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documentos con preguntas parte 2
Tipo: Apuntes
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Tiempo límite: 20 min. Instrucciones : En cada uno de los siguientes ejercicios se presenta una palabra o frase impresa en letras mayúsculas, seguida de cinco palabras o frases designadas con las letras A, B, C, D y E. Seleccione la letra que se refiere al antónimo o significado opuesto de la palabra o frase en letras mayúsculas; luego marque el espacio de la letra correspondiente en la hoja de respuestas. Como algunos de los ejercicios requieren que se distinga entre varios significados parecidos, asegúrese de que ha estudiado todas las posibilidades antes de decidir cuál es la mejor. Ejemplo: ADECUADO (A) analizado (B) estupendo (C) inadvertido (D) incorrecto (E) inesperado El antónimo de ADECUADO es incorrecto, por lo tanto la respuesta correcta es la D, y debe marcar: A B C D E
(A) desaliento (B) discreción (C) custodia (D) indignidad (E) destilación
A diferencia de la zona norte del Continente que tiende cada vez más a la homogenización de sus formas expresivas, Latinoamérica se mantiene en plena diferenciación de escuelas, gustos y logros culturales. Quien lo dude, que piense sólo en el universo de las artes plásticas, tan diversificado y complejo que sería necedad suma hablar siquiera de una pintura latinoamericana. Si la literatura pareció en un momento presentar un cariz homogéneo, ello se debió más que nada al recurso comercial del trajinado ‘boom’ novelístico que, como todos saben, se unifica y usufructa desde las editoriales españolas. Pero el hecho es que, para sólo poner un ejemplo un tanto grueso, en un mismo país, las divergencias son tan abismales como las que se dan entre un Borges y un Benedetti o un Galeano. Bienvenidas tales diferencias y benditas sean. Porque si algún objetivo organizativo debe plantearse la cultura latinoamericana sólo puede ser el de ahondar tales diferencias y enriquecerlas aun con nuevas. No dejaría de ser otra forma de paranoia creer que sólo los latinoamericanos tienen el privilegio de disfrutar del juguete incómodo de la identidad. En este momento, en Japón han logrado no sólo adquirir la tecnología de Occidente, sino superarla, pero sienten que han dejado (o están dejando en el camino) su forma tradicional de ser, es decir, su identidad, por no decir su alma. Atiéndase a otro ejemplo, muy distinto: los alemanes. No se hallan a gusto en su piel, es decir, en la piel rota que les ha tocado compartir desde 1945, dando lugar a una auténtica esquizofrenia nacional. Es un problema más de identidad. Aunque los franceses sean la excepción por aquello del aplastante centralismo que desde los borbones a los jacobinos hizo a Francia ser como es. En España desde un Ortega que la diagnosticara invertebrada, hasta la frase brutal de los franquistas, que decían preferirla antes rota que roja (o al revés, para el caso es igual), el problema de la identidad persigue al modo de ser español. Pasaje B La cultura y sus valores es, igual para los mexicanos que para otros pueblos y naciones, el resultado de la lucha histórica por lograr su autonomía e independencia, por conseguir el derecho de expresar con libertad su manera de ser y hacer, así como por mantener su idiosincrasia y peculiaridades. El reto de México en los noventa será preservar nuestra soberanía y nuestra cultura, a la vez que accede integrarse a la corriente de globalización mundial; en tanto el reto de la humanidad será alcanzar una nueva organización que responda a esta complejidad sin caer en la uniformidad y unipolaridad ideológica. En esta década que comienza se observan diez macrotendencias en las corrientes de valores que se acrecientan y ensanchan con el paso del tiempo. Sin duda serán ejes de la articulación del quehacer de los mexicanos más allá del año dos mil. A continuación se enuncian esos valores cardinales: la familia, la dignidad humana, la ecología, la modernidad, la calidad, la productividad, la civilidad, la democracia, la solidaridad y el nacionalismo. Los tres primeros inciden en la calidad de vida. La modernidad no desplaza a la familia pues sus funciones no las toma ni la escuela ni el estado ni la iglesia. El conocimiento de otras culturas, inevitable con la apertura económica, revalúa por comparación la célula social básica. Por su parte, el narcotráfico, la violencia electoral, la criminalidad y la pobreza extrema atentan contra la dignidad y los derechos humanos. El deterioro del medio ambiente induce a una revaloración de la naturaleza y de los valores verdes: la protección de la flora y de la fauna, la comida sin aditivos químicos, las ciudades libres de ruido, de basura y de gases tóxicos, la generación de electricidad sin radioactividad y la producción industrial no contaminante. La modernidad, la calidad y la productividad son valores que se relacionan con el nivel de vida y corresponden al orden económico. El primero, la modernidad, es un valor que suscribe la mayoría de la población, entendiéndolo como alcanzar un nivel de bienestar además de considerarlo como un proceso de CONTINÚE EN LA PÁGINA SIGUIENTE
desarrollo y crecimiento autosostenido, estable y permanente. La modernización abarca todas las esferas de acción: escuelas, fábricas, empresas y sindicatos, tanto del sector público como del privado. Ello no sólo implica mayor inversión, mejor tecnología y más investigación, sino renovadas actitudes y aptitudes de la fuerza laboral, de la administración y de la dirigencia empresarial. La calidad y productividad vinculadas, son requisitos indispensables para lograr la modernidad. Ambas son necesarias para lograr competitividad internacional y elevar nuestro nivel de bienestar. Son valores instrumentales aunque se pueden perseguir por si mismos ya que implican una lucha permanente para tratar de ser mejores y hacer mejor cualquier actividad, no sólo las productivas.