene lugar cuando las personas emprenden procesos o conductas que
intencionalmente disminuyen la accesibilidad con algún propósito.
2. EL HECHO FUNDAMENTAL DE OLVIDAR
Para la mayoría de las personas el olvido aumenta con el paso del tiempo. Ebbinghaus llevó a
cabo el estudio clásico sobre el olvido. Observó que en todos los casos de aprendizaje de listas
independientes (sin sentido) se producía olvido, y como medida de la cantidad de olvido midió
el tiempo que necesitaba para aprender la lista por segunda vez. Encontró una relación clara
entre tiempo y retención. La relación entre aprendizaje y recuerdo es más o menos lineal. Los
resultados obtenidos por Ebbinghaus muestran que la relación cuantitativa entre la memoria y el
tiempo presenta una curva conocida como la curva del olvido o la función de retención. El
olvido de Ebbinghaus fue extremadamente rápido al principio para luego ralentizarse de forma
gradual a lo largo del tiempo; la tasa de olvido fue más logarítmica que lineal. La mayoría de los
estudios centrados en la tasa de olvido, al igual que el de Ebbinghaus, se han ceñido a
materiales muy limitados. Los resultados del experimento de Meeter et al. (224) ponen de
manifiesto que los eventos públicos se olvidan de forma sustancial. Las curvas de olvido
muestran un brusco descenso inicial, seguido por una ralentización del olvido al cabo de
intervalos largos, sobre todo cuando se evalúa la memoria mediante pruebas de recuerdo.
También se ha encontrado que las personas se caracterizan por una ejecución mucho más pobre
en el caso de los test de recuerdo. Estos resultados se ciñen al recuerdo de eventos distintivos
que se han aprendido débilmente. Un interesante estudio de Bahrick y Wittlinger (224-225) ha
estudiado qué ocurre con la información que se ha aprendido de una forma más concreta y
deliberada. Los resultados muestran que tanto la habilidad para reconocer una cara o un nombre
entre un conjunto de caras y nombres no familiares, como la de emparejar nombres con caras,
permanece marcadamente alta a lo largo de 30 años. Al contrario, la habilidad para recordar un
nombre en respuesta a la foto de una persona muestra un olvido importante.
Se ha comprobado que el olvido se nivela después de unos dos años, con muy poca
pérdida en intervalos más largos, de prácticamente 50 años. Es como si se generara olvido sólo
hasta un cierto punto, más allá los trazos de la memoria parecen congelarse. Utilizando la
analogía de la superficie permanentemente congelada, Bahrick ha sugerido el término
permalcén para referirse a esta ejecución estable de aprendizaje verbal. El segundo aspecto a
destacar es que la retención global está determinada por el nivel de aprendizaje inicial, al menos
en lo que concierne al aprendizaje en un idioma extranjero. Así que en el caso de material bien
aprendido, parece que la curva del olvido se vuelve plana al cabo de y un periodo inicial de
olvido y sólo muestra un pequeño olvido adicional en períodos largos de tiempo.
3. SOBRE LA NATURALEZA DEL OLVIDO
Meter y Bahrick mostraron en su estudio un olvido mucho mayor en los casos en los que la
prueba de memoria era de recuerdo que cuando era de reconocimiento. Este patrón es robusto:
es más fácil el reconocimiento que el recuerdo. Una conclusión que podría extraerse de esto que
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¡Descarga olvido incidental tema 9 y más Apuntes en PDF de Psicología del Aprendizaje solo en Docsity!

CAPÍTULO 9. OLVIDO INCIDENTAL

PSICOLOGÍA DE LA MEMORIA.

Olvido incidental se produce sin la intención de olvidar.

Olvido intencional tiene lugar cuando las personas emprenden procesos o conductas que intencionalmente disminuyen la accesibilidad con algún propósito.

