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orden mundial. como? cuando? donde?, Resúmenes de Estructura y Organización Social

surgimiento de los organismos de intervencion. cadena global de valores.

Tipo: Resúmenes

2022/2023

Subido el 27/09/2023

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CAPÍTULO 2: El orden mundial en la globalización
1. Orden mundial
El orden mundial establece una jerarquía entre países, de acuerdo a su poder
económico y político, y una intensidad de las relaciones económicas entre ellos. Dicho
orden ha ido cambiando conforme la estructura de la economía mundial fue pasando por
etapas en las que el poder ha estado altamente concentrado (unipolares) y otras en las que
hubo varias potencias que se disputaban el liderazgo (multipolares). A su vez, se
alternaron momentos en los que el grado de integración/articulación en un mismo circuito
económico fue alto y otros en los que las relaciones económicas estuvieron relativamente
trabadas y/o el mercado mundial estuvo segmentado.
Periodo
Polos
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1770-1830
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1914-1945
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1990-2008
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2008 en adelante
Multipolar
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A. Sistema internacional de estados
A pesar de la enorme relevancia de la competitividad económica de los países en la
estructuración del mercado mundial, éste no opera en condiciones de libertad absoluta
entre productores y consumidores de igual tamaño y de igual poder. Por el contrario, el
comercio de bienes y servicios se caracteriza por las relaciones desiguales, signadas por
intereses geopolíticos de las potencias y por la imposición de condiciones de
corporaciones transnacionales. La delegación de poder de los estados nacionales en
organismos multilaterales para regular la economía mundial completa el cuadro de la
imperfecta relación entre el sistema internacional de estados y el mercado mundial. Para
esta relación Alejandro Dabat propone la noción de orden mundial como “la articulación
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CAPÍTULO 2: El orden mundial en la globalización

1. Orden mundial

El orden mundial establece una jerarquía entre países, de acuerdo a su poder económico y político, y una intensidad de las relaciones económicas entre ellos. Dicho orden ha ido cambiando conforme la estructura de la economía mundial fue pasando por etapas en las que el poder ha estado altamente concentrado (unipolares) y otras en las que hubo varias potencias que se disputaban el liderazgo (multipolares). A su vez, se alternaron momentos en los que el grado de integración/articulación en un mismo circuito económico fue alto y otros en los que las relaciones económicas estuvieron relativamente trabadas y/o el mercado mundial estuvo segmentado. Periodo Polos Integración mundial 1770 - 1830 Multipolar Articulado 1830 - 1870 Unipolar Articulado 1870 - 1914 Multipolar Desarticulado 1914 - 1945 Multipolar Desarticulado 1945 - 1990 Bipolar Desarticulado 1990 - 2008 Unipolar Articulado 2008 en adelante Multipolar Articulado A. Sistema internacional de estados A pesar de la enorme relevancia de la competitividad económica de los países en la estructuración del mercado mundial, éste no opera en condiciones de libertad absoluta entre productores y consumidores de igual tamaño y de igual poder. Por el contrario, el comercio de bienes y servicios se caracteriza por las relaciones desiguales, signadas por intereses geopolíticos de las potencias y por la imposición de condiciones de corporaciones transnacionales. La delegación de poder de los estados nacionales en organismos multilaterales para regular la economía mundial completa el cuadro de la imperfecta relación entre el sistema internacional de estados y el mercado mundial. Para esta relación Alejandro Dabat propone la noción de orden mundial como “la articulación

entre el mercado mundial y el sistema de estados, tanto en términos estructurales como por la división del poder mundial como formas institucionales”. (Dabat, A, 1993: 142) La economía mundial se rige por un sistema jurídico basado en una subdivisión espacial de la soberanía. Los estados nacionales ejercen la soberanía en su espacio respectivo, cuyos límites fueron consolidados por razones de poder. El sistema internacional de estados es el ordenamiento jerárquico de los estados nacionales dentro de un orden mundial, a partir de alianzas, bloques, mecanismos de subordinación y organismos internacionales de regulación, establecidos para manejar conflictos, preservar equilibrios de poder e instrumentar pacíficamente la hegemonía de las grandes potencias. Es un sistema político internacional que procura limitar las políticas de poder de los diferentes estados dentro de límites que preserven el equilibrio mundial de las grandes potencias, con lo que se asume a las unidades estatales como las células básicas del orden internacional. La inestabilidad del sistema mundial lo convierte en un mecanismo indispensable para el funcionamiento del sistema. (Dabat, A, 1993: 118) El Estado nacional es el sujeto jurídico-político de las relaciones internacionales, por lo que tiene un papel fundamental en la configuración de las reglas de juego a nivel internacional. Su importancia radica en el concepto de soberanía, que se vincula con el sistema internacional de estados en el sentido de que no hay ninguna autoridad externa a la nación superior a la soberanía estatal, por lo que no puede ser sustituida por la de organismos internacionales u de potencias nacionales. No obstante, el Estado solo tiene atribuciones para para decidir medidas de políticas públicas; no para determinar sus resultados, los que pueden estar decisivamente incididos por la acción de potencias extranjeras, empresas transnacionales u organismos multilaterales. El concepto de la soberanía no implica la capacidad de garantizar el crecimiento económico, reducir la pobreza, mejorar la distribución del ingreso, sino para dictar las normas que considere conveniente a tales fines. Los resultados serán consecuencia de una multitud de factores y, en caso de no obtener resultados favorables no implica falta de ejercicio de la soberanía nacional. La competencia con otros países en el mercado mundial puede tener resultados adversos independientemente de la autonomía con la que ejerza el poder el gobierno nacional. En última instancia, para el desempeño de las economías nacionales es más importante el concepto de poder económico que el de economía. Aunque la noción de soberanía aplica de manera similar en todos los países, la distribución del poder económico en el mundo está distribuida de manera muy desigual, dando como resultado la forma que adquirió la estructura económica mundial.

Si bien, la existencia de normas e instituciones que regulan las relaciones económicas internacionales tienen una historia muy extensa, luego de la Segunda Guerra Mundial el sistema regulador internacional tuvo un crecimiento exponencial. Las inmensas imperfecciones del mercado mundial, fueron identificadas por los países occidentales triunfantes como causantes de la crisis de entreguerras que causó un empobrecimiento generalizado. Por lo tanto, desde 1944 comenzó un proceso de creación de instituciones y normas para regular el comercio internacional y los movimientos de capitales con el objetivo de garantizar el crecimiento de dichos flujos y, simultáneamente, llevar el desarrollo económico y social a todo el mundo capitalista. Aquel esquema institucional fue creciendo en cantidad organismos, tamaño y funciones. Actualmente, los organismos internacionales y las normas que emanan de ellos son los mecanismos institucionales por los que se gobiernan las relaciones internacionales en todo el mundo. Son enormemente poderosos en relación a la mayoría de los países del mundo, pero se han mostrado débiles e ineficaces a la hora de evitar grandes crisis económicas globales. El orden de Bretton Woods surgió como reconocimiento de la fortaleza productiva y financiera de Estados Unidos con respecto al resto de los países del mundo después de la segunda guerra mundial y de la necesidad del resto del mundo de recibir financiamiento externo^1 complementario al ahorro interno para la reconstrucción de los países que habían participado de la guerra y para el desarrollo del Tercer Mundo. A su vez, Estados Unidos había acumulado capital industrial y montado fábricas de gran escala, por lo que necesitaba la eliminación de barreras comerciales^2 y a los flujos de capitales internacionales, para explotar sus economías de escala y tener acceso sin restricciones a las materias primas insumidas por su industria. Su fuente de legitimidad para actuar radica en la delegación de funciones otorgada por los estados nacionales para que resuelvan problemas comunes de manera multilateral, si tener que abordar la difícil tarea de la regulación/desregulación comercial y financiera por medio de una multitud de acuerdos bilaterales. Por lo tanto, su legitimidad depende indirectamente de la eficacia que alcancen para cumplir con los objetivos planteados. Particularmente, las potencias occidentales vencedoras en la guerra lideraron la creación (^1) Inicialmente se estableció que los préstamos que cada país solicitaba al FMI sólo podían ser destinados a cubrir los déficits temporales de balanza de pagos, y se les daba un plazo de pago de tres a cinco años para la devolución. Los préstamos para financiar programas de desarrollo (largo plazo) eran otorgados por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (Banco Mundial). (^2) Para eso en 1948 se firmó Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT), que en 1994 se convirtió en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

de este conjunto de instituciones y tienen un peso notable en la definición de las políticas principales de los mismos, las que durante casi medio siglo fueron herramientas estratégicas de cohesión en el bloque de países occidentales. Esta conducción hegemónica se mantiene a pesar de haber culminado la guerra fría EEUU/URSS y de la aparición de nuevas potencias emergentes. En la actualidad la legitimidad de estos organismos está en entredicho por dos razones: 1) la nueva relación de poder reinante en la economía mundial no está reflejada en la composición de la conducción de estos organismos y 2) hay una notoria pérdida de eficacia para garantizar la estabilidad macroeconómica global y el desarrollo en partes considerables de la economía mundial. A pesar del constante aumento de presupuesto que se asignó al cumplimiento de sus funciones, lo que incluye al crecimiento de su estructura técnica y burocrática, la ineficacia no ha sido corregida e incluso va en aumento. Es que el problema de fondo no se relaciona con la escasez de los recursos con los que cuentan estos organismos sino en su carencia de pertinencia. Comenzaron siendo brazos de la política norteamericana para garantizar la expansión comercial y productiva en el mundo occidental, tarea relativamente sencilla teniendo en cuenta la impresionante diferencia de potencial tecnológico, económico y militar de este país con respecto a los demás dentro de occidente. Pero, a medida que Estados Unidos fue perdiendo poder económico en términos relativos a otras potencias emergentes y que el dólar se fue debilitando y dejando de ser el único medio de pago para las transacciones internacionales, la fuente de poder de los organismos se fue debilitando y, con ello, también sus bases de sustentación. En los hechos el FMI favoreció los intereses de los países desarrollados por sobre los del resto de los países miembros. Ya sea como consecuencia de su dependencia de los gobiernos de esos países o de la ignorancia sobre la forma en la que funcionan las economías periféricas, las políticas aplicadas solían ser más útiles para garantizar la rentabilidad de las inversiones de las firmas exportadoras o transnacionales que para promover el desarrollo en el Sur. Esto fue bastante evidente hasta comienzos del presente siglo, momento en el que comenzó un proceso de reorientación forzada por los enormes fracasos de las décadas anteriores, empoderamiento de los países de mayor tamaño poblacional (BRICS), así como de los exportadores de materias primas que vieron mejorar sus términos de intercambio entre 2003 y 2011, y el aumento de la movilización política antiimperialista en gran parte del mundo. Stiglitz (200 8 : 272-273) percibía dos tipos de razones para que esto ocurriera así: 1) los países desarrollados tenían una representación muy superior a la del resto en los

acción del FMI, del Centro de Comercio Internacional, de la UNCTAD, del PNUD, del BM y de la OMC. Por su parte, la inversión de las empresas transnacionales llegó a múltiples países con el fin de ir ampliando y complejizando las redes productivas internacionales hasta llegar a constituir lo que desde la década de 1990 se denomina las cadenas de valor globales. Para ello se dio un paso importante en la custodia y defensa de los derechos de propiedad cuando en 1966 se creó el CIADI. Por último, se perseguí el objetivo del equilibrio de las balanzas de pagos nacionales, pero evitando guerras comerciales de devaluación de monedas. El equilibrio de las balanzas constituía la clave para evitar el endeudamiento externo de los estados nacionales, mientras que la estabilidad cambiaria era fundamental para evitar un empobrecimiento general de las economías. Otro fracaso evidente. El CIADI es el foro destinado al arreglo de diferencias entre inversionistas y Estados en la mayoría de los tratados internacionales de inversión, así como en numerosos contratos y legislación en materia de inversión. Fue establecido por el Convenio sobre Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones entre Estados y Nacionales de Otros Estados. Procura ayudar a promover la inversión internacional fomentando la confianza en el proceso de resolución de controversias. Para ello prevé el arreglo de diferencias mediante conciliación, arbitraje o comprobación de hechos. Complementariamente, el Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT) y, desde 1994, la Organización Mundial del Comercio (OMC) se ocupan de las normas de alcance mundial que regulan el comercio. Su principal función es velar por que las corrientes comerciales circulen con la mayor fluidez, previsibilidad y libertad posibles. Opera a partir de los Acuerdos que proporcionan un marco estable y transparente para ayudar a los productores de bienes y de servicios, los exportadores y los importadores a llevar adelante sus actividades. No obstante, esos Acuerdos entre los países miembros han avanzado mucho más en levantar las barreras a los productos industriales, condición necesaria para la construcción y consolidación de las cadenas de valor global, que en la de bienes primarios, en los que tienen mayor interés los países no desarrollados. Dichas instituciones ven aún más mermada su eficacia en el contexto de la crisis, por la emergencia de nuevas potencias, por el colapso del capital financiero, así como por las renovadas esperanzas en el capital productivo y en la intervención económica del Estado, y por el fortalecimiento de las regiones económicas como ámbitos de comercio preferencial y de coordinación de políticas económicas y por la reciente agudización de las luchas sociales en una gran parte de los países miembros de estos organismos. La

recreación institucional requiere una agenda en la que destaquen temas como: la relación entre el valor real de los activos financieros y la capacidad de generar riqueza por parte del aparato productivo; los nuevos límites impuestos a la producción y al tipo de tecnologías sustentables por el agravamiento de la crisis ambiental; los instrumentos para dinamizar la economía mundial operando sobre el perfil y el ritmo de la demanda, lo que incluye a la distribución de la riqueza en las naciones y a nivel global; los derechos de los migrantes y el codesarrollo; y la nueva realidad económica y política generada por la emergencia de países sólidos productiva y financieramente y de potencias establecidas endeudadas y complicadas por las tensiones sociales internas.

1. Globalización y cadenas de valor globales

A. Globalización En este texto llamamos “globalización económica” a una transformación estructural de la economía mundial con dos dimensiones diferentes: una extensiva (cuantitativa) y otra de cambio estructural (cualitativa). La dimensión extensiva consiste en el aumento de las relaciones económicas internacionales, por medio de la incorporación nuevas economías nacionales en los circuitos industriales internacionales, del alcance mundial de la empresa trasnacional, del mercado mundial de mercancías y capitales, la competencia de empresas, estados y regiones, del intercambio de monedas y de la movilidad nacional e internacionales de las personas (migraciones laborales, turismo, viajes de negocio). Para que ese crecimiento fuera posible fue necesaria la extensión la expansión mundial de las redes de comunicaciones y transportes, característica de la revolución tecnológica informática, pero para que realmente tenga alcance mundial fue imprescindible la unificación política alcanzada luego de la caída de la URSS, lo que permitió garantizar los derechos de propiedad sobre los activos que las firmas tenían en lugares remotos. El aspecto cualitativo del cambio consiste en la trasformación de la producción y el comercio relacionada con la revolución informática y de las comunicaciones, la reestructuración industrial postfordista y la completa del mercado mundial, fenómenos en los que las principales portadoras del cambio fueron las cadenas de valor globales.

productor de carne del mundo; United Company Rusal, de Rusia, es la productora de aluminio más grande del mundo. Se trata de un fenómeno contradictorio, que tiende a distribuir el poder económico en el ámbito internacional, pero a concentrarlo hacia adentro de las economías nacionales emergentes. Tanto o más importante en la ampliación en la distribución del ingreso en las economías nacionales, por la magnitud de las personas involucradas, es la diferenciación salarial ocurrida entre trabajadores calificados y no calificados. Especialmente, desde la década de 1980 en los países desarrollados y la de 1990 en todo el mundo, como derivación de las transformaciones en curso, se han alterado la situación y perspectivas de los distintos sectores, firmas y grupos de trabajadores. Por un lado, hay una tendencia a que el empleo crezca más en el sector servicios que en la industria manufacturera - donde, de hecho, el empleo no ha crecido o ha declinado desde los años '70 en los PD-. Al mismo tiempo, dentro de esta última, se han expandido los sectores de alta tecnología, con un patrón innovativo de fuerte base científica y donde se pagan salarios elevados - industria aeroespacial, computación, semiconductores, equipos de comunicación, maquinaria eléctrica, farmacéutica, etc.-. Mientras que el empleo se ha mantenido estable en los sectores de intensidad tecnológica media química, plásticos, aluminio, maquinaria no eléctrica, automóviles, etc.-, ha caído en las industrias de baja intensidad tecnológica, algunas de las cuales, además, se caracterizan por ser trabajo-intensivas - textiles, alimentos, bebidas, papel, madera, petróleo, acero, industria naval, etc. Ello ocasionó fuertes cambios en el mercado de trabajo en que tendieron a ampliarse las brechas de ingresos a favor de los trabajadores calificados en relación a los no calificados y se elevó el “piso” de conocimientos necesarios para estar ocupado en tareas productivas (Kosacoff, 1998: 3). B. Cadenas de valor globales En el contexto de la globalización las firmas buscan estrategias y formas de organización y producción más flexibles e innovativas, con el objetivo de responder a la creciente globalización y las cambiantes preferencias de los consumidores. Para alcanzar este objetivo incorporan tecnologías modernas y adoptan nuevas formas de organización de los procesos de investigación, diseño, gestión, producción y comercialización. Estas reestructuraciones internas muchas veces están acompañadas de estrategias que incrementan las transacciones y los lazos con otras firmas para reducir costos, incrementar

la especialización, ganar economías de escala y de alcance y repartir riesgos (OECD, 1996). El caso más representativo y trascendental para la estructura económica mundial es el de la empresa transnacional. Ella y sus redes productivas modificaron las características de la concurrencia en el mercado mundial en muchos sectores. La empresa matriz coordina la producción de una inmensa e internacionalmente dispersa red de filiales y empresas socias estratégicas, optimizando así el rendimiento global de sus inversiones. Esas redes conforman cadenas de valor^5 globales, en las que el comercio internacional y la inversión pasaron a estar más estrechamente vinculadas entre sí. La inversión sigue al comercio a través de créditos e inversiones comerciales, asistencia a compradores, coinversiones con clientes, etc., mientras que el comercio sigue a la inversión por medio del abastecimiento de insumos a las filiales, o son opciones alternativas para penetrar o controlar un mercado, según resulte más conveniente teniendo en cuenta la política proteccionista de cada mercado, el costo relativo de producción en ese país, las normas que allí rigen para la inversión extranjera, etc. El comercio intrafirma o dentro de alianzas estratégicas estables, respaldado por varios estados nacionales (el país sede y el de la filial involucrada) y la articulación del comercio y la inversión mundial le dan una fuerza determinante a esas asociaciones. (Dabat, A., 1993: 140) Independientemente de la existencia de políticas industriales proteccionistas para favorecer la integración vertical endógena de las cadenas de valor en muchos países, el resultado global muestra un crecimiento de las cadenas internacionales por sobre la producción enteramente nacional. Bianchi (2015: 10) muestra la relación entre el aumento del peso de las cadenas globales y la cantidad de empresas transnacionales existentes, que pasaron de ser 7.000 en 1969, a 24.000 en 1990 y alrededor de 110.000 unidades en 2015. El Banco Mundial (2017: 2), ver gráfico 1, presenta esta tendencia al crecimiento de las cadenas de valor globales clasificando las actividades productivas según si son realizadas (producción y consumo), si son realizadas en un solo país pero para consumo en otro país, o si la producción se realiza en más de un país. (^5) Una cadena de valor se refiere a la secuencia de unidades productivas que realizan actividades tangibles e intangibles, agregando valor en pos de la creación de un bien o servicio, y que abarcan desde su concepción, hasta la entrega final a los consumidores. Cuando una cadena de valor o producción comprende establecimientos ubicados en diferentes países, puede decirse que es una cadena global de valor. (Bianchi, 2015: 10)

comercial tradicional (poco más de 6% a 8%), y poco más de 1% ganó la producción de las cadenas de valor complejas (cerca de 6% a 7%). Las actividades de producción de valor agregado doméstico puro son aquellas que se producen y consumen completamente dentro de un país, como un corte de pelo. Cuando estos bienes o servicios se exportan a otro país, esa transacción se ajusta a la idea clásica de comercio, con producción que ocurre completamente en un país y consumo en otro. El valor agregado creado por la producción a través de las fronteras nacionales (incorporado en los flujos comerciales intermedios) son actividades de CGV, que pueden descomponerse en actividades transfronterizas simples y complejas de intercambio de producción basadas en el número de cruces fronterizos. En simples CGV, el valor agregado cruza las fronteras nacionales solo una vez durante el proceso de producción, sin exportaciones indirectas a través de terceros países o reexportaciones o reimportaciones. En las CGV complejas, el valor agregado cruza las fronteras nacionales al menos dos veces. El comercio de dentro de esas cadenas (simple y complejo combinado) representó entre el 60% y el 67% del comercio mundial en términos de valor agregado, lo que refleja la importancia del fenómeno de CGV. Pero, si bien es demasiado pronto para saberlo con certeza, las instituciones que elaboraron el informe que contiene al gráfico 1 sugieren la hipótesis de que es posible que el proceso de integración más profunda asociado con las cadenas de valor globales se haya estancado o incluso haya comenzado a revertirse. Desde 1996 hasta 2007, el valor agregado en las cadenas complejas creció más rápido que otros componentes del PIB (por lo que su participación estaba aumentando). Esto fue especialmente pronunciado en 2002-2008, el apogeo de la expansión de las CGV. La aceleración de la expansión de las CGV se produjo poco después de que China se uniera a la Organización Mundial del Comercio, y la creciente participación de China en las CGV es probablemente uno de los factores que intervienen aquí. Entre 2002 – 08 no solo aumentó la proporción de cadenas globales, sino que la tasa de crecimiento del valor agregado nominal también fue muy alta en todas las partes del valor agregado debido al rápido crecimiento real, la inflación moderada y la apreciación de la mayoría de las monedas frente al dólar estadounidense. El período 2009-2011 representa la crisis y el repunte inicial. No obstante, desde 2011 la desaceleración del crecimiento de la producción mundial tuvo un impacto desproporcionado en los canales de CGV, particularmente para las cadenas de valor mundiales complejas, que habían sido el motor clave del crecimiento en los ciclos económicos precedentes.

El comercio internacional intrafirma explica la mayor parte del crecimiento del comercio internacional total desde 1970 hasta la crisis de 2008. Aun cuando desde ese momento ha tenido un repliegue, sigue siendo muy superior a la participación que este tenía antes de comenzar el periodo que aquí llamamos globalización. El Banco Mundial (2015: 6) dice que en 1970 dicha participación era de alrededor de 37% y subió a niveles superiores al 50% en la primera década del presente siglo para caer luego, y sigue representando valores cercanos a la mitad del comercio mundial. En el gráfico 2 se muestra la evolución del comercio intrafirma a nivel mundial en relación al comercio total. Gráfico 2 : Comercio internacional intrafirma Fuente: Banco Mundial (2015:6) La internacionalización de la producción es una de las bases más importantes y consolidadas sobre la que se asientan el mercado mundial y el conjunto de las relaciones económicas internacionales, a partir de las redes de comunicaciones y transporte, de los eslabonamientos productivos, de las normas estandarización de las tecnologías y de las empresas multinacionales. El gran salto de la internacionalización de la producción posterior a la segunda guerra mundial convirtió a la empresa transnacional en un mecanismo adicional de articulación institucional y una fuente privada de regulación de la economía internacional, complementaria a la que realizan los organismos internacionales. Esa función regulatoria es cumplida en estructuras modulares de producción internacional, en las que la competitividad de las naciones en el mercado

realización de inversiones productivas y remesas de utilidades, etc. A ese inmenso poder se agrega el derivado de la discrecionalidad que le otorga el hecho de trabajar con comercio internacional intrafirma, que le permite establecer unilateralmente el precio de las mercancías, ya que el comprador y el vendedor son el mismo agente económico, y el valor de la tecnología utilizada. Cuando al poder financiero y de mercado de la empresa multinacional se le suma el respaldo de los estados nacionales a sus exportaciones e inversiones en el exterior también permite la entrada en el mercado mundial de ramas productivas y empresas individuales no necesariamente competitivas, que pueden solo competir gracias al ejercicio de una competitividad espuria (política de subvaluación cambiaria, dumping social, subsidios) o por otras estrategias asociativas como las coinversiones con el estado o la creación de alianzas internacionales. No obstante, diversos autores como Alejandro Dabat (1993:

  1. muestran que ese esquema aun deja márgenes importantes para la competencia, al afirmar que: “La conjunción del capitalismo monopolista con internacionalización de capital dan lugar a estructuras muy complejas de competencia, aunque lejanas a la libre concurrencia tampoco constituyen propiamente típicas formas de concurrencia oligopólica ni de comercio dirigido”. En algunos sectores es sumamente difícil ingresar en forma autónoma a esas alianzas jerárquicas, por lo que las empresas que necesitan internacionalizarse deben hacerlo como eslabón dentro de cadena global. Eso implica aceptar normas, formas de procedimiento, criterios para el establecimiento de precios, calidades y tecnologías de producción, dictadas en el ámbito privado, aun cuando se trate de un eslabón articulado mediante comercio interfirmas. El mercado mundial es más libre que los mercados nacionales desde el punto de vista de que las instituciones que lo regulan son más laxas, pero eso no quiere decir que tal libertad se exprese en mayor competencia en todos los sectores. Por el contrario, en algunos tiene formas de regulación en las que las asociaciones entre empresas, entre empresas y estados nacionales, y entre estados nacionales, van construyendo estructuras económicas de cierta estabilidad. Por lo tanto, el espacio que no ocupa la política económica es ocupado por las estrategias de grandes empresas individuales, lo que agrava la vulnerabilidad del mercado mundial ante las fluctuaciones económicas, la especulación financiera o la depredación de los recursos naturales internacionales, planteando la necesidad de mecanismos regulatorios eficientes. (Dabat, A., 1993: 141)

La labor de las cadenas desemboca en productos finales que serán vendidos en los diferentes mercados nacionales con precios y calidades específicos derivados de su eficiencia global. En ese momento entra a jugar el arbitraje de los consumidores, que convalidan o no los precios fijados en función de los costos productivos incurridos en la cadena. La disputa entre cadenas que producen los mismos bienes y empresas individuales obligan a las cadenas a arbitrar en favor de los países más eficientes. Si bien la productividad potencial del trabajo y la remuneración al trabajo son decididas por el capital, la demanda final define la productividad efectiva del trabajo y, por lo tanto, pone límites a la rentabilidad de las inversiones y a las remuneraciones percibidas por los trabajadores. Bibliografía Astarita R. (2011) “Distintos enfoques sobre la globalización”, disponible en: https://rolandoastarita.blog/2011/04/12/distintos-enfoques-sobre-la-globalizacion-1/ Banco Mundial (2015) El comercio al servicio del desarrollo en la era de las cadenas de valor mundiales , Grupo Banco Mundial, Washington D.C. Banco Mundial (2017) Global value chain development report 2017. Measuring and analyzing the impact of GVCs on economic development. Coedición del Banco Mundial, el Instituto de Economías en Desarrollo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y el Centro de investigación de cadenas de valor globales, Washington D.C. Bianchi, E, y Szpak, C. (2015), “Cadenas globales de valor, comercio internacional y actuación empresaria”, Revista Argentina de Investigación en Negocios , Escuela Argentina de Negocios, Buenos Aires. Dabat, A. (1993) El Mundo y las Naciones, publicado por el Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México, Cuernavaca. Kosacoff, B. y López, A. (1998) “Cambios organizacionales y tecnológicos en las pequeñas y medianas empresas. Repensando el estilo de desarrollo argentino”. Revista de la Escuela de Economía y Negocios 4, Buenos Aires. Stiglitz, J. (200 8 ) Comercio justo para todos , Editorial Taurus, Buenos Aires.