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Orientación Universidad
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paciente gran quemado, Apuntes de Fisiopatología

material de apoyo de estudio sobre paciente pediatrico gran quemado

Tipo: Apuntes

2023/2024

Subido el 16/10/2024

carolina-marin-21
carolina-marin-21 🇨🇱

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Manejo Integral de Paciente Pediátrico con
Quemaduras Graves
PA: 80/50 mmHg.
FC: 145 lat/min.
Temperatura: 35.9°C.
Sat O2: 80%, sube a 93% con ventilación asistida.
P/F Ratio: 160.
Diuresis: 0,3 ml/kg/h.
Diagnostico
Resultados de exámenes Bioquímico
Cara: 15 %
Extremidades Superiores: 9+9= 18%
Tronco y Genitales: 32%
Nuestro paciente se encuentra con un 65 % de su
cuerpo quemado
Valorización de la extensión de la quemadura
Creatinina elevada (3.2 mg/dl): Indica daño renal
agudo por deshidratación severa y shock
hipovolémico, comunes en quemaduras graves.
Nitrógeno ureico elevado (20 mg/dl): Refleja un fallo
renal o deshidratación debido a la pérdida masiva de
líquidos y el esfuerzo del riñón por compensar.
Hiponatremia (Sodio 130 mEq/L): La pérdida de sodio
ocurre por el daño en la piel y la administración de
fluidos, que diluyen la concentración plasmática.
Potasio bajo (3 mEq/L): El estrés metabólico y las
pérdidas por orina contribuyen a la disminución de
potasio, afectando el equilibrio electrolítico.
Albumina baja (2.8 g/dl): Refleja una pérdida de
proteínas a través de la piel quemada y una mala
síntesis hepática en respuesta a la lesión.
Proteínas totales bajas (5 g/dl): Similar a la albúmina,
refleja pérdida proteica debido a las quemaduras y
catabolismo aumentado.
Linfocitos elevados (10,000/mm³): Respuesta
inflamatoria e inmune intensa, habitual en
quemaduras extensas y posibles infecciones.
Gases arteriales normales (pH, PaO2, PaCO2): Control
adecuado de la oxigenación gracias a la ventilación
mecánica y tratamiento inicial, aunque el P/F ratio
bajo (160) indica dificultad respiratoria.
Reposición de líquidos (Fórmula de Parkland): Se administran líquidos para
evitar el shock hipovolémico debido a la pérdida masiva de fluidos por las
quemaduras. La fórmula de Parkland asegura una rehidratación
adecuada.
Solución salina 0.45% + Dextrosa 5%: Reposición de electrolitos y
prevención de hipoglucemia, vital en pacientes pediátricos con altas
demandas metabólicas.
Mantas y fluidos tibios: Sirve Para prevenir hipotermia, dado que las
quemaduras afectan la regulación de la temperatura corporal.
Sonda nasogástrica y nutrición enteral: Aporte nutricional temprano para
evitar la pérdida de masa muscular y mantener el equilibrio energético
necesario en un estado hipermetabólico.
Manejo del dolor (Paracetamol y Morfina): Control del dolor intenso,
fundamental para reducir el estrés y estabilizar al paciente.
Ventilación mecánica: Necesaria por el SDRA que compromete la
respiración. Mantiene la oxigenación y protege las vías respiratorias.
Monitorización de gases y electrolitos: Para ajustar el soporte
respiratorio y corregir desequilibrios que puedan surgir.
Prevención de infecciones: Cuidados intensivos para evitar infecciones
como la neumonía, comunes en quemaduras extensas e intubación
prolongada.
Martina Aro, María Cortés, Francisca Espinoza, Franchesca González, Carolina Marín
Introducción
Una quemadura es una lesión en la piel u otro tejido
orgánico que causa desnaturalización de proteínas,
destrucción celular, abolición metabólica la cual es
causada principalmente por el calor o radiación, la
radiactividad, la electricidad, la fricción o el contacto
con sustancias químicas.
Tratamiento
Quemaduras AB-A en cara, extremidades
superiores, tronco y genitales.
Síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA).
Colonización traqueal por Streptococcus
pneumoniae.
Signos vitales de ingreso
Conclusión
El manejo de quemaduras pediátricas graves implica una atención
multidisciplinaria, en donde el control hemodinámico, la reposición de
líquidos y el apoyo respiratorio son prioritarios. En este caso, la
inestabilidad hemodinámica, el compromiso respiratorio y la disfunción
renal son factores clave que deben abordarse de manera rápida y eficaz. El
uso de la fórmula de Parkland, soporte nutricional y manejo del dolor son
fundamentales para la recuperación del paciente.
Diagrama de Lund & Browder
REFERENCIAS

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Manejo Integral de Paciente Pediátrico con

Quemaduras Graves

PA: 80/50 mmHg. FC: 145 lat/min. Temperatura: 35.9°C. Sat O2: 80%, sube a 93% con ventilación asistida. P/F Ratio: 160. Diuresis: 0,3 ml/kg/h.

Diagnostico

Resultados de exámenes Bioquímico

Cara: 15 % Extremidades Superiores: 9+9= 18% Tronco y Genitales: 32% Nuestro paciente se encuentra con un 65 % de su cuerpo quemado

Valorización de la extensión de la quemadura

Creatinina elevada (3.2 mg/dl): Indica daño renal agudo por deshidratación severa y shock hipovolémico, comunes en quemaduras graves. Nitrógeno ureico elevado (20 mg/dl): Refleja un fallo renal o deshidratación debido a la pérdida masiva de líquidos y el esfuerzo del riñón por compensar. Hiponatremia (Sodio 130 mEq/L): La pérdida de sodio ocurre por el daño en la piel y la administración de fluidos, que diluyen la concentración plasmática. Potasio bajo (3 mEq/L): El estrés metabólico y las pérdidas por orina contribuyen a la disminución de potasio, afectando el equilibrio electrolítico. Albumina baja (2.8 g/dl): Refleja una pérdida de proteínas a través de la piel quemada y una mala síntesis hepática en respuesta a la lesión. Proteínas totales bajas (5 g/dl): Similar a la albúmina, refleja pérdida proteica debido a las quemaduras y catabolismo aumentado. Linfocitos elevados (10,000/mm³): Respuesta inflamatoria e inmune intensa, habitual en quemaduras extensas y posibles infecciones. Gases arteriales normales (pH, PaO2, PaCO2): Control adecuado de la oxigenación gracias a la ventilación mecánica y tratamiento inicial, aunque el P/F ratio bajo (160) indica dificultad respiratoria. Reposición de líquidos (Fórmula de Parkland): Se administran líquidos para evitar el shock hipovolémico debido a la pérdida masiva de fluidos por las quemaduras. La fórmula de Parkland asegura una rehidratación adecuada. Solución salina 0.45% + Dextrosa 5%: Reposición de electrolitos y prevención de hipoglucemia, vital en pacientes pediátricos con altas demandas metabólicas. Mantas y fluidos tibios: Sirve Para prevenir hipotermia, dado que las quemaduras afectan la regulación de la temperatura corporal. Sonda nasogástrica y nutrición enteral: Aporte nutricional temprano para evitar la pérdida de masa muscular y mantener el equilibrio energético necesario en un estado hipermetabólico. Manejo del dolor (Paracetamol y Morfina): Control del dolor intenso, fundamental para reducir el estrés y estabilizar al paciente. Ventilación mecánica: Necesaria por el SDRA que compromete la respiración. Mantiene la oxigenación y protege las vías respiratorias. Monitorización de gases y electrolitos: Para ajustar el soporte respiratorio y corregir desequilibrios que puedan surgir. Prevención de infecciones: Cuidados intensivos para evitar infecciones como la neumonía, comunes en quemaduras extensas e intubación prolongada.

Martina Aro, María Cortés, Francisca Espinoza, Franchesca González, Carolina Marín

Introducción

Una quemadura es una lesión en la piel u otro tejido orgánico que causa desnaturalización de proteínas, destrucción celular, abolición metabólica la cual es causada principalmente por el calor o radiación, la radiactividad, la electricidad, la fricción o el contacto con sustancias químicas.

Tratamiento

Quemaduras AB-A en cara, extremidades superiores, tronco y genitales. Síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA). Colonización traqueal por Streptococcus pneumoniae.

Signos vitales de ingreso

Conclusión

El manejo de quemaduras pediátricas graves implica una atención multidisciplinaria, en donde el control hemodinámico, la reposición de líquidos y el apoyo respiratorio son prioritarios. En este caso, la inestabilidad hemodinámica, el compromiso respiratorio y la disfunción renal son factores clave que deben abordarse de manera rápida y eficaz. El uso de la fórmula de Parkland, soporte nutricional y manejo del dolor son fundamentales para la recuperación del paciente. Diagrama de Lund & Browder

REFERENCIAS