2. EL HECHO FUNDAMENTAL DE OLVIDAR

Para la mayoría de las personas el olvido aumenta con el paso del tiempo. Ebbinghaus llevó a cabo el estudio clásico sobre el olvido. Observó que en todos los casos de aprendizaje de listas independientes (sin sentido) se producía olvido, y como medida de la cantidad de olvido midió el tiempo que necesitaba para aprender la lista por segunda vez. Encontró una relación clara entre tiempo y retención. La relación entre aprendizaje y recuerdo es más o menos lineal. Los resultados obtenidos por Ebbinghaus muestran que la relación cuantitativa entre la memoria y el tiempo presenta una curva conocida como la curva del olvido o la función de retención. El olvido de Ebbinghaus fue extremadamente rápido al principio para luego ralentizarse de forma gradual a lo largo del tiempo; la tasa de olvido fue más logarítmica que lineal. La mayoría de los estudios centrados en la tasa de olvido, al igual que el de Ebbinghaus, se han ceñido a materiales muy limitados. Los resultados del experimento de Meeter et al. (224) ponen de manifiesto que los eventos públicos se olvidan de forma sustancial. Las curvas de olvido muestran un brusco descenso inicial, seguido por una ralentización del olvido al cabo de intervalos largos, sobre todo cuando se evalúa la memoria mediante pruebas de recuerdo. También se ha encontrado que las personas se caracterizan por una ejecución mucho más pobre en el caso de los test de recuerdo. Estos resultados se ciñen al recuerdo de eventos distintivos que se han aprendido débilmente. Un interesante estudio de Bahrick y Wittlinger (224-225) ha estudiado qué ocurre con la información que se ha aprendido de una forma más concreta y deliberada. Los resultados muestran que tanto la habilidad para reconocer una cara o un nombre entre un conjunto de caras y nombres no familiares, como la de emparejar nombres con caras, permanece marcadamente alta a lo largo de 30 años. Al contrario, la habilidad para recordar un nombre en respuesta a la foto de una persona muestra un olvido importante.

Se ha comprobado que el olvido se nivela después de unos dos años, con muy poca pérdida en intervalos más largos, de prácticamente 50 años. Es como si se generara olvido sólo hasta un cierto punto, más allá los trazos de la memoria parecen congelarse. Utilizando la analogía de la superficie permanentemente congelada, Bahrick ha sugerido el término permalcén para referirse a esta ejecución estable de aprendizaje verbal. El segundo aspecto a destacar es que la retención global está determinada por el nivel de aprendizaje inicial, al menos en lo que concierne al aprendizaje en un idioma extranjero. Así que en el caso de material bien aprendido, parece que la curva del olvido se vuelve plana al cabo de y un periodo inicial de olvido y sólo muestra un pequeño olvido adicional en períodos largos de tiempo.

3. SOBRE LA NATURALEZA DEL OLVIDO

Meter y Bahrick mostraron en su estudio un olvido mucho mayor en los casos en los que la prueba de memoria era de recuerdo que cuando era de reconocimiento. Este patrón es robusto: es más fácil el reconocimiento que el recuerdo. Una conclusión que podría extraerse de esto que

los test de reconocimiento revelan que hay más en la memoria de que los test de recuerdo parecen mostrar. Tulving distinguió, muy oportunamente, la accesibilidad y la disponibilidad-la distinción entre la disponibilidad del recuerdo en el sistema cognitivo (si algo está almacenado o no) y su accesibilidad (si es posible acceder al recuerdo, puesto que se encuentra almacenado. Desafortunadamente, reservar el término olvido sólo al conjunto de recuerdos inaccesibles hace que medirlo sea tarea imposible. La razón reside en que determinar si un recuerdo se ha perdido de manera permanente es un poco más peliagudo de lo que se podría pensar. Una experiencia puede parecer perdida para siempre sólo porque, a lo mejor, no se ha presentado la clave adecuada. Es bastante complicado diferenciar la inaccesibilidad de la falta de disponibilidad. Además, cuando nuestras memorias pasan de ser recordables a ser sólo reconocibles, puede deberse a un decaimiento del trazo. Es decir, la pérdida de n trazo de memoria podría no ser todo o nada, sino realizar se forma gradual. Por estas razones, y porque una accesibilidad reducida constituye un fallo de memoria, la falta de accesibilidad se considera como olvido.

4. FACTORES QUE FRENAN EL OLVIDO

Los estudios de Bahrick muestran que a pesar de que el olvido tal vez sea inevitable para muchos recuerdos, puede ser menor para algunos tipos de conocimiento. La forma aparente en que la curva del olvido se vuelve plana con el tiempo demuestra que, a lo largo de su historia, los recuerdos no son igualmente vulnerables al olvido. Otra manera de describir la relación entre tiempo y memoria es en función de la ley de Jost. Jost fue un psicólogo del siglo XIX que apuntó que si dos recuerdos son igualmente fuertes en un momento determinado, entonces el más antiguo de los dos será más durable y se olvidará menos rápidamente. Es como si dos fuerzas opuestas trabajaran para determinar la retención a lo largo del tiempo; por una parte, los mecanismos de olvido, y por otra, algunos procesos que permiten que aquellos recuerdos que sobreviven se vuelvan más resistentes con la edad. Así, está ampliamente aceptado que, en principio, los trazos nuevos son más vulnerables hasta que poco a poco se graban en la memoria. Este proceso dependiente del tiempo por el que un nuevo trazo gradualmente se teje en el telar de la memoria y por el que sus componentes e interconexiones se unen se conoce como consolidación. Se han propuesto al menos dos tipos de consolidación. La investigación sobre la consolidación sináptica muestra que la huella de la experiencia necesita tiempo para consolidarse, porque requiere cambios estructurales en las conexiones sinápticas entre neuronas. Estos cambios se apoyan en procesos biológicos que necesitan horas o días para completarse. Hasta que no se hayan realizado estos cambios estructurales, el recuerdo es vulnerable. La investigación también indica que un proceso conocido como consolidación sistémica está implicado. Este tipo de consolidación muestra que, inicialmente, el hipocampo es necesario para el almacenamiento en memoria y para la recuperación posterior, pero que su contribución disminuye a lo largo del tiempo, hasta el momento en que la corteza por sí misma es capaz de recuperar el recuerdo. Se piensa que el hipocampo lleva a cabo esta operación reactivando constantemente las áreas cerebrales involucradas en la experiencia inicial hasta que estas áreas se interconectan de una manera que pueda recrear el recuerdo original. Hasta que el recuerdo no logra ser independiente del hipocampo, es más vulnerable al olvido. Parece que sí existe un proceso que fortalece los recuerdos a lo largo del tiempo, y que este proceso implica alguna forma de recuperación recurrente. Es interesante que la recuperación intencional de una experiencia también produzca un efecto especialmente potente en el ritmo de olvido de un recuerdo. Experimento 226. Parece que los recuerdos personales, si se recuperan periódicamente, incrementan su resistencia al olvido, al igual que en el caso del almacenamiento permanente de material bien aprendido.

Los psicólogos han favorecido la visión de que el simplemente correlaciona con otros factores que causan el olvido. Se han analizado dos posibilidades. En primer lugar, con el paso del tiempo, el contexto incidental en el que funcionamos cambia de forma gradual, y este cambio quizá perjudique la recuperación de los recuerdos más antiguos. En segundo lugar, con el tiempo, las personas almacenan muchas experiencias similares que podrían interferir con la recuperación de una huella específica. Estos factores proporcionan explicaciones alternativas a la curva del olvido.

5.2.1. FLUCTUACIONES DEL CONTEXTO

La recuperación depende del número y calidad de las claves disponibles durante el recuerdo cuando se utilizan claves irrelevantes, la recuperación puede fallas, y también puede fallar cuando una clave que previamente era relevante cambia a lo largo del tiempo. Además, cuando el contexto incidental de recuperación no corresponde con el contexto presente durante la codificación, el olvido es más probable. Una explicación de la curva del olvido, entonces, consiste en que, con el paso del tiempo, los cambios del contexto son mayores, en general porque el mundo cambia y nosotros también. Por consiguiente, el contexto incidental de una persona será más similar al contexto en que esta persona ha estado hace poco tiempo, y perderá similitud con el paso del tiempo. La idea de que las fluctuaciones del contexto contribuyen al olvido está presente en muchos modelos de memoria.

Los cambios contextuales permiten explicar en parte el sorprendente fenómeno de la amnesia infantil. La amnesia infantil hace referencia a la dificultad que tienen la mayoría de las personas para recordar los primeros años de vida. Una hipótesis contempla que el contexto incidental de los niños es tan diferente del de los adultos que los recuerdos de la infancia simplemente no pueden recuperarse. Así que la amnesia infantil podría estar ligada en parte a cambios en el contexto ambiental, cognitivo y quizá emocional.

5.2.2 INTERFERENCIA

A lo largo del tiempo, las experiencias se acumulan. Añadir nuevos recuerdos afecta a la facilidad con la que encontramos elementos ya almacenados. Cuando los recuerdos son parecidos, el problema es aún más grave. La idea es que el almacenamiento de trazos similares dificulta la recuperación (interferencia). El problema de la interferencia es serio si consideras que las personas somos seres de costumbres. Ceñirse a las rutinas hace que la vida se recuerde menos. Puesto que el número de trazos parecidos se incrementa con el tiempo, la interferencia proporciona una explicación directa de la curva del olvido. ¿De qué manera añadir experiencias similares a la memoria nos perjudica? En la fase temprana de la historia de la investigación sobre memoria, los investigadores identificaron una característica central común a la mayoría de las situaciones asociadas a la interferencia: la interferencia se hace mayor cuando la clave que permitía el acceso a la huella de memoria objetivo se asocia a recuerdos adicionales. Desde esta perspectiva, la posibilidad de llegar desde una clave a una memoria objetivo depende no sólo de la fuerza de la asociación entre la clave y el objetivo sino también de si la clave se relaciona con otros ítems. La mayoría de las teorías coinciden en afirmar que cuando una clave se conecta a varios ítems, éstos compiten con el objetivo para acceder a la consciencia, una idea conocida como el supuesto de competición. En concreto, una clave activa todos sus asociados en un cierto nivel, y así compiten unos con otros. Por esta razón, los asociados distintos al ítem objetivo se denominan competidores. En general, cualquier efecto negativo que surja en la memoria por la presencia de competidores se conoce como interferencia. La interferencia aumenta con el número de competidores que un elemento objetivo presenta. Esta idea está respaldada por la tendencia que tiene el recuerdo a disminuir cuando aumenta el número de

ítems a recordar que están asociados a la misma clave, una generalización conocida como principio de sobrecarga de la clave. Esencialmente, cuando una clave se asocia a demasiados elementos, su capacidad de dar acceso a cada uno de los trazos disminuye.

La idea de que existe competición ente los ítems que comparten las claves de recuperación es muy general. Por ejemplo, no es necesario que los ítems que compiten en memoria sean episodios. La recuperación del significado de una palabra también puede implicar interferencia en la recuperación.

5.3. El fenómeno de la interferencia.

Numerosas situaciones cualitativamente distintas producen interferencia. Por ejemplo, el almacenamiento de nuevas experiencias puede interferir con la recuperación de las más antiguas, pero los recuerdos más antiguos pueden dificultar también la recuperación de los nuevos. Los mecanismos subyacentes que generan el olvido pueden en realidad ser similares.

5.4. Interferencia retroactiva

Es muy probable que gran parte del olvido se deba a la interferencia retroactiva, que hace referencia al olvido causado por la codificación de nuevos trazos en la memoria, durante el intervalo que separa la codificación inicial del objetivo de la fase de test. Esencialmente, algunos procesos asociados al almacenamiento de nuevas experiencias perjudican la habilidad de recuperar algunas aún más lejanas en el tiempo. Los métodos que se han utilizado para estudiar la interferencia retroactiva han tenido la tendencia a centrarse en materiales simples que se ajustan mucho a la situación canónica de interferencia descrita anteriormente. El fenómeno, a menudo, se estudia mediante la utilización del diseño de interferencia retroactiva clásico. En la condición experimental, los participantes estudian una primera lista de pares y luego una segunda lista. Con frecuencia en este procedimiento, los pares de la primera lista contienen la palabra clave que se presenta en la segunda lista, aunque en este caso se empareja con una nueva palabra que los participantes han de aprender en lugar de la primera. Después de memorizar la segunda lista, se les evalúa de su recuerdo de la primera lista proporcionando la primera palabra de cada par y pidiéndoles que recuerden la respuesta de la primera lista. En la condición de control, los participantes también estudian la primera lista, pero llevan a cabo una actividad de relleno irrelevante a lo largo del intervalo posterior durante el tiempo en que los participantes de la condición experimental estudian la segunda lista. En términos generales se observa que: a) introducir una segunda lista altamente relacionada perjudica la habilidad para recuperar ítems pertenecientes a la primera lista cuando comparamos el recuerdo con la condición control y b) si aumentamos el entrenamiento en la segunda lista, a medida que avanza éste, se perjudica aún más la retención de los ítems de la primera lista. Esto es especialmente cierto cuando la primera y la segunda lista comparten una palabra clave; de hecho, a menudo se observa poca interferencia retroactiva cuando los pares de las dos litas no están relacionados. Así que no todo tipo de experiencia perjudica la memoria, la experiencia ha de ser similar. El aprendizaje de cosas nuevas puede perjudicar el recuerdo de manera sustancial. Existen estudios que confirman la importancia de la interferencia retroactiva. Estudio de Hithc y Baddeley (234).

5.5. Interferencia proactiva

Es la tendencia que tienen los recuerdos más antiguos a interferir con la recuperación de experiencias y conocimientos más recientes. Los hechos y eventos previos bien codificados, surgen y asoman para perjudicar la recuperación de algo más reciente. La interferencia proactiva

es muy interesante observar cómo es el recuerdo de los ejemplares no practicados de esas categorías y compararlo con el recuerdo de los ítems no practicados pertenecientes a las categorías no practicadas que constituyen la línea base. Estas últimas categorías fueron estudiadas, pero ninguno de sus ejemplares recibió práctica en la recuperación. Sorprendentemente, la práctica en la recuperación mejora el recuerdo de los ítems practicados pero empeora los ítems relacionados. El mismo acto de recordar puede, así, causar olvido.

La investigación sugiere que el repaso selectivo de algunos temas puede perjudicar el material no repasado, especialmente si está relacionado con el que sí se ha revisado. Experimento Macrae y MacLeod 239.

Conroy y Salmon (240) especulan que el recuerdo que tienen los niños sobre su infancia se moldea por la forma en que padres y familias rememoran su experiencia. De forma que los aspectos que no se mencionan se volverán cada vez menos accesibles en el tiempo. Si hablar con otras personas sobre eventos pasados compartidos puede llevar al olvido de lo que no se menciona, entonces el olvido, puede ser de alguna manera, contagioso. Ver 240. Parece pro tanto, que cuando estamos con otras personas comentando eventos pasados, espontáneamente recordamos los eventos que esa persona está mencionando y, al hacerlo, nos sometemos al olvido inducido por la recuperación para todos aquellos elementos que el orador no menciona. Si esto es así, el olvido inducido por la recuperación podría ser un mecanismo mediante el cual la memoria colectiva se vuelve más uniforme con el tiempo. También podría funcionar como medio de manipulación política.

La recuperación, así pues, parece ser una potente fuerza que moldea la memoria, para bien y para mal. Como comentamos anteriormente, las observaciones de Linton indican que la recuperación hace que un recuerdo sea mucho más duradero; sin embargo, datos más recientes señalan que si la recuperación es incompleta, los beneficios sobre unos recuerdos podrían ir acompañador del olvido de otros elementos. Cada acto cognitivo que utiliza trazos almacenados en la memoria, situación que se produce para casi todos los procesos que realizamos, emplea la recuperación. Si la recuperación es fuente de olvido, entonces acceder a lo que ya sabemos podría contribuir al olvido, con independencia de que codifiquemos nuevas experiencias.

5.8 Mecanismos de interferencia.

Muchas situaciones de interferencia perjudican la retención. A pesar de que estos fenómenos describen cuándo se producirá olvido, no nos dice cómo se produce.

5.9 Bloqueo asociativo.

Hay casos en los que una clave evoca un competidor más fuerte que nos lleva a perseverar en ese recuerdo competido aunque sepamos que es erróneo. La idea de que este tipo de proceso podría explicar la interferencia fue propuesta por McGeoch, en su teoría de competición de respuestas, versiones modernas de lo que se conoce como bloqueo asociativo. El supuesto fundamental de la hipótesis del bloqueo es que los recuerdos compiten para el acceso a la consciencia cuando se proporciona una clave que comparten. El nivel de interferencia aumentaría a medida que lo hace la fuerza asociativa entre la clave y el competidor, mostrando lo que Anderson denomina la competición dependiente de la fuerza. Según la teoría del bloqueo, la presentación de la clave para que se recuerde una palabra lleva a la persona a recuperar accidentalmente el ítem más fuerte y practicado. Una vez que accidentalmente se ha recuperado este ítem, se volverá más prominente, ya que se habrá practicado de nuevo y esto hará que la probabilidad de recuperarlo otra vez de forma accidental sea mayor. Y así el círculo continuaría,

ya que con cada recuperación accidental, la respuesta equivocada se fortalecería. Al final, la gente se rendiría y dejaría de intentar recordar el ejemplo objetivo. Así que, según esta teoría, las personas olvidan los ejemplares no practicados de las categorías practicadas porque las asociaciones con los recuerdos practicados dominan la recuperación. El bloqueo también podría explicar el principio de sobrecarga de la clave: a mayor número de recuerdos asociados a una clave, más probabilidad de que se recupere.

5.10 Desaprendizaje asociativo

Muchas veces se tiene la impresión subjetiva de que el recuerdo se ha fragmentado de forma que no recordemos qué elementos de la experiencia van juntos. Esta aparente fragmentación puede reflejar un daño en las asociaciones entre los elementos del evento causados por el almacenamiento de experiencias posteriores. La investigación sobre la hipótesis del desaprendizaje para explicar el fenómeno de la interferencia retroactiva es relevante en este contexto. Según esta hipótesis, la asociación entre un estímulo y un trazo se debilitará cada vez que un trazo se recupera de manera inapropiada (la conexión entre la clave y el elemento objetivo se penaliza). Según esta perspectiva del desaprendizaje, si te equivocas y recuerdas la contraseña antigua, la asociación entre la contraseña clave y la antigua se debilitará, disminuyendo las posibilidades de que surja de nuevo en el futuro. Si la contraseña antigua recibe suficientes penalizaciones, la asociación podría debilitarse hasta el punto de que ya no activaría el trazo; el estímulo se desligaría de la respuesta. Esta perspectiva permite explicar el olvido inducido por la recuperación si suponemos que, a lo largo de la práctica en la recuperación, los ítems competidores que se entrometen se penalizan. La interferencia retroactiva se podría explicar de la misma manera. Así que por un lado, el bloqueo atribuye el olvido a competidores muy fuertes y, por el otro, el desaprendizaje supone que las asociaciones con el elemento objetivo son demasiado débiles.

Las hipótesis del desaprendizaje y del bloqueo no son incompatibles. De hecho, según el modelo bifactorial de la interferencia retroactiva ambos mecanismos son necesarios.

5.1. La inhibición como causa de olvido.

A veces la accesibilidad de un trazo de memoria puede ser contraproducente. La recuperación de un elemento objetivo puede verse perjudicada por la presencia de competidores altamente accesibles y las personas necesitan buscar la manera de limitar esta distracción. A pesar de que el desaprendizaje sea una manera de hacerlo, otra es inhibir el trazo perturbador. Los seres humanos poseemos la habilidad de poner fin a las respuestas de forma que podamos ofrecer otra respuesta más apropiada para la acción o para pararla y no dar ninguna respuesta. Se cree que la suspensión de la respuesta se lleva a cabo mediante un mecanismo que inhibe la respuesta. La inhibición recude el nivel de actividad de la respuesta que cesa.las mismas demandas con las que nos enfrentamos al evitar las respuestas que interfieren son necesarias también para las acciones internas como la recuperación.

Un área de investigación que ha analizado el papel de la inhibición en la recuperación es el olvido inducido por la recuperación. La inhibición lleva a cabo varias predicciones sobre el olvido inducido por la recuperación que no están presentes en las teorías de bloqueo o desaprendizaje. Según la inhibición, realizar la práctica de recuperación perjudica el recuerdo de un ítem, porque dicho ítem, como recuerdo competidor se inhibe mediante mecanismos de reducción de la activación. La inhibición predice que el olvido inducido por la recuperación debería generalizarse a nuevas claves mostrando la independencia de clave. Según estas teorías, el olvido inducido por la recuperación tendría que ser dependiente de clave. Es decir, siempre y

El principal supuesto ha sido concebir a las personas como víctimas pasivas del olvido; la pérdida del recuerdo surgiría de factores que simplemente nos afectancomo cambios aleatorios en el entorno y la acumulación de trazos en la memoria. A pesar de que estos procesos contribuyan al olvido, la investigación sobre inhibición sugiere un punto de vista distinto. Según la perspectiva del control inhibitorio, gran parte del olvido que experimentamos surge de la necesidad de controlar el proceso de recuperación frente a la competición. Es el proceso mediante el cual luchamos contra la interferencia ( la inhibición de huellas que compiten) lo que causa el olvido, no la mera presencia de otros trazos de memoria. Según esta perspectiva, la reducción de la accesibilidad de los trazos competidores esa adaptativa, ya que facilita la recuperación, y también hace que las recuperación es posteriores de la misma información sean más fáciles, ya que reduce la competición futura. Estas observaciones subrayan la idea de que procesos inhibitorios son bastante adaptativos. Esta perspectiva funcional conceptualiza el olvido como una consecuencia positiva, y subraya que un sistema de memoria que funciona adecuadamente ha de ser igual de efectivo a la hora de olvidar y recordar. Así que en vez de ser víctimas de fuerzas que escapan a nuestro control, muchas causas del olvido pueden estar ligadas a los propios mecanismos que permiten un control eficiente de la cognición